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PREFACIO
Durante muchos años, los tests y la evaluación en psicología han sido objeto de crítica constante.
En repetidas ocasiones se ha atacado el uso de los tests estandarizados, especialmente en contex-
tos educativos y laborales. Ha habido numerosas demandas legales y juicios en los tribunales re-
lacionados con las pruebas psicológicas, por lo que algunos estados de la Unión Americana han
instaurado leyes sobre el uso y la reglamentación de los tests. Aunque puede ser justo criticar los
métodos para evaluar a las personas y sus actividades, es indiscutible la necesidad de dichos mé-
todos para evaluar, diagnosticar y predecir el comportamiento de los individuos en un mundo
con una población de más de seis mil millones de personas. A pesar de las críticas provenientes
tanto de profesionales de la psicología y la pedagogía como de otros ámbitos, la evaluación psi-
cológica ha continuado expandiéndose y diversificándose. Como testimonio del dinamismo de
los tests y la evaluación en psicología, se encuentran instrumentos nuevos, inventarios y escalas,
aunados a los avances metodológicos en cuanto a la elaboración, aplicación, calificación e inter-
pretación de instrumentos psicométricos. Son muchos los factores que han contribuido a este de-
sarrollo, incluyendo la expansión de servicios y las oportunidades sociales hacia un segmento
mayor de la población, siempre creciente, así como la necesidad de contar con métodos más
efectivos para seleccionar, diagnosticar y ubicar a las personas en contextos laborales, educati-
vos y clínicos.
El desarrollo de los tests psicológicos durante las últimas décadas se ha facilitado por el
progreso en el diseño y la programación computacional de alta velocidad. Desde que las compu-
tadoras empezaron a estar disponibles comercialmente a mediados de la década de 1950, se han
usado para calificar tests y analizar el desempeño tanto de individuos como de grupos. A partir
de entonces las computadoras también se han utilizado para aplicar tests y otros instrumentos de
evaluación, así como para interpretar sus resultados. Como consecuencia, los tests y otros dis-
positivos psicométricos literalmente han reestructurado el campo de la evaluación psicológica,
y sin duda continuarán haciéndolo en la medida en que lleguen a estar disponibles tecnologías y
procedimientos más complejos.
El aumento de la atención del público y de los profesionistas hacia la utilidad y las limi-
taciones de los tests ha fomentado el deseo de que se incremente el cuidado con que se diseñan
y distribuyen tanto los propios tests como otros materiales de evaluación similares. Asimismo,
cada vez resulta más obvia y urgente la necesidad de una mejor capacitación entre los usuarios
de los tests, y de una mayor conciencia del público y de los profesionales acerca de las conse-
cuencias personales y sociales de las pruebas psicológicas en contextos educativos, clínicos, la-
borales y empresariales. Los especialistas en psicometría, y otros expertos en tests y en la aplicación
de pruebas, se preocupan porque estos instrumentos se diseñen y empleen no sólo prestando
atención a sus características técnicas, sino también considerando las necesidades y los derechos
de los individuos y de la sociedad en su conjunto. Estos asuntos se abordan en numerosas publi-
caciones de organizaciones profesionales, tales como la American Psychological Association, la
American Educational Research Association, la American Personnel and Guidance Association
y el National Council in Measurement on Education.
Consecuente con estas preocupaciones y propósitos, el principal objetivo de este libro de
texto es, como lo ha sido desde que se publicó la primera edición hace más de 30 años, mejorar
el conocimiento, la comprensión y la práctica de las personas que diseñan tests, los aplican, los