
● Examen: El examen «es una mirada normalizadora, una vigilancia que permite
calificar, clasificar y castigar». El examen, se basa en los siguientes
mecanismos:
- Tradicionalmente, el poder es lo que se ve, y aquello sobre lo que se
ejerce permanece en la sombra. Sin embargo, el poder disciplinario se
ejerce haciéndose invisible, y ejerce sobre quienes tienen una visibilidad
obligatoria.
- El examen va acompañado de un sistema de registro y de acumulación
documental. De esta forma, el individuo se constituye en objeto
descriptible, analizable, que se estudia en sus rasgos particulares y en
su evolución individual; y por otra parte se constituye un sistema
comparativo que permite el estudio de fenómenos globales y la
descripción de grupos.
- El examen hace de cada individuo un “caso”. Antes, el ser descrito y
seguido detalladamente era un privilegio; con el examen, en cambio se
hace de esta descripción detallada un medio de control y dominación.
Todo esto supone una construcción distinta de la individualización. En el
Antiguo
Régimen, cuanto mayor poderío se tiene más marcado se está como individuo
(mediante rituales, representaciones). En cambio, en un régimen disciplinario el poder
se vuelve más anónimo y funcional y por el contrario se individualiza más a aquellos
sobre los que el poder se ejerce con más fuerza. Es precisamente el que se sale de la
norma (el niño, el enfermo, el loco, el condenado) el que se describe y registra más
rigurosamente. De esta manera llegamos al panoptismo.
Panoptismo
Según Foucault, los principios anteriores se materializan en el panóptico que Jeremy
Bentham diseñó como edificio perfecto para ejercer la vigilancia. El efecto más
importante del panóptico es inducir en el detenido un estado consciente y permanente
de visibilidad que garantiza el funcionamiento automático del poder, sin que ese poder
se esté ejerciendo de manera efectiva en cada momento, puesto que el prisionero no
puede saber cuándo se le vigila y cuándo no. El
panóptico sirve también como
laboratorio de técnicas para modificar la conducta o reeducar a los individuos, por lo
que no sólo es un aparato de poder, sino también de saber.
Este sistema permite perfeccionar el ejercicio del poder, ya que permite reducir el
número de los que lo ejercen y multiplicar el de aquellos sobre los que se ejerce.
Además, permite actuar incluso antes de que las faltas se cometan, previniendolas.
De esta manera aparece una “sociedad disciplinaria” debido a la extensión de las
instituciones disciplinarias:
● Anteriormente se pedía a la disciplinas sobre todo que ejercieran un papel