RESUMEN SEMANA 6
Desarrollo físico y psicomotor después de los 2 años. Palacios.
1) Teniendo en cuenta las leyes del desarrollo especialmente aquella que tiene que ver con el ritmo
del crecimiento. ¿De qué modo se da el crecimiento en esta etapa?
Durante los años preescolares los niños no dejan de aumentar regularmente su talla y su peso,
aunque la velocidad del crecimiento es más lenta de lo que había sido en los dos primeros años. Hay
que referirse al dimorfismo sexual, es decir al diverso perfil que las curvas de crecimiento tienen en
el caso de las niñas y de los niños. Hasta los 7 años, los chicos mantienen sobre las chicas la ligera
ventaja: los chicos miden un par de cm más que las chicas. La altura y el peso promedio se igualan
entonces, pero las chicas empiezan a tomar en el peso una ligera ventaja de uno o dos kg. A partir
de los 9 años, el promedio de las chicas es superior al de los chicos en altura y peso; así a los 11,
ellas van por delante de ellos en ambos aspectos. A los 13 años, la altura promedio vuelve a ser la
misma. 15 años los chicos empiezan a tomar una ventaja.
En resumen: partiendo de una ligera ventaja estaturo-ponderal por parte de los chicos, en estas
edades observamos que las chicas toman la delantera durante uno o dos años para ser luego
claramente superadas por los chicos, ellos siguen aumentando de peso y altura mientras que ellas
apenas cambian.
En los procesos de crecimiento y desarrollo psicomotor, con posterioridad a los 2 años y hasta la
escuela primaria, los cambios son cada vez menos significativos hasta la llegada de la pubertad. El
aspecto más relevante tiene que ver con la extensión y el afinamiento del control sobre el cuerpo y
sus movimientos; puede afirmarse que estamos en una etapa importante para el desarrollo
psicomotor donde ocurren cambios tanto en el ámbito de la acción (praxico) como en el simbólico
(de la representación).
El control del cuerpo y la actividad psicomotriz:
En las edades que ahora ocupan, continúan produciéndose cambios en el cerebro, algunos de los
cuales tienen importantes repercusiones para la psicomotricidad y para otras funciones psicológicas.
Por lo demás, los progresos en esta etapa obedecen a las leyes del desarrollo. Pero aparecen nuevas
realidades como consecuencia de la maduración.
2) ¿Cómo progresa el desarrollo de la atención?
El proceso de formación y posterior poda de sinapsis que en las zonas visuales del cerebro quedo
estabilizado en valores adultos en la primera infancia, funciona con una lentitud bastante más
notable en el caso de la corteza prefrontal, que es crucial en aspectos básicos y críticos para los
humanos como la planificación y control de conductas complejas, y el gobierno de la maquinaria
cognitiva.
*Por ejemplo, lo que ocurre en el caso de la ATENCION: inicialmente controlada por estructuras
cerebrales subcorticales, a lo largo de todo este periodo va a ir pasando cada vez más bajo control
frontal, con lo que se va a hacer cada vez más voluntaria, más sostenida, menos lábil, más
consciente: cada vez se atiende más a lo que se desea atender y se puede cambiar el foco de atención
cuando así se quiere. Un dominio completo en los procesos de atención no tendrá lugar hasta unos
años después.
3) En relación con el desarrollo de la motricidad ¿a qué se refieren los conceptos de independencia
y coordinación? ¿Por qué el autor plantea que son aparentemente contradictorios?
Los progresos siguen la ya conocida ley céfalo-caudal y próximo-distal. El buen control que antes
existía para los brazos se va a perfeccionar y a extender ahora a las piernas (céfalo-caudal). Además,
el control va a ir poco a poco alcanzando a las partes más alejadas del eje corporal, haciendo posible
un manejo fino de los músculos que controlan el movimiento de la muñeca y de los dedos (próximo
distal). Entonces, los progresos van a afectar tanto a la motricidad gruesa (grandes músculos del
cuerpo) como a la motricidad fina (pequeños músculos de la mano).
Una buena parte de los más importantes cambios que durante estos años ocurren en el desarrollo
psicomotor, se relacionan con el progreso en dos frentes aparentemente contradictorios entre sí: la
independencia y la coordinación motriz.
