PSICOANALISIS FREUD (Laznik) 3º PARCIAL
PRÁCTICO
UNIDAD 7: “Mas allá del principio de placer: pulsión de muerte”
Texto “Mas allá del principio de placer (Puntos I, II, III, IV, V y VI) (Teórico)
Introducción:
ANTES: Freud nos decía qué el aparato psíquico trabajaba con cierta legalidad. Nos decía que el
devenir de las representaciones se regía de manera automática porque el aumento de la cantidad
en la tensión era sentido como displacentero y justamente el trabajo del aparato psíquico consistía
en disminuir esta tensión. Esto era lo qué llamábamos como Principio de placer” y era el modo de
funcionamiento del Proceso primario.
Además, el Proceso secundario, tenía un correlato en este principio del placer qué Freud
denominaba como Principio de realidad” (es el mismo principio del placer, pero con el agregado
de la mirada acerca de la realidad).
Estos dos procesos corresponden a la concepción de Freud qué trabajó hasta 1915.
AHORA: cuando llegamos a 1920, Freud nos va a plantear que este principio de placer que
suponíamos “soberano” como legalidad y universal no es tan así.
Nos va a decir que se está encontrando con que hay un modo de funcionamiento del aparato
independiente del principio del placer. En el trabajo de la inscripción de la pulsión, esta se anota
en el aparato a partir de un modo de trabajo que podemos nombrar como compulsión de
repetición. Es a partir de esto que podemos señalar los referentes clínicos qué Freud menciona
en el texto: sueños de las neurosis de guerra, juego infantil (Fort-da) y compulsión de repetición en
transferencia.
Capítulo I:
IDEA CENTRAL: regulación del aparato psíquico por el principio del placer, fundado en la
ruptura del principio de constancia (homeostasis). El principio de placer se esfuerza por mantener
constante la cantidad de excitación en el aparato. El displacer es un aumento de la cantidad de
excitación no ligada, y el placer es su disminución.
Lo qué Freud se pregunta es: ¿De dónde proviene el displacer qué sentimos? Va a plantear dos
opciones:
1) Puede provenir del interior de la insatisfacción pulsional. Vemos qué hay pulsiones que
tienden a la satisfacción y que están regidas por el proceso primario, pero no alcanzan una
satisfacción como se pretendería. Esto genera displacer; puede generar placer en un sistema
y displacer en otro.
2) Puede provenir del exterior, de la percepción de algo peligroso. Freud se va a concentrar en
este porque lo que va a querer indagar es lo que el ser humano siente como un peligro.
Capítulo II:
En este capítulo tenemos tres referentes clínicos:
1) Sueños de las neurosis de guerra.
2) Juego infantil (Fort-da).
3) Compulsión de repetición en transferencia.
SUEÑOS DE LAS NEUROSIS DE GUERRA: tienen cierta similitud con la histeria en cuanto a los
síntomas motores. Son la manera particular de la época posterior a la 1° guerra mundial. Freud nos
va a marcar dos rasgos puntuales:
Está causada por cierta sorpresa (cierto factor de terror).
No hubo una herida física.
Luego lo qué va a hacer es diferenciar terror, angustia y miedo:
Terror: percepción de un peligro para el cual no se está preparado. El factor sorpresa es clave.
Miedo: percepción del peligro ligada a un objeto determinado.
Angustia: estado expectante que conlleva cierta preparación.
Freud tomará a los sueños de los enfermos de neurosis de guerra. Va a decir que estos sueños
reconducen una y otra vez a esa situación terrorífica que vivieron en la guerra, de la cual despiertan
con renovado terror, pero en la vigilia rara vez piensan en eso. Estos sueños fracasan en los dos
deseos del sueño:
1) Fracasa en el deseo del dormir: al ser pesadillas la persona se despierta.
2) Fracasa en mostrarle a la persona algún cumplimiento de deseo: la persona vuelve a soñar
con la situación qué le generó el accidente.
JUEGO INFANTIL: “FORT DA”
Va a empezar preguntando ¿Por qué juega el niño? En un principio la teoría que se manejaba era
que, el juego infantil, era una actividad placentera y se realizaba para obtener una ganancia de
placer.
Luego, Freud va a observar a un niño que, por lo que ve, es bastante tranquilo. Sin embargo, este
niño tenía como juego tirar objetos. Este niño pronunciaba sus primeras palabras diciendo “OO”. Lo
que se interpretó es que ese OO quería decir “FORT”, que en alemán significa: “se fue /
desapareció”. Entonces, el niño jugaba a que los juguetes se iban. Después, este niño tenía un
carretel atado con un hilo y jugaba a tirar el carretel “haciéndolo desaparecer” y pronunciando de
nuevo éste “OO” = se fue. Y luego lo hacía aparecer pronunciando un “DA”, que en alemán significa
“acá esta”.
Entonces, lo qué ubica Freud es que hay una cierta ida y vuelta entre la ausencia y la presencia.
