Resumen de Sistema digestive 8
El REL puede ser extenso en los hepatocitos. El REL contiene enzimas que intervienen en la degradación y la
conjugación de toxinas y fármacos, así como enzimas que se encargan de la síntesis del colesterol y del
componente lipídico de las lipoproteínas. En situaciones en las que un hepatocito se sobrecarga de fármacos,
toxinas o estimulantes metabólicos, el REL puede convertirse en el orgánulo predominante en la célula.
En los hepatocitos se encuentran hasta 50 dictiosomas de Golgi, cada una compuesto por tres a cinco cisternas
muy apiladas, además de muchas vesículas grandes y pequeñas. Los lisosomas hepatocitico también pueden ser
un sitio de almacenamiento normal de hierro (en la forma de un complejo de ferritina) y un sitio de acumulación
de hierro en ciertas enfermedades por deposito excesivo.
Árbol biliar
Es el sistema tridimensional de conductos de diámetro creciente por el que atraviesa la bilis desde los hepatocitos
hacia la vesícula biliar y desde allí hasta el intestino. Son capaces de modificar el flujo biliar y cambiar su
composición como respuesta a la estimulación hormonal y nerviosa. Los colangiocitos son células epiteliales que
forman el revestimiento interno del árbol biliar. En el MET los colangiocitos se identifican por su citoplasma con
orgánulos escasos, las uniones herméticas que hay entre las células contiguas y la presencia de una lamina basal
completa. La región apical, las microvellosidades que se proyectan en la luz. Cada colangiocito contiene cilios
primarios que detectan los cambios en el flujo biliar que producen alteraciones en su secreción.
Las ramas mas pequeñas del árbol biliar son canalículos biliares hacia los cuales los hepatocitos secretan la bilis.
Los canalículos biliares forman un anillo completo alrededor de las cuatro caras de los hepatocitos hexaédricos.
En las membranas plasmáticas de los canalículos se detecta adenosina trifosfatasa (ATPasa). El flujo biliar es
centrifugo, es decir, desde la región de la venula hepática terminal (vena central) hacia el espacio portal (en
sentido opuesto al flujo sanguíneo). Cerca del espacio portal, pero aun dentro del lubulillo, los canalículos biliares
se transforman en conductos de Hering de trayecto corto. El conducto de Hering esta revestido en parte por
hepatocitos y en parte por colangiocitos de forma cubica. Los hepatocitos poseen microvellosidades en su
superficie apical y uniones herméticas y su dominio basal se localiza sobre una lamina basal, como el resto del
epitelio biliar distal. El conductp de Hering tiene una actividad contráctil que contribuye al flujo biliar
unidireccional hacia el espacio portal. Entre los hepatocitos y los colangiocitos, el nicho de citoblastos hepáticos
se encuentra en los conductos de Hering o en sus cercanías. Estas células podrían migrar y diferenciarse en
hepatocitos o en células del conducto biliar.
La bilis del conducto de Hering continúa su flujo hacia el conductillo biliar interhepatico revestido completamente
por colangiocitos. El análisis tridimensional de cortes seriales del hígado teñidos con técnicas inmunocitoquimicas
permite observar que el conducto de Hering suele cruzar el limite del lobulillo y convertirse en un conductillo
biliar en el espacio periportal (de Mall).
Los conductillos poseen un diámetro aproximado de 1,0 um a 1,5 un y conducen la bilis hacia los conductos
biliares interlobulillares que forman parte de la triada portal. Las células cilíndricas presentan microvellosidades
bien desarrolladas. A medida que los conductos biliares adquieren un tamaño mayor, se rodean en forma
progresiva de una cubierta de TC denso con fibras elásticas abundantes. Los conductos interlobulillares se unen
para formar los conductos hepáticos derecho e izquiero, los que, a su vez, se unen para formar el conducto
hepático común a la altura del hilio.
En algunas personas, en el TC que hay entre el hígado y la vesícula biliar, cerca del cuello vesicular, se hallan los
conductos de Luschka. Estos conductos se conectan con el conducto cístico y no con la luz de la vesícula biliar.
El conducto hepático común tiene unos 3 cm de longitud y esta revestido por células epiteliales cilíndricas altas.
En este conducto están representadas todas las capas del tubo digestivo, excepto la muscular de la mucosa. El