4) Diferenciar psicomotricidad invisible de psicomotricidad visible ¿Qué implica cada una?
Algunos de los cambios más importantes en estas edades afectan a la psicomotricidad invisible;
*INDEPENDENCIA: capacidad para controlar por separado cada segmento motor; así
lograr hacer un movimiento relativamente complejo con una mano sin que se mueva la
otra, o sin sacar al mismo tiempo la lengua o hacer muecas. Otro ejemplo es poder
sujetar entre los dedos índice, pulgar y medio un lápiz, mientras los dos dedos restantes
se adaptan a la superficie del papel y la otra mano sujeta relajadamente el papel mientras
se escribe. Este proceso, en la mayoría, no se logra del todo hasta los 7 8 años.
*COORDINACION: supone un proceso aparentemente opuesto. Patrones motores
originalmente independientes, se encadenan y asocian formando movimientos
compuestos mucho más complejos que los originales. Pero lo más destacable de la
coordinación es que la secuencia se automatiza, permitiendo su ejecución sin que el
sujeto tenga que estar gastando en ellos recursos atencionales. Subir y bajar escaleras,
apoyando una mano en el pasamanos y sujetando con la otra un vaso de agua; abotonarse
la camisa mientras se comprueba si está o no peinado; saltar la cuerda poniendo mas
atención en la canción que se canta que en la ejecución de los saltos. Un buen ejemplo, es
después de los 6 años cuando se es ya capaz de escribir poniendo toda la atención en lo
que se escribe, y no en el cómo se escribe.
esta se trata de aspectos no fácilmente observables a primera vista en la mayor parte de los casos,
pero que afectan a aspectos cruciales del desarrollo psicomotor. Por ejemplo, control del tono,
equilibrio, control respiratorio y a la estructuración del espacio y del tiempo.
La tonicidad muscular es importante, es el grado de tensión que en cada momento hay en el
interior de nuestros músculos. Parte del control tónico es involuntario y tiene que ver con la
actividad intramuscular espontánea y su control neurológico; pero otra parte de esa tonicidad es
susceptible de control voluntario, como lo prueba el hecho de que podamos relajar o tensar los
músculos voluntariamente.
Los niños irán aprendiendo a ajustar su tono muscular a las exigencias de cada situación, no utilizan
la misma tensión para tratar de mover su cama que para levantar un globo. Ese ajuste es importante,
garantiza la adecuación de la acción al objetivo y además tiene una vertiente de representación y
control voluntario del propio cuerpo.
En la medida en que afecta a grandes grupos musculares, el tono repercute en el control postural y
en la mayor o menos extensibilidad de las extremidades. El control de la tonicidad muscular es
además importante, a través de complejos mecanismos neurológicos, el tono se relaciona por un
lado con el mantenimiento de la atención y por otro con el mundo de las emociones y de la
personalidad. En cuanto a lo de la atención, la hipertonía muscular dificulta el mantenimiento de la
atención, mientras que la relajación tiende a facilitarla.
Equilibrio: es condición de nuestro movimiento y nuestras acciones. Nuestra autonomía funcional
y nuestra independencia motora dependen del mantenimiento de un equilibrio que, como ocurre con
los diversos componentes psicomotores que estamos considerando, está bajo control de mecanismos
neurológicos, pero sin que eso implique la posibilidad de control cc.
Control respiratorio: importante función corporal sujeta a control automático. Lo que no implica
que no pueda ser sometida a control voluntario. El control, implica conocer cómo se respira y
controlar el ritmo y la profundidad.
Estructuración del espacio: se relaciona con la cc de las coordenadas en las que nuestro cuerpo se
mueve y en las que transcurre nuestra acción.
Estructuración del tiempo: el niño sitúa su acción y sus rutinas en unos ciclos de sueño-vigilia, de
antes-después, de mañana-tarde-noche, ayer-hoy-mañana, días de la semana-días del fin de semana.