Ausencia = FORT y Presencia = DA.
Capítulo III:
COMPULSION DE REPETICION EN TRANSFERENIA
Freud, cuando habla de compulsión de repetición, nos está hablando del agieren. Cuando dice:
“...se ve forzado a repetir lo reprimido”, es la repetición de 1914 (agieren freudiano). Freud nos cuenta
que hubo cambios en la técnica y en la práctica. Al principio, el objetivo era hacer conscientes
esos recuerdos/representaciones que habían sido atravesados por el mecanismo de la represión,
pero luego, estas representaciones muchas veces no venían conscientes en la manera de un
recuerdo tradicional, sino que, lo que ocurría, era que algo de ese inconsciente reprimido se ponía
en acto con el analista, es decir, se armaba una escena con el analista donde se repetía eso olvidado.
Esto conforma el inconsciente dinámico.
Primera modificación: el inconsciente reprimido no se resiste, sino que insiste en retornar a la
conciencia. Freud lo va a llamar como Yo coherente y lo opone con lo reprimido: Yo coherente VS
Lo reprimido.
Nos va a decir que mucho del Yo es inconsciente, y de esta parte del yo es de donde surgen las
resistencias a que lo reprimido retorne.
Redimensionamiento del yo: a partir de ahora el Yo va a estar atravesado tanto por mociones
conscientes como por mociones inconscientes.
Una vez qué Freud ubica esto, nos va a mencionar algo: la repetición del agieren corresponde a lo
reprimido inconsciente.
EL PLACER Y DISPLACER DEL YO:
Luego nos va a decir que estas resistencias del Yo están al servicio del placer. Pero… ¿Por qué
se resiste este yo? Se resiste para evitar el displacer. Este displacer es un displacer para el Yo
consciente. Sin embargo, para lo inconsciente no es displacentero. Por lo tanto, estamos en el
campo del Principio de placer; en el campo de las representaciones.
LA COMPULSIÓN DE REPETICIÓN DE 1920 (≠ AGIEREN):
Algo fuerza al aparato a repetir ciertas situaciones/vivencias que no tienen relación con este
placer/displacer que habíamos planteado. Freud va a decir: “… la compulsión de repetición devuelve
también vivencias pasadas qué no contienen posibilidad alguna de placer…”. Pero¿Con qué se
relaciona? Se relaciona con vivencias de la sexualidad infantil que no llegaron a producir placer.
Freud dice que la vida sexual infantil estuvo desde el comienzo destinada al fracaso y al
sepultamiento.
LOS NEURÓTICOS Y LA TRANSFERENCIA:
Nos va a decir que, los neuróticos repiten en la transferencia todas aquellas ocasiones indeseadas.
Ejemplos de la compulsión de repetición: para esto:
“Se afanan por interrumpir la cura incompleta”.
“...fuerzan al médico a dirigirles palabras duras”.
Freud dice que, más allá de qué nunca podría haber habido satisfacción en las vivencias sexuales
infantiles, de todas maneras hubo experiencia, pero que al fin y al cabo, esta experiencia fue en
vano.
Pero entonces… ¿Qué es una compulsión? Es una fuerza, es algo que empuja hacia ahí.
LAS NEUROSIS DE DESTINO
Son las neurosis que forman parte de la vida de personas no neuróticas, es decir, sin síntomas. Las
neurosis de destino incluyen un vivenciar pasivo.
Finalmente, Freud va a suponer que en la vida anímica existe realmente una compulsión de
repetición que se instaura más allá del Principio de placer. Luego nos dirá que esta compulsión es:
más elemental, más pulsional y más originario que el principio de placer. Al final, la compulsión de
repetición destrona al principio de placer.
Capítulo IV:
LOS SUEÑOS TRAUMÁTICOS → LA REACCIÓN ANÍMICA FRENTE AL PELIGRO
En este capítulo, Freud se va a apoyar en la problemática de los sueños traumáticos, en tanto
estos como neurosis traumáticas. Plantean lo que Freud llama “la reacción anímica frente al peligro
exterior”. Esto supone el punto de ruptura del principio de placer.
Freud va a ubicar a los sueños traumáticos en relación al terror, mientras que la angustia va a
aparecer como algo que protege contra el terror. La angustia puede ser displacentera pero tiene una
función y es la protección contra el terror.
HIPÓTESIS DE LA PROTECCIÓN ANTIESTÍMULO
Freud toma la metáfora del organismo como una vesícula viva que tiene una corteza por donde se
reciben los estímulos. Lo que Freud plantea es que esta partícula sería aniquilada por la acción de
los estímulos que parten del exterior.
Acá ubica esta función de la protección antiestímulo que sirve para evitar la inundación del aparato
por parte de estos estímulos exteriores.
Entonces… ¿Cuál sería la tarea del aparato? La tarea del aparato sería dominar el estímulo, es
decir, ligar psíquicamente los volúmenes de estímulos para que puedan ser tramitados.
