
M.B
LA TÉCNICA DEL TEST
-Se instala al niño ante una mesa adecuada a su estatura (esta precaución es muy importante), con una hoja en
blanco y un lápiz negro, pero se pueden obtener también resultados muy interesantes (hasta con informaciones
complementarias) con lápices de colores.
-La indicación es: dibuja una familia que tú imagines.
-La forma en que se construye el dibujo interesa casi tan pronto como el resultado final. Es decir que el
psicólogo debe estar presente durante la prueba. Permanecerá junto al niño, pero sin darle la impresión de vigilarlo
aunque estará atento y dispuesto a dirigirle una sonrisa, una frase alentadora o una explicación complementaria, si el
niño la pide.
-Al terminar el dibujo no concluye el test. El propio sujeto se halla en mejores condiciones para saber lo que quiso
expresar al hacer su dibujo; conviene, pues, preguntárselo a él, y de ahí la necesidad de la entrevista. Empezamos por
elogiar discretamente al niño por lo que ha hecho (decir siempre: está bien, cualquiera sea el valor del dibujo). Luego
decimos: esta familia que tú imaginaste, me la vas a explicar.
-Solemos formular cuatro preguntas que a menudo proporcionan datos muy interesantes: ¿Cuál es el más bueno de
todos, en esta familia?, ¿Cuál es el menos bueno de todos?, ¿Cuál es el más feliz?, ¿Cuál es menos feliz? Una
quinta pregunta es: ¿Y tú, en esta familia, a quién prefieres? Según las circunstancias se puede completar por medio
de otras preguntas, dictadas por la inspiración del momento, por ejemplo: el papá propone un paseo en auto,
pero no hay lugar para todos ¿Quién se va a quedar en la casa?
-Comparación con la Verdadera Familia: Es indispensable anotar, en la hoja del dibujo, la composición de la verdadera
familia, pues, como veremos en la interpretación, la mayor o menor fidelidad con que el niño reprodujo su propia familia,
tras el disfraz de una familia inventada, tiene gran importancia, y toda omisión o deformación de un personaje es
reveladora de un problema.