esta se trata de aspectos no fácilmente observables a primera vista en la mayor parte de los casos,
pero que afectan a aspectos cruciales del desarrollo psicomotor. Por ejemplo, control del tono,
equilibrio, control respiratorio y a la estructuración del espacio y del tiempo.
La tonicidad muscular es importante, es el grado de tensión que en cada momento hay en el
interior de nuestros músculos. Parte del control tónico es involuntario y tiene que ver con la
actividad intramuscular espontánea y su control neurológico; pero otra parte de esa tonicidad es
susceptible de control voluntario, como lo prueba el hecho de que podamos relajar o tensar los
músculos voluntariamente.
Los niños irán aprendiendo a ajustar su tono muscular a las exigencias de cada situación, no utilizan
la misma tensión para tratar de mover su cama que para levantar un globo. Ese ajuste es importante,
garantiza la adecuación de la acción al objetivo y además tiene una vertiente de representación y
control voluntario del propio cuerpo.
En la medida en que afecta a grandes grupos musculares, el tono repercute en el control postural y
en la mayor o menos extensibilidad de las extremidades. El control de la tonicidad muscular es
además importante, a través de complejos mecanismos neurológicos, el tono se relaciona por un
lado con el mantenimiento de la atención y por otro con el mundo de las emociones y de la
personalidad. En cuanto a lo de la atención, la hipertonía muscular dificulta el mantenimiento de la
atención, mientras que la relajación tiende a facilitarla.
Equilibrio: es condición de nuestro movimiento y nuestras acciones. Nuestra autonomía funcional
y nuestra independencia motora dependen del mantenimiento de un equilibrio que, como ocurre con
los diversos componentes psicomotores que estamos considerando, está bajo control de mecanismos
neurológicos, pero sin que eso implique la posibilidad de control cc.
Control respiratorio: importante función corporal sujeta a control automático. Lo que no implica
que no pueda ser sometida a control voluntario. El control, implica conocer cómo se respira y
controlar el ritmo y la profundidad.
Estructuración del espacio: se relaciona con la cc de las coordenadas en las que nuestro cuerpo se
mueve y en las que transcurre nuestra acción.
Estructuración del tiempo: el niño sitúa su acción y sus rutinas en unos ciclos de sueño-vigilia, de
antes-después, de mañana-tarde-noche, ayer-hoy-mañana, días de la semana-días del fin de semana.
Psicomotricidad visible: logros psicomotores que observamos en la actividad motriz, que implican
no tanto sustrato para la realización de acciones, como ocurre con los aspectos dichos, sino las
acciones mismas y su correcta realización. En las destrezas pueden observarse los avances que se
dan tanto en la adquisición de destrezas motrices globales, que afectan a la motricidad gruesa y al
control postural (por ejemplo progresos en la carrera y su control), como en la adquisición de
destrezas segmentarias, que afectan a la motricidad fina y el control óculo-manual (por ejemplo el
progreso en el uso de instrumentos). Puede también observarse la tendencia a una progresiva
independencia y diferenciación de los movimientos, así como a un control y una coordinación cada
vez más afinados. Muchos de los progresos en esta parte más visible, se basan en los logros a los
que se ha hecho referencia: el control progresivo del equilibrio queda atestiguado, por ejemplo en el
transito que va de mantenerse durante un par de segundos sobre un solo pie (2 3 años) a dar dos o
tres saltos a la pata coja ( 3 4 años), a ampliar el número de saltos ( 4 5 años) y a ser capaz de