Psicomotricidad visible: logros psicomotores que observamos en la actividad motriz, que implican
no tanto sustrato para la realización de acciones, como ocurre con los aspectos dichos, sino las
acciones mismas y su correcta realización. En las destrezas pueden observarse los avances que se
dan tanto en la adquisición de destrezas motrices globales, que afectan a la motricidad gruesa y al
control postural (por ejemplo progresos en la carrera y su control), como en la adquisición de
destrezas segmentarias, que afectan a la motricidad fina y el control óculo-manual (por ejemplo el
progreso en el uso de instrumentos). Puede también observarse la tendencia a una progresiva
independencia y diferenciación de los movimientos, así como a un control y una coordinación cada
vez más afinados. Muchos de los progresos en esta parte más visible, se basan en los logros a los
que se ha hecho referencia: el control progresivo del equilibrio queda atestiguado, por ejemplo en el
transito que va de mantenerse durante un par de segundos sobre un solo pie (2 3 años) a dar dos o
tres saltos a la pata coja ( 3 4 años), a ampliar el número de saltos ( 4 5 años) y a ser capaz de
caminar sobre una barra de equilibrio y a montar la bicicleta (5 6 años).
5) ¿Qué es la lateralidad? ¿Cuándo se define? ¿Por qué es importante que se defina?
El cuerpo humano, desde el punto de vista funcional es claramente asimétrico; de manera que la
mayor parte de las personas utilizan el brazo y la pierna derecha del cuerpo mucho más que los
mismos miembros simétricos del hemicuerpo izquierdo. Ocurre también con los ojos, uno es
dominante.
*Las preferencias laterales a que nos estamos refiriendo pueden ser homogéneas (se es diestro de
ojo, brazo y pierna) o cruzadas (zurdo de ojo y diestro de brazo y pierna). Cuando se da la
lateralidad cruzada, lo más frecuente es que brazo y pierna estén homogéneamente lateralizados
(diestros o zurdos), y que el ojo este cruzado respecto a ellos.
En la mayor parte de las personas, domina el hemisferio izquierdo; o sea domina el control derecho.
Muy pocas personas son zurdas, pero se es zurdo porque el cerebro presenta una dominancia
hemisférica derecha desde el principio de su conformación, o bien porque esa dominancia se
adquiere posteriormente. En cualquier caso, modificar la preferencia lateral del niño es hacerle una
violencia que no afecta a un simple hábito, sino que entra en contradicción con la organización
estructural de su cerebro.
En algunos casos, la preferencia lateral aparece claramente diferenciada en la primera
infancia. Otros, continúan con un cierto nivel de indefinición durante los años preescolares. En
general, la lateralización se produce entre los 3 y 6 años. Si no se produce espontáneamente,
conviene lateralizar al niño en torno a los 5 años, desde luego antes de que comience a aprender a
escribir. En caso de que parezca dar igual, o sea que tiene facilidad para ambos lados, conviene
lateralizarlo a la derecha; esto es porque hay muchos aspectos instrumentales en nuestra cultura
organizados en función de los diestros, por ejemplo la escritura de izquierda a derecha.
Si el niño no presenta ningún problema, lo mejor es no intervenir (en relación con la lateralidad).
Cuando haya que hacerlo, esa intervención debe ser cuidadosa, estar guiada por el conocimiento de
las características del niño y no situarse, a ser posible, ni antes de los 4 años ni después de los 5 años
y medio.
6) ¿Qué es el esquema corporal? ¿Cómo se construye y que posibilita?
El concepto de esquema corporal se refiere a la representación que tenemos de nuestro cuerpo, de
los diferentes segmentos corporales, de sus posibilidades de movimiento y acción, así como de sus
diversas limitaciones. Esta compleja representación se va construyendo LENTAMENTE, como
consecuencia de las experiencias que realizamos con el cuerpo y de las vivencias que de él tenemos;
gracias a dicha representación conocemos nuestro cuerpo, y somos capaces de ajustar en cada
momento nuestra acción motriz a nuestros propósitos. Por ejemplo, si se me cae el lápiz, lo agarro
sin dejar nunca de ver a la persona con la que estoy hablando. Esto es, porque tenemos una
representación bien articulada de nuestro cuerpo y de sus relaciones con el entorno, y nos
aprovechamos continuamente de ella.
Si no fuera así, la realización de nuestra actividad motora se vería continuamente entorpecida y
estaríamos de continuo envueltos en penosos ensayos y errores motrices.
