pretensión de configurarse como una alternativa a la visión del ser humano que
proporcionan tanto el psicoanálisis como el conductismo (las dos grandes
fuerzas de la psicología en esos años), de ahí que este movimiento sea también
conocido como "tercera fuerza".
El pensador humanista preferirá una mayor flexibilidad en la descripción de lo
real, aunque eso suponga una pérdida de la exactitud racionalista. Estas
características del humanismo suponen que los conocimientos más relevantes
sobre el ser humano se obtendrán focalizándose en los fenómenos puramente
humanos tales como el amor, la creatividad o la angustia
Dos de los principales representantes del movimiento humanista, Maslow y
Rogers, reconocen expresa y continuadamente no sólo la influencia de estas
corrientes filosóficas sino la necesidad de fundamentarse en ellas para dar una
base filosófica sólida a sus propuestas; de hecho, esta fue la motivación de la
reunión sobre Psicología Existencial
El concepto central en la psicología de Maslow sea el de autorrealización,
entendida como culminación de la tendencia al crecimiento que Maslow define
como la obtención de la satisfacción de necesidades progresivamente superiores
y, la satisfacción de la necesidad de un mundo a partir de sus propios análisis y
valores. Maslow establece su jerarquía de necesidades, quizá la más conocida
de sus aportaciones, rechazaba las teorías de la motivación que partían de
determinantes únicos de la conducta proponiendo una teoría de determinantes
múltiples jerárquicamente organizados. Esta organización sería: En el primer
nivel estarían las necesidades fisiológicas (comida, agua, sueño, etc.),
necesidades que aun perteneciendo a este nivel tan básico tienen un
componente de individualidad. Si estas necesidades fisiológicas son
razonablemente satisfechas aparece el segundo nivel de necesidades: las
necesidades de seguridad (necesidades de pertenencia y amor) consideraba
que la frustración en este nivel es el principal trasunto de los problemas humanos
de ajuste. El siguiente nivel sería el de necesidades de estima (necesidad de
sentirse competente, de ser reconocido por los propios logros y de sentirse
adecuado) Finalmente, el hombre se abre a las necesidades de desarrollo de
autorrealización, definida más arriba, como necesidades tan integrantes del ser
humano como las primeras.