
obtienen información similar: un paralelismo de funcionamiento que permite una
integración eficaz.
El déficit en estos pacientes se evidencia en un experimento sencillo. Al sujeto se le presenta
un objeto en el campo visual derecho y puede identificarlo. Pero al presentárselo en el
derecho, niega haber visto algo. Esto no se debe a que el hemisferio derecho sea ciego o
incapaz de recordar. El paciente podía identificar el objeto fácilmente si se le permitía
señalarlo. Además, podía elegir el objeto entre otros ocultos usando claves táctiles. Lo que
el paciente no podía hacer era nombrar el estímulo visual, que había sido confinado al
hemisferio derecho. Esto sugiere que, aunque el hemisferio derecho no puede hablar,
puede percibir, aprender, recordar y emitir órdenes para tareas motoras. Como predijo
Broca, hablamos con nuestro hemisferio izquierdo. No obstante, el hemisferio derecho
tiene capacidad para una comprensión elemental del lenguaje.
Cada hemisferio, por separado, tiene sus puntos fuertes y débiles con respecto a una tarea.
Sin embargo, en un encéfalo normal con abundantes interconexiones comisurales, la
interacción de los hemisferios es tal que no podemos disociar claramente sus funciones
específicas. De hecho, en la actualidad hay evidencias de que la capacidad de un hemisferio
para realizar una tarea concreta puede deteriorarse cuando se desconecta del otro
hemisferio tras comisurotomia (quitar la comisura anterior). De esta manera, pese a las
diferentes capacidades de los hemisferios aislados, cuando están interconectados parecen
ayudarse uno a otro en diversas tareas, tanto verbales como no verbales.
¿Por qué están especializados los hemisferios? La especialización hemisférica implica dos
puntos principales: ¿cómo se desarrolla en el ciclo vital del individuo’? Y ¿qué ventajas
funcionales confiere esto, si es que da alguna?
Los estudios de niños que han sufrido una lesión ya sea en el hemisferio izquierdo o en el
derecho, sugieren que la dominancia izquierda existe desde que el lenguaje se manifiesta
por primera vez. No obstante, al contrario que los adultos, los niños que tienen daño en el
hemisferio izquierdo, por lo general recuperan la capacidad de hablar en años posteriores,
ya que el hemisferio derecho puede realizar las funciones del lenguaje si el izquierdo no es
operativo.
¿Por qué es el hemisferio izquierdo el dominante en la mayoría de la gente? Es probable,
que al menos en parte, la capacidad del lenguaje se desarrolle en hemisferio izquierdo
debido a una asimetría anatómica intrínseca al encéfalo humano, ya que existe en el feto y
puede favorecer inicialmente al hemisferio izquierdo para las funciones del lenguaje.
LA “PALABRA” ESCRITA/ HABLADA: Hay dos áreas de la corteza cerebral que tienen que
ver con el lenguaje, que es una función distintiva de la especie:
● Área de Broca: está en la corteza frontal, fundamentalmente en el área motora. Esta
área tiene que ver con el control de los músculos, de la fonación, con la formación de la
palabra hablada, la articulación de la palabra, la modulación.
(Afasia de Broca: el sujeto comprende pero no lo puede relatar).
● Área de Wernike: está en la intersección de la corteza parietal y temporal (pero más en
la temporal), es un círculo (rojo en el dibujo), que tiene que ver con la comprensión de
la palabra hablada o escrita. (Afasia de Wernike: el sujeto no puede comprender lo que
le están diciendo o lo que lee. Por ejemplo, hace un uso inapropiado de las palabras).