ANATOMÍA: estructura morfológica de un organismo // ciencia que estudia la estructura o morfología de los organismos
Anatomía descriptiva: describe y muestra su organización
Anatomía topográfica: expone su disposición recíproca en las diferentes regiones
Anatomía funcional: indica las relaciones entre formas y funciones
TERMINOLOGÍA GENERAL: para la descripción anatómica se debe emplear un vocabulario técnico preciso, de validez
universal y uniforme, que favorezca la comprensión entre los profesionales. A su vez, también se deben conocer los términos
coloquiales, de uso común, que permitan comunicarse con el resto de las personas.
La terminología anatómica debe evitar las interpretaciones erróneas de las descripciones y permitir expresarse con claridad y
precisión. Este lenguaje técnico establece las normas básicas para la descripción, la posición, la orientación, la dirección, los
planos y los nombres de las estructuras anatómicas. La denominación de una estructura anatómica, ese nombre propio se
conoce como epónimo.
La Terminología Anatómica Internacional es el listado oficial de los términos anatómicos aceptados para su empleo en la
designación de las estructuras. Este listado es el resultado del consenso de los anatomistas representados por las Asociaciones
Anatómicas de cada país y reunidos en la Federación Internacional de Asociaciones de Anatomía (IFAA).
El idioma oficial empleado en la Terminología Anatómica Internacional es el latín, pero en los textos y en las comunicaciones
en español se puede utilizar la traducción literal al español de estos términos en latín.
Algunos de los objetivos básicos de la Terminología Anatómica son: cada estructura debe ser designada por un solo nombre;
cada nombre debe ser corto y simple; las estructuras relacionadas topográficamente por proximidad deben tener los nombres
armonizados (p. ej., arteria femoralis, vena femoralis, nervus femoralis); los adjetivos calificativos deben ser opuestos de un
modo general (p. ej.,: major y minor, superficialis y profundus); los epónimos no deben ser usados.
Nomenclaturas históricas
En 1887 los anatomistas alemanes tuvieron la iniciativa para establecer una nomenclatura única, de carácter internacional,
constituida totalmente por términos en latín. Este listado de 5.573 nombres anatómicos en latín fue aprobado en 1895, en la
ciudad de Basilea, y es conocido como la Nómina Anatómica de Basilea (BNA).
1923 la Sociedad Alemana de Anatomía decidió revisar la BNA y en 1935 este nuevo listado se presentó en la ciudad de Jena,
la Nómina Anatómica de Jena.
1955, durante el 6º Congreso Internacional de Anatomistas realizado en París, fue aprobada una lista con 5.640 términos.
Esta primera edición de la Nómina Anatómica Internacional se conoció al principio como Nómina Anatómica de París (PNA).
Nomenclatura vigente
1998 el FICAT publicó la primera edición de la Terminología Anatómica Internacional (TA) con 7.583 términos. Este listado
actualiza y reemplaza todas las nomenclaturas anatómicas anteriores y es el que se encuentra en vigencia en la actualidad. El
FICAT también es el responsable de la terminología en otras ciencias morfológicas como citología, histología y embriología.
POSICIÓN ANATÓMICA ESTÁNDAR
Posición anatómica de referencia: cuerpo humano de pie, con la vista al frente, los miembros superiores a lo largo del tronco,
las palmas de las manos hacia adelante y los miembros inferiores juntos, con los pies hacia adelante
Un EJE es una línea recta, formada por una sucesión continua e indefinida de puntos en una sola dimensión.
Para establecer referencias espaciales en las descripciones anatómicas, se emplean 3 ejes dispuestos perpendicularmente
entre sí (ejes ortogonales) y otros ejes que son oblicuos
EJE LONGITUDINAL es craneocaudal, de orientación superoinferior y dirección vertical. Su extremo superior pasa por el punto
más alto del cráneo (vértex). A nivel de la pelvis pasa por el centro de gravedad del cuerpo. En su extremo inferior se ubica
entre ambos pies.
EJE SAGITAL es ventrodorsal, de orientación anteroposterior y dirección horizontal. Su nombre proviene de saeta (sagitta),
debido a que se dispone como una flecha, atravesando el cuerpo de adelante hacia atrás.
EJE TRANSVERSAL es laterolateral, de dirección horizontal, dispuesto de lado a lado del cuerpo.
Los EJES OBLICUOS se disponen en ángulos no perpendiculares con respecto a los tres ejes mencionados anteriormente
(ortogonales). Para describir la orientación de los ejes oblicuos se toman puntos de referencia por donde pasan o la medida
del ángulo que forman con los ejes ortogonales.
Los ejes de orientación del encéfalo difieren de los descritos para el resto del cuerpo. Debido a la curvatura que se forma durante el
desarrollo embrionario de las vesículas encefálicas, el ángulo que forman entre sí el eje longitudinal del tronco del encéfalo y el eje
longitudinal del prosencéfalo es de aproximadamente 100º. Este último se encuentra desviado sólo a 10º del eje sagital de la cabeza. Esta
orientación particular del encéfalo determina que las estructuras prosencefálicas dorsales se ubiquen por encima de las ventrales
Un PLANO es una superficie bidimensional. Los cortes que seccionan al cuerpo se pueden orientar en los distintos planos del
espacio
Los planos coronales (frontales) son planos dispuestos verticalmente y de lado a lado. Dividen el cuerpo en una porción
anterior y otra posterior
Los planos sagitales son planos verticales, orientados en sentido
anteroposterior. Dividen el cuerpo en una parte derecha y otra izquierda. El
plano sagital mediano es el plano sagital central o medio, que pasa por el eje
longitudinal del cuerpo. Los planos sagitales paramedianos son paralelos al
plano sagital mediano y están ubicados cerca de éste.
Los planos horizontales son planos dispuestos transversalmente, de lado a
lado y perpendiculares a los planos verticales. Dividen el cuerpo en una parte
superior y otra inferior.
Los planos transversos son planos perpendiculares al eje longitudinal de una
estructura. En el tórax, por ejemplo, los planos transversos coinciden con los
horizontales.
Los planos oblicuos son los planos que seccionan partes del cuerpo pero cuya
orientación no es paralela a ninguno de los planos ortogonales. Para describir
sus orientaciones se toman las medidas de los ángulos que forman con los
otros planos.
