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líquidos del tejido conectivo denso y hueso. El líquido intersticial es el que baña las
células, está siempre en el exterior de los vasos sanguíneos y en contacto directo con las
membranas celulares. Así, las células realizan siempre los intercambios con el líquido
intersticial o celular.
La
linfa es el líquido intersticial que ha penetrado en un sistema de vasos que son
los vasos linfáticos.
Estos dos líquidos; el líquido intersticial y la linfa; representan el 18% del agua
corporal. Los dos líquidos poseen en su composición aniones y cationes como sodio,
calcio, fosfato, cloro, potasio y proteínas. Las diferencias que existen entre estos líquidos
y el líquido intracelular es lo que va a permitir que se establezcan gradientes, que permiten
a su vez las funciones celulares. En condiciones normales y en reposo; el interior de la
célula es negativo en respecto a al exterior que es positivo. Esto se debe a que en le interior
de la célula hay gran cantidad de aniones orgánicos (ej. proteínas) y de potasio (K+)
mientras que en el exterior hay más cantidad de cloro (Cl-) y de sodio (Na+). Si no
existieran estos gradientes no habría intercambio celular.
El líquido de los tejidos conectivos denso y muscular es en realidad líquido
intersticial pero debido a la naturaleza de estos tejidos el agua se intercambia muy
lentamente y se comporta como si estuviese en un subcompartimento separado.
El
LÍQUIDO TRANSCELULAR se caracteriza por estar separado del resto de
líquidos y, por lo tanto, por estar separado del plasma, no sólo por la pared del vaso sino
también por una capa continua de células epiteliales. Por lo tanto; en este
subcompartimento incluimos las secreciones digestivas y urinarias. Incluimos también
los líquidos contenidos en membranas serosas, como el sinovial, el líquido
cefalorraquídeo, la endolinfa, la perilinfa, el líquido peritoneal, el pleural, el pericardial y
líquidos intraoculares. Todos estos líquidos son transcelulares. Los líquidos transcelulares
representan todos ellos el 2’5% del agua corporal pero son un conjunto de líquidos muy
diversos:
El
líquido sinovial está situado en las bolsas o vainas de los músculos esqueléticos
y también en las cavidades articulares y en las vainas tendinosas. Es un líquido que
contiene una gran cantidad de mucopolisacáridos que lo hacen viscoso lo cual facilita su
misión que es la de lubricar.
El
líquido cefalorraquídeo es el que sostiene al cerebro en la cavidad craneal y a
la médula raquídea en el canal médula. Se encuentra en las meninges tanto a nivel craneal
como medular, que son membranas de protección.
La
perilinfa, también llamada líquido periótico (ótico-oído, óptico-ojo) es un
líquido que llena el laberinto óseo del oído interno y está en comunicación con el
cefalorraquídeo por medio de un conducto llamado el conducto perilinfático. Además,
está considerado como un filtrado de la sangre; de hecho, tiene una composición alta en
sodio y pobre en potasio.
La
endolinfa o líquido ótico se encuentra dentro del laberinto membranoso y es
secretado por células de la estría que rodean el conducto coclear. Además, también es
secretado por células neuroepiteliales del vestíbulo. Tiene una composición diferente a la
perilinfa y al cefalorraquídeo; tiene una composición alta en potasio y pobre en sodio.