
Protocolo para la atención integral de personas víctimas de violaciones sexuales
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No existe un único patrón para evaluar las posibles consecuencias inmediatas y a mediano
plazo de las violaciones. Se puede armar, sin embargo, que más allá de las diferencias, las
violaciones son experiencias de impacto en la vida de una persona.
Cualquiera sea su gravedad, los daños y consecuencias que puedan tener, implican ne-
cesidades que no siempre se traducen en
demandas claramente formuladas, tanto
por desinformación, por las tensiones ge-
neradas por la situación, como el peso de
la dimensión socio cultural en las viven-
cias de las víctimas. La formulación de las
demandas depende en gran medida de la
claridad y oportunidad de las respuestas
institucionales. En consecuencia, es fun-
damental implementar enfoques sucien-
temente receptivos y abiertos como para
dar cabida a la multiplicidad de deman-
das, tanto explícitas como implícitas.
4. DIMENSIÓN SOCIO CULTURAL EN LA VIVENCIA
DE LAS VÍCTIMAS
Muchas veces surge la pregunta acerca de la especicidad de los efectos psíquicos de las
violaciones. Tal especicidad deriva en gran medida de que se trata de un ataque sexual
vivido en una cultura que naturaliza los nexos entre sexualidad, violencia y poder de género
y que estigmatiza a las víctimas. Las personas que sufren una violación construyen el sig-
nicado de esta experiencia traumática inmersas en valores y creencias predominantes en
su contexto cultural y los efectos mismos del trauma están connotados por esta dimensión
social. Es más, vivencias frecuentes en algunas víctimas como los autorreproches y los
sentimientos de culpa sólo pueden ser cabalmente comprendidos y elaborados si se tienen
en cuenta los estereotipos culturales.
Para comprender ciertas particularidades de los daños que provocan las violaciones es
ineludible tener en cuenta que se trata de un trauma ocasionado por una agresión intencio-
nal, de carácter sexual y de género. Las víctimas experimentan el dolor y el desamparo de
una violencia interpersonal con voluntad de daño, durante la cual se han sentido a expen-
sas de la discrecionalidad del agresor, llegando, en muchos casos, a temer por su integri-
dad corporal e incluso su vida.
El carácter sexual del ataque no por obvio es menos decisivo. Los estudios y la práctica
clínica psicoanalítica han subrayado la importancia crucial de la sexualidad y de la identi-
dad sexual en la estructuración psíquica y en la consolidación de la autoestima; es decir, el
conjunto de componentes que permite que los seres humanos se valoren en tanto sujetos
sexuados. Por otra parte, los estudios feministas han mostrado la influencia que tiene so-
bre estos procesos la construcción social de la sexualidad.
La respuesta del entorno es de
fundamental importancia. Puede agravar
seriamente los efectos de las violaciones
si se trata de acciones culpabilizadoras,
evasivas, prejuiciosas, negligentes.
Puede en cambio ser de gran ayuda si se
trata de comportamientos que respetan,
comprenden, contienen, disipan dudas,
temores y aportan informaciones.