TÉRMINOS DE SITUACIÓN Y DIRECCIÓN
Para poder localizar las distintas estructuras en el cuerpo se emplean
términos específicos que permiten describir las posiciones relativas en las
que se encuentran.
Están siempre relacionados con la posición anatómica estándar, que se toma
como base para todas las descripciones anatómicas. La indicación de la
dirección derecha o izquierda siempre está referida al lado del cuerpo en
estudio y no al punto de vista del observador.
Craneal ubicado más cercano al extremo superior del cuerpo, hacia el cráneo o la
cabeza.
Superior ubicado por arriba.
Caudal más cercano al extremo inferior del tronco.
Inferior ubicado por abajo, debajo.
Ventral ubicado hacia el vientre, anterior.
Dorsal ubicado hacia el dorso, posterior.
Proximal ubicado más cerca del tronco o del punto de origen de una estructura.
Distal ubicado más alejado del tronco o del punto de origen de una estructura.
Medial ubicado más cercano al plano mediano.
Lateral alejado del plano sagital mediano.
Medio situado en medio de un conjunto de estructuras.
Mediano situado en el plano sagital medio.
Intermedio ubicado entre dos estructuras.
Mesial más cercano al primer diente incisivo.
Oclusal ubicado hacia el plano de cierre de los arcos dentales.
Rostral situado hacia el rostro o pico.
Cefálico ubicado hacia la cabeza.
Podálico ubicado hacia los pies.
Anterior ubicado en una situación precedente.
Posterior ubicado con posterioridad de lugar.
Interno del lado de adentro de un órgano.
Externo del lado de afuera de un órgano.
Profundo más alejado de la superficie.
Superficial más cercano a la superficie.
Derecho hacia el lado derecho.
Izquierdo hacia el lado izquierdo.
Luminal orientado hacia la luz de la estructura.
Apical hacia el vértice o ápex.
Basal orientado hacia la base.
Central cercano al
centro de un órgano.
Periférico más
alejado del centro de
un órgano.
Axial ubicado en un eje. Perpendicular al eje longitudinal del
cuerpo.
Frontal orientado hacia la frente o relacionado con ella.
Occipital perteneciente o relativo al occipucio.
Radial hacia el lado del hueso radio, lateral, en el miembro
superior.
Cubital/ulnar hacia el lado del hueso cúbito, medial, en el
miembro superior.
Palmar /volar orientado hacia la palma.
Tibial hacia el lado del hueso tibia, medial, en el miembro inferior.
Peroneo/fibular hacia el lado del hueso peroné, lateral, en el
miembro inferior.
Sural, perteneciente o relativo a la pantorrilla (en latín, sura).
Plantar hacia la planta del pie.
Oral ubicado más cercano al extremo craneal o rostral.
Aboral ubicado más alejado al extremo craneal o rostral.
Recto directo, enderezado.
Oblicuo inclinado, diagonal.
Transverso de lado a lado, atravesado.
Circunflejo doblado alrededor de algo.
REGIONES DEL CUERPO
La división básica del cuerpo queda definida en las siguientes partes: cabeza, cuello, tronco, miembros superiores y miembros
inferiores.
Estas partes se subdividen a su vez en regiones que pueden encontrarse a diferentes niveles de profundidad: pueden ser
superficiales, profundas o ambas a la vez. En algunos casos, los límites de una región superficial se proyectan hacia la
profundidad y esta misma región se extiende hacia el interior del cuerpo, teniendo una porción superficial y una porción
profunda.
Regiones superficiales
La cabeza se divide en: región frontal, región parietal, región occipital, región temporal, región auricular, región mastoidea y
región facial o cara. Ésta última se subdivide en regiones menores.
El cuello se divide en: región cervical anterior, región esternocleidomastoidea, región cervical lateral y región cervical
posterior.
El tronco se divide en: tórax, abdomen, regiones dorsales y región perineal.
Las regiones del tórax son: región infraclavicular, región preesternal y región pectoral.
Las regiones del abdomen son: hipocondrio (2), epigastrio, región lateral (2), región umbilical, región inguinal (2), e hipogastrio
(región púbica).
Las regiones dorsales son: región vertebral, región sacra, región escapular, región supraescapular, región interescapular,
región infraescapular y región lumbar.
Las regiones del miembro superior son: cintura pectoral, axila, brazo, codo, antebrazo y mano.
Las regiones del miembro inferior son: cintura pélvica, glútea (nalga), muslo, rodilla, pierna y pie.
Regiones profundas
Las regiones profundas son espacios dentro del cuerpo que contienen diferentes estructuras y tejidos.
Una región puede estar circunscrita por estructuras y puntos de referencia que establecen un área (un triángulo u otra figura
geométrica) o un volumen que puede compararse con un cuerpo geométrico (una pirámide o un prisma), en el cual se pueden
describir sus límites, contenidos y relaciones.
En algunos casos las regiones están separadas por estructuras que cierran y aíslan distintos espacios, creando
compartimentos que pueden estar comunicados entre sí.
Las depresiones de una superficie se denominan fosas y en ocasiones corresponden al espacio ocupado por otra estructura
que se apoya o rellena ese lugar.
Una cavidad se refiere al espacio hueco dentro de una estructura o un conjunto de límites que encierran ese espacio.
El volumen de la cavidad puede estar ocupado por elementos que deben ser retirados para ver las paredes del espacio hueco
(cavidades craneal, orbitaria, torácica). El volumen de la cavidad puede corresponder a la sustancia que ocupa la luz de un
órgano hueco (cavidades nasal, laríngea, uterina). El volumen de la cavidad puede estar ocupado por el líquido que rellena el
espacio limitado por una membrana (cavidades articular, pleural, peritoneal).
El mediastino es una región profunda del tórax que ocupa el espacio que se encuentra entre la pleura derecha y la pleura
izquierda. Por encima llega hasta el cuello y, hacia abajo, hasta el músculo diafragma. Hacia atrás lo limita la cara anterior de la
columna torácica y hacia delante llega hasta la cara posterior del esternón. Corresponde a la porción central de la cavidad
torácica. Contiene, entre otras estructuras, el corazón, el pericardio, los vasos sanguíneos que llegan y salen del corazón, la
tráquea y el esófago.
VARIACIONES ANATÓMICAS
Un rasgo esencial de los organismos biológicos es su variabilidad. No hay dos individuos que sean exactamente iguales. La
constitución genética, la ascendencia, la edad y otros factores, algunos de ellos ambientales, determinan la presencia de
diferencias anatómicas entre los seres humanos.
