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Tratamiento psíquico (tratamiento del alma) (1890)
“Psique” es una palabra griega que en alemán se traduce como
“seele” (alma). Según esto, “tratamiento psíquico” es lo mismo
que “tratamiento del alma”, lo cual es el tratamiento de los
fenómenos patológicos de la vida anímica con recursos que
influyen sobre lo anímico del hombre.
La medicina (bajo el influjo de las ciencias naturales) hizo sus máximos progresos como ciencia y como
arte:
Demostró que el organismo se compone de unidades microscópicas
Aprendió a comprender en términos de física y química, cada uno de
los desempeños vitales y a distinguir aquellas alteraciones visibles y
aprehensibles en las partes del cuerpo que son consecuencia de los
diversos procesos patológicos
Descubrió los signos que delatan la presencia de procesos mórbidos profundos en el organismo vivo
Identifico un gran número de los microorganismos que provocan enfermedades y redujo los peligros de
las operaciones quirúrgicas.
La relación entre lo corporal y lo anímico es de acción reciproca
Existe un gran número de enfermos (leves y graves), cuyas perturbaciones y quejan generan un gran
desafío para los médicos ya que no pueden hallarse los signos visibles y palpables del proceso patológico.
Entre estos enfermos hay un grupo llamativo por la variedad de su cuadro clínico: no pueden realizar una
labor intelectual a cauda de dolores de cabeza o fallas de la atención; les duelen los ojos cuando leen, las
piernas se les cansan cuando caminan; sienten dolores sordos o se adormecen; padecen de trastornos
digestivos en la forma de sensaciones penosas, vómitos o espasmos gástricos; no pueden defecar sin
purgantes, se han vueltos insomnes, etc.
Un cambio en sus condiciones de vida puede librarlos de sus
achaques.
Los signos patológicos están bajo el influjo de irritaciones,
emociones, preocupaciones, etc.
La investigación médica llego a la conclusión de que esas personas no pueden considerarse ni tratarse
como enfermos por ej. del estomago, vista, etc., sino que hay en ellas una afección del sistema
nervioso en su conjunto.
Este tipo de estados recibieron el nombre de nerviosidad y se los define como enfermedades
“funcionales” del sistema nervioso.
Los médicos comenzaron a investigar la naturaleza y el origen de las manifestaciones patológicas en el
caso de estas personas nerviosas o neuróticas. Se llegó a la conclusión de que en algunos de estos
enfermos, los signos patológicos provienen de un influjo alterado de su vida anímica sobre su cuerpo.
En ciertos estados anímicos denominados “afectos”, la coparticipación del cuerpo es tan llamativa y tan
grande, que muchos investigadores del alma creyeron que la naturaleza de los afectos consistiría sólo en
las exteriorizaciones corporales.
Estados afectivos persistentes de naturaleza depresiva, rebajan la nutrición del cuerpo en su conjunto:
hacen que se caiga el pelo, que desaparezcan los tejidos adiposos y que las paredes de los vasos
sanguíneos se alteren patológicamente.
Los afectos y los depresivos, pasan a ser con harta frecuencia causas patógenas tanto de
enfermedades del SN con alteraciones anatómicas registrables.
Unas perturbaciones patológicas del
cuerpo y del alma, pueden eliminarse
mediante meras palabras del médico.
Los médicos restringieron
su interés a lo corporal y
dejaron que los filosos, a
quienes despreciaban, de
ocuparan de lo anímico
En todos los casos se trata de la
misma enfermedad aunque los signos
de esta suelen ser variables; se
relevan y sustituyen unos a los otros