
738 UNIDAD 5 Anatomía y fisiología animal
Las sinapsis producen potenciales postsinápticos
de excitación o de inhibición
Cabe recordar que la información por lo regular se transporta den-
tro de una neurona por medio de señales eléctricas. Estas señales
que recorren con rapidez grandes distancias desde el cuerpo celular
de una neurona hasta sus terminales presinápticas, se transportan
por potenciales de acción. Por tanto, la actividad sináptica casi
siempre altera la actividad eléctrica de la neurona postsináptica,
haciendo que la neurona sea más o menos propensa a disparar
potenciales de acción.
En casi todas las sinapsis, las proteínas receptoras en la neu-
rona postsináptica se encuentran físicamente conectadas a canales
de iones que se extienden por toda la membrana plasmática de la
neurona. Cuando las moléculas neurotransmisoras se unen a es-
tas proteínas receptoras, abren los canales de iones. Dependiendo
de qué canales estén asociados con un receptor específico, se pue-
den mover a través de ellos iones de Na
, K
, Ca
2
o Cl
(FIGURA
38-4
❺), lo cual provoca un pequeño y breve cambio en el voltaje,
conocido como potencial postsináptico (PPS). Si la neurona
postsináptica se vuelve más negativa (deflexión hacia abajo en la
figura 38-2 ❷), su potencial de reposo se aleja más del umbral, lo
que reduce la probabilidad de iniciar un potencial de acción. Este
cambio en el voltaje se conoce como potencial postsináptico de
inhibición (PPSI). Si la neurona postsináptica se vuelve menos
negativa (deflexión hacia arriba en la figura 38-2 ❷), su potencial
de reposo se acerca más al umbral y es más probable que inicie
un potencial de acción. Como consecuencia, este cambio en el
voltaje se llama potencial postsináptico de excitación (PPSE).
De cerca Las señales eléctricas en las neuronas
La permeabilidad del potasio produce
el potencial de reposo
El potencial de reposo se basa en un equilibrio entre los
gradientes químicos y eléctricos, y se mantiene mediante el
transporte activo y una membrana selectivamente permeable a
iones específicos. Los iones del citoplasma consisten sobre todo
de iones potasio con carga positiva (K
) y grandes moléculas
orgánicas con carga negativa como ATP y proteínas, que no
pueden salir de la célula (
FIGURA E38-1a, abajo). Fuera de la
célula, el líquido extracelular contiene más que nada iones sodio
con carga positiva (Na
) y iones cloruro con carga negativa
(Cl
). Las gradientes de concentración de Na
y K
se conservan
mediante una proteína de transporte activo en la membrana
plasmática llamada bomba de sodio-potasio
(Na
-K
), que bombea simultáneamente K
hacia dentro de la
célula y Na
hacia el exterior de la misma.
En una neurona no estimulada, sólo K
puede cruzar la
membrana plasmática, viajando a través de proteínas de membrana
específicas llamadas canales de K
en reposo (véase figura E38-
1a, abajo). En la membrana también hay canales de Na
y K
con
“puertas de voltaje”; como su nombre lo dice, tienen “puertas” en
sus poros que se abren o se cierran debido al voltaje que cruza
la membrana plasmática. En una neurona no estimulada, estos
canales de Na
y K
con puertas de voltaje se cierran. Más adelante
se describe la función de los canales con puertas de voltaje.
Como la concentración de K
es más alta en el interior de la
célula que en su exterior, el K
se difunde fuera de la célula a
través de los canales de K
en reposo, dejando atrás los iones
orgánicos con carga negativa (véase la figura E38-1a, abajo).
Conforme el interior de la célula adquiere una carga cada vez
más negativa, el K
es atraído eléctricamente de regreso a la
célula. Con el tiempo, el voltaje negativo dentro de la célula se
vuelve lo suficientemente alto para que el índice de K
que sale
quede exactamente equilibrado con el índice de K
que regresa
mediante la atracción eléctrica (no se muestra en la figura
E38-1a). Este voltaje negativo es el potencial de reposo.
Los cambios en la permeabilidad al sodio
y al potasio producen el potencial de acción
Los potenciales de acción ocurren cuando el potencial de reposo
cambia, volviéndose menos negativo y alcanzando el voltaje del
umbral (casi siempre alrededor de 10 a 20 mV menos negativo
que el potencial de reposo). En el umbral, los canales de Na
con
puertas de voltaje se abren, lo que permite un influjo rápido de Na
y hace que el interior de la neurona sea positivo (
FIGURA E38-1b).
Los canales de Na
con puertas de voltaje permanecen abiertos
muy poco tiempo y luego se cierran en forma espontánea.
Mientras tanto, los canales de K
con puertas de voltaje se abren,
permitiendo que el K
fluya hacia fuera de la célula, restaurando el
potencial de reposo negativo (
FIGURA E38-1c).
Los potenciales de acción son conducidos a través
de los axones sin cambiar la amplitud
Los potenciales de acción son todo o nada: si la neurona no llega
al umbral, no habrá potencial de acción; si llega al umbral, ocurrirá
un potencial de acción completo y viajará a todo lo largo del axón.
Por lo general, un potencial de acción se inicia en el punto
en que el axón sale del cuerpo celular de una neurona. Cuando
el Na
entra en el axón, su carga positiva repele otros iones
con carga positiva en el citoplasma del axón. Imagina una mesa
de billar con una docena de bolas alineadas en fila, tocándose
entre sí. Si golpeas una bola en uno de los extremos con el
taco, la bola en el extremo opuesto sale disparada al instante,
mientras que las bolas en el centro permanecen en su lugar.
De modo similar, cuando el Na
entra durante un potencial de
acción, su carga positiva repele otros iones con carga positiva
a lo largo del axón, provocando casi al instante que el potencial
de las áreas cercanas se vuelva más positivo y supere el umbral.
Esto hace que los canales de Na
en estas áreas cercanas se
abran, iniciando un nuevo potencial de acción. El Na
entra en
estos nuevos lugares ligeramente más allá de ese punto en el
axón (véase la figura E38-1c, arriba), iniciando otra vez todo
el proceso. Como un nuevo potencial de acción completo se
produce una y otra vez a lo largo de todo el axón, éste viaja
hasta su extremo sin perder voltaje.
Cuando la onda de cargas positivas pasa por un punto
determinado a lo largo del axón, se restaura el potencial de
reposo mientras los canales de K
con puertas de voltaje se
abren y el K
fluye hacia el exterior (véase la figura E38-1c).
Sólo se intercambia una fracción diminuta del total de K
y
Na
dentro y alrededor de la neurona durante cada potencial de
acción, de modo que los gradientes de concentración de K
y
Na
no cambian de manera notoria. A largo plazo (de minutos
a horas), la actividad de la bomba de Na
-K
mantiene la
concentración de gradientes de ambos iones.