La descripción anatómica emplea una abstracción, presentando a un ser humano idealizado, con características generales en
su morfología y en sus estructuras, que corresponden a la presentación más habitual. Esta abstracción es lo que se considera
normal, es decir, lo que se presenta con mayor frecuencia estadística. Las diferencias con esta normalidad pueden ser
variaciones, anomalías y malformaciones. Las dos primeras no alteran la función del organismo y no deberían acarrear
dificultades en las actividades desempeñadas. Las malformaciones son las diferencias que alteran las funciones normales.
OTRAS POSICIONES
En la posición de decúbito supino, el cuerpo se encuentra acostado horizontalmente, con la espalda apoyada, boca arriba
[decúbito dorsal].
En el decúbito prono el cuerpo se encuentra acostado, boca abajo [decúbito ventral].
En el decúbito lateral, está acostado apoyado sobre un lado.
APARATO LOCOMOTOR esqueleto, articulaciones y músculos
SISTEMA ESQUELÉTICO
El sistema de sostén corporal está formado por tejidos conectivos especializados: el hueso y el cartílago. El hombre posee un
endoesqueleto osteocartilaginoso y membranoso que integran el conjunto de estructuras rígidas del cuerpo y permiten su
movilidad
ESQUELETO
Forma el armazón del cuerpo. Sirve de órgano de sostén a las partes blandas y forma verdaderas palancas sobre las que actúan
los músculos. Está constituido por órganos blancos y duros, los huesos, unidos entre sí por articulaciones.
206 huesos constantes (200 huesos y los 6 huesecillos del oído, inconstantes, los que se denominan supernumerarios o
accesorios; ellos pueden ser suturales (generalmente en las suturas craneales) o sesamoideos (pequeños, se encuentran
asociados a algunos tendones y articulaciones).
Algunos huesos se comportan como una palanca sobre la que actúan los músculos para producir los movimientos. Los huesos
pueden actuar como soporte de la carga, el peso corporal, cuando se ubican en los lugares por donde pasan las líneas de
fuerza del apoyo del cuerpo. También pueden servir para la protección de los órganos, limitando cavidades ocupadas por
estos elementos.
Esqueleto axial, ubicado en relación con el eje longitudinal del cuerpo y constituido por el cráneo, la columna vertebral, las
costillas y el esternón
Esqueleto apendicular, cuyos huesos pertenecen a los miembros superiores e inferiores. A su vez el esqueleto de cada
miembro tiene dos porciones: una cintura (cingulum), que lo relaciona con el esqueleto axial, y una porción libre del
miembro, que corresponde al resto de sus huesos. La escápula y la clavícula forman la cintura del miembro superior y el coxal
forma la cintura del miembro inferior
CARTÍLAGOS
Cubren las superficie articulares o están
unidos a algunos huesos, en los lugares
donde se necesita algo de flexibilidad (por
ejemplo en la pared del tórax). El tejido
cartilaginoso prácticamente no tiene vasos y
sus células se nutren por imbibición. Su
sustancia intercelular está muy hidratada
(70% de agua). El pericondrio es la
membrana conectiva que lo envuelve y lo
nutre. El tejido cartilaginoso es rígido, pero a
la vez es elástico en la flexión y la
compresión.
Hay tres tipos de cartílagos en el organismo,
que se diferencian por las características de
su sustancia intercelular:
Cartílago hialino más abundante, translúcido
y algo azulado. Constituye la matriz
embrionaria de los huesos. Forma los
cartílagos articulares, costales, traqueales,
bronquiales, laríngeos, de la nariz y
epifisarios.
Cartílago fibroso de color blanquecino,
resistente, con abundantes fibrillas
colágenas. Se lo encuentra en los discos
articulares y meniscos. Cartílago elástico es
de color amarillento, flexible y con
abundantes fibras elásticas. Forma el
cartílago auricular, la trompa auditiva y la
epiglotis.
CONFIGURACIÓN EXTERNA DE LOS HUESOS
HUESOS LARGOS son aquellos en que una dimensión, la longitud, predomina sobre las otras dos.
Cuerpo diáfisis, generalmente prismática triangular. 2 extremos engrosados epífisis. La clavícula es una excepción, ya
que no presenta epífisis diferenciadas.
Metáfisis zona de unión de la diáfisis con la epífisis
La diáfisis forma el cuerpo del hueso, es la porción central, aproximadamente cilíndrica y con un diámetro prácticamente
uniforme, formada por tejido óseo compacto
Las epífisis se encuentran en ambos extremos del hueso largo y constituyen los abultamientos donde se ubican las superficies
articulares, lisas y cubiertas por cartílago articular.
La metáfisis tiene forma de cono truncado o embudo y se ubica entre la diáfisis y la epífisis, constituyendo la zona de
transición entre ambas partes.
En la unión entre la epífisis y la metáfisis se ubica el cartílago epifisario (placa epifisaria) [cartílago de crecimiento],
responsable del crecimiento en longitud de estos huesos, hasta su osificación, cuando es reemplazado por la línea epifisaria.
El cuello anatómico es una porción más estrecha del hueso, ubicada entre la superficie articular y los tubérculos. El cuello
quirúrgico está ubicado entre los tubérculos y la diáfisis.
La cavidad medular es el espacio central, amplio y hueco, como un conducto, que se ubica a lo largo de la diáfisis, pero que no
se encuentra en las epífisis del hueso. La superficie interior de la pared de la diáfisis está revestida por el endostio. El interior
de la cavidad medular se encuentra ocupado por la médula ósea. En los niños, la médula ósea tiene aspecto rojizo (médula
ósea roja) debido a su función hematopoyética. En el adulto, la médula ósea está inactiva y acumula tejido adiposo, siendo
denominada médula ósea amarilla.
HUESOS PLANOS se caracterizan por el predominio de la longitud y la anchura sobre el espesor/grosor. Presentan dos caras; el
número de bordes varía según la forma del hueso. Constituyen paredes de las cavidades corporales y presentan superficies de
inserción muscular amplias.
HUESOS CORTOS son aquellos cuyas tres dimensiones son casi iguales en sus tres ejes, con forma variable, generalmente
cuboidea.
HUESOS IRREGULARES tienen formas y proporciones variadas.
HUESOS NEUMÁTICOS presentan cavidades rellenas de aire (cavidades neumáticas) denominadas celdas o senos de acuerdo
con su tamaño.
