Epidermis.
Capa unicelular donde se encuentran glándulas epidérmicas, que se encargan de la secreción
de diversos materiales como laca, cera y también feromonas. Se comunican al exterior a través
de poros. La epidermis degrada y produce la nueva cutícula, repara heridas y segrega diversos
materiales.
Muda y hormonas:
La muda es un proceso que consiste en la secreción de una nueva cutícula, utilizando una parte
de la vieja cutícula y eliminando otra. El objetivo es adecuar la cutícula al nuevo tamaño del
insecto cuando ese cerece.
Frente a diferentes estímulos, el cerebro secreta hormona protoracicotrópica, la cual,estimula
la glándula protorácica para que secrete ecdisona. La ecdisona, produce la multiplicación y
compactación de las células de la epidermis, produciendo la separación de la cutícula de la
epidermis. Allí comienzan a actuar proteasas y quitinasas que degradan la vieja cutícula, a la
vez que se sintetiza la nueva. Una vez degradada, se absorbe el fluido de la muda y para
liberarse da la vieja cutícula se aumenta la presión del hemolinfa para producir su ruptura
(ecdisis). La cutícula nueva es flexible, debe madurar (esclerosarse). En insctos con cuerpos
alados, a medida que el animal crece disminuye la neotenina cuya función es mantener
caracteres juveniles, por lo tanto se permite la expresión se características adultas.
Tres tagmas: Cabeza, tórax y abdomen.
Apéndices de la cabeza:
- Antenas: Apéndices móviles, segmentados. Cumplen funciones táctiles, olfativas y
auditivas. Formados por antenitos. El primer antenito se denomina escapo, el segundo
pedicelo y el resto pedicelos. Tipos de antenas: Filiforme, clavada, falbelada, aserrada,
pectinada.
- Apéndices bucales: la mandíbula, se encarga de el corte y la masticación, las maxilas,
tiene función sensitiva e interviene en la masticación, y el labio.
No apendiculares: Labro, epifaringe e hipofaringe.