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CÉLULAS DE REVESTIMIENTO ÓSEO
Se ubican en los sitios en los que no se está produciendo remodelado del tejido óseo, se presentan como una capa de
células aplanadas con poco citoplasma y escasos orgánulos en las superficies óseas. Las células de revestimiento óseo
ubicadas en las superficies externas de hueso reciben el nombre de células del periostio y las que tapizan las superficies
internas se denominan células del endostio.
Constituyen una población celular que deriva de los osteoblastos. Intervienen en el mantenimiento y el soporte
nutricional de los osteocitos incluidos en la matriz ósea subyacente y regulan el movimiento del calcio y el fosfato desde
y hacia el hueso. Los procesos celulares de las células de revestimiento óseo se extienden dentro de los canalículos del
hueso contiguo y se comunican por medio de uniones de hendidura con las evaginaciones de los osteocitos.
OSTEOCLASTOS
Son células multinucleadas grandes que aparecen en los sitios donde ocurre la resorción ósea. Están apoyados
directamente sobre la superficie ósea en proceso de resorción. Como resultado de la actividad de los osteoclastos, se
forma una excavación llamada laguna de resorción que se puede observar en el hueso directamente bajo al osteoclasto.
Derivan de la fusión de células progenitoras hematopoyéticas monocelulares, las células progenitoras de
granulocitos/macrófagos (GMP, CFU-GM) que dan origen a los linajes de granulocitos y monocitos. La formación de
osteoclastos se produce en asociación con las células del estroma de la médula ósea, que secretan citosinas esenciales
para la diferenciación, tanto de los osteoclastos como de los macrófagos, a partir de células progenitoras GMP, que
incluyen el factor estimulante de colonias de monocitos (M-CSF), el TNF y varias IL.
El osteoblasto recién formado tiene que activarse para convertirse en una célula de resorción ósea. Cuando resorben
hueso en forma activa, los osteoclastos exhiben 3 regiones especializadas:
1. Borde festoneado: porción de la célula en contacto directo con el hueso. Contiene pliegues profundos de la MP
que forman estructuras del tipo de microvellosidades, responsables del aumento de la extensión de superficie
para la exocitosis de enzimas hidrolíticas, la secreción de protones por las bombas dependientes de ATP y la
endocitosis de productos de degradación y detritos óseos.
2. Zona clara: citoplasma en forma de anillo contiguo al borde festoneado que delimita la superficie ósea en
resorción. Es donde se produce la resorción y degradación de la matriz. Contiene abundantes microfilamentos de
actina dispuestos en forma de anillo rodeados por proteínas fijadoras de actina. LA MP de la zona clara contiene
moléculas de adhesión célula-matriz extracelular, responsables de proporcionar un sello hermético entre la MP y
la matriz ósea mineralizada.
3. Región basolateral: interviene en la exocitosis del material digerido.
La mayoría de las vesículas del osteoclasto son los lisosomas. Sus contenidos se liberan al espacio extracelular de las
hendiduras que hay entre pliegues del borde festoneado, como ejemplo, las enzimas lisosómicas. Una vez liberadas, estas
enzimas hidrolíticas degradan el colágeno y otras proteínas de la matriz ósea.
Sin embargo, antes de que pueda producirse la digestión, la matriz ósea tiene que descalcificarse a través de la
acidificación de la superficie ósea, que inicia la disolución de la matriz mineral. El citoplasma del osteoclasto contiene
anhidrasa carbónica II, que produce ácido carbónico (H2CO3) a partir de CO2 y H20. El ácido carbónico se disocia en
bicarbonato (HCO3-) y H+. Con la ayuda de bombas de protones dependientes de ATP, los protones se transportan a través
del borde festoneado, generando un pH bajo (4 o 5) en el ambiente de la laguna en resorción. Este ambiente ácido, creado