LAS EXCITACIONES TRAUMÁTICAS Y SU FUERZA
Una vez definida la protección antiestímulo, Freud puede definir en qué consisten las excitaciones
traumáticas. Estas serían excitaciones exteriores, que provienen del exterior y que poseen la fuerza
suficiente para perforar la protección antiestímulo. ¿Qué pasaría si logran perforar la protección
antiestímulo? Producirían una perturbación en la economía energética del organismo, es decir, una
perturbación en la dinámica de las representaciones.
Plantea cierta problemática: el problema es cómo se maneja el aparato en relación a los estímulos
interiores, donde no hay esta protección antiestímulo.
LOS MEDIOS DE DEFENSA
Cuando se produce esta perturbación en la economía energética del organismo, se ponen en marcha
ciertos medios de defensa:
El medio de defensa que Freud ubica por excelencia es: el apronte angustiado. Aparece como
una protección contra el terror. ¿De qué modo? Se produce una reacción que consiste en una
movilización de la energía de la investidura para poder crear, alrededor del punto de irrupción,
una “investidura energética de nivel correspondiente”, la cual Freud llama contrainvestidura.
¿Qué es la contrainvestidura entonces? Es este apronte angustiado.
Dice Freud, que este apronte angustiado como contrainvestidura va a producir una parálisis de otras
operaciones psíquicas, ya que las investiduras se han movilizado hacia ese punto de irrupción y no
hay investidura para otras operaciones psíquicas.
Entonces… ¿Qué se ha logrado con esto? Lo que se ha logrado es ligar la energía.
LOS SUEÑOS TRAUMÁTICOS Y SU FUNCIÓN + Conferencia 29º
Los sueños traumáticos tienen una función: buscan recuperar el dominio sobre el estímulo por
medio del desarrollo de angustia. Esta función tiene que ver con esta ligadura del estímulo, y es
una función del aparato psíquico que no contradice al principio de placer, ya que es un intento de
ligadura que, si se logra, puede restablecerse el principio de placer.
Freud dice que estos sueños traumáticos, son testimonio de un fracaso de la función del sueño y
esto es porque el enfermo se despierta (no es guardián del sueño). Entonces, Freud dice que hay
que plantear una excepción a la tesis que él había planteado en La Interpretación de los Sueños,
del sueño como cumplimiento de deseo.
Podemos decir qué los sueños traumáticos nos muestran que:
El sueño no es un guardián del sueño porque despiertan.
El sueño no está siempre al cumplimiento del deseo porque esto implica el funcionamiento del
Principio de placer.
Testimonian esta inundación del aparato.
Testimonian estos volúmenes de estímulos que rompen con la protección antiestímulo.
Son un testimonio del fracaso de la función del sueño.
Excepción a la tesis: se trata de un intentó de cumplimiento de deseo.
En la Conferencia 29°: “Revisión de la doctrina de los sueños”, Freud va a decir que ya no es un
cumplimiento de deseo, sino que es un intento de cumplimiento de deseo; es un medio para
posibilitar el pasaje de lo no ligado a lo ligado, y por lo tanto, el funcionamiento del principio de placer.
LA FUNCIÓN DE LA ANGUSTIA: INDEPENDIENTE Y MÁS ORIGINARIO
Esta función del aparato psíquico no contradice al principio de placer, sin embargo, es
independiente y más originario. Es decir, es un modo de funcionamiento del aparato psíquico que va
más allá del principio de placer, y qué es independiente y más originario que el mismo propósito de
ganar placer y evitar displacer (=principio de placer).
EL PROBLEMA DE LA PROTECCIÓN ANTIESTÍMULO
La protección antiestímulo funciona solamente para las excitaciones exteriores, es decir, que no
funciona para las excitaciones interiores ¿Cuál es la solución, entonces? Tratar a las
excitaciones interiores como si fuesen exteriores. Las excitaciones interiores son las pulsiones, que
por otro lado, participan en la cuestión traumática.
El trauma libera un quantum pulsional, es decir, una cantidad energética proveniente de las
pulsiones. Ese quantum pulsional proviene del interior del cuerpo pero hace sentir al cuerpo como si
fuera un cuerpo extraño; es un “cuerpo no ligado.
LA FALTA DE PROTECCIÓN ANTIESTÍMULO COMO FUENTE DE PERTURBACIONES
La falta de protección antiestímulo es una fuente de perturbaciones económicas similares a las
neurosis traumáticas. Como ya habíamos dicho, donde no hay protección antiestímulo es hacia lo
interior del aparato psíquico, y hacia el interior lo que tenemos son las pulsiones. Por lo tanto, las
pulsiones obedecen al proceso no ligado.
Freud redefine a las pulsiones, en tanto elemento no ligado en nuestro aparato psíquico. Pero
entonces, su presencia puede producir efectos análogos al fracaso de la ligadura y por lo tanto,
producir perturbaciones económicas similares a las de las neurosis traumáticas.