Se llega a poseer una representación del esquema corporal y de las relaciones medio-cuerpo
afinada y compleja, a través de un largo proceso de ensayo y errores, de ajuste progresivo de la
acción del cuerpo a los estímulos del medio y a los propósitos de la acción; un proceso en el que la
imagen corporal inicial, embrionaria y poco precisa, se va ajustando y afinando en función de las
experiencias por las que se va pasando.
*El esquema corporal no es asunto de todo o nada, sino una construcción progresiva en la que
nuevos elementos se van añadiendo como consecuencia de la maduración y de los aprendizajes que
se van realizando. Estos elementos son de distinta naturaleza: perceptivos, motores, cognitivos y
lingüísticos.
En la raíz del esquema corporal, se encuentran todos estos elementos mas otro de gran relevancia
para su construcción: la experiencia social. Las manos que acarician el cuerpo del bebe, los brazos
que le acunan, los juegos con los que se estimula a lanzar y coger, etc. Todos ellos, son
componentes esenciales de la experiencia social que tan relevante resulta para esta construcción.
El esquema corporal es sobre todo, un conjunto de representaciones simbólicas. El entramado de
percepciones, movimientos y conceptos verbales se archiva como representaciones del cuerpo en
relación con el espacio circundante.
Un esquema corporal bien establecido supone conocer la imagen del propio cuerpo, saber que ese
cuerpo forma parte de la identidad de uno; percibir cada parte sin perder la sensación de unidad.
La construcción del esquema es un proceso gradual y de integración de experiencias que es
necesariamente lento. Durante el periodo de 2-6 años, la construcción está en plena elaboración:
niños aumentan la calidad y discriminación perceptiva respecto a su cuerpo; enriquecen el repertorio
Percepción: aporta evidencias sobre los distintos segmentos corporales, tanto de nuestro
cuerpo como el de los otros. Aporta toda la información sobre el medio en el que estamos y
sobre el ajuste de nuestra acción a las distancias, direcciones, etc.
Movimiento: aporta información sobre nuestras posibilidades de acción, sobre el alcance y
limitaciones de nuestro cuerpo y actividad, sobre las actividades concretas de diferentes
partes del cuerpo.
Cognición: permite integrar todas esas informaciones en una representación coherente e
integrada, dando lugar a una cc de mismo al principio más indiferenciada y sincrética, y
posteriormente más afinada e individualizada.
Lenguaje: ayuda a individualizar las diferentes partes del cuerpo con sus etiquetas verbales;
tras las palabras se esconden conceptos que informan sobre el cuerpo y organizan en torno a
una identidad crecientemente diferenciada (ojos, manos, etc.).
de elementos conocidos, así como de la articulación entre ellos. Una verdadera construcción del yo
corporal, no se da aproximadamente hasta los 5 años. El proceso de construcción culminara de los 7
a los 12 años.
Largo camino con tres etapas: exploración de uno mismo y observación de los demás; toma de cc
del propio cuerpo y de sus posibilidades y limitaciones; y coordinación, estructuración e integración
en una representación global y coherente.
7) ¿Cómo evoluciona la escritura? Describa las etapas que atraviesa.
Al inicio de la etapa precaligráfica, las primeras letras que los niños típicamente intentan dibujar
suelen ser del tipo circulo, palo o peine; formas que solo vagamente remiten a modelos que pueden
haber visto, pero que revelan que el niño examino la forma de las letras y extrajo uno de sus
principales rasgos: que las letras se construyen combinando trazos cortos, sean una recta y un
circulo, sean varias rectas.
En este garabateo inicial que juega a ser como escritura, influye el tipo de experiencia que los niños
tengan con los modelos de escritura; aquellos que tengan la oportunidad de observar la escritura
manual de los adultos, tendrán el garabato lineal, un trazo más o menos ondulado, quizás con algún
bucle o algún ángulo, mientras que quienes se han familiarizado con la letra impresa o a quienes los
adultos han mostrado la escritura con mayúsculas, empiezan dibujando letras sueltas, al principio no
alineadas y luego juntas, como formando palabras. Las oportunidades de práctica y acción de los
adultos determinan el ritmo en que esos trazos iniciales evolucionan hacia formas más
convencionales de escritura.