HUESOS SESAMOIDEOS son huesos pequeños, anexos a un tendón o un ligamento. Su nombre es debido a su parecido con la
forma de una semilla de sésamo. Pueden ser inconstantes y se los encuentra en relación estrecha con las articulaciones
metacarpofalángica del pulgar y metatarsofalángica del dedo gordo (hallux), en la porción medial del gastrocnemio y en el
tendón del peroneo largo. Se articulan con un hueso que les sirve de sostén. La rótula (patella) puede ser considerada, por su
ubicación y relación con el tendón del cuádriceps femoral, como un hueso sesamoideo, se diferencia de éstos por su tamaño y
porque siempre se osifica (es un hueso constante).
CONFIGURACIÓN INTERNA DEL HUESO
En la estructura interna del hueso del adulto se reconocen dos porciones con aspecto diferente: el
El hueso compacto forma una capa periférica y continua, que está cubierta en su superficie externa por el periostio.
El hueso esponjoso (o trabecular) está constituido por una serie de laminillas o trabéculas que delimitan espacios
comunicados entre sí, ocupados por la médula ósea.
La diáfisis de los huesos largos, de forma aproximadamente cilíndrica, está constituida por hueso compacto que rodea la
cavidad medular, y las epífisis, de forma aproximadamente esferoidea, están constituidas por hueso esponjoso y rodeadas por
una delgada lámina de hueso compacto.
El hueso esponjoso de los huesos planos se dispone entre dos láminas de hueso compacto. En los huesos de la calvaria, al
hueso esponjoso se lo denomina diploe y a las láminas de hueso compacto se las denomina lámina [tabla] interna y mina
[tabla] externa.
Los huesos cortos están formados en su mayor parte por hueso esponjoso, rodeado por una lámina de hueso compacto,
también identificado como hueso cortical.
En la cavidad medular de los huesos largos y en las cavidades del hueso esponjoso (entre las trabéculas) se encuentra la
médula ósea donde se produce la hematopoyesis (formación de las células de la sangre). La médula ósea es un tejido
diferente del tejido óseo. En el hueso seco (hueso de osario) sólo se conserva su matriz mineral, por lo tanto carece de médula
ósea y el espacio que ocupaba ésta se encuentra vacío.
El periostio es una membrana fibrosa, ricamente vascularizada e inervada, que rodea la superficie exterior del hueso. Participa
en el crecimiento del hueso y en su irrigación.
Los cartílagos epifisarios se encuentran en los huesos largos antes de llegar a la edad adulta y permiten el crecimiento en
longitud del hueso.
ACCIDENTES ÓSEOS
irregularidades de la superficie de los huesos protrusiones (salientes), depresiones (fosas) o
superficies ásperas
Las salientes articulares presentan una forma regular, relacionada con la forma geométrica que tiene la superficie articular
que soportan.
Cóndilo, saliente articular en un complejo articular.
Cabeza, extremo abultado articular.
Capítulo, extremo abultado articular como una cabeza, pero de menor tamaño.
Cara articular, cara que presenta una superficie articular.
Las salientes extraarticulares tienen formas variables, en general son irregulares y rugosas. Están destinadas a inserciones de
músculos o ligamentos. Su grado de desarrollo depende de la potencia del músculo que se inserta en ellas.
Tuberosidad: es una protuberancia ósea más bien redondeada con un relieve rugoso.
Tubérculo: es una protuberancia ósea de menor tamaño.
Eminencia: es una prominencia más bien alargada.
Proceso (apófisis): protrusión alargada, puede ser de inserción.
Apófisis: protrusión desarrollada en una epífisis, con un centro de osificación propio.
Epicóndilo: relieve óseo relacionado por proximidad con un cóndilo.
Cresta: reborde óseo elevado.
Línea: una protrusión ósea lineal.
Espina: protrusión puntiaguda.
Protuberancia: prominencia más o menos redondeada.
Los huesos pueden presentar cavidades que pueden ser articulares o no.
Las cavidades articulares son depresiones esferoidales, elipsoidales o cupuliformes, con superficies lisas, que están cubiertas
por cartílago articular, para recibir a una saliente del hueso con el que se articulan.
Las cavidades no articulares tienen formas y funciones diversas. Pueden ser cavidades de inserción de músculos o
ligamentos. Hay cavidades de recepción, por donde pasan tendones, vasos y nervios que se presentan en forma de conducto,
canal, surco (depresión lineal) y escotadura o incisura (muesca entrante en un borde). La cavidad también puede constituir
una fosa (depresión o excavación) donde se alojan diferentes estructuras anatómicas. Las cavidades de ampliación son
excavaciones rodeadas de hueso, que forman celdas y senos intraóseos comunicados con las cavidades de la cabeza.
La superficie de los huesos está perforada por forámenes nutricios, aberturas por donde pasan los vasos que irrigan el hueso y
que se continúan a través del tejido óseo con conductos vasculares. Estos forámenes y conductos presentan diferentes
diámetros en relación al calibre del vaso que los atraviesa. Los más amplios (de primer orden) corresponden al pasaje de la
arteria nutricia principal del hueso y en los huesos largos se ubican en su diáfisis para dirigirse a la cavidad medular. Los de
diámetro intermedio (de segundo orden) se ubican generalmente cerca de las superficies articulares. Los más estrechos (de
tercer orden) son los más numerosos y se encuentran en las superficies no articulares.
Las eminencias no articulares presentan formas muy diversas, que se designan con los términos de tuberosidad, tubérculo,
espina, cresta o línea. Tienen un doble origen.
Unas están únicamente determinadas por inserciones tendinosas o ligamentosas. Su existencia da a la superficie ósea la
extensión necesaria para la inserción de un tendón o ligamento (Rouvière y Cordier). Su volumen y extensión depende de la
importancia de los tendones o ligamentos que se insertan en ellas.
Otras eminencias no articulares se forman por medio de un centro de osificación particular. Se encuentran sobre todo en las
epífisis de los huesos largos y en los ángulos de los huesos planos. Son también el punto de encuentro de numerosas inserciones
musculares y ligamentosas.
Las cavidades no articulares se dividen en tres categorías. Unas se desarrollan, al igual que ciertos procesos, bajo la influencia
de inserciones musculares y tienen como misión aumentar la superficie de inserción del tendón.
Otras, en forma de escotadura, agujero*, surco, canal, etc., sirven de paso a vasos y nervios.
