
que está siendo llevada a cabo por el objeto o por ambos participantes de la
interacción.
La identidad del yo
, representa el más alto nivel de organización de los procesos
de internalización. Se refiere a la organización general de las identificaciones y las
introyecciones bajo el principio orientador de la función sintética del yo.
Existe una diferencia importante entre la identidad del yo
y los procesos
subordinados de introyección e identificación.
Las últimas son estructuras del
aparato psíquico general, la primera en cambio es una estructura característica del
yo, un producto fundamental de su función sintética.
La identidad del yo se trata de un desarrollo sumamente complejo ya que mientras
las relaciones objetales
son continuamente internalizadas, al mismo tiempo, estas
relaciones objetales internalizadas van siendo también des-personificadas
e
integradas en niveles superiores de estructuras yoicas y superyoicas, tales como el
ideal del yo, las constelaciones caracterológicas (carácter) y las funciones
autónomas del yo. Simultáneamente con estos procesos de internalización y
despersonificación, las relaciones objetales internalizadas se organizan formando
imágenes objetales perdurables
que llegan a representar internamente al mundo
externo (el mundo de las representaciones).
El resultado normal de la formación de la identidad
es que las primitivas
identificaciones son reemplazadas poco a poco por identificaciones sublimadas
parciales y selectivas. El proceso normal de individuación
está determinado por el
reemplazo de identificaciones indiscriminadas por identificaciones parciales y
sublimadas bajo la influencia de una identidad del yo bien integrada. Por ende,
despersonificación e individuación
son procesos estrechamente vinculados.
La persistencia de tempranas introyecciones no metabolizadas
es producto de
una fijación patológica de tempranas relaciones objetales gravemente alteradas,
fijación que está íntimamente ligada con el desarrollo patológico de la escisión.
En las primeras etapas del desarrollo del yo, lo fundamental es la intensidad del
carácter abrumador de los afectos tempranos así como sus efectos irradiantes sobre
todos los restantes elementos perceptibles de la introyección. la Cualidad dominante
de los primitivos estados afectivos determina la valencia de la introyección y el tipo
de fusión y organización en la que aquella habrá de intervenir. El yo es incapaz de
integrar introyecciones que no estén movilizadas por valencias similares. En cambio,
más tarde la separación aparece como una respuesta ante la ansiedad, debido al
uso activo que, con fines de defensa, hace el yo de esa separación: este es el
origen de la
escisión
como mecanismo de defensa.
Kernberg afirma que el yo aparece en el momento en que las introyecciones son
utilizadas con fines defensivos, especialmente como parte de una temprana
organización defensiva contra la ansiedad abrumadora. Podrias describir una etapa
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