Capitulo V:
Freud nos va a hablar de la ausencia de la protección antiestímulo hacia estos estímulos internos
que llamamos pulsiones. Nos va a decir que estas pulsiones están acompañadas de ciertas
magnitudes de excitación que, de ocurrir en cierta intensidad, pueden conllevar ciertas
perturbaciones económicas en el aparato.
Freud va a empezar a retomar las ideas que venía trabajando desde 1900, nos va a decir que:
Proceso primario: corresponde a aquellas representaciones del sistema inconsciente. Le va a
adscribir una energía libremente móvil.
Proceso secundario: corresponde a las representaciones de la vida de vigilia qué tienen relación
con lo preconsciente. Le va a adscribir una energía ligada o quiescente.
Luego de esto, Freud agrega algo nuevo: la pulsión se va a ir ligando en el proceso primario. Pero
Freud nos va a decir que si esto fracasa, se produce la perturbación económica.
LA PULSIÓN DE MUERTE
El principio de placer solo puede establecerse una vez que se pudo realizar esa ligadura (dominar
la cantidad de excitación que esa pulsión tiene). Si una pulsión no entra en el proceso primario, esta
queda por fuera de este proceso, y queda por fuera del principio de placer, es decir, queda más al
del principio de placer. Es acá donde introduce la definición que da de pulsión de muerte, cuando
la nombra como estímulo interior no ligado.
¿Como se llama la pulsión que si queda ligada al proceso primario? Se llama pulsión de vida.
Entonces:
Pulsión de muerte: pulsión no ligada al proceso primario (queda por fuera).
Pulsión de vida: pulsión ligada al proceso primario.
Freud lo que nos va a decir es que la tarea del aparato va a ser dominar/ligar la excitación que
ocurre más allá del principio de placer. Este trabajo se logra mediante la compulsión de repetición.
Este es el modo de trabajo del aparato psíquico para dominar el estímulo pulsional no ligado y
llevarlo al campo de lo ligado (Proceso Primario).
Freud acá solo nombra la energía libremente móvil y la energía ligada o quiescente, pero
podríamos decir que estas dos energías son energías ya ligadas.
La energía libremente móvil está ligada porque la representación se puede desplazar, condensar,
puede aumentar o disminuir pero con ciertos parámetros. Y en la energía ligada o quiescente, las
representaciones quedan más fijas a un monto, porque el desplazamiento y la condensación ya no
son posibles.
LOS MOVIMIENTOS DE LAS INVESTIDURAS PSÍQUICAS
Tres modos de movimiento de las investiduras psíquicas:
1) Libre: la compulsión de repetición va a ser el modo en que se intente ligar ese monto energético
de investidura libre. A este se corresponde la pulsión de muerte.
2) Libremente móvil: Correspondiente al proceso primario.
3) Ligado/quiescente: correspondiente al proceso secundario.
Capítulo VI:
ANTES: en una primera época configura el:
Primer dualismo pulsional: opone las pulsiones Yoicas VS pulsiones sexuales. Freud formula el
primer dualismo pulsional basado en esto de las pulsiones sexuales y las pulsiones de
autoconservación. Luego, decide ponerles a las pulsiones de autoconservación, “pulsiones yoicas”.
Entonces es así como el primer dualismo pulsional pasa a ser pulsiones sexuales vs pulsiones
yoicas.
Tenemos las pulsiones yoicas, cuya energía es el egoísmo/interés.
Tenemos las pulsiones sexuales qué son parciales, cuya energía Freud denomina como libido.
Este es un dualismo que implica una instancia sexual libidinal (pulsiones sexuales) y una
instancia no sexual (pulsiones yoicas).
DESPUÉS: Freud lo que constituye es algo que llamamos como pseudo dualismo pulsional (era
un falso dualismo pulsional), donde arma una secuencia donde opone: libido yoica VS libido de
objeto.
AHORA: finalmente, inscribe un segundo dualismo pulsional. Este opone: pulsión de vida VS
pulsión de muerte. Donde el elemento central es que la pulsión de muerte tiene un carácter
conservador que implica un retorno a lo inanimado, y entonces permite entender la compulsión de
repetición. Mientras que la pulsión de vida apunta a la ligadura y se define por la energía ligada y
la asimilación de un elemento.
Texto “Conferencia 32º”
NATURALEZA CONSERVADORA DE LAS PULSIONES
Las pulsiones se revelan como un deseo de reproducir un estado anterior: compulsión de
repetición. Las vivencias reprimidas se exteriorizan en la transferencia; una compulsión a la
repetición que se impone más allá del principio de placer y que revela la naturaleza conservadora
pulsional. El estado que intenta reproducir es el de la pulsión de muerte:
Pulsión de muerte: el rasgo conservador de estas pulsiones contribuye a la autodestrucción. Esta
puesta al servicio de la sexualidad y se vuelve hacia afuera agresivamente. Damos cuenta de esta
pulsión agresiva a través del sadismo y el masoquismo, los cuales son ejemplos de mezcla
pulsional.