Finalmente, ciertas cavidades son divertículos, como los de las cavidades nasales y timpánica; se desarrollan en los huesos
vecinos, y constituyen las cavidades sinusales y mastoideas.
Algunos huesos están perforados por orificios denominados forámenes (agujeros o perforaciones) o conductos de
transmisión, que comunican una de las caras del hueso con la cara opuesta, permitiendo el pasaje a través de él de
estructuras anatómicas.
AGUJEROS Y CONDUCTOS NUTRICIOS DE LOS HUESOS. En la superficie de los huesos se encuentran numerosos orificios, los
agujeros nutricios, que dan acceso a los conductos nutricios del hueso. Estos orificios y conductos son de tres órdenes.
Los orificios y conductos de primer orden pertenecen a la diáfisis de los huesos largos y a las caras de los huesos planos. Dan
paso a la arteria nutricia principal del hueso. Los conductos nutricios de primer orden del cuerpo de los huesos largos se dirigen
a la cavidad medular siguiendo un trayecto oblicuo según la fórmula de Testut: «ganan el codo y huyen de la rodilla». La
oblicuidad del conducto se debe al alargamiento más rápido de la diáfisis hacia la epífisis más fértil, de manera que el orificio
superficial del conducto nutricio se desplaza hacia este extremo al mismo tiempo que se forman nuevas laminillas de hueso
perióstico
Los orificios y conductos de segundo orden se localizan sobre las epífisis de los huesos largos, los bordes y ángulos de los huesos
planos y, sobre todo, en la superficie no articular de los huesos cortos. Son especialmente numerosos en las proximidades de las
superficies articulares.
Los orificios y conductos de tercer orden, de muy pequeño calibre, se hallan en número considerable en toda la superficie no
articular del hueso.
OSIFICACIÓN El hueso se desarrolla bien directamente en el tejido conjuntivo (es decir, por osificación membranosa) bien
en un esbozo cartilaginoso (es decir, por osificación cartilaginosa).
1. Osificación cartilaginosa. En ciertas regiones del esbozo cartilaginoso y en determinados períodos del desarrollo, se
producen modificaciones histológicas que dan lugar a la formación de los centros de osificación. Éstos se extienden y
transforman toda la pieza cartilaginosa en tejido óseo, con excepción de una delgada capa de cartílago que reviste las
superficies articulares.
El primer centro de osificación que aparece en el esbozo cartilaginoso de un hueso se denomina centro de osificación primario.
Forma la mayor parte del hueso; los otros centros de osificación, o centros de osificación secundarios, aparecen más tarde y
forman algunos procesos. En los huesos largos, el centro de osificación primario aparece en la parte media del hueso y forma
la diáfisis. Los centros de osificación secundarios constituyen las epífisis.
a) CARTÍLAGOS EPIFISARIOS. A lo largo de todo el desarrollo y el crecimiento del hueso, el centro diafisario se encuentra separado
de los centros epifisarios por una delgada capa de cartílago denominada cartílago epifisario.
b) OSIFICACIÓN PERIÓSTICA. Antes de que tenga lugar la osificación cartilaginosa diafisaria, la membrana conjuntiva que envuelve
al cartílago, es decir, el pericondrio, adopta las características del periostio y produce tejido óseo en forma de una envoltura
ósea pericondral, cuyo espesor aumenta por aposición de sucesivas laminillas óseas.
c) CRECIMIENTO DEL HUESO. El crecimiento del hueso en longitud se realiza en su mayor parte a nivel del cartílago epifisario. Las
capas superficiales del cartílago, sobre todo las de la superficie diafisaria, se transforman en tejido óseo, mientras que el
cartílago se renueva por proliferación de elementos de su parte media. El cartílago epifisario persiste hasta el momento en
que el hueso alcanza su desarrollo completo; entonces el cartílago deja de regenerarse y es invadido por los centros de
osificación diafisario y epifisario, que entran en contacto.
Cada hueso largo tiene, por lo tanto, dos cartílagos de crecimiento, si bien uno es más activo que el otro. Damos el nombre de
epífisis fértil a la que posee el cartílago más activo.Las epífisis fértiles están situadas cerca de la rodilla y lejos del codo; es
decir, los cartílagos epifisarios correspondientes a las epífisis superior del húmero, inferior del radio, inferior del fémur y
superior de la tibia presentan una actividad o «fuerza proliferativa » (Ombrédanne) mayor que los cartílagos epifisarios del
extremo opuesto de cada uno de estos huesos.
No obstante, contrariamente a la descripción clásica, el cartílago epifisario apenas interviene en el crecimiento del hueso en
anchura. La osificación perióstica participa también en una gran parte, tal vez la más importante, de este crecimiento. El
cartílago que recubre las epífisis contribuye también, aunque de manera poco importante, en el crecimiento en longitud
(Dubreuil). El crecimiento en espesor se realiza por medio de la capa profunda, osteogénica, del periostio.
P. Lacroix ha demostrado que la función osteogénica del cartílago epifisario y del periostio resulta de la acción inductora de una sustancia organizadora que se halla
en cada uno de estos tejidos.
d) FORMACIÓN DE LA CAVIDAD MEDULAR. En los huesos largos, a medida que la diáfisis se engruesa por aposición de sucesivas capas
óseas de origen perióstico, la parte central constituye la localización de fenómenos de reabsorción. El hueso endocondral
desaparece en la diáfisis y, a continuación, el proceso de reabsorción se extiende a las capas más profundas del hueso
perióstico. Así se forma una cavidad que se extiende a lo largo de toda la diáfisis; se trata de la cavidad medular
2. Osificación membranosa. Los huesos de la bóveda del cráneo y de la cara no están precedidos por un esbozo de cartílago.
Los centros de osificación de estos huesos se desarrollan directamente en el tejido conjuntivo embrionario. Estos huesos,
desarrollados por osificación membranosa, se denominan a veces huesos de membrana.
Vascularización del hueso
En los huesos largos las arterias se clasifican en tres sistemas. Para el sistema vascular diafisario, la arteria principal del hueso
penetra por el foramen nutricio de mayor calibre. La arteria nutricia ingresa en dirección oblicua a través del hueso compacto
de la diáfisis, formando el conducto nutricio. En el miembro superior las arterias nutricias se dirigen hacia el codo y en el
miembro inferior, en cambio, se alejan de la rodilla.
