Mabel Thwaites Rey
¿QUÉ ES ESTADO?
Luego de la Segunda Guerra Mundial ocurrió lo que se conoce por algunos como la crisis de la intervención
keynesiana-benefactora. Esta intervención fue conocida como la época de los
Años Dorados.
Durante ésta
época la población gozaba de beneficios estatales (en relación con la salud, la educación, el empleo, ect.) que
eran provisionados por el Estado.
A mediados de los años 70 ocurre una reforma de Estado y comienza lo que se podría llamar la búsqueda del
modelo de Estado Neoliberal. Cuando surge este nuevo movimiento, los beneficios que gozaba la población
anteriormente con el desempeño del Estado benefactor Keynesiano desaparecen y todo lo relacionado a la
salud, la educación y el trabajo pasa ser privado. Esto provocó el aumento de la brecha entre los pobres y los
ricos, iniciando la época conocida como
Los Años de Plomo.
El surgimiento de ésta nueva visión neoliberal en contra de la intervención keynesiana-benefactora ha
impulsado la idea del Estado “cosificado”, es decir, de la visión del Estado como conjunto de instituciones
burocráticas que interfieren en la vida de los ciudadanos. Ante esto, al Estado se lo ve visto como una COSA,
como un INSTRUMENTO que está al servicio de quien lo utiliza.
Por otra parte, algunos sostienen la necesidad de que el Estado deje de ejecutar su poder a favor de la
“sociedad” y se abstenga de intervenir en las actividades económicas (las cuales deberían concentrarse en el
libre juego de mercado) Es decir, se intentaba que la POLITICA no interfiera en la ECONOMÍA.
Aparece también la visión del Estado como el lugar de lo nacional, impulsando la idea de la independencia de
lo nacional frente a las economías centrales o desarrolladas. Como contrapartida, se presenta a su vez la visión
de la GLOBALIZACIÓN, es decir, la aceptación y la adaptación de las mismas reglas económicas para todos los
Estados nación, tales como la privatización, la desregulación, la apertura y la libre circulación del capital.
Durante el desarrollo de todas estas realidades, ocurren separaciones de conceptos tales como ECONOMÍA y
POLÍTICA, ESTADO y SOCIEDAD, MERCADO MUNDIAL y ESTADOS NACIONALES. Frente a esto, se formularon
diferentes TEORÍAS DE ESTADO para representar los distintos enfoques de lo que se considera un Estado o,
mejor dicho, las funciones que debería adoptar un Estado frente a una determinada sociedad y en un
determinado contexto histórico y político. También, ante la interrogante de cómo se desempeñará un Estado
con respecto a la dominación y reproducción de las condiciones materiales significará hablar de formas
históricas de Estado capitalista.
Dentro de estas teorías capitalistas podemos distinguir las teorías que intentan explicar, justificar o corregir al
orden capitalista y, por otra parte, las teorías que están en contra de dicho modelo e intentan apuntar a una
opción alternativa.
Frente a estas distintas concepciones, es necesario aclarar algunos conceptos:
EL ESTADO MODERNO
Surge con el capitalismo. Se lo considera una
unidad de dominación
(porque en la Edad Media el poder estaba
repartido en distintas “Poliarquías” tales como la Iglesia, los caballeros, los nobles, etc. y Estado Moderno lo
que hace es concentrar todos aquellos poderes en sí mismo)
, independientemente en lo exterior e interior
(porque en la Edad Media el poder estaba limitado, en lo interior, por los poderes feudales, corporativos y
municipales y, en su interior, por la Iglesia y el Emperador),
con medios de poder propios.
(Porque los medios
de poder en la Edad Media tales como productos naturales, armas, caballos, dinero, edificios, etc. Eran
administrados por medios de carácter militar, judicial o de otra clase. Con la entrada del Estado moderno
aquellos medios a ser de propiedad del Estado. Por ende, el Estado goza del monopolio de la FUERZA.)
EL ESTADO COMO ARTICULADOR DE RELACIONES SOCIALES
El Estado es un ente artificial creado por los humanos que tiene como función establecer el ORDEN. Ante esto,
se presenta una relación social de dominación. De esta manera, es un modelo de carácter PARCIAL debido a
que separa a los dominantes de los dominados. En este sentido, no es posible dividir al Estado de la Sociedad
como tampoco es posible dividir lo económico de lo político porque ambos son partes co-constitutivas de una
única realidad, la relación social capitalista. Esta relación se trata de una relación de
lucha de clases.
De esta manera, se establece que el Estado no es algo externo a la sociedad porque toma el papel de
garante
de la relación social capitalista.
Esta relación de dominación obedece lógicas a través de las condiciones en las
que están regidas las relaciones sociales de producción.
Así como los trabajadores están desposeídos de los medios de producción material, los capitalistas están
desposeídos del uso de la fuerza física. Ante esto, el Estado toma el papel como tercero de
garante de la
relación global del capital.
Por eso, al garantizar la relación, garantiza también ciertos derechos de los
trabajadores, poniéndole un límite a la competencia de los capitalistas entre sí, evitando que extingan
totalmente la fuerza de trabajo y, como consecuencia, destruyan el sistema. El Estado protege al sistema
capitalista de los capitalistas. De esta manera, los trabajadores ven al Estado como una instancia protectora
mientras que los capitalistas lo ven como un limitador de la acumulación de capital.
Cada ciclo histórico implica una a. modalidad de acumulación de capital¸ que se expresa en determinadas
formas de organización del proceso de trabajo, de división social del trabajo y de procesos tecnológicos, b.
una forma de producción y reproducción de las clases fundamentales (relación capital-trabajo), y c. una
determinada forma de Estado.
El Estado capitalista tiene dos tareas contradictorias. Por una parte debe asegurar las condiciones que hagan
posible la acumulación y reproducción del capital, lo que lo lleva a adoptar las medidas coercitivas necesarias
para disciplinar todo aquello que intente ponerle un freno a estas condiciones (COERCIÓN). Por otra parte,
debe legitimar (debe ser reconocido por su sociedad, muchas veces se expresa a través de la elección del
mismo
mediante el voto
) su dominación para hacerla estable, recurriendo a gastos sociales destinados a
garantizar un cierto grado de consenso de las clases sociales dominadas (CONSENSO).
Esta dinámica se resume en la fuerza de la organización de las clases populares para lograr que sus demandas
sean satisfechas y, en otro, a la
voluntad política
de las clases dominantes para acceder a ciertas condiciones
necesarias para mantener un dominio basado en el consenso, o por el contrario, para imponer a través de la
coerción sus condiciones al resto de la sociedad.
Esta relación de
consenso-coerción
genera tensiones dentro de la sociedad que si no son reguladas de manera
eficiente podría provocar una CRISIS DE GOBERNABILIDAD.
LAS POLÍTICAS PÚBLICAS (no tan importante)
Toda política estatal es una posición que toma el Estado frente a una determinada cuestión considerada como
un problema social que requiere una necesaria solución a través del desempeño de múltiples actores sociales.
Para solucionar aquella cuestión, primero es necesario entender el por qué surgió la misma, en qué contexto
socio-político aparece, cuáles son los actores sociales que la promueven, cuáles se contraponen y qué medios
utilizan ambos para alcanzar sus objetivos.
Ante este cuadro se analiza cómo se desarrolla el proceso de resolución de la cuestión con la movilización de
actores que determinarán una adecuada respuesta estatal, expresando una
política estatal.
Por otro lado, una
política pública
son aquellas que expresan la configuración de las estructuras, funciones y
procedimientos que rigen al Estado y a las organizaciones públicas. En relación a las
estructuras públicas
, las
políticas públicas se basan en la expulsión o inclusión de los ciudadanos en determinados asuntos del Estado
y, por otra parte, su relación con la
sociedad civil
, las políticas públicas se constituyen en un instrumento de
comunicación.