El progresivo dominio en el control, coordinación y precisión de los movimientos implicados en
Condemarin y Chadwick distinguen tres etapas en el desarrollo de la escritura manuscrita:
*ETAPA PRECALIGRAFICA: abarca todo el periodo de adquisición de las destrezas graficas especializadas,
desde que el garabato intenta ser una letra, hasta el dominio de la caligrafía; con frecuencia el trazado es
tembloroso o inseguro, falta regularidad en el tamaño y la inclinación, los renglones presentan ondulaciones y el
ligado de las letras es impreciso.
*ETAPA CALIGRAFICA INFANTIL: se alcanza cuando el aprendiz domina las destrezas motrices necesarias
para producir una escritura ordenada y clara; en esta etapa las formas son muy convencionales y la letra no está
personalizada.
*ETAPA POSTCALIGRAFICA: se logra tras la adolescencia, cuando se define un estilo caligráfico personal y
cuando los aspectos instrumentales de la escritura están claramente subordinados a la funcionalidad de la
composición escrita.
trazo de las diferentes letras, ayuda al aprendiz a diferenciar, a memorizar y a automatizar el patrón
motor correspondiente a cada una de ellas. Ese patrón, que recibe el nombre de alografo, incluye la
secuencia de movimientos, la dirección de esos movimientos, el tamaño proporcional de los
diversos elementos y su posición en el resultado final. El alografo contiene la información sobre las
características esenciales del trazado de cada letra y sus variaciones posibles (minúscula o
mayúscula).
Cada alografo se adapta a las condiciones físicas de la escritura, que vienen dadas por las
características del instrumento de escritura y del soporte; los movimientos no son los mismos, por
ejemplo si escribimos en un papel con un lápiz, con tiza en un pizarrón, palo en arena, etc. El
repertorio de alografos permite desarrollar de manera continua, fluida y automática los grafos, los
movimientos de escritura que dan como resultado el trazo, permitiendo al escritor centrar su
atención en la composición del texto y no en los movimientos que debe ejecutar.
8) ¿A qué se refiere el autor cuando plantea que la escritura no es un simple aprendizaje motor?
La escritura caligráfica se caracteriza por la regularidad y la fluidez. Pero, aunque el dominio
experto de las habilidades graficas es imprescindible para el acceso a la escritura, es importante
subrayar que alcanzar una caligrafía regular y fluida no equivale a saber escribir. Escribir, es
además, una destreza funcional-comunicativa y una destreza lingüística. Por lo tanto, el
aprendizaje de la escritura no es un simple aprendizaje motor: supone por un lado la
adquisición de un digo, de un sistema de signos gráficos convencionales que permite la
comunicación porque representan significados precisos, y por otro, la capacidad (y voluntad) para
componer textos coherentes con ese código. Es decir, además de los requisitos motores, en el
aprendizaje de la escritura pesan significativamente los componentes cognitivos y motivacionales.
El hecho de que a los 5-6 años puedan, en general, acceder a los trazos de la escritura, no significa
que hasta esa edad no se pueda hacer nada en relación con el adiestramiento para la escritura, ni que
tal adiestramiento tenga que introducirse necesariamente a los 5-6 años, porque el control fino
todavía no está bien establecido en muchos niños, y porque además escribir implica, no solo hacer
trazos de una determinada forma, sino también construir la capacidad de establecer complejas
relaciones entre el trazo gráfico y el significado, relaciones que pueden requerir más tiempo que la
adquisición de la habilidad motriz.
En general es preferible introducir la enseñanza de la escritura propiamente dicha mejor un poco
más tarde que precozmente y, en caso de duda, parece más aconsejable esperar que correr, sobre
todo teniendo en cuenta que esa espera puede ser aprovechada muy constructivamente para afianzar
las bases motoras, cognitivas y motivacionales de la escritura.
EVOLUCION DEL GRAFICO (DIBUJO)
Desde el punto de vista psicomotor, el dominio progresivo del gesto grafico obedece a la doble
influencia de factores madurativos y sociales. La grafomotricidad es una de las habilidades cuyo
control se va afinando a lo largo de estos años al hilo de los avances madurativos que permiten
ganar destrezas tanto globales (control postural por ejemplo) como segmentarias (motricidad fina,
coordinación óculo-manual).
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