Masoquismo: es más antiguo que el sadismo.
Sadismo: la pulsión de destrucción es vuelta hacia afuera y parte de ella permanece en el
interior.
Pulsiones eróticas: al estar ligadas a las pulsiones de agresión quieren producir ligadura y producir
más vida, y por otro lado, las pulsiones de muerte contrarían ese afán de ligar.
Pulsión de muerte VS Pulsión de vida: acción eficaz conjugada y contraria de ambas. Cada una
tiene su meta. Este segundo dualismo pulsional se encuentra asociado al concepto del conflicto
psíquico.
CONEXIONES CON LA SEGUNDA TÓPICA
1) Satisfacción en el padecimiento: masoquismo como intensa necesidad de castigo. El
paciente se aferra a su condición de enfermo, y la resistencia de este y sus motivos le son
inconscientes. Entonces, es una necesidad inconsciente de castigo; un fragmento de la
conciencia moral. Su origen es una pulsión de agresión interiorizada y asumida por el Superyó.
2) Resistencia del superyó: la necesidad de castigo es una continuación de la conciencia moral.
Un sentimiento ICC de culpa, un obstáculo a la cura que se da a notar en una reacción
terapéutica negativa.
3) Pulsión de destrucción: muda y ominosa. La cuestión de lo mudo podemos pensarla desde
dos puntos de vista:
Por un lado, Freud ubica en la tendencia a la estabilidad y a la quietud un rasgo propio
de la pulsión de muerte, en contraposición con eso perturbador que tiene la vida. La
pulsión de vida viene a perturbar esa tendencia a la estabilidad de manera ruidosa.
Por otro lado, podemos pensar a la pulsión de muerte como muda dado que se
encuentra más allá del principio de placer; en tanto su modalidad de operar no está
regulada por el sistema primario.
4) Mezcla entre pulsiones agresivas y eróticas: el Superyó se encarga de someter a las
pulsiones agresivas y el Yo se sentirá aliviado, aunque también, precisará algo de ellas para
poder progresar.
Texto “El malestar en la cultura” (Teórico)
PRIMER DUALISMO PULSIONAL
Pulsiones de autoconservación o yoicas: pulsiones de hambre destinadas a conservar la especie.
Pulsiones libidinosas: pulsiones dirigidas al objeto. Una de las pulsiones de objeto, la sádica, se
destaca porque su meta no es amorosa, sino que es una pulsión de apoderamiento sin propósito
libidinoso, aunque, perteneciente a la vida sexual.
PSEUDO- DUALISMO PULSIONAL = TODAS LAS PULSIONES SON LIBIDINOSAS
Introducción del narcisismo: el Yo es investido por la libido. La libido narcisista se vuelca hacia
objetos siendo así libido de objeto, y puede volver a mudarse en libido narcisista. Luego, hay un
resto autoerótico cedido a los objetos.
SEGUNDO DUALISMO PULSIONAL
Más allá del principio de placer: hay compulsión de repetición y carácter conservador de las
pulsiones. Además, hay una oposición entre las pulsiones de vida y las pulsiones de muerte.
Sadismo: ligadura entre la aspiración de amor y la pulsión de destrucción. La pulsión de
agresión y destrucción se dirige al otro; hacia los objetos.
Masoquismo: conexión de la destrucción dirigida hacia adentro con la sexualidad. Es la
necesidad de ser uno mismo maltratado y atestigua la existencia de una aspiración cuya meta
es la destrucción de mismo.
La satisfacción de la pulsión de muerte esta enlazada al goce narcisista omnipotente. Además,
esta pulsión, puede ser inhibida en su meta (dominada). Cuando se dirige a los objetos, se ve
obligada a procurar al Yo la satisfacción de sus necesidades vitales. La pulsión de agresión es
retoño y subrogado de la pulsión de muerte.
Texto “El problema económico del masoquismo” (Teórico)
NÚCLEO TEMÁTICO: se postula la existencia de un masoquismo erógeno primario previo al
sadismo. La necesidad de castigo y la ganancia de la enfermedad encuentran en él su
fundamento.
MEZCLA Y DESMEZCLA PULSIONAL: no hay una pulsión de muerte y una pulsión de vida
puras, sino contaminaciones.
¿Cuál es la relación entre el principio del placer y las pulsiones de muerte, y las pulsiones
eróticas (libidinosas) de vida?
Principio del Nirvana: tiende a la estabilidad, proviene del principio de constancia y su propósito es
reducir las sumas de excitación afluentes (homeostasis). Expresa la tendencia de la pulsión de
muerte.
Principio de Placer: subroga la exigencia de la libido, y su modificación.
Principio de Realidad: es la modificación del principio de placer y subroga las exigencias del mundo
exterior y demora el placer.
SADISMO: la libido en su intento por hacer inofensiva a la pulsión de muerte, la exteriorizará hacia
afuera, por lo que una parte de la pulsión de muerte estará al servicio de la pulsión sexual (libido).