ESTADO, RÉGIMEN POLÍTICO Y GOBIERNO
Una distinción entre Estado y gobierno puede ser que el Estado es de carácter permanente. Es un conjunto de
instituciones que se basan en la existencia de un
pacto de dominación
que existe entre las clases sociales.
El régimen político, por su parte, establece las modalidades de reclutamiento y acceso a los roles de poder (ej:
El régimen democrático establece que asumirá al poder la persona que consiga la mayor cantidad de votos) y
en él se establecen un conjunto de normas y procedimientos que regulan la organización y el ejercicio del
poder político y que estructuran relaciones entre el Estado y la sociedad.
El gobierno, por otra parte, NO es permanente y dura lo que diga la respectiva constitución de cada país (en el
caso de Argentina 4 años). Está constituido por dichos roles de poder que a través de funciones públicas
administran las decisiones del Estado. El gobierno
no es dueño del poder
, solo administra el mismo por un
tiempo.
MODO DE PRODUCCIÓN (no tan importante)
Marx establece que a lo largo de la historia hubo distintos modelos de producción.
Primer modelo: PRIMITIVO. Durante su desarrollo las sociedades basaban sus necesidades básicas en la subsistencia.
Cazaban comida, eran nómades, sedentarios, ect.
En un momento de éste modelo se logra un excedente (una acumulación, por ejemplo, de comida) y la persona o las
sociedades que logran conseguir éste excedente pasan a tener más poder de las que no.
Segundo modelo; el ESCLAVISTA. Donde el amo era dueño de la vida del esclavo. Los esclavos no tenían derecho a nada.
Tercer modelo: el FEUDAL. Formado por siervos y señores feudales, donde los siervos estaban atados a las tierras que
les brindaban los feudales. Eran eternos trabajadores y no había posibilidad de escalar de clase.
Cuarto modelo: el CAPITALISTA. Formado por los trabajadores (dueños de la fuerza de trabajo) y los
propietarios/capitalistas (dueños de los modos de producción del capital)
CICLOS HISTÓRICOS DEL ESTADO CAPITALISTA
a. EL ESTADO EN LOS PAÍSES DESARROLLADOS
EL ESTADO BENEFACTOR KEYNESIANO Y LAS VISIONES ESTATISTAS
El Estado Benefactor Keynesiano (EBK) surge en las democracias capitalistas industrializadas luego de la
Segunda Guerra Mundial. En éste periodo era necesario una reforma de Estado debido al ambiente tenso que
había en las poblaciones que sufrieron la pérdida de miles de seres queridos a causa de la Segunda Guerra
Mundial.
Ante esto, para evitar una posible revolución, las clases dominantes implantaron este nuevo modelo de Estado
el cual marcó el inicio de la época de los “
Años dorados”
del capitalismo. El EBK se trata de un conjunto de
instituciones públicas destinadas a mejorar la calidad de vida de la población en su conjunto y, a su vez,
elimina las desigualdades provocadas por el funcionamiento normal del mercado.
Sus principales características eran:
1. Una intervención estatal en la economía para mantener el pleno empleo.
2. La provisión de una serie de servicios sociales cuyo objetivo es la seguridad social.
3. La responsabilidad estatal en el mantenimiento de un nivel mínimo de vida, entendida como un
derecho social.
El Estado Benefactor significó la posibilidad de conciliar capitalismo y democracia, dándole a la contradicción
de capital-trabajo un marco de gestión democrático a través de la intervención/mediación estatal.
El EBK se basa en un “acuerdo entre clases” donde los grupos que no poseían los medios de producción
aceptaban mantenerse al margen de la
propiedad privada
de los capitalistas mientras que éstos últimos les
brindaran la posibilidad de tener un espacio político donde poder expresar sus reclamos en términos de la
asignación de los recursos y la distribución del ingreso. Antes del EBK los trabajadores tenían una
participación de carácter nulo en la política y tenían muy baja calidad de vida.
De este modo, se generó un crecimiento en las instituciones estatales las cuales podían mejorar los medios de
producción con un manejo democrático de la economía, a través de sus políticas y aparatos estatales. De esta
manera,
la nueva forma de Estado comenzó a impactar sobre el régimen político.
El Estado Benefactor cambió el papel del Estado a través de lo que se empezó a llamar como “constitucionalismo
social”, donde el Estado comenzó a jerarquizar su papel en la regulación de la provisión de bienes y servicios
sociales considerados esenciales para la vida industrial moderna. En este contexto, el Estado se estaba
convirtiendo de a poco en socialista, a través del parlamentarismo y el constitucionalismo social.
LA CRISIS DEL EBK Y LA RESPUESTA DEL NEOLIBERALISMO
Las transformaciones internas de la modalidad interventora del estado benefactor desembocaron, a mediados
de la década de 1970, en un crisis caracterizada por la recesión económica, la inflación, las pérdidas masivas
de empleo, la crisis fiscal y el aumento de la deuda pública, originando un gran cuestionamiento sobre la
capacidad de las instituciones de aquel Estadio para revolver las demandas sociales.
La lectura más radicalmente crítica del Estado Benefactor es la perspectiva
neoliberal conservadora
a partir de
la década de los ochenta con la llegada al poder de los gobiernos de Margaret Tatcher en Inglaterra y Ronald
Reagan en Estados unidos. Para estos gobiernos, el Estado de Bienestar era una realidad INSOSTENIBLE ya que
al incrementar de manera “excesiva” las burocracias, convirtiéndolas en una fuerte presión hacia los gobiernos
por su costo y poder, generaba consecuencias negativas para el modelo de Estado tales como:
a. Los partidos se concentraban más en la “compra de votos” antes que en promover ideales responsables
y ligados a la realidad que se presentaba en aquellos momentos
b. El Estado se vio obligado a satisfacer necesidades que estaban
fuera de su alcance
, fomentando así la
pereza y el ausentismo de los trabajadores y debilitando la disciplina de trabajo.
c. El incremento desmedido de la presión corporativa que dejaban al Estado en una situación inmanejable
debido a las múltiples demandas las cuales se le exigían satisfacer.
d. El aumento de la expectativa de una realidad IMPOSIBLE por parte de la población de que lo derechos
sociales serian garantizados por el Estado y, a la par de que, contradictoriamente, a este último se le
exigía una reducción de impuestos y un control de precios.
La INGORBERNABILIDAD planteada por esta situación tenía, para los
neoconservadores
, una única solución: la
reducción drástica de las masivas demandas al Estado, un aumento de la contención del gasto público, la
incitación al ahorro y a las inversiones privadas y por sobre todo el establecimiento de una disciplina social
basada en la
responsabilidad individual.
Los liberal-conservadores que se “benefician” de la existencia del Estado capitalista planteaban que la inflación
del Estado Benefactor es a causa de que sus políticas estaban relacionadas con los pensamientos de izquierda,
por lo que llegaron la conclusión de “A más Estado, más socialismo”. Amismo, para los capitalistas, aquella
forma de Estado Benefactor era percibida cono una restricción de su LIBERTAD INDIVIDUAL de la explotación y
la competencia por lo que comenzó el movimiento “anti-estatista”. El anti-estatismo se basa en el reclamo al
Estado para que actué en defensa de su propio beneficio y no en base a las necesidades de la clase trabajadora.
b. EL ESTADO EN AMERICA LATINA (lo toman seguro)
LAS FORMAS “BENEFACTORAS”
1.
Surgimiento y apogeo
A partir de la crisis de los ’30 América Latina comenzó a desarrollar en gran medida sus exportaciones
de materias primas en vez de sus importaciones. Esta realidad permaneció hasta la crisis mundial de
los años 70. A diferencia de los países centrales, la relación entre capitalismo y democracia no fue lo
característico de esta etapa en el conteniente latinoamericano, donde predomino en cambio una
constante
inestabilidad política y una reiterada alternancia entre regímenes dictatoriales y democracias
débiles.
