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Uso del tiempo: existen técnicas que no fijan un límite temporal para finalizar la tarea, otras, en cambio,
establecen un límite preciso luego del cual se suspende la tarea, llegando hasta el punto al que se haya arribado en
la actividad.
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Base sobre la que se valoran o comparan las respuestas o desempeño del sujeto evaluado: podemos clasificar los
instrumentos psicométricos en test normativos y test de criterio o de dominio. La primera modalidad de valoración
de los resultados corresponde a las técnicas psicométricas que se rigen por baremos o normas estadísticas,
llamados test normativos. Ellas comparan el rendimiento o respuestas de una persona individual con el rendimiento
promedio registrado por una muestra normativa o de tipificación, es decir, por un grupo de individuos homogéneos
al examinado, según edad, sexo, hábitat y otras condiciones. Así, el baremo o norma estadística es un cuadro de
doble entrada en el que se consignan el promedio de las puntuaciones obtenidas por esa muestra de sujetos y su
dispersión o desviación típica. Los test de criterio o de dominio, en cambio, no emplean normas para comparar el
desempeño o respuestas del individuo, sino que las valora según un criterio previamente establecido.
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consideraciones éticas a ser tenidas en cuenta por el psicólogo evaluador:
En líneas generales, diremos que el profesional que se desempeña en el área debe ser consciente de la influencia
potencial que su trabajo puede tener en la vida de las personas reales y concretas. Por ello, debe estar
responsablemente formado y continuar su actividad en una constante inclinación al estudio, a la especialización y al
aprendizaje.
Por otra parte, es fundamental tener en cuenta que la forma de conducirse en todo caso concreto es teniendo en claro
cuáles son los derechos de todo examinado: tener acceso a la mejor atención posible, ser tratado con respeto, poder
dar consentimiento informado, tener acceso a los resultados y recomendaciones surgidos de la evaluación en forma
completa y adecuada a sus posibilidades intelectuales, emocionales y educativas, etc.
Asimismo, es importante no olvidar las diferencias culturales resultantes de la diversidad poblacional existente en
nuestro país, de manera que aquellas no perjudiquen o beneficien espuriamente al sujeto en la valoración de su
desempeño y no se vuelvan un obstáculo o un prejuicio para la correcta comprensión del caso. Estas cuestiones deben
tenerse en cuenta en cada paso del proceso de la evaluación y también en el momento de elegir la batería de
instrumentos a ser utilizada, a la hora de administrarla y en el momento de puntuar los protocolos, al efectuar las
interpretaciones y también al comunicarlas a los interesados.
Desde otro ángulo, es preciso prestar atención a las características particulares de cada persona, aquellas que la hacen
única e irrepetible; para ello es importante mantener actualizados nuestros conocimientos.
La comunicación de resultados debe ser clara, directa, sin tecnicismos, dosificada y adecuada a las posibilidades,
cultura de origen, formación y características del destinatario, y debe también basarse en un profundo respeto y
consideración por éste. Deberá ser acompañada de propuestas concretas de intervención dirigidas a brindar insumos
prácticos, intelectuales, emocionales y sociales para afrontar estos resultados y estas indicaciones. Jamás una
devolución de resultados debe generar un daño para el evaluado o sus allegados.
Por otra parte, nunca debe olvidarse que el examinado es un ser bio psico social, que posee, por ende, las tres clases
de componentes o atributos, sin perder de vista ninguno de ellos, pese a que nuestra mirada esté más entrenada para
atender a los rasgos psíquicos antes que a los pertenecientes a las otras dos esferas. La postura adecuada y sensata es
la que corresponde al profesional que no desecha ninguna de las tres dimensiones, reconociendo que no está
capacitado para abordar todas.
Los lineamientos de la ITC (Comisión internacional de Test) suponen una actuación acorde con estándares éticos y
profesionales, en cuanto al uso de las técnicas, a la permanente actualización del evaluador sobre el debate científico
que tenga lugar en el área de especialización, así como en referencia al hecho de estar seguro de que las personas con
las que se trabaja o para quienes se trabaja mantienen también dichos estándares; implican también comportarse con
respeto y sensibilidad hacia los examinados, hacia las personas de su entorno y hacia las instituciones involucradas en
el proceso de evaluación, además de presentar la tarea de los evaluadores en forma positiva y equilibrada cuando ésta
tiene lugar en ambientes relacionados con los medios de comunicación.
Por su parte, el código de ética del psicodiagnosticador propone la regulación ética de la tarea concreta del psicólogo
que se desempeña en el ámbito de evaluación, haciendo eje en doce vectores: 1) que la evaluación, el diagnóstico y
las intervenciones del área deben ser efectuadas en un contexto estrictamente profesional, 2) la necesaria
competencia del evaluador especializado y el uso apropiado que debe hacerse de cada evaluación e intervención, 3) las
cláusulas referidas al secreto profesional, 4) las cuestiones relativas a la construcción de test, 5) el buen uso que debe
hacerse de la evaluación en general y con poblaciones especiales, 6) la adecuada interpretación de los resultados de la
evaluación, 7) el deber de no promover la aplicación de técnicas de evaluación por parte de personas no calificadas, no
habilitadas por un título universitario idóneo y sin una preparación especial ulterior a su formación de grado, 8) la
vigencia de los test, sus baremos y revisiones, 9) la necesaria comprobación de la adecuación e idoneidad de los
servicios informatizados de puntuación e interpretación que son responsabilidad del evaluador que los contrate, 10) el
mantenimiento de la seguridad de los test, de sus materiales, protocolos, datos para la investigación y reserva en
cuanto a las respuestas correctas o esperadas, especialmente con sujetos que van a ser evaluados, 11) cuestiones
relacionadas a la comunicación de los resultados de la evaluación y 12) restricciones en cuanto a la difusión en medios
de comunicación, ya que ello puede afectar las aplicaciones futuras de los instrumentos.!