Descargado por Narella Falcone (nfalcone@filadd.com)
Los leucocitos, conocidos también como glóbulos blancos, son un
componente importante de la sangre y una pieza clave en el sistema
inmunológico del cuerpo. Existen cinco tipos diferentes de leucocitos
(neutrófilos, basófilos, eosinófilos, monocitos y linfocitos), cada uno con
funciones específicas y se pueden dividir en dos tipos principales: los
granulocitos (neutrófilos, basófilos, eosinófilos) y agranulocitos (monocitos
y linfocitos).
El recuento diferencial de leucocitos consiste en determinar la cantidad
(porcentaje) de cada tipo de célula blanca presente en la sangre. Dicho
recuento requiere de la realización de un frotis sanguíneo para
posteriormente ser teñido con la tinción de Wright, esto con la finalidad de
facilitar la diferenciación de las células. Finalmente se realizará el conteo
bajo el microscopio, utilizando aceite de inmersión y un aumento de 100x.
La importancia del recuento de leucocitos radica en que se pueden observar
leucocitos inmaduros, maduros o atípicos, si presentan vacuolizaciones,
granulaciones toxicas y si su numero corresponde al adecuado, ayudando al
diagnóstico de afecciones como: infecciones, alergias, reacciones
inflamatorias, etc.
Determinar e identificar la presencia de los distintos leucocitos presentes
en una muestra de sangre.