Sin embargo, el igual aumento de la intervención estatal y el desarrollo de instituciones que
permitieron la socialización de la fuerza de trabajo han llevado a considerar la existencia de “versiones
periféricas” de Estado Benefactor.
El Estado capitalista tiene dos funciones básicas contradictorias. Por una parte, debe asegurar las
condiciones que hagan posible la acumulación y reproducción del capital, lo que lo lleva a adoptar las
medidas coercitivas (coerción) necesarias para que las clases subalternas se acomoden -disciplinen- a
la lógica del capital. Por otra parte, debe legitimar su dominación para hacerla estable, recurriendo a
gastos sociales destinados a garantizar un cierto grado de consenso de las clases dominadas.
(Consenso)
En los países periféricos, el Estado adquiere una
tercera responsabilidad
la cual dificulta el
cumplimiento de las dos principales. Esta tercera tarea se basa en la construcción de una autonomía
de sus políticas para asegurar su puesto en el mercado mundial. El pacto populista” aparece como la
respuesta de los países periféricos para la creación de una cierta “autonomía relativa” respecto a las
condiciones que los Estados nación centrales imprimían a la “economía mundial constituida”.
En el caso argentino, se desarrolló una industria basada en el mercado interno conocida como la
redistribución progresiva del ingreso, expresada en una mejora de salarios y en un
sistema de
seguridad social
garantizado por el Estado y la provisión de servicios públicos a precios relativamente
bajos por parte de las empresas estatales. Esto aseguro la legitimidad del Estado.
El pacto entre el capital y el trabajo que caracteriza al populismo argentino tiene dos rasgos
fundamentales que condicionan su futuro:
1. La existencia de una parte modernizadora de la clase dominante que buscaba adaptar el
aparato productivo y el rol del Estado a las nuevas necesidades de acumulación, promoviendo
la industrialización antes que las importaciones. Sin embargo, esta parte tenía en su contra a
los sectores “no modernos” que planteaban vías de acumulación recesivas clásicas.
2. La falta de un patrón claro impedía armar un proyecto a largo plazo como nación por lo que
generaba tensiones sociales que llevaron a la crisis del modelo y las sucesivas intervenciones
militares.
3. La fuerte dependencia de los sectores modernizadores hacia el desarrollo industrial de la renta
agraria para intentar conseguir las condiciones ideales para tener un mejor rendimiento en el
mercado mundial impidió sostener un nivel de ingresos que era indispensable para solventar
los gastos del Estado Benefactor.
4. Las clases populares estaban en proceso de conformación a diferencia de los países centrales
en los que el sector popular ya estaba constituido. En los países centrales a través del “pacto
keynesiano” la clase obrera termina
subordinándose al capital
mientras que en los países
periféricos, condicionada por el “pacto populista” la clase obrera
arranca subordinada
.
La existencia del populismo implico una expansión en la estructura estatal que entro en crisis a
mediados de los 70. Tras el derrocamiento de Perón en 1955, la Argentina todavía no contaba con un
patrón definido para poder armar un proyecto a largo plazo como nación, más allá de las altas tasas
de crecimiento económico. Lo no resuelto en relación al peronismo en el sistema de poder y la falta de
representación de los actores un proyecto industrialista, generaba tensiones sociales que llevaron a la
crisis del modelo.
En toda esta etapa el Estado cumplió un papel fundamental en garantizar la reproducción capitalista.
Por una parte, se ocupó de aspectos básicos como la defensa exterior, la seguridad interior, la justicia
y la administración. Debió garantizar la producción y acumulación del capital conformándose lo que se
llamó “capitalismo asistido” en donde el Estado promovió el desarrollo de actividades estratégicas para
el crecimiento y la competitividad económicas. Las formas de liderazgo en el sector público se
verificaron en 1. La concentración de producción y formación de capital en empresas publicas
industriales y de servicios y 2. Los subsidios fiscales y financieros que fueron otorgados a empresas
privadas con capacidad de presión.
Es decir, se usaron los beneficios del Estado que antes eran destinados hacia los sectores populares
para salvar a las empresas privadas de la quiebra.
La
ineficiencia dinámica
de la acumulación en la Argentina (causada cuando las distintas
variantes de financiamiento de gasto público se agotaron y cuando el esquema regulatorio de volvió
ineficiente) causó la evidente falta de capacidad del país argentino en volverse competitivo a nivel
internacional.
2.
Las perspectivas teorico-politicas latinoamericanas
En los años 50 empezó en América Latina la visión de la CEPAL que propuso una nueva relación de
Estado-economía. En esta nueva visión, el Estado aparecía como el factor fundamental del desarrollo
económico donde se buscaba un proceso de industrialización para alcanzar el crecimiento de la misma
manera que en los países “desarrollados”.
En la perspectiva populista, frente a los poderes internacionales dominantes, el Estado construía un papel
“neutral” capaz de eliminar las contradicciones clasistas de la sociedad e impulsar un desarrollo “nacional y
popular”. El Estado se convertía entonces en la unión de los intereses de la nación frente a la dominación
extranjera. Esta visión de “lo de afuera” y “lo de adentro” beneficiaba a la legitimidad estatal (el sentimiento de
nación). A esta perspectiva contribuyó el enfoque de la CEPAL.
Además, en todas estas perspectivas aparecía la legitimada
intervención estatal -la gente estaba de acuerdo- y
su intervención en los procesos económicos y sociales, y así de conformó el discurso político de todos los
partidos populares.
c. La ola Neoliberal
Tras la crisis internacional del petróleo en 1975, el conflicto en Argentina se centra en el plano político debido
a cuestiones irresueltas sobre el poder. Es cierto que existía una crisis económica a causa de la caída del
“modelo fordista”, pero el punto más conflictivo estaba en el plano político ya que se tanteaba el quiebre del
régimen democrático.
En el terreno político-ideológico de 1976, llega al poder un pensamiento neoconservador del Cono Sur que
plantea una apertura económica internacional irrestricta, identificando las trabas de la intervención del Estado
en la misma. El neoconservacionismo latinoamericano era la ingobernabilidad del Estado debido a la
sobrecarga de demandas (dificulta el desarrollo). Desde este enfoque, ocurriría una intervención en distintos
aspectos para aliviar las demandas exageradas que estaban volcadas sobre él.
En Latinoamérica también existía un proteccionismo excesivo, que evitaba la competencia de productos
externos y hacía que los empresarios “cedieran” fácilmente aumentos salariales. Esto era por la alianza
“perversa” que había dado lugar el modelo redistributivo populista, culpable de la crisis fiscal y de la inflación.
Había entonces que disciplinar a la sociedad y para ello se utilizó la doctrina de Seguridad Nacional para
volver a instaurar la ley del mercado.
La doctrina de la seguridad nacional se basa en la premisa de que la seguridad de un país depende no solo de la defensa
militar, sino también de la estabilidad política, económica y social del país. La estrategia se enfoca en identificar y
contrarrestar amenazas externas y internas, incluyendo la subversión, el terrorismo y la insurgencia.
La doctrina de la seguridad nacional ha sido criticada por algunos como una justificación para la intervención militar en
otros países, la violación de los derechos humanos y el apoyo a gobiernos autoritarios.
Se produce así la quiebra definitiva del modelo de acumulación basado en sustitución de importaciones y,
como consecuencia, cambian las maneras de intervención del Estado. Se inició, de este modo, un proceso de
transnacionalización de la economía. El Estado, durante esta etapa, orientó a las empresas públicas y su poder
de compra para
favorecer el crecimiento de ciertos grupos monopólicos a los que subsidió, debilitando como
consecuencia los recursos destinados a los gastos sociales.
