
3- por último lo actual: el terapeuta renuncia a enfocar un problema o momento determinado,
toma lo que aparece en la superficie psíquica, y se vale de la interpretación para discernir las
resistencias y hacer consciente lo inconsciente.
El tema no es el recuerdo, o el olvido, sino el repetir, el actuar, la acción (repite sin saber qué...)
Menciona por primera vez “la compulsión a la repetición”.
Ubica a la repetición en relación con la transferencia y la resistencia: “la transferencia es una pieza
de repetición, y la repetición la transferencia del pasado olvidado” (152).
En este sentido sostiene que cuando mayor es la resistencia, mayor es la sustitución del recordar por
el repetir.
Formula este planteo: “sustituir su neurosis ordinaria por una neurosis de transferencia” (156).
Algunas observaciones para tener en cuenta:
- “nombrar la transferencia no produce su cese inmediato” (157)
- “el enfermo necesita “reelaborar” (durcharbeiten). Antes en el método catártico se hacia
necesario la “abreacción”, ahora en el método analítico es la reelaboración”.
1914. puntualizaciones sobre el amor de transferencia (nuevos consejos sobre la técnica
psicoanalítica III)
Freud comienza diciendo que las dificultades no son tanto de la interpretación y la revelación de lo
reprimido, sino que las dificultades serias provienen del manejo de la transferencia.
“…Los episodios amorosos son inconmensurables con los de cualquier otra índole; se sitúan, por así
decir, en una página especial que no admite ninguna otra escritura...” (163).
Frente al amor lo convencional sería:
1-unión legítima,
2-abandono de la cura,
3-relaciones ilegítimas,
Pero el punto de vista del Psicoanalista es otro, por la “contratransferencia”: el analista debe discernir
que el amor se produce por la situación analítica y no por sus dotes personales”
El enamoramiento existía, pero ahora sirve a la resistencia: “el tratamiento psicoanalítico se edifica
sobre la veracidad. En ello, se cifra buena parte de su efecto pedagógico y de su valor ético” (167)
“…La cura tiene que ser resuelta (realizada) en abstinencia...”
“....hay que dejar subsistir en el enfermo necesidad y añoranza como ciertas piezas pulsionales de
trabajo y la alteración, y guardarse de apaciguarlas mediante subrogados…la enferma mientras no
haya levantado sus represiones, será incapaz de lograr una efectiva satisfacción...”En este sentido la
satisfacción de la enferma sería un repetir, no un recordar.
“La relación de amor pone término a la posibilidad de influir analíticamente, la combinación de
ambos es una quimera....” (169) “consentir la apetencia amorosa de la paciente es tan funesto para el
análisis como sofocarla. El camino del analista es diverso, uno por el cual la vida real no ofrece
modelos...”(169)
Frente a la transferencia amorosa: a) el analista debe abstenerse, el de cualquier satisfacción que le
podría brindar el asunto (ni comprenderla, ni sofocarla, ni ofrecer sustitutos), y b) reconducir a lo
reprimido para que afloren: condiciones de amor, fantasías de su añoranza sexual, las características
singulares de su condición de enamorada, para ver los fundamentos infantiles de su condición de
amor.