La exterioriza hacia un objeto y surge el sadismo. Hay un resto que la libido no logra capturar; un
resto autoerótico. Es un cultivo de la pulsión de muerte.
MASOQUISMO: el masoquismo es incomprensible desde el principio del placer, ya que la meta
de este principio es la evitación del displacer y la ganancia de placer, pero si el dolor también es una
meta, entonces el principio de placer se paraliza. Por lo tanto, el masoquismo aparece como peligro
para el aparato.
Masoquismo primario o erógeno, primordial: un resto de la pulsión de muerte subsiste en
el interior. Cuando su parte principal se traslada afuera, permanece como residuo el
masoquismo erógeno que, por una parte, devino un componente de la libido y, por otra parte,
tiene como objeto el ser propio.
Masoquismo secundario (moral o femenino): es la reversión del sadismo hacia el Yo. El
sadismo proyectado, vuelto hacia fuera, puede volverse hacia adentro y regresar al estado
anterior.
Tipos:
Erógeno: es un supuesto teórico no observable. Es una condición a la que se sujeta la
excitación sexual ligada al placer de recibir dolor. Es el primario, y por lo tanto, es el fundamento
del masoquismo femenino y moral. Es el testimonio y resto de la formación en que se produjo
la ligazón entre la libido y la pulsión de muerte; una parte de esa pulsión sirve a la función
sexual, constituyendo el sadismo y el resto permanece como residuo en el interior,
constituyendo el genuino masoquismo erógeno.
Femenino: es una expresión de la naturaleza femenina (no de las mujeres). Es el menos
enigmático. Son fantasías que ponen a la persona en una situación característica de la
feminidad y conllevan a una satisfacción sexual. Responden a la fantasía de pegan a un niño
(ser castrado, maltratado, poseído o parir). Supone que la persona afectada ha infringido algo
y debe pagar por aquellos procedimientos dolorosos.
Moral: es una norma de la conducta en la vida. El sujeto necesita castigarse y lo busca en
todas las circunstancias posibles; el padecer es lo único que importa. Se trata de la pulsión de
destrucción vuelta hacia el Yo abatida sobre el mismo. Responde a los mandatos del
Superyó; el Yo pide ser castigado ya sea por el Superyó o por otros poderes. Detrás se esconde
el nexo con la masturbación infantil.
UNIDAD 8: “Inconsciente: descriptivo, dinámico, estructural”
Texto “El yo y el ello (Cap. I, II, III y V) (Teórico)
El texto nos plantea un nuevo modelo metapsicológico:
La PRIMERA TÓPICA (aparato dividido en dos sistemas separados por la represión; por un
lado el sistema PRCC/CC, y por el otro el sistema ICC), pasará a la SEGUNDA TÓPICA (ahora
el aparato psíquico será concebido como dividido en tres instancias: Yo, Ello y Superyó).
PRIMERA TÓPICA: concebida para explicar los síntomas neuróticos y para dar cuenta de un
tratamiento posible a estos síntomas. Es un aparato formado por representaciones. Los síntomas
eran concebidos como resultado de una incompatibilidad en el conjunto de representaciones. Por un
lado, nos encontrábamos con las representaciones PRCC/CC, que iban acorde a los principios
morales y éticos del individuo, ya que eran conciliables con el yo. Por el otro lado, estaban aquellas
representaciones que entraban en conflicto con las primeras y que, por efecto de la defensa, eran
segregadas y formaban el grupo psíquico separadoque luego se llamó inconsciente.
Como resultado de la defensa, el monto de afecto de la representación se desplazaba a otra
representación y se producían los síntomas.
Primer Ordenamiento Metapsicológico: vemos construirse un aparato de representaciones
movido por la búsqueda de ese objeto perdido de la primera vivencia de satisfacción, regulado por
el principio de placer.
Y el dualismo pulsional que sostenía esta concepción era Pulsión sexual VS Pulsión de
autoconservación.
LOS MOTIVOS POR LOS CUALES PASA DE LA PRIMERA A LA SEGUNDA TÓPICA
La primera tópica respondía a la pregunta de cómo se formaban los síntomas y cómo se los podía
abordar, y la segunda tópica respondía a los obstáculos que surgen ante la cura. Lo que ahora se
necesita responder es ¿Por qué surgen las resistencias? Para responder a esta pregunta, hay que
tomar algunos elementos anteriores:
Fuente independiente de desprendimiento de displacer (independiente por no tener lugar
en la cadena de representaciones.
Neurosis actuales: no entraba al ámbito psíquico.
Angustia.
Compulsión del síntoma.
Quantum pulsional.
Resto autoerótico.
Dimensión del más allá.
Mirando el esquema de la primera tópica, estos elementos no encuentran ningún lugar en ese
aparato de representaciones. Entonces, la introducción de la segunda tópica intentará dar lugar
en el aparato a todos esos elementos.