Asimismo, las empresas públicas fueron utilizadas
como instrumentos al bajar sus precios a niveles que provocaban un endeudamiento para las mismas, esto con
la intención de bajar la inflación.
La transnacionalización de la economía es un proceso por el cual las empresas y los negocios expanden sus operaciones
a nivel internacional, y establecen una presencia en múltiples países alrededor del mundo. Si bien la transnacionalización
de la economía ha traído consigo muchos beneficios, como la creación de empleos y la transferencia de conocimientos y
tecnologías, también ha sido criticada por algunos debido a que puede aumentar la desigualdad económica y social entre
los países, y puede tener efectos negativos en el medio ambiente y los derechos laborales.
Este cambio en la orientación estatal puso fin a la función legitimadora para poder aumentar la acumulación.
Para poder hacer una transformación tan drástica, el Estado tuvo que desintegrar a los sectores populares a
través de la coerción con la intención de hacer valer sus demandas.
Durante esta época, si bien se destruye el Estado de compromiso nacional popular (participación de la
población en la toma de decisiones políticas y económicas) abriendo paso a un Estado Subsidiador de los
grandes grupos económicos, todavía sigue habiendo un margen de holgura fiscal. En este contexto, a su vez,
los
anillos burocráticos
-grupos de funcionarios públicos, políticos, empresarios y otros actores que buscan mantener
su poder e influencia en el Estado. Estos grupos a menudo trabajan en conjunto para controlar la distribución de recursos
públicos, el acceso a información y otros beneficios del Estado-.
Los espacios de holgura se acaban en 1982 con la crisis de la deuda. Se entra así en un ajuste permanente en
el marco de una irresoluble crisis fiscal. Simultáneamente se produce el vaciamiento de las estructuras
estatales, convirtiéndolas prácticamente en cáscaras vacías respecto a los objetivos por los que originalmente
fueron creadas.
Recapitulando; abierta la etapa democrática en diciembre de 1983, la transnacionalización de la economía, la
concentración del poder económico y el uso de los recursos estatales para el beneficio de los grandes grupos
económicos y al mismo tiempo que sucede en toda América Latina el tema de la deuda externa -causada por
la paga de los países latinoamericanos a los desarrollados perdiendo aún más su autonomía y aumentando su
dependencia al obligarlos a adecuar sus políticas económicas a las exigencias de los organismos financieros
internacionales, parecería que la función estatal se centra en servir a la deuda externa y brindar oportunidades
a los negocios de los capitales internacionales.
Al asumir el Estado a pagar los intereses de la deuda externa, se debilita la autonomía del Estado-nación para
planificar sus propias políticas económicas.
En síntesis, a pesar del ajuste permanente se mantienen las políticas subsidiadoras del gran capital, al mismo
tiempo que no se encuentra una solución al tema de la legitimidad.
En 1989 quiebra este modelo, tornando la ahora insostenible la coexistencia de la crisis fiscal con el Estado
subsidiador de los grandes sectores económicos. La incompatibilidad de estos términos causa la retirada del
Estado en todos sus términos (justicia, administración, monopolio de la fuerza, etc.)
La reformulación del papel del Estado en cuestión de los “nuevos tiempos” se presentó como algo
beneficiosos para los sectores dominantes y tuvo como objetivos centrales 1) eliminar la autonomía del Estado
frente a poderes externos; 2) restringir su capacidad de enlazar intereses sociales; y 3) eliminar los
mecanismos por los cuales los sectores populares puedan hacer sus reclamos.
Por eso la “reforma” del Estado es un proceso amplio que implica redefinir la totalidad de las relaciones sociales
mediadas por el Estado, entre ellas están; el ahogo de las provincias, el abandono de las áreas de salud y
educación, la ausencia de asistencia social, la restricción del derecho a huelga y la flexibilización laboral.
La privatización de las empresas y bienes públicos fueron motivo para quebrar el Estado, producto a su vez de
hacer frente durante casi diez años a una deuda externa mientras que se mantenía las políticas de sostenimiento
a la acumulación de los grandes grupos.
Si la intervención estatal estuvo durante mucho tiempo legitimada por su capacidad de atenuar las desigualdades
sociales a través del otorgamiento de beneficios a la población, la intervención estatal “deslegitimante”
implementó la no-intervención y la privatización como solución a la crisis. En esta línea de razonamiento, si el
Estado fue el causante de la crisis, es su retiro para dar paso a las fuerzas ordenadoras de mercado para
solucionar la crisis.
Pero la transición a un Estado “mínimo” trajo como consecuencia despidos masivos, cierres de empresas,
restricciones en derechos sindicales, reducciones totales de las conquistas populares y llevó a cuestionar la
efectividad de la estrategia privatizadora.
Ugo Pipitone
1. Neocorporativismo y regulación social -el Estado funciona a favor de las corporaciones-
Los sistemas capitalistas centrales tuvieron en su evolución un constante debilitamiento de la autonomía de la
economía con respecto al marco institucional. Cada vez es menos posible pensar en la economía como un
territorio autorregulado de eficiencia y racionalidad. La relación del Estado con la economía es tan estrecha
que cada vez es más difícil encontrar aquella “leyes” de eficiencia que según los economistas hacen depender
el bienestar y el desarrollo de toda la sociedad.
¿Es posible establecer un límite entre el Estado y la economía? Hay 5 razones para comprender la dificultad
de esta pregunta.
1. A medida que aumenta la producción de grandes empresas, las decisiones de las mismas ya no
pueden ser tomadas sólo por unos pocos individuos, ya que una decisión puede significar la creación
de miles de puestos de trabajo o destruir otros. Frente a esta nueva realidad, el
retorno
del Estado
resulta como una condición inevitable para una organización social. La complejidad de esta nueva
realidad ya no puede ser manejada solamente por el sentimiento de enriquecimiento individual.
2. La evolución que ocurrió al pasar de ser “mano obrera” a “clase obrera” significó en la aparición de un
conjunto social homogéneo el cual tiende a expresar sus voluntades las cuales pueden ocasionar
trabas en el modelo económico. Sin embargo, gracias a la intervención del Estado, la presión obrera es
reprimida o justificada bajo negociaciones o medidas coercitivas para que las mismas no interfieran (o
no mucho) en el mercado.
3. Ante las crisis que amenazan con la destrucción del sistema, el Estado interviene como último recurso.
4. Para poder tener buenas y varias conexiones mundiales en el terreno del comercio, de las finanzas y de
las actividades productivas en el exterior, es necesaria una sólida imagen en los negocios del propio
país. Para esto es necesaria inversiones en las exportaciones, proteger las industrias nacionales de las
internacionales, proporcionar garantías y seguros para las inversiones en el exterior, etc.
5. Dos guerras mundiales mostraron que el destino de un país como potencia mundial (con todas sus
consecuencias económicas) depende en gran medida de la eficiencia y el poderío del Estado.
En síntesis, el Estado llena los vacíos en las funciones del mercado y lo vuelve más eficiente. La consecuencia
que genera, sin embargo, es la reducción de su autonomía. La sociedad y la economía resultan entonces
moldeadas en base a la necesidad de una estabilidad y poder, junto con las necesidades en cuestión de
acumulación de capital.
Keynes defiende el hecho de que es necesaria una regulación en las inversiones exteriores y la distribución de
las actividades productivas nacionales ya que para él estas tareas no deben tomarse bajo criterios únicamente
individuales y de ganancias personales.
Es necesario salvar al capitalismo de los capitalistas.
Liberalismo: Se basan en supuestos básicos que no siempre sirven.
1. Atomismo social: Individuos actúan como tales.
2. El Parlamento como sede decisional exclusiva, participan grupos de interés y sus acuerdos afectan a
toda la población.