La arteria nutricia se distribuye en el tejido óseo compacto por los conductos centrales y transversos de la osteona. En la
médula ósea sus ramas recorren la cavidad medular del hueso.
El periostio que recubre la diáfisis se encuentra ricamente vascularizado por arterias de la proximidad (músculos, ligamentos)
que dan origen a una abundante red vascular arterial. Cuando se separa el periostio, se produce una abundante hemorragia
en la superficie. En el sistema perióstico, los vasos periósticos se introducen por forámenes de menor diámetro hacia los
conductos nutricios, donde se ramifican y capilarizan, anastomosándose con las arterias endósticas originadas en el sistema
precedente.
El sistema epifisometafisario se origina en las arterias articulares, las arterias musculotendinosas vecinas y algunas arterias
propias para la epífisis y la metáfisis.
Las arterias de la médula ósea proceden de la arteria nutricia diafisaria. Estas arterias se capilarizan, para continuarse en los
sinusoides que las conectan con la vena centromedular. Los sistemas que irrigan el tejido óseo de los huesos largos y las
arterias que irrigan la médula ósea en su interior se anastomosan entre sí.
Los huesos planos se irrigan por dos tipos de arterias. Las arterias periósticas constituyen una red perióstica de donde nacen
ramas que penetran en el hueso por forámenes de diámetro intermedio y pequeño. Las arterias orificiales penetran en el
hueso por orificios de mayor tamaño describiendo un trayecto oblicuo con respecto a la superficie del hueso.
La irrigación de los huesos cortos procede de dos fuentes. Las arterias periósticas se originan en las arterias de la vecindad y
pueden formar una red anastomótica perióstica cuyas ramas atraviesan el hueso cortical. Las arterias orificiales se originan
también en las arterias de la vecindad, como arterias propias del hueso, y penetran por forámenes vasculares más grandes y
extraarticulares. Pueden originarse en arterias musculotendinosas y ligamentosas.
En algunos huesos cortos se jerarquizan ciertas arterias constituyentes de pedículos bien definidos que se distribuyen en el
hueso esponjoso en múltiples ramificaciones según la estructura del hueso. La integridad de estos vasos es de importancia
fundamental para mantener una correcta nutrición ósea.
La arteria nutricia se acompaña de una o dos venas que emergen de la profundidad del hueso. El origen del sistema venoso lo
constituye un conjunto de colectores sin válvulas, encargados de drenar la sangre del hueso. La circulación venosa de un
hueso largo se inicia en una vena centromedular única o ramificada y ensanchada, de allí las venas se orientan hacia la
superficie y llegan al periostio. Esta circulación de retorno se encuentra muy desarrollada en las epífisis donde existen
conductos de mayor diámetro.
En los huesos planos las venas ensanchadas que se ubican en el tejido óseo esponjoso se denominan venas diploicas. Poseen
un trayecto sinuoso de volumen variable o bien adoptan una disposición en conductos finos muy ramificados. En los huesos
cortos se originan a partir de lagos centrales o sinusoides dilatados que confluyen hacia una o dos venas que emergen en el
periostio. La circulación sanguínea de los huesos es abundante. Esto explica que en una fractura la sangre proceda de la
cavidad medular y de la médula ósea desgarrada, del tejido óseo compacto y del periostio.
SISTEMA ARTICULAR
Articulaciones conexiones interóseas, vinculan entre sí las distintas partes que constituyen el esqueleto
La artrología o sindesmología tiene por objeto el estudio de las articulaciones.
Una articulación simple es aquella articulación en la que intervienen solamente dos huesos. Un complejo articular
(articulación compuesta) es una articulación en la que intervienen más de dos huesos.
Clasificación de las articulaciones
Según el grado de movilidad entre las partes que unen.
Articulaciones móviles Articulaciones semimóviles (denominadas anfiartrosis) Articulaciones inmóviles
Según los ejes de movimiento. Los movimientos de los huesos de una articulación se pueden interpretar como rotaciones
alrededor de ejes ortogonales y como desplazamientos en los planos que son perpendiculares a estos ejes.
La cantidad de ejes alrededor de los cuales se pueden mover las partes de una articulación constituyen los grados de libertad
de ésta. Cuando el movimiento de un hueso está limitado a la rotación sobre un solo eje, se llama uniaxial y posee sólo un
grado de libertad. Si presenta movimientos independientes alrededor de dos ejes, la articulación será biaxial y tendrá dos
grados de libertad. Si puede moverse en los tres ejes ortogonales, tendrá tres grados de libertad. Si se mueve alrededor de
muchos ejes de posición intermedia, la articulación semultiaxial.
Según el tipo y la disposición del tejido que se interpone entre las superficies articulares (tipo de unión). Estos tejidos
interóseos pueden presentar continuidad (en este caso las articulaciones se denominan sinartrosis) o ser discontinuos y
presentar una cavidad articular con líquido sinovial (diartrosis).
SINARTROSIS
Uniones entre los huesos o estructuras articuladas, mediante tejido conectivo sólido o semisólido. Se clasifican de acuerdo con
el tejido conectivo principal que compone la articulación:
Hay articulaciones fibrosas, por tener tejido fibroso interpuesto.
Hay articulaciones cartilaginosas, por tener cartílago interpuesto.
Hay articulaciones óseas, por tener tejido óseo interpuesto.
Articulaciones fibrosas [sinfibrosis]
En las sindesmosis los huesos se encuentran unidos por estructuras compuestas por fibras elásticas o de colágeno alineadas
en paralelo, adoptando la forma de una banda o cinta (ligamento). Si el ligamento es corto, el movimiento se encuentra muy
limitado. Si el ligamento es de mayor longitud, permite una movilidad más amplia (como el ligamento estilohioideo).
Las membranas interóseas unen los huesos a través de una lámina de tejido conectivo fibroso con fuertes fibras de colágeno
(como la membrana interósea radiocubital).
Una gonfosis es una prolongación en forma de clavija o espina que se introduce en un hueco o alvéolo y es mantenida por
fibras cortas en su posición (por ejemplo: entre la raíz del diente y el alvéolo).
En las suturas los huesos, que están unidos por tejido fibroso de fibras cortas, quedan inmovilizados. Este tipo de articulación
se encuentra entre los huesos del cráneo. Según la configuración de las superficies articulares, se clasifican en:
A. Sutura plana [armónica]: en ella se ponen en contacto superficies planas y lineales (por ejemplo: entre los huesos nasales).
