
simplemente a la realización de las actividades de la vida diaria. Además, a nivel
psicológico, al mantener mayor grado de movilidad, la actitud del paciente va a
ser mucho más positiva.
Recomendaciones al iniciar un vendaje
Antes del inicio de cualquier vendaje existen una serie de puntos que tenemos que
tener en cuenta:
· Informar al paciente sobre el procedimiento al que va a ser sometido.
· Adoptar una postura cómoda y hacer que el usuario, dentro de lo posible, la
adopte también.
· Elegir el tamaño de venda adecuado para la zona que se va a vendar.
· Inspeccionar la piel: color, temperatura, limpieza, lesiones en la zona, etc.
· Retirar anillos, pulseras y otros objetos de la extremidad lesionada, aunque no
se encuentre en la zona a vendar. Por ejemplo, en caso de un vendaje de
muñeca, retirar los anillos.
· La posición del paciente para realizar el vendaje es aquella en que la presión
capilar es menor, es decir, no debe hacerse con el miembro en declive.
· Colocar en posición funcional la zona que necesitamos inmovilizar:
o Hombro: Brazo adosado al cuerpo (aducción), rotación interna y codo a
90º.
o Codo: Flexión de 90º y posición neutra de muñeca.
o Muñeca: Ligera flexión, se le dice al paciente que adopte la posición que
tendría al agarrar un vaso.
o Dedos de la mano: En ligera flexión
Recomendaciones durante el vendaje
· Proteger las prominencias óseas.
· Comenzar a vendar siempre desde la zona más distal a la proximal.
· Evitar pliegues en la venda que puedan presionar excesivamente y dañar la piel.
· Asegurarnos de que se mantiene la posición correcta durante todo el
procedimiento.
· No vendar dos superficies dérmicas en contacto. Interponer entre ambas una
gasa o algodón a fin de evitar la maceración de la piel.