3. Las actividades del gobierno funcionan en términos mínimos.
4. Autonomía de la sociedad frente al estado.
Ante el crecimiento del Estado como regulador del proceso económico, la ampliación de sus funciones sociales
y su fortalecimiento de su peso específico, formaron un Estado híbrido cuya expresión se la conoce como:
Estado social. En él ocurre una división de tres poderes. Ocurre la combinación de dos visiones distintas, una
que apunta a la igualdad formal y a las reglas del procedimiento y otra que apunta a la eficiencia en la
organización social y a la obtención de objetivos relevantes para el mantenimiento y fortalecimiento de la
misma.
El Estado social es un aparato para operar los ajustes que corresponden a las tensiones y conflictos de una
realidad socioeconómica estructurada alrededor de grandes organizaciones. Su mayor desarrollo se dio a
partir de los años cincuenta, en donde adquiere tres características centrales que lo definen en la actualidad: el
Neocorporativismo, el Estado binestarista y el Estado administrador.
Estado Bienestarista: El sector popular exige todos los servicios sociales a cambio de respetar la propiedad
privada de las empresas. Estaban en un contexto post-segunda guerra donde la gente del pueblo salió a
pelear por intereses que no eran propios y había muchísimo descontento; se palpaba un riesgo de revelación.
Se necesitaba abandonar el modelo socialista.
En el Neocorporativismo se trata de un corporativismos informal e imperfecto en donde las organizaciones
patronales, sindicales y representantes del gobierno intentan compatibilizar sus diversos intereses en
cuestiones de salarios, políticas de inversiones, empleo, impuestos, etc. A diferencia del corporativismo
tradicional, el neocorporativismo es más inclusivo y se basa en la participación activa de una variedad de
grupos sociales en el proceso de toma de decisiones, incluyendo grupos de interés como los sindicatos, las
empresas, los grupos de consumidores y las organizaciones ambientales.
La existencia de un circuito decisional neocorporativo implica que los grandes grupos de interés adquieren
una capacidad decisional acerca de temas de relevancia nacional, una capacidad que es del todo exterior al
circuito liberal tradicional (individuo vota y se llega a una decisión ejecutiva a través del debate parlamentario)
La mayoría de las decisiones se toman por fuera del parlamento.
Hay dos importantes características de los procedimientos neocorporativos que es necesario destacar:
- Los sindicatos operan como representación de los trabajadores que disponen de una mayor capacidad
de presión (trabajadores de grandes empresas.) mientras que los trabajadores de pequeñas-medianas
empresas tienen muy pocas posibilidades de ver expresados sus intereses.
- Las organizaciones sindicales se harán cargo de controlar y calmar las demandas de los trabajadores.
-
Las burocracias sindicales serán formadas por burgueses entre las filas de los trabajadores que
controlarán la potencialidad del proletariado. Contienen los reclamos obreros.
El corporativismo en una sociedad liberal (no autoritaria) significa llegar a acuerdos con organizaciones
autónomas que no pueden estar totalmente sujetas a la hegemonía ideológica del Estado y que siempre deben
hacer algo para seguir representando sus bases. Las relaciones entre el Estado y estos intereses organizados
se caracterizan por la negociación: algo debe ser otorgado para poder obtener la paz social que las
organizaciones pueden otorgar.
INTERCAMBIO DE CONCESIONES EN LOS ACUERDOS NEOCORPORATIVOS
Concesiones del Estado a las organizaciones
patronales
Concesiones de las organizaciones patronales al
Estado
Apoyo a los sectores estratégicos
Respeto a las leyes laborales
Apoyo a las empresas en crisis que garantizan
empleo
Aceptación de mayores reglamentaciones
administrativas (control de precios, normas de
salubridad, normas de control de contaminación,
etc.)
Apoyo a las exportaciones
Aceptación de la carga correspondiente al
financiamiento de la seguridad social.
Créditos a bajas de tasas de interés
Concesiones del Estado a los sindicatos
Concesiones de los sindicatos al Estado
Extensión del sistema de seguridad social
Limitación de la conflictividad de categorías
específicas de los trabajadores
Legislación favorable en materia de empleo,
recalificación profesional, etc.
Aceptación de la lógica del sacrificio en periodos
recesivos
Apoyo al desarrollo de áreas deprimidas
Ajuste de los salarios en relación a la inflación
Concesiones patronales a los sindicatos
Concesiones sindicales a las organizaciones
patronales
Extensión progresiva de los acuerdos a un mayor
número de empresas y trabajadores
Esfuerzo sindical para disciplinar al conjunto de los
asalariados respecto a los acuerdos
gubernamentales
Aceptación de normas de trabajo que limitan la
aceleración de tiempos, la movilidad interna, etc.
Renuncia al uso sistemático de ciertas formas de
lucha; huelgas, boicot, sabotaje, etc.
La otra característica que se ha dado del Estado Social es la extensión creciente de la red de seguridad social
y de educación de masas; lo que se conoce como
Welfare State
(Estado bienestarista)
.
Esta se convierte en una
pieza decisiva de la organización social del capitalismo avanzado; es el elemento que impulsa la importancia
de los sistemas de jubilación, subsidio al empleo, educación pública y asistencia sanitaria.
Para garantizar la estabilidad social se va imponiendo una política de redistribución social del ingreso.
“socialización de la demanda sin la socialización de la producción”.
No tocar, no meterse con la propiedad privada. Ocurre un acuerdo social en donde los capitalistas acceden a
darles todo lo que tienen a su alcance a los trabajadores MENOS la propiedad privada.
Se apropian de forma privada del excedente social que es generado por los trabajadores. Ese excedente no lo
pueden ver los trabajadores, “les pasa por al lado”.
Aquella burguesía que en la mejor etapa para el liberalismo “dominaba” las clases subalternas sin
“gobernarlas”, con el Welfare State (Estado Bienestarista) llega un gobierno que no es ejercido por ella de
forma directa, sino que por un Estado que se ha fortalecido a sí mismo en ámbitos de poder.
A partir de los años 50 el Estado encuentra una fórmula legitimadora más estable donde se impulsa el
desarrollo económico, el bienestar colectivo (implica el llamado
“salario social”
que son un conjunto de
prestaciones que el Estado proporciona a ciertos grupos ciudadanos -Empleados o no- y que se añade al
ingreso primario recibido por la ejecución de cierto trabajo) y el desarrollo de fundaciónes de regulación y de
intervención directa del Estado en la economía.
Frente a un compromiso estatal cada vez más alto, se desarrollaron dos fenómenos: La extensión de normas y
reglamentos para la acción de las empresas (surgen para proteger el equilibrio social y las necesidades de
acumulación) y una tendencia al desequilibrio estructural de las cuentas públicas (proveniente del aumento de
los gastos sociales y de los gatos del apoyo al desarrollo.
Es este el Estado social -neocorporativo, promotor del bienestar e interventor- que la crisis de mediados de
los setenta comienza a golpear, intentando reorientarlo en diferentes direcciones.
CRÍTICA AL ESTADO SOCIAL
Toda organización social es una combinación de
prácticas sociales
y
prácticas de control
por medio de las
cuales se reproduce un sistema de organización y de poder.
La crisis en la que entran las sociedades occidentales desde mediados de los setenta fue por la crisis de la
integración mutua entre las prácticas sociales dominantes en el capitalismo y como crisis de los sistemas se
control de tales prácticas.
Las prácticas sociales comenzaron a romper con la estructura social, esto fue porque los aumentos salariales
eran superiores a los aumentos en la productividad (tiempo necesario para realizar un producto), el
fortalecimiento de los sindicatos, la ampliación de la democracia, el cuestionamiento por parte de los
movimientos sociales (estudiantil, ecologista, feminista, etc.): todo esto puso en movimiento un proceso de
cambio y renovación de las prácticas sociales mientras que, al mismo tiempo, se dificultaba la integración bajo
la hegemonía burguesa.
