
➔ Cerca del 90% de la reabsorción del agua filtrada por los riñones tiene lugar junto con la reabsorción de
solutos como Na+, Cl– y glucosa. La reabsorción del agua junto con solutos en el líquido tubular se
denomina reabsorción de agua obligatoria porque el agua se ve “obligada” a seguir los solutos durante
su reabsorción. Este tipo de reabsorción se produce en el túbulo contorneado proximal y la rama
descendente del asa de Henle, puesto que estos segmentos de la nefrona siempre son permeables al
agua.
➔ La reabsorción del 10% restante del agua, un total de 10-20 L por día, se llama reabsorción de agua
facultativa. La reabsorción de agua facultativa es regulada por la hormona antidiurética y se lleva a
cabo, predominantemente, en los túbulos colectores.
⭄ Reabsorción y secreción en el túbulo contorneado proximal
La mayor parte de los solutos se reabsorben en el túbulo contorneado proximal, junto con el Na+. El transporte
del Na+ se produce por medio de cotransportadores y contratransportadores, en el túbulo contorneado
proximal. En condiciones normales, la glucosa, los aminoácidos, el ácido láctico, las vitaminas hidrosolubles y
otros nutrientes filtrados no se pierden con la orina, sino que se reabsorben por completo en la primera mitad
del túbulo contorneado proximal, a través de diversos tipos de cotransportadores de Na+ localizados en la
membrana apical.
Otros cotransportadores de Na+ presentes en el túbulo contornado proximal captan el HPO4 2– (fosfato) y SO4
2– (sulfato), todos los aminoácidos y el ácido láctico.
En otro proceso de transporte activo secundario, los contratransportadores
de Na+/H+ transportan el Na+ filtrado a favor de su gradiente
de concentración hacia las células del túbulo contorneado proximal,
junto con los H+, que se movilizan desde el citosol hacia la luz
(Figura 26.13a), lo que hace que el Na+ se reabsorba hacia la sangre y
los H+ se secreten hacia el líquido tubular.
La reabsorción de solutos en los túbulos contorneados proximales promueve la ósmosis de agua. Cada soluto
reabsorbido aumenta la osmolaridad, en primer lugar, dentro de la célula tubular, luego en el líquido intersticial
y por último en la sangre. Así, el agua se desplaza rápidamente desde el líquido tubular, tanto por la vía
paracelular como por la transcelular, hacia los capilares peritubulares y restablece el balance osmótico
Las células que tapizan el túbulo contorneado proximal y la rama descendente del asa de Henle son más
permeables al agua porque tiene muchas moléculas de acuaporina-1.
En la segunda mitad del túbulo contorneado proximal, los gradientes electroquímicos para Cl–, K+, Ca2+,
Mg2+ y urea promueven su difusión pasiva hacia los capilares peritubulares, tanto por la vía paracelular como
por la transcelular. Entre estos iones, el Cl– es el que se encuentra en mayor concentración. La difusión de las
moléculas de Cl– con carga negativa hacia el líquido intersticial, por la vía paracelular, hace que el líquido
intersticial sea más negativo que el líquido tubular. Esta negatividad estimula la reabsorción pasiva paracelular
de cationes, como K+, Ca2+ y Mg2+. Aunque en el sudor hay pequeñas cantidades de amoníaco y urea, la
excreción de estos productos de desecho nitrogenados se realiza por vía urinaria. La urea y el amoníaco
presentes en la sangre se filtran en el glomérulo y se secretan en las células del túbulo contorneado proximal,
hacia el líquido tubular.
⭄ Reabsorción en el asa de Henle
Como todos los túbulos contorneados proximales reabsorben cerca del 65% del agua filtrada. La composición
química del líquido tubular, en este sitio, es distinta de la del filtrado glomerular porque la glucosa, los
aminoácidos y otras sustancias ya no están presentes. Sin embargo, la osmolaridad del líquido tubular todavía
se parece a la de la sangre, ya que la reabsorción de agua por ósmosis se produce a la misma velocidad que la
reabsorción de solutos a todo lo largo del túbulo contorneado proximal.