
Por lo general una sola compañía no puede pretender ofrecer todas las piezas que
conforman un sistema de información. En lugar de ello, los diferentes componentes son
fabricados por empresas distintas que usan modelos de producción y de gestión muy
variados. Las reglas tradicionales de la estrategia competitiva se centran en los
competidores, los proveedores y los clientes. Cuándo vendemos un componente de un
sistema, no seremos competitivos si no lo hacemos compatible con el resto del sistema.
Los costes del lock-in y los costes de cambiar Lock-in
es el concepto que hace que un
cliente dependa de un proveedor de productos y servicios, sin poder cambiarla a menos de
altos costos.
Los usuarios de tecnologías de la información están enormemente sujetos a los costes de
cambiar y al lock-in, es decir, a la dependencia de una marca o de una tecnología: una vez
se ha elegido un tipo de tecnología, o un determinado formato para almacenar la
información, cambiar puede resultar muy caro. Los costes del cambio son considerables, y
los responsables de la informática en las empresas se lo piensan dos veces antes de
cambiar de sistema. La dependencia de sistemas que van quedando anticuados es uno de
los problemas más corrientes en la economía de la Red.
Feedback positivo, externalidades de red y estándares
: los consumidores salen
beneficiados si usan las tecnologías de la información en un formato o sistema popular.
Cuando el valor que un producto tiene para un usuario depende de cuántos usuarios usen
sus productos, los economistas dicen que ese producto presenta externalidades de red o
efectos de red.
Feedback positivo: a medida que la base de usuarios aumenta, mayor es el número de
usuarios a quienes les merece la pena adoptar la tecnología.
Externalidad: quiere decir que un producto o servicio no depende de la calidad solamente,
sino de la cantidad de usuarios que lo usan.
Externalidad de red: es cuando el valor de un producto para un usuario depende de
cuántos otros usuarios usen el producto.
Leyes en defensa de la competencia
: Esta ley está dedicada a la relación entre empresas
porque sino las empresas grandes devoran a las pequeñas. Aunque Microsoft desearía todo
lo contrario, las empresas de alta tecnología no son inmunes a las leyes antimonopolio. Las
estrategias competitivas en la economía de la información chocan con las leyes
antimonopolio en tres áreas principales: la de las fusiones y adquisiciones, la de
las colaboraciones en la fijación de estándares, y la de las monopolizaciones
propiamente dichas.
La ley de Sherman tiene la suficiente flexibilidad como para prevenir que los monopolios
impidan las innovaciones y ser capaz, al mismo tiempo, de mantener los mercados
suficientemente competitivos como para impedir que las interferencias aún mayores de las
regulaciones de la Administración se entrometa en el dinamismo de los mercados de
hardware y software.
Libro: “La Economía Digital” de Don Tapscott.