B. Sutura escamosa: las superficies en contacto están talladas en bisel (por ejemplo: temporoparietal).
C. Sutura límbica: forma especial de sutura escamosa con engranaje por superposición.
D. Sutura dentada: presentan engranamientos o dientes que encajan entre sí (por ejemplo: sutura coronal).
E. Sutura aserrada: como la sutura sagital.
F. Esquindilesis: una superficie en forma de cresta que se articula con una ranura (por ejemplo: vómer y esfenoides).
Articulaciones cartilaginosas
En este tipo de articulaciones, las superficies articulares poseen formaciones de cartílago hialino o fibrocartílago que se
interpone entre ambos huesos, carecen de cavidad sinovial y presentan ligamentos periféricos que rodean la articulación.
En las sincondrosis, entre las superficies articulares, se encuentra cartílago hialino que une los huesos, como en las
articulaciones condrocostales.
Las sínfisis presentan un fibrocartílago interpuesto entre las superficies articulares (como el disco intervertebral o la sínfisis
pubiana). Los movimientos son limitados y de poca amplitud individual, son anfiartrosis. Los discos fibrocartilaginosos proveen
absorción de fuerzas de choque y flexibilidad.
El cartílago epifisario [cartílago de crecimiento] es una articulación transitoria. Es la unión entre la epífisis y la diáfisis de un
hueso mediante una lámina de cartílago hialino (el cartílago epifisario), que luego desaparecerá cuando se suelden ambas
partes del hueso.
Articulaciones óseas
Las soldaduras óseas entre huesos se denominan sinostosis. Estas articulaciones óseas son completamente inmóviles. Algunos
ejemplos: entre el esfenoides y el occipital y entre los cuerpos vertebrales del sacro.
SINOVIALES (DIARTROSIS)
Uniones entre los huesos que presentan, entre las superficies articulares, una cavidad interpuesta con líquido sinovial en su
interior.
En general son articulaciones móviles, particularmente interesantes por su complejidad anatómica y su diversidad funcional.
Su movilidad depende de la forma de las superficies articulares y de los ligamentos que sostienen entre sí a los huesos
articulados.
Las articulaciones sinoviales tienen en común las estructuras anatómicas básicas que las constituyen
Las superficies óseas están revestidas de cartílago hialino: el cartílago articular. Los huesos están unidos por una cápsula
articular fibrosa y por ligamentos. La cápsula articular fibrosa presenta un revestimiento de membrana sinovial en su cara
interior.
Superficies articulares
Las diartrosis son clasificadas por la forma que presentan sus superficies articulares:
A. Articulación plana [artrodia]: presenta superficies articulares más o menos planas que se deslizan una sobre la otra (por
ejemplo: entre las apófisis articulares vertebrales, articulación cigapofisaria). Presenta un movimiento multiaxial de escaso
desplazamiento.
B. Articulación cilíndrica: las superficies articulares son segmentos de cilindros, uno convexo y el otro cóncavo, con
movimientos de deslizamiento y giro longitudinal (por ejemplo: la articulación subtalar).
C. Articulación trocoide: es una variedad de las articulaciones cilíndricas, donde la superficie articular convexa forma un
pivote alrededor del cual se mueve la superficie cilíndrica cóncava (por ejemplo: la articulación radiocubital proximal). Se
mueve en un solo eje de disposición longitudinal (uniaxial).
D. Gínglimo [troclear]: una de las superficies articulares tiene forma de polea, en cuyo surco (garganta) se aloja la saliente de
la superficie articular opuesta (por ejemplo: la articulación humerocubital). Se la puede describir como la función de una
bisagra. Presenta un movimiento uniaxial transversal.
E. Articulación elipsoidea [condílea]: las superficies articulares están representadas por dos caras articulares elipsoidales
(ovoideas), una cóncava y la otra convexa, enfrentadas (por ejemplo, la articulación radiocarpiana: el extremo distal del radio
es cóncavo y el cóndilo carpiano es convexo). Tiene dos ejes de movimientos (biaxial).
F. Articulación bicondílea: dos superficies convexas elipsoidales (cóndilos) se deslizan enfrentadas, una sobre la otra (por
ejemplo: la articulación temporomandibular).
G. Articulación bicondílea doble: dos cóndilos de una epífisis se enfrentan a dos superficies articulares prácticamente planas
ubicadas sobre los cóndilos de otro hueso (por ejemplo: la articulación femorotibial).
H. Articulación selar [por encaje recíproco]: cada una de las superficies articulares es cóncava en un eje y convexa en el eje
perpendicular. Cada superficie tiene la forma de una silla de montar a caballo (geométricamente un paraboloide hiperbólico).
La concavidad de una superficie se enfrenta con la convexidad de la otra (por ejemplo: la articulación trapeciometacarpiana).
Los movimientos se desarrollan en dos ejes (biaxial).
I. Articulación esferoidea [enartrosis]: las superficies articulares son esféricas o casi esféricas. Una de ellas es convexa y se
enfrenta a la excavación de la otra superficie, que es cóncava (por ejemplo: la articulación escapulohumeral). Es una
articulación multiaxial.
J. Cotiloidea: es una variedad de la articulación esferoidea, donde la superficie cóncava es suficientemente profunda para
albergar gran parte de la superficie convexa y sobrepasa su ecuador (por ejemplo: la articulación coxofemoral). Es una
articulación multiaxial.
Las sisarcosis están constituidas por músculos que están interpuestos entre los huesos y presentan espacios con tejido
conectivo laxo que permiten su deslizamiento y no corresponden a articulaciones verdaderas (por ejemplo: la articulación
escapulotorácica).
Cartílago articular
Cada superficie articular está revestida por un cartílago articular hialino, que se adhiere íntimamente al hueso. Su superficie
libre es pulida y de coloración blanquecina. El cartílago articular es maleable, extensible y compresible, se deforma bajo la
influencia de presiones, para retornar a su espesor original cuando éstas cesan.
La extensión del revestimiento cartilaginoso es directamente proporcional a los movimientos de la articulación; es más
extenso en las articulaciones muy móviles.
Su espesor varía entre 0,2 y 2 mm. Es más espeso en los puntos de presión y de deslizamiento de la articulación.
