
- Criterios equitativos: hay más de un criterio objetivo disponible como base para un acuerdo.
- Criterios objetivos: deben no solo ser independientes de la voluntad, sino también ser
legítimos y prácticos. Los criterios objetivos deben ser aplicables, por lo menos en teoría, a
ambas partes. En esta forma, se puede utilizar la prueba de aplicación recíproca para saber si
el criterio propuesto es equitativo e independiente de la voluntad de ambas partes.
- Procedimientos equitativos: Para lograr un acuerdo que sea independiente de la voluntad, se
pueden usar, o criterios equitativos para juzgar el asunto de fondo, o procedimientos
equitativos para resolver los intereses en conflicto.
Piense, por ejemplo, en la tradicional manera de dividir un bizcocho entre dos niños: el uno lo
corta, y el otro escoge. Ninguno de los dos puede quejarse de que la repartición fue injusta.
Una variación del procedimiento "el uno corta y el otro escoge", es que las partes negocien lo
que creen es un acuerdo equitativo antes de decidir qué papel va a desempeñar cada una en
su cumplimiento. Por ejemplo, en un divorcio, antes de decidir quién ha de recibir la custodia de
los niños, los padres pueden acordar cuáles serían los derechos de visita de uno de ellos. Esto
ayuda a obtener derechos de visita que ambos consideren equitativos. Mientras esté
considerando las soluciones para el procedimiento, examine otras maneras básicas de
solucionar diferencias: turnarse, echar suertes, dejar que otra persona decida, y así
sucesivamente. Un procedimiento muy conocido, es permitir que otra persona desempeñe un
papel decisivo en una decisión conjunta. O pedirle a un mediador que les ayude. O someter el
problema a un árbitro, para que tome una decisión autorizada y obligatoria.
La negociación según los méritos del caso tiene tres elementos básicos: ellos son:
1. Formule cada aspecto como una búsqueda común de criterios objetivos.
2. Sea razonable, y escuche razones, respecto a los criterios que puedan ser los más
apropiados y respecto a la manera de aplicarlos.
3. Nunca ceda ante la presión, solo ante los principios. Concéntrese en criterios objetivos con
firmeza pero también con flexibilidad.
1. Formular cada aspecto como una búsqueda común de criterios objetivos: si usted está
negociando la compra de una casa, puede empezar diciendo: "Mire, usted quiere que el precio
sea alto y yo quiero que sea bajo. Tratemos de ver cuál sería el precio justo. ¿Qué criterios
objetivos serían los más relevantes?" Usted y la otra parte pueden tener intereses conflictivos,
pero ahora ambos tienen una meta común: determinar cuál sería el precio justo. Primero
póngase de acuerdo sobre los principios. Antes de empezar a discutir los posibles términos, es
buena idea ponerse de acuerdo sobre el criterio o los criterios que se van a usar. Cada criterio
propuesto por la otra parte se convierte en una palanca que más tarde usted puede usar para
persuadirlos.
2. Sea razonable respecto a los criterios: lo que hace de la negociación una búsqueda en
común es que se haya preparado muy bien varios criterios objetivos, llegar a la negociación
con una mente abierta. En la mayoría de las negociaciones, las personas utilizan el precedente
y otros criterios objetivos simplemente como argumentos a favor de su posición. Insistir en que
un acuerdo se base en criterios objetivos no significa lo mismo que insistir en que se base
únicamente en los criterios que usted propone. Cuando cada parte está proponiendo un criterio
diferente, busque una base objetiva para decidirse, como qué criterio han utilizado antes las
partes o cuál se utiliza más comúnmente. Así como el problema mismo no debe solucionarse
con base en la voluntad, tampoco debe decidirse así el asunto del criterio que se utilizará. La
diferencia entre tratar de obtener un acuerdo con base en principios apropiados y utilizar los
principios simplemente como argumento para sustentar posiciones es sutil a veces, pero
siempre importante. Un negociador que se basa en principios está abierto a la persuasión por
los méritos; un negociador que se basa en posiciones, no lo está. Es la combinación de
apertura a la razón y de la insistencia en encontrar una solución basada en criterios objetivos lo
que hace que la negociación según principios sea tan persuasiva y tan efectiva en lograr que la
otra parte se adapte a ella.
3. Nunca ceda ante la presión, solo ante los principios: la presión puede adoptar muchas
formas: soborno, amenazas, una referencia a la confianza con la que se pretende manipular, o
simplemente, negarse a aceptar. En todos estos casos, la respuesta basada en principios es la
misma: pídales que expliquen sus razones, sugiera criterios objetivos que usted cree podrían
aplicarse, y niéguese a aceptar, excepto sobre esta base. Nunca ceda ante la presión, solo
ante los principios. Se podrá lograr que el proceso se modifique y se convierta en una
búsqueda de criterios objetivos en lugar de seguir la negociación basada en posiciones. En
este sentido, la negociación según principios es una estrategia dominante respecto a la
negociación según posiciones. Si en verdad la otra parte no cede y no presenta una base