La crisis pone en evidencia tensiones internas en cuanto al control ya que las nuevas realidades y presiones
sociales avanzan más rápido que la renovación de los instrumentos necesarios para garantizar su control
dentro del sistema capitalista. -evolucionan más rápido que los medios para controlarlas-.
Así, la crisis surge de tensiones sociales que amenazan la integración social bajo las normas y criterios de
los sectores dominantes (empresas y
alta burocracia estatal
) y, también, de problemas de control no resueltos,
es decir, problemas de eficiencia. La crisis es entonces el resultado de una mal implementación de las prácticas
sociales e instrumentos de control. Pero la crisis es también el proceso de una cicatrización social, un proceso
de “normalización” de las prácticas sociales y de reconstrucción del sistema de control.
La izquierda retrocede en parte por la desorganización entre los trabajadores y por sus propias
contradicciones internas. Y, mientras esto sucede, se produce un restablecimiento del orden, la disciplina y la
fijeza y la seguridad de los roles individuales. En esta fase por un lado el capitalismo se reorganiza, las ideas
políticas alternativas son débiles, confusas y poco fiables y por eso surge un estado de incertidumbre
colectiva. Y por el otro, el ‘bloque del orden’ va desarrollando nuevas ideología acerca del mercado para
prevenir movilizaciones de masas. La función de estas nuevas ideologías es el mantenimiento de la lealtad al
sistema por parte de los intelectuales, con lo cual tienden a contener la necesidad de formas sistemáticas de
represión.
EFECTOS NEGATIVOS DEL ESTADO SOCIAL
Garantismo: La protección de los derechos fundamentales de las personas y limitar el poder del Estado. En el ámbito
político, el garantismo implica el respeto a los derechos humanos, la democracia y el Estado de derecho, así como la
protección de las minorías y la libertad de expresión. En el ámbito económico, el garantismo se refiere a la necesidad de
proteger los derechos de los consumidores y los trabajadores, así como de regular las actividades económicas para
prevenir abusos por parte de las empresas y proteger el medio ambiente.
El Estado de Bienestar se enfoca en la protección social y la garantía de ciertos derechos básicos, mientras que el Estado
Bienestarista implica una mayor intervención del Estado en la economía y la sociedad.
En primer lugar, el garantismo distribuido sobre los asalariados y las medianas y grandes empresas (sobre
todo en las restricciones de los despidos), en los limites sindicales a la movilidad de los trabajadores de un
puesto de trabajo a otro dentro de una misma planta y en el fortalecimiento de las cargas fiscales asociadas
con el desarrollo del Estado Bienestarista.
La progresiva difusión de estas formas de garantismo produjo un aumento en los costos empresariales
asociados a la fuerza de trabajo, además introdujo políticas empresariales a como consecuencia de las
conquistas sindicales.
Un segundo problema que plantea el Estado Social es el siguiente: El desarrollo de las prácticas
neocorporativas y del Estado de Bienestar implican el ingreso de los sectores populares a la toma de
decisiones, lo que significa que el Estado pasa de ser un territorio de los principios, discursos y el bien común
y se convierte en un lugar de negociaciones entre las fuerzas sociales.
Uno de los principios básicos del Estado de Bienestar es la compensación de las diferencias sociales creadas
por el desarrollo económico. Pero no todas las diferencias pueden ser compensadas ya que pueden aparecer
nuevos déficits que, a su vez, deben ser compensados. Si todo debe ser compensado, también debe serlo la
acción de compensar.
El Estado Social ha hecho avanzar demasiado la democracia y eso produjo un déficit en la gobernabilidad
que necesita ser recuperada con el avance de nuevas formas de control y de
exclusión social
.
El tercer aspecto fue que la expansión del Estado de Bienestar volvió cada vez más difusa la línea divisora
entre el sistema político y el sistema económico y eso provocó que el Estado se
(todavía falta el cap 2)
Srnicek
La larga recesión
Hay tres momentos en la historia relativamente reciente del capitalismo que son particularmente relevantes: la
respuesta a la recesión de los años 1970; el boom y la caída de los años 1990; y la respuesta a la crisis del
2008. Cada uno de esos momentos han preparado al mundo para la nueva economía digital y ha determinado
las maneras en las que la misma se desarrolló. Para entender las dinámicas y las consecuencias de la situación
de hoy en día, primero debemos entender cómo funciona el capitalismo.
El capitalismo, a diferencia del resto de los modos de producción que existieron hasta la fecha, fue el que
mejor se destaca a la hora de aumentar los niveles de producción (productividad laboral, no productividad
total). Lo que explica el crecimiento de esta productividad es el cambio que hubo en las relaciones sociales, en
particular las relaciones de propiedad: En la sociedad precapitalista los productores tenían contacto directo
con sus medios de producción: la tierra para cultivar. En esas condiciones la supervivencia no dependía de
cuan eficiente fuera el método de producción, sino que trabajar lo suficientemente duro como para obtener los
recursos necesarios para vivir era todo lo que se necesitaba.
Con el capitalismo esto cambia. Los productores ahora están separados de los medios de producción y, para
asegurarse la subsistencia, ahora tiene que dirigirse hacia el mercado. Aunque los mercados existían desde
hace miles de años, con el capitalismo los agentes económicos se vieron en una
dependencia generalizada
del
mercado. La producción, por lo tanto, se orientó hacia el mercado: uno tenía que vender productor para
conseguir el dinero necesario para comprar los bienes de subsistencia. Pero, como mucha gente ahora también
dependía del mercado, los agentes productores ahora se enfrentaban a las presiones competitivas. Si sus
productos eran demasiado caros no se iban a vender y su negocio iba a entrar en quiebra. Por lo que la
dependencia generalizada
del mercado llevó a la reducción de costos de producción con relación a los precios
(adopción de tecnologías y técnicas eficientes en el proceso laboral, la especialización y el sabotaje a los
competidores, etc.)
Una de las consecuencias más importantes de este aspecto del capitalismo es que demanda un cambio
tecnológico constante. Al cortar los costos, eliminar competidores, controlar a los trabajadores, reducir los
tiempos muertos y ganar relevancia en el mercado obliga a los capitalistas a cambiar transformar
continuamente el proceso laboral.
Esta fue la fuente del fuerte dinamismo del capitalismo, pero la tecnología también es central para el
capitalismo, pero por otras razones. Estas tecnologías se encargaron de la enajenación de los trabajadores
más calificados y a su vez habilitar la llegada de trabajadores más baratos y sumisos para que reemplacen a
los calificados; y que los procesos mentales del trabajo sean encargados a la gerencia en vez de a los
trabajadores en el área de reproducción. Detrás de estos cambios técnicos hay competencia y lucha (tanto de
clases como entre capitalistas para bajar cada vez más los costos de su producción). Antes de entender la
economía digital debemos volver la mirada a un periodo anterior.
El fin de la excepción de posguerra
El periodo luego de la Segunda Guerra fue un excelente pero insostenible periodo para el capitalismo.
Después de la devastación que dejó la guerra, la manufactura estadounidense estaba en una posición
globalmente dominante. Estaba desarrollada en grandes fábricas de modelo fordista que se orientaban a la
producción masiva. El proceso laboral estaba organizado con principios tayloristas, que buscaban fragmentar
las tareas y como consecuencia a los trabajadores se los juntaba en grandes cantidades en fábricas separadas.
Esto hizo que surgiera el
trabajador en masas
el cual desarrolló una identidad colectiva junto a los colegas con
los que compartía las mismas condiciones. Estos trabajadores estaban representados en sindicados los cuales
llegaban a un acuerdo con los capitalistas para suprimir los reclamos más radicales. Las negociaciones
colectivas lograban salarios elevados y jubilaciones garantizadas. Mientras tanto el Estado de Bienestar
redistribuía el dinero entre los que quedaban fuera del mercado.
