Cristaldo, Elicia Itati de los
Angeles
1. La estratificación social es una característica de la sociedad. Es un sistema que
confiere un acceso desigual a los recursos.
2. La estratificación social persiste a través de las generaciones. Para entender que la
estratificación tiene su origen en la sociedad más que las diferencias individuales, basta solo
comprobar cómo la desigualdad persiste a lo largo del tiempo. En todas las sociedades, los
padres legan su posición social a sus hijos, de modo que las pautas de desigualdad
permanecen inalteradas de generación en generación.
Algunos individuos experimentan movilidad social, cambios en la posición de una
persona en la jerarquía social. La movilidad social puede ser hacia arriba o hacia abajo en
la jerarquía de posiciones sociales. Existe movilidad social horizontal cuando las personas
cambian una ocupación por otra que es parecida, sin alterar con ello su posición en la
jerarquía social. Para la mayoría de las personas, sin embargo, el estatus social sigue siendo el
mismo a lo largo de toda su vida.
3. La estratificación social es universal pero variable. La estratificación social
puede encontrarse en todas las sociedades, aunque lo que es desigual y cómo es desigual
varía de una sociedad a otra. Entre los miembros de las sociedades tecnológicamente simples,
la diferenciación social puede ser mínima y estar basada en la edad y el sexo (aunque estos
factores son todavía importantes en la mayoría de las sociedades actuales).
4. La estratificación social hace referencia no solo a las desigualdades sino
también a las creencias. Todo sistema de desigualdad no solo da a algunas personas más
recursos que a otras, sino que también implica una serie de creencias bajo las cuales aquellas
diferencias y desigualdades se presentan como justas. Los sociólogos han introducido
términos tales como «ideología» o «hegemonía» para referirse a esas creencias.
5. La estratificación social genera identidades compartidas que ubican a las
personas en categorías sociales diferentes. La identidad sirve para delimitar unas categorías
sociales de otras y, con la ayuda de repertorios culturales, para reclamar su lealtad o
pertenencia a una u otra categoría. En todos los sistemas de estratificación social, las personas
tienen que lidiar con su adscripción a una categoría social: pueden aceptarla, discutirla o
incluso resistirse a ella. Para Marx, por ejemplo, el sentido de pertenencia a la clase
trabajadora, o lo que él llamaba la «conciencia de clase» era muy importante.
Las formas de estratificación social y los procesos de desigualdad
Los sociólogos se han ocupado mayoritariamente del sistema de estratificación social,
en el que las personas ocupan una posición u otra en la jerarquía social en función de su
posición económica, su poder y su prestigio. La posición social y económica se refiere,
además de a las diferencias de clase, a la esclavitud y al sistema de castas. Más
recientemente, los sociólogos han reconocido que además de las diferencias económicas entre
las personas existen también otras diferencias importantes, como las que se refieren al
género, la etnia o la edad, que sitúan a los miembros de una sociedad en situaciones
radicalmente diferentes en cuanto a sus expectativas o posibilidades de elegir y llevar
adelante sus sueños y aspiraciones.