Es más grueso en el vértice de las cabezas del fémur y del húmero y más delgado hacia el fondo o centro de la cavidad
glenoidea y del acetábulo. En los miembros inferiores es más o menos elástico a la presión, y se comporta como un elemento
de amortiguación frente a los choques. Su desaparición acarrea el desgaste rápido del hueso por presión y frotamiento
recíproco.
El cartílago articular no posee vasos sanguíneos, se nutre por imbibición a expensas del líquido sinovial. La parte basal del
cartílago también se nutre por los vasos ubicados en el hueso sobre el que está fijado.
Labrum articular, menisco y disco
Estas estructuras son formaciones de fibrocartílagoque sirven para la adaptación de las superficies articulares.
El labrum articular [rodete articular] se dispone en forma de anillo alrededor de algunas fosas articulares a las que aumenta su
superficie articular y concavidad.
Visto en un corte es triangular. Su base descansa sobre el contorno de la superficie articular y se relaciona, hacia adentro, con
el cartílago articular y hacia afuera, con el periostio. Su cara interna mira hacia la cavidad articular y la externa se relaciona con
los medios de unión periféricos. Por ejemplo: labrum glenoideo en la articulación del hombro y labrum acetabular en la
articulación de la cadera. En un traumatismo la inserción ósea del labrum puede desgarrarse.
El menisco articular tiene forma de medialuna y está interpuesto entre las superficies articulares, mejorando su concordancia.
Al corte, dos de sus caras miran hacia las superficies articulares y su base, periférica, se adhiere a la cápsula. Pueden presentar
inserción ósea en sus extremidades, como ocurre en la rodilla. La parte periférica es más fibrosa y recibe vascularización a
través de su unión con la cápsula articular. La parte central es cartilaginosa, no tiene vasos y se nutre por imbibición.
El disco articular está interpuesto entre las superficies articulares y divide la articulación en dos cavidades secundarias. Sus dos
caras miran hacia las superficiesarticulares y su borde periférico se adhiere a la cápsula fibrosa. Puede observarse una
perforación en su centro.
Sus caras se moldean en relación con las superficies articulares para asegurar su congruencia.
Cápsula articular y ligamentos
Constituyen un dispositivo que asegura el contacto entre las superficies articulares. La cápsula se inserta en el hueso en la
vecindad del revestimiento del cartílago articular. En algunas articulaciones se fija a cierta distancia de las superficies
articulares, pudiendo tener un trayecto recurrente hasta el borde del cartílago articular. Enotras, la cápsula se fija a distancia
del cartílago. En este caso puede ocurrir que una parte o la totalidad del cartílago
epifisario se ubique dentro de los límites de la cápsula articular.
La disposición de la cápsula articular en forma de un manguito fibroso está relacionada con la característica de las superficies
articulares. Su grosor es variable y depende de los movimientos de cada articulación. La cápsula articular presenta
engrosamientos en los lugares donde se ejercen fuerzas de tracción, que constituyen los ligamentos. En la articulación del
codo y en la articulación talocrural, los ligamentos están bien diferenciados y son gruesos en sus partes lateral y medial,
mientras que la cápsula es más delgada adelante y atrás por la amplitud de los movimientos de flexión y de extensión.
Los ligamentos poseen formas variables: banda, cinta, cordón separado o engrosamiento adherido a la cápsula. Su resistencia
le confiere firmeza a la articulación.
Hay ligamentos fibrosos, prácticamente inextensibles, cuya extensión limita el movimiento. Hay ligamentos elásticos, algo
más extensibles, como por ejemplo los ligamentos amarillos de las articulaciones vertebrales. Con la edad, los ligamentos
pierden su elasticidad y flexibilidad volviéndose más rígidos y con mayor tendencia a acortarse. En gran parte, esto depende
de las exigencias a las que se los ha sometido. El ejercicio físico tiende a mantener la flexibilidad aun en individuos de edad
avanzada.
Algunos ligamentos se encuentran a distancia de laarticulación. Pueden presentarse reducidos a cintas fibrosas, pero con
función mecánica importante. Su origen puede corresponder a músculos o tendones periarticulares.
Los ligamentos pueden lesionarse por traumatismos articulares, simple distensión, desgarramiento, rotura (esguince) o bien
desinserción con arrancamiento óseo o sin él. Cuando existe un amplio desgarro capsuloligamentoso, éste permite los
desplazamientos amplios de las superficies articulares que se enfrentan, tal como ocurre en las luxaciones.
A ambos lados de sus inserciones óseas, la cápsula se continúa con el periostio de los huesos a los que une.
Está cubierta por un tejido conectivo periarticular al cual se aplican músculos que entran de esta forma en contactocon la
articulación. Se los denomina músculos yuxtaarticulares y desempeñan una acción de “ligamentos activos”, aun cuando
anatómicamente, en sentido estricto, no forman parte de la articulación.
La sinovial es una membrana delgada que tapiza la cápsula articular por su superficie interior. Se inserta por sus extremos en
el contorno del revestimiento cartilaginoso de las superficies articulares, con el que comparte su origen embriológico. Cuando
la cápsula se inserta a distancia de la superficie articular, la sinovial tapiza toda la superficie ósea interpuesta, reflejándose a
partir de la cápsula y formando un receso articular.
La sinovial presenta, a veces, prolongaciones de volumen variable en el interior de la articulación. Se las denomina pliegues
sinoviales y se encuentran frente a las interlíneas articulares rellenando los espacios libres.
La sinovial es la parte más ricamente vascularizada de la articulación. Segrega quido sinovial. Se trata de un líquido
transparente que existe en escasa cantidad en estado normal. Se encuentra constituido por agua, materias proteicas, algo de
mucina, trazas de grasas y sales minerales. También se observan en él, células deterioradas y descamadas del cartílago y de la
sinovial. Constituye una porción vulnerable de la articulación. Es sensible a las infecciones aportadas por la sangre (artritis
septicémicas) o a las modificaciones del medio interno (reumatismo, gota). Los traumatismos que la desgarran provocan
hemorragias intraarticulares (hemartrosis). Las alteraciones que asientan en la sinovial repercuten siempre sobre el
movimiento articular (dolor, rigidez).
El manguito capsular, tapizado interiormente por la membrana sinovial, sirve de pared a la cavidad articular. Es de
dimensiones muy variables, es más extenso cuanto más amplio es el movimientos. Su forma es también variable; en algunas
articulaciones, como la rodilla, es muy compleja a causa de la presencia de meniscos intraarticulares, franjas sinoviales y
cuerpos adiposos.

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