Como sus competidores más cercanos estaban devastados por la guerra, la manufactura estadounidense sa
provecho y dominó la economía en la era de la posguerra. El Plan Marshall estadounidense ayudó a la expansión
y a los niveles de inversión en estos países.
Por otro lado, Japón y Alemania tenían sus propias ventajas: bajos costos laborales, fuerza laboral calificada,
ventajosas tasas de cambio, etc. A raíz de esto, entre los años 50 y 60 la manufactura japonesa y la alemana
crecieron en rápidos términos de producción y productividad. De repente hubo múltiples fabricantes de gran
potencia que producían para el mercado mundial y esta expansión de la manufactura ocasiono una
sobreproducción que presiono a las empresas a bajar los precios de los productos. A mediados de los sesenta
la manufactura estadounidense no podía seguirle el paso en términos de precio a sus competidores alemanes
y japoneses, lo que causo una crisis de rentabilidad en las firmas nacionales. La gran crisis de los años 70 ya
estaba comenzando.
De cara a la declinante rentabilidad, los fabricantes tuvieron que tomar medida para revivir sus negocios. En
primer lugar, adaptaron características de sus competencias: el modelo fordista debía ser reemplazado por el
modelo toyotista japonés. En relación con el proceso laboral, la producción debía ser optimizada, por lo que
se aplicó un
hipertaylorismo
para descomponer el proceso en partes aún más pequeñas y se redujeran los
tiempos muertos. Las compañías se deshicieron de las actividades que las diferenciaban del resto, despidiendo
todo trabajador excedente y manteniendo los inventarios al mínimo (control de stock). Esto fue posible gracias
a un software cada vez más sofisticado. Y cada vez menos producción de productos homogéneos y cada vez
más de producción de productos customizados hacia las demandas del consumidor. Pero estos esfuerzos no
lograban hacer alguna diferencia significativa para superar la a la competencia, por lo que el resultado fue una
continua competencia internacional, sobrecapacidad y presión a la baja de precios.
El segundo intento más importante para revivir la rentabilidad fue mediante un ataque al poder laboral. Los
sindicatos del occidente se fueron enfrentados a nuevas trabas legales y una gran caída de afiliados, entre
otros problemas. Las empresas aprovecharon la situación para reducir los salarios y tercerizar cada vez más; lo
cual provocó una intensa reducción de beneficios y de pasivos en un esfuerzo para revivir la rentabilidad.
(empleos cada vez más flexible -no estable-, salarios bajos y sujeto a presiones de la gerencia.)
Boom y caídas de las punto.com
Aunque el crecimiento económico se recuperó de los bajos niveles que tuvo en los 70, los países del G7
vieron como de igual forma descendió el crecimiento económico y el de la productividad. La única excepción
fue el boom de las punto-com en los noventa, lo que causó un aumento de gran interés en las posibilidades
que ofrecía Internet.
El boom de los años 1990 llegó cuando se empezó una comercialización de lo que hasta ese momento había
sido un Internet no-comercial. Cuando el sector manufacturero comenzó a estancarse luego de los Acuerdos
Plaza (devaluación del dólar), internet se convirtió en el nuevo medio de aumento de producción para los
capitalistas en la mitad de los 90. Al ser un sector nuevo y grande, las empresas se propusieron a conseguir
gente y negocios online. Debido a que se asumió -correctamente- que sería una nueva gran industria, en el
primer periodo formaron rápidamente un total de más de 50.000 empresas comerciales en Internet. Estas, en
la búsqueda de una rentabilidad futura, priorizaron el crecimiento antes que las ganancias con la esperanza de
quedarse con una gran parte del mercado y así apuntar a un dominio monopólico.
El entusiasmo por esta nueva industria se tradujo en una inversión masiva de capital hacia la nueva industria
del Internet. Las empresas empezaron a gastar montos increíbles para modernizar su infraestructura
computacional y, en combinación con una inversión por parte del gobierno de los Estados Unidos (instalación
de fibra óptica y cables submarinos para impulsar el desarrollo de los softwares y diseños de red y grandes
inversiones en servidores y bases de datos) se estableció la base para el desarrollo de la nueva industria.
Este proceso también aceleró la tendencia a la deslocalización y tercerización que se había iniciado en los
setenta; las empresas trasladaron más y más componentes hacia el interior con la intención de reducir los
costos de producción. La tarea de posicionamiento de la marca y el diseño se manejaban en las economías de
altos ingresos mientras que la manufactura y la producción se localizaban en fábricas con pésimas condiciones
laborales en economías de bajos ingresos. En todos estos aspectos, el boom de la tecnología de los años
noventa fue una burbuja que preparó el terreno para la economía digital que vendría después.
En 1998, mientras la crisis del sudeste asiático se aceleraba, el boom de los Estados Unidos también empezó
a trastabillar. Se produjo una importante caída en los precios de las acciones de las empresas, especialmente
en las empresas de internet, lo que llevó a la quiebra de muchas de ellas. La causa principal de la caída fue la
especulación excesiva en el mercado de valores, en el que se invirtieron grandes cantidades de dinero en
empresas que no tenían una base sólida y que no generaban ganancias reales.
Además, muchas de estas empresas de internet tenían modelos insostenibles basados en la idea de que
podrían atraer a una gran cantidad de usuarios sin necesidad de generar ganancias a corto plazo. Cuando los
inversores se dieron cuenta de que estas empresas no eran capaces de generar ganancias sostenibles,
perdieron la confianza en el mercado de valores y comenzaron a retirar su inversión.
Por lo tanto, la caída de las punto-com fue el resultado de una combinación de factores, incluyendo la
especulación excesiva, los modelos de negocio insostenibles y la falta de ganancias a corto plazo. Esta caída
tuvo un impacto significativo en la economía global, especialmente en el sector de la tecnología, y muchas
empresas de tecnología cerraron o redujeron sus operaciones como resultado.
La crisis del 2008
Déficit- Sucede cuando los gastos de una empresa, individuo o un gobierno superan sus ingresos o ingresos esperados. El déficit de un
gobierno se produce cuando el gasto público es mayor a los ingresos fiscales como los impuestos y otras fuentes de ingresos.
Inmueble- un terreo solo o con todas las construcciones que se encuentren sobre él. No se puede trasladar de un lugar a otro sin
destruirlo o desmontarlos.
Una tasa de interés es el porcentaje que se aplica a un préstamo o inversión durante un período determinado. Es la cantidad que se
cobra o paga por el uso del dinero prestado o invertido.
La "austeridad" es un término que se refiere a la práctica de ser cuidadoso y ahorrativo en el uso de los recursos, especialmente en el
gasto de dinero.
Una política monetaria laxa, también conocida como política monetaria expansiva, es una estrategia económica en la que el banco
central de un país aumenta la oferta de dinero y reduce las tasas de interés para estimular la actividad económica y aumentar el gasto
de los consumidores y las empresas.
En el 2006 los precios de los inmuebles en los Estados Unidos cayeron a tal punto que comenzaron a afectar
el resto de la economía. La riqueza de los particulares descendió a la par, por lo que ocasionó eventualmente
una falta de pagos en los créditos hipotecarios. Como el sistema financiero había empezado a estar cada vez
más ligado al mercado de las hipotecas, era inevitable que la caída en el precio de los inmuebles no afecte al
sector financiero. Las verdaderas dificultades comenzaron en 2007, cuando dos fondos de cobertura
colapsaron de haber dependido excesivamente de las hipotecas. La estructura completa se derrumbó en 2008
cuando Lehman Brothers y estalló una crisis de estado avanzado.
La respuesta fue inmediata; La Reserva Federal de los Estados Unidos tomo medidas de las cuales destacan el
otorgamiento de préstamos de emergencia a los bancos, aumentando el déficit de los gobiernos (se
endeudaron) para contener lo peor de la crisis. La acción más importante, sin embargo, fue que las tasas de
interés cayeron en todo el mundo.