LAS RESISTENCIAS A LA CURACIÓN
La resistencia no proviene de lo reprimido, sino del Yo. Pero, a su vez, no podemos decir que las
resistencias son conscientes (el Yo es CC, de ahí el problema). A esta nueva dimensión de lo
inconsciente, Freud la denomina: núcleo del YO, y la identifica como la responsable de las
resistencias a la cura.
Entonces, sostener que en el Yo hay represión y que de él parten las resistencias que no son
conscientes, lo lleva a anticipar lo que sería el nuevo modo de concebir al Yo y el nuevo estatuto
del inconsciente.
EL NÚCLEO DEL YO → YO INCONSCIENTE
Todo lo reprimido es inconsciente pero no todo lo inconsciente es reprimido” Lo inconsciente.
El inconsciente abarca un campo más grande y hay una dimensión de lo inconsciente que es
diferente a lo reprimido. Entonces, Freud en 1920 determina que una gran parte del Yo es
inconsciente. Pasa a denominar esa gran parte como núcleo del yo.
LA ÚLTIMA ÉPOCA, SEGUNDA TÓPICA
EL ELLO
A ese Inconsciente del Yo, Freud lo denomina como un tercer inconsciente, no reprimido
(estructural): no consta de representaciones y no es posible de registrarse en el sistema
PRCC/CC/ICC.
Este tercer inconsciente será la sede de las pulsiones y será una instancia originaria que no está
conformada por representaciones. Nos propone que hay algo en el aparato que nunca podrá devenir
consciente.
TERCER INCONSCIENTE = ELLO
Sede de las pulsiones.
Instancia originaria.
No está conformada por representaciones.
No podrá ser nunca representado.
Nos propone que hay algo en el aparato que nunca podrá volverse consciente. Por lo tanto,
nunca podrá ser ligado a representaciones.
= EL ELLO TERCER INCONSCIENTE NO REPRIMIDO Su principal característica es
consistir en estímulos que vienen del interior y que no llegan nunca a poder ligarse del todo.
Del Ello, por la influencia del mundo exterior, devendrá el yo.
Al Ello podemos pensarla como ese reservorio pulsional caótico y originario y lo podemos vincular
con ese resto autoerótico que vimos en Introducción al Narcisismo”.
Lo inconsciente y sus distintas concepciones
La primera conceptualización del inconsciente fue el “inconsciente latente, el cual tenía la idea de
que la conciencia no coincidía con lo psíquico. Al concebir que había una serie de pensamientos
que no estaban en la conciencia pero que eran parte de lo psíquico empea introducir la idea de
que había elementos presentes en el psiquismo.
Eso es lo que concebimos ahora como preconsciente y es lo que figura como:
1° ICC inconsciente descriptivo: refiere a hechos de la memoria o de la asociación y a
representaciones de las que no nos percatamos, pero que se admiten fácilmente en la
conciencia. Es un conjunto de contenidos latentes susceptibles de conciencia.
ICC inconsciente dinámico reprimido: es el conjunto de procesos psíquicos que
escapan al control de la conciencia. El inconsciente ejerce una acción permanente que obliga
a que una fuerza contraria le impida el acceso a la conciencia.
Y ahora se establece:
ICC inconsciente no reprimido: Freud también lo llama como lo otro cualitativo-
cuantitativo. Este inconsciente se comporta como lo reprimido, desplegando consecuencias
sin que el Yo lo note. Debe lograr conectarse con las representaciones-palabras que habían
sido reprimidas y extraídas de la conciencia.
La nueva concepción del trauma: el trauma es aquello que queda como exterior al aparato de
representaciones.
EL YO
ANTES: El Yo era pensado al principio como formado por una masa de representaciones
conscientes, coherentes, acorde con los principios morales y éticos del sujeto. Es decir, aquellas
ideas con las que el sujeto se reconocía, se sentía identificado y formaba parte de su Yo. El Yo sería
lo que uno conoce de mismo y lo que queda por fuera es el inconsciente, lo reprimido.
Freud describe al Yo como:
Organización coherente de los procesos anímicos en una persona.
De él depende la conciencia.
Él gobierna el acceso a la motilidad.
De él parten las represiones.
Además el Yo es visto como un objeto otro y es la proyección de una superficie corporal. Esta
proyección permite al Yo reconocerse, y así operar en el mundo y con los otros.
En Introducción al Narcisismo trabajamos la constitución del Yo, que era ese Yo Ideal. Acá se
remarca la importancia de ese aspecto para el psiquismo.
El yo, un esclavo de sus tres amos
El Yo aparece como una pobre cosa”, según dice Freud, como un pobre diablo, ya que es
encargado de mediar entre el ello, el superyó y la realidad, y en esta mediación se encuentra
totalmente tironeado. Por eso Freud describe a este Yo como un esclavo de estos tres amos: el Ello,
el Superyó y la realidad.
En esta lucha por intentar dominar a sus tres amos se hacen sedes de angustias, que son la
expresión de esta incapacidad de tramitar lo que tantas exigencias le plantean.
