Queratoconjuntivitis atópica: es un trastorno relativa mente raro, pero
potencialmente grave que afecta típicamente a pacientes jóvenes con dermatitis
atópica. El síntoma principal es el picor de ambos ojos, junto con la molestia a la
luz (fotofobia). Los pacientes con dermatitis atópica pueden presentar además
afectación visual por queratocono, catarata presenil y raramente
desprendimiento de retina.
Clínicamente se observará ojo rojo (hiperemia) y reacción papilar en la conjuntiva tarsal
(aspecto de empedrado formado por pequeños gránulos debajo de los párpados).
En formas evolucionadas puede dar afectación corneal a modo de queratitis puntiforme.
Tratamiento
I. Tópico
a. Antibióticos e higiene palpebral
b. Los lubricantes sin conservantes pueden resultar útiles durante las reagudizaciones.
e. Los corticoides son efectivos como tratamiento a corto plazo de los brotes agudos
inflamatorios y para la queratopatía.
d. estabilizadores del mastocito como cromoglicato sódico, nedocromilo o lodoxamida
son efectivos y deben emplearse durante todo el año como profilaxis frente a las
exacerbaciones y como agentes para limitar el uso de corticoides.
e. Los agentes antinflamatorios no esteroideos como ketorolaco son de eficacia limitada
y se pueden emplear en combinación con un estabilizador del mastocito.
f. Los antihistamínicos son menos efectivos en la QCA que en la QCV.
g. La ciclosporina al 2% es efectiva y segura.
2. Las inyecciones supratarsales de corticoides deben considerarse cuando el
tratamiento tópico no resulta efectivo.
3. Sistémico
a. Los antihistamínicos pueden ser útiles en caso de picor intenso.
b. Los antibióticos como azitromicina 500 mg una vez al día durante 3 días pueden ser
efectivos para reducir la inflamación agravada por el estafilococo.
c. Ciclosporina en casos graves.
La queratoconjuntivitis seca es una resecación crónica de la conjuntiva y la
córnea de ambos ojos debido a una película lagrimal insuficiente. Sus síntomas
consisten en prurito, quemazón, irritación y fotofobia. El diagnóstico es clínico y
puede ser útil la prueba de Schirmer. El tratamiento es con lágrimas artificiales y
a veces, bloqueo de los orificios lagrimonasales.
Existen 2 tipos principales:
La queratoconjuntivitis seca con deficiencia de lágrima acuosa es causada por la
insuficiente cobertura de la superficie ocular por las lágrimas debido al volumen lagrimal
inadecuado.
La queratoconjuntivitis seca por evaporación (más común) es causada por la cobertura
insuficiente de la superficie ocular por las lágrimas debido a la evaporación acelerada,
evaporación anormalmente rápida causada por deficiencias de la capa lipídica situada
sobre la capa acuosa de la lágrima. Los síntomas pueden deberse a lípidos
cualitativamente anormales (es decir, disfunción de glándulas de Meibomio) o a la
degradación de una capa lipídica normal (es decir, blefaritis seborreica)
El diagnóstico se basa en los síntomas y el aspecto clínico típico. Las pruebas de Schirmer
y de rotura lagrimal pueden servir para diferenciar el tipo.
Tratamiento de la queratoconjuntivitis seca
Lágrimas artificiales
A veces, oclusión del punto lagrimo-nasal o tarsorrafia
El uso frecuente de lágrimas artificiales puede ser eficaz en ambos tipos. Las lágrimas
artificiales de baja viscosidad son útiles para reemplazar el volumen en la
queratoconjuntivitis seca con deficiencia de la capa lagrimal acuosa. Las lágrimas
artificiales más viscosas revisten la superficie ocular durante más tiempo, y las que
contienen lípidos polares como glicerina o lípidos no polares (p. ej., aceite mineral)
reducen la evaporación; ambos tipos de lágrimas artificialeslas viscosas y las lipídicas
son particularmente útiles en la queratoconjuntivitis seca evaporativa.
Queratoconjuntivitis epidémica producida generalmente por un tipo de
virus, el adenovirus, el cual tiene la peculiaridad de ser muy contagioso. Se
transmite por contagio directo, a través de las secreciones oculares de la persona
afectada. Suele presentarse primero en un ojo para, en la mayoría de los casos,
contagiarse al otro. Tiene una duración limitada (de 7 a 14 días). Es más
frecuente en invierno, coincidiendo con la llegada de los primeros fríos.
Otros síntomas de la conjuntivitis vírica son:
Fotofobia o sensibilidad a la luz.
Secreciones oculares constantes que pueden ser amarillentas o blanquecinas.
Lagrimeo excesivo.
Inflamación de los párpados.
Dolor o irritación.
Picor de ojos.
Costras en las pestañas.
Sensación de tener arenilla o algún cuerpo extraño dentro del ojo.
Queratoconjuntivitis atópica, seca y epidemica.docx
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