Ante esta situación la mayoría de los países hicieron recortes en el gasto público, mientras que Estados Unidos
se encargó de subir los impuestos y recortes en el gasto, lo que ayudó a reducir el déficit a cada año.
Por otro lado, los gobiernos, para revivir sus estancadas economías, implementaron la
política monetaria
,
donde los bancos tomaron control de la oferta del dinero y las tasas de interés. Ocurrió también la “expansión
cuantitativa” (creación de dinero por parte del banco central para utilizar ese dinero a través de activos -
bonos-) Estados Unidos fue el primero en tomar este camino y el Reino Unido le siguió el paso rápidamente.
Para principios de 2016, bancos centrales de todo el mundo habían comprado más de 12,3 trillones de
dólares en activos. La expansión cuantitativa dio como resultado la declinación de los créditos de las empresas
y el disparo de las acciones.
Sumado a esta política monetaria, las empresas realizaban estrategias de evasión fiscal cada vez más lo cual
llevó a que las reservas en el exterior de las empresas aumenten de manera paulatina. A raíz de la crisis, la
riqueza en el exterior creció un 25% entre 2008 y 2014.
De esta manera, el aumento de los paraísos fiscales y los aumentos en los ahorros corporativos dejó un gran
exceso de efectivo, lo que puso en marcha la búsqueda de inversiones más riesgosas.
Para terminar de definir el contexto, se le debe sumar la situación del empleo: El shock inicial de la crisis
implicó que el desempleo se disparara drásticamente en todas partes del mundo y no solo mucha gente
perdió su trabajo, sino que además lo perdieron por largos periodos de tiempo. El efecto de todo esto ha sido
una presión sobre la población empleada restante -salarios semanales más bajos, menos ahorros particulares y
más deuda particular-. En este contexto, muchos se han visto forzados a tomar cualquier trabajo que estuviera
disponible.
Capitalismo de plataformas
El capitalismo, cuando una crisis lo golpea, tiende a ser restructurado. Nuevas tecnologías, nuevas formas
organizacionales, nuevos modos de explotación, nuevos tipos de trabajo y nuevos mercados surgen para crear
una nueva manera de acumular capital. Desde la crisis del 2008 hubo un cambio similar.
Los países capitalizados, en particular, ocurrió lo que algunos le llaman “la cuarta revolución industrial” donde
se empieza a hablar de una
economía del conocimiento
donde se establece que hoy en día la economía está
dominada por una nueva clase, que no es dueña de los medios de producción, sino que -sin dejar de ser
capitalista- es dueña de la información.
En el siglo XXI el capitalismo se centra en la extracción de datos, lo cual requiere de una buena infraestructura
para detectar, grabar y analizar. Esto es porque al igual que el petróleo, los datos son un material que se
extrae, se refina y se usa de distintas maneras. Mientras más datos uno tiene, más usos le puede dar. Se los
utiliza para optimizar los procesos de producción, saber las preferencias de los consumidores, controlar a los
trabajadores y ayudar a la creación de nuevos productos y servicios que vender. Todo esto ya tenía
precedentes a lo largo de la historia del capitalismo, pero lo que resultó innovador fue la cantidad de datos
que ahora se podían utilizar. Habiendo comenzado como un aspecto secundario de los negocios, los datos se
volvieron cada vez más un recurso central.
El problema para las empresas capitalistas que continúa hoy en día es que los viejos modelos de negocios no
estaban diseñados para extraer y usar datos. Su método se basaba en la producción de un producto en una
fábrica donde la mayor parte de la información se perdía, después venderlo, y nunca aprender nada acerca del
cliente o acerca de cómo se utilizaba el producto. La mantención de este modelo implicaba una gran pérdida,
por lo que se necesitaba un modelo de negocios diferente si los capitalistas pretendían sacar el máximo
provecho a la nueva situación económica. En el nuevo modelo de negocios emergió eventualmente es un
nuevo y poderoso tipo de economía: la plataforma.
Surgen por lo general de la necesidad interna de manejar datos y se volvieron una manera de monopolizar,
extraer y analizar y usar las cantidades cada vez mayores de datos que se estaban registrando. Ahora este
modelo está expandido por toda la economía y muchas empresas las incorporaron: Google, Facebook,
Amazon, Uber, etc. Son infraestructuras digitales que permiten que dos o más grupos interactúen (clientes,
proveedores, etc.) En su posición de intermediarias, las plataformas ganan no solo acceso a más datos, sino
además control y gobierno sobre las reglas del juego.
En vez de tener que construir un mercado desde cero, una plataforma proporciona la infraestructura básica
para mediar entre diferentes grupos. Esta es la clave de su ventaja sobre los modelos tradicionales ya que una
plataforma se posiciona así misma entre usuarios.
La segunda característica es que las plataformas digitales producen y dependen de “efectos de red”: mientras
más usuarios usen la plataforma, más valiosa se vuelve para los demás. Si alguien quiere unirse a una
plataforma para socializar, se une a la que ya están todos sus amigos y familiares. La importancia de los
efectos de red implica que las plataformas deban generar tácticas para atraer a más usuarios. Ante esto, son
diseñadas de tal manera que sean atractivas para los mismos.
Las plataformas, en resumen, son un nuevo tipo de empresa; se caracterizan por proporcionar la
infraestructura para intermediar diferentes tipos de usuarios, por desplegar tendencias monopolóticas
impulsadas por efectos de red, por hacer uso de subvenciones cruzadas para captar diferentes grupos
usuarios y por tener una arquitectura central establecida que controla las posibilidades de interacción. Todas
estas características hacen de las plataformas modelos de negocios clave para extraer y controlar datos.
1. Plataformas publicitarias (Google y Facebook)
Las plataformas publicitarias son las más antiguas de esta nueva forma empresarial y constituyen los primeros
intentos por construir un modelo adecuado a la era digital.
Creada en 1997, Google fue de las primeras empresas en recibir financiación de riesgo en 1998 y en 1999
recibió 25 millones de dólares en ronda de financiación. A esta altura Google había estado recolectando datos
de usuarios a partir de sus búsquedas y usando estos datos para mejorar sus propios servicios (las
búsquedas.)
Después de la caída de las punto-com, Google necesitaba cada vez más una manera de generar ingresos, pero
cobrar por el servicio podía hacer que se alejaran los usuarios que eran la base de su éxito. Eventualmente
empezó a utilizar los datos de búsqueda, junto con cookies y otros bits de información, para vender especio
publicitario personalizado a los anunciantes.
Ante esto, se puede decir que plataformas publicitarias se apropian de los datos como materia prima y estos
datos pueden ser usados por las plataformas de distintas maneras. Con las plataformas publicitarias en
particular, los ingresos se generan mediante la extracción de datos de las actividades online de los usuarios,
de los análisis de esos datos y de la subasta de espacio publicitario para los anunciantes. Pero para obtener
ingresos, es clave no solo la recolección de datos, sino también el análisis de datos. Los anunciantes están
menos interesados en datos desorganizados y más en datos que les otorguen conocimiento interno o que los
conecten con consumidores principales.
Lo que se les vende a los anunciantes no son por lo tanto los datos mismos, sino más bien la promesa de que
el software de Google va a conectar de manera eficiente a un anunciante con los usuarios correctos cuando
sea necesario.
2. Plataformas de la Nube (Amazon, Mercado Libre)
3. Plataformas industriales (productos de software y hardware)
Dado que el almacenamiento y la recolección de datos se han vuelto cada vez más económicos, más y más
empresas han intentado llevar las plataformas al campo de la fabricación tradicional. De estos intentos los más
significativos están bajo la categoría de “la internet industrial”. El nivel más básico, la internet industrial incluye
la inserción de sensores y chips de computadoras al proceso de producción y de rastreadores al proceso de
logística, todos vinculados mediante conexiones a internet.

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