El origen del yo
¿mo se forma el Yo? Freud dice: “El Yo proviene del Ello, se asienta en el Ello, desarrollándose
como su superficie a raíz de la percepción en el contacto con el mundo exterior”. El Yo parte desde
el sistema P (= Percepción) y se apoya en el sistema preconsciente, apuntalándose en las
representaciones-palabra.
¿Por qué son tan importantes las representaciones-palabras? La principal tarea del Yo es poner
en funcionamiento el principio de placer y de esta manera lograr tramitar las cantidades para
poder conciliar los encargos de sus tres amos. Esta capacidad de tramitación sucede por su
conexión con las representaciones-palabra. Estos son restos mnémicos de percepciones de
palabras oídas y son las que permiten al Yo ejercer su función de dominio.
La vinculación entre el yo y el ello
Decimos que el Yo se asienta en el Ello. En un comienzo, ambas instancias no se diferencian entre
sí, pero luego, el Yo se va formando por el contacto con el mundo exterior y también se conforma su
carácter por identificación con los objetos libidinizados por el Ello.
Luego, Freud nos aclara que el Yo se comporta de manera pasiva y utiliza la metáfora del jinete:
el Yo sería como un jinete que toma las fuerzas prestadas de su caballo pero que frecuentemente
no puede dirigirse para donde quiere sino que irremediablemente termina siendo conducido por su
caballo en contra de su voluntad. Esta metáfora nos muestra a este Yo pasivo y dominado. Toma
prestada del Ello la energía para poder operar y funcionar, y como utiliza esta energía tiene que
someterse a este Ello.
Lo principal de esta instancia es que el Yo, a través del principio de placer, busca una tramitación
de lo no ligado; busca ligar/dominar aquello que irrumpe desde el Ello teniendo en cuenta también al
Superyó y a la realidad.
EL SUPERYÓ
Freud toma como sinónimos los términos: IDEAL DEL YO = SUPERYO.
Esta instancia representa a los mandatos, principios morales y éticos provenientes de los padres,
educadores, la sociedad, etc. Son mandamientos que, en un principio, son externos al sujeto y en
determinado momento se hacen propios. Podemos decir que representan el deber ser”.
Pero ¿por qué lo qué podría operar como modelo deviene en una instancia que castiga y qué
busca el padecimiento? Tenemos dos vertientes:
La que guía y protege al sujeto.
Y el otro aspecto, terrible, cruel, feroz y castigador.
Los antecedentes del superyó
Antecedentes de esta instancia:
Censura onírica en La interpretación de los sueños”.
Diques pulsionales (asco, vergüenza y moral) en “Tres ensayos”.
Ideal del yo en “Introducción al narcisismo”.
Instancia psíquica especial cuya tarea era vigilar la distancia entre el Yo y el Ideal
(consciencia moral) en “Introducción al narcisismo”.
Identificación del Tótem que permite incluirse como perteneciente al grupo/tribu funcionando
como sostén, guía, protección, etc., en “Tótem y tabú”.
El doble origen de la formación del superyó
Esta instancia tiene un doble origen:
1) Primer origen: se trata de la incorporación de la madre o el padre, y puede pensarse como el
padre de la prehistoria personal. Hablamos de prehistoria porque se hace referencia a lo que
sucede antes de que el sujeto se haya constituido como tal. Esto, incorporado a través de la
identificación primaria, es el primer lazo con el otro. Supone la incorporación del lenguaje y
muestra el sometimiento por el que se debe atravesar para poder constituirse.
2) Segundo origen: el Superyo es nombrado como heredero del complejo de Edipo y proviene
de identificaciones más tardías. A la salida de la fase fálica, Freud situaba la formación del
Superyo, por ende, se trata de una identificación secundaria.
La internalización de las normas, formación del superyó
En este segundo tiempo, se produce una identificación con el padre que permite internalizar las
normas que antes eran externas. Esta incorporación permite que el complejo de Edipo se reprima,
y esto lleva a que el niño pueda separarse de ese lugar que tenía con la madre, ese primer otro.
Freud plantea que se produce un dilema en relación a esta identificación con el padre. Va a decir:
Así como el padre debe ser y “Así como el padre no te es lícito ser. Esto significa que se le incita
a copiar sus rasgos, tenerlo como modelo y esta cuestión le va a permitir salir de la relación edípica
(separarse de la madre) para poder encontrar un objeto exogámico = elección de objeto de amor. Y
al mismo tiempo, se le prohíbe ser como él, por ejemplo, no debe tomar a la mujer que él tiene (la
madre).
Superyo: permitirá que el Yo se sienta cuidado como antes lo era por sus padres (porque ahora
internalizó lo qué ellos le mandaban). Los mandatos, por ejemplo, tienes que ser bueno, estudioso,
etc.” son incorporados y pueden ser de guías para la vida del sujeto.
Esta instancia es la encargada de sostener la prohibición y de limitar al Ello, pero al mismo tiempo,
muchas veces es manejada por el Ello.

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