Anatomía clínica
4
Anatomía humana
Definición y significado
La anatomía humana es la ciencia dedicada al estu-
dio de la estructura y forma del cuerpo humano.
Anatomía deriva del término griego anatomé que quie-
re decir cortar a través, significado que corresponde
actualmente al término disecar.
La disección se realiza cortando o separando los teji-
dos para su estudio; es uno de los procedimientos que
permiten estudiar la estructura del cuerpo humano.
Historia de la anatomía
La anatomía humana se ha ido desarrollando como
ciencia con el progreso de los conocimientos sobre los
componentes del cuerpo y la comprensión de las funcio-
nes de los órganos. Las descripciones anatómicas huma-
nas más antiguas fueron encontradas escritas en papi-
ros con información sobre medicina, producidos en
Egipto cerca de 1.600 años antes de Cristo. El origen de
estos conocimientos se atribuye a trabajos publicados
mil años antes por Imhotep.
Siglos después, en Grecia, la anatomía humana fue
enseñada por Hipócrates de Cos (460-370 a. C.) for-
mando parte de la enseñanza básica de la formación
médica. En esa época se realizaban disecciones en ani-
males para corroborar experimentalmente las descrip-
ciones de la morfología humana. Hipócrates es recono-
cido como el “padre de la medicina”.
Herófilo de Chalcedon (335-280 d. C.) y Erasístrato
de Chios (304-250 a. C.) realizaron disecciones en cadáve-
res humanos en Alejandría, lo que constituyó un gran
avance en la información científica anatómica de su época.
Galeno de Pérgamo (130-200 d. C.) reunió la infor-
mación anatómica disponible hasta ese momento y la
volcó en los documentos que produjo. Trabajó en Roma
y también realizó demostraciones anatómicas mediante
disecciones en animales. Sus escritos establecieron los
conocimientos anatómicos con los cuales los médicos se
formaron durante los siguientes 1.500 años, hasta el
Renacimiento.
La anatomía científica moderna comienza en
Europa, en la primera mitad del siglo
XVI, con Andrés
Vesalio de Bruselas (1514-1564). Fue profesor de
Anatomía en la Universidad de Padua y empleó la inves-
tigación anatómica, disecando cadáveres humanos, para
corregir y actualizar los conocimientos que se enseñaban
hasta ese momento, basados en las obras de Galeno. Las
descripciones que realizó Vesalio tuvieron una influencia
definitiva en sus contemporáneos y en los anatomistas
que le siguieron. La más importante de sus obras: De
Humani Corporis Fabrica (1543) sirvió como modelo de
publicación para muchos tratados de anatomía posterio-
res. Su aporte científico permitió seguir un camino racio-
nal para la adquisición del conocimiento anatómico,
basándose en la experiencia directa y la confrontación de
las diferentes observaciones anatómicas.
A partir de Vesalio se han ido completando y corri-
giendo los conocimientos de esta disciplina de la medici-
na, mediante la investigación y la publicación de los
resultados obtenidos.
Anatomía clínica
Los alcances y objetivos de la anatomía clínica
están orientados hacia una anatomía aplicada en rela-
ción con el paciente. Ésta debe entenderse como el con-
junto de conocimientos sobre anatomía humana que
son fundamentales en la práctica de la atención de la
salud y para la comprensión del examen clínico más sim-
ple. Se pone énfasis en la anatomía que se necesita
conocer para explorar, diagnosticar y tratar a los pacien-
tes. Esto implica reconocer las estructuras accesibles a la
palpación, cómo se proyectan en la superficie los órga-
nos profundos y su correlación con los medios de imáge-
nes diagnósticas. En el inicio de su carrera, el alumno
también debe aprender las bases morfológicas para
poder abordar las otras disciplinas de la formación del
profesional en las ciencias de la salud.
Resolución de problemas médicos
La integración de las disciplinas que componen las
carreras de las ciencias de la salud, implica, entre otras
cosas, la aplicación de la información morfológica en las
diversas situaciones clínicas. Una forma de aproximarse a
esta integración entre las disciplinas es resolver ejerci-
cios basados en problemas médicos.
El objetivo de estos ejercicios es relacionar la presen-
tación de una situación típica en la atención de los
pacientes, con una explicación morfológica aplicable
a dicha situación. De esta manera se analizan el diagnós-
tico y el tratamiento, fundamentándolos con el conoci-
miento de la anatomía normal y el reconocimiento de las
diferencias que se presenten en el paciente. Como resul-
tado de este proceso, se hace énfasis en cuáles son los
elementos cuya comprensión resulta fundamental para
resolver estos casos clínicos y se brinda información bási-
ca de otras disciplinas, favoreciendo la integración entre
ellas.
Terminología
Como ocurre en otras ciencias, para la descripción
anatómica se debe emplear un vocabulario técnico
preciso, de validez universal y uniforme, que favorezca la
comprensión entre los profesionales. A su vez, también
se deben conocer los términos coloquiales, de uso
común, que permitan comunicarse con el resto de las
personas.
En la práctica, el empleo de la terminología anató-
mica debe evitar las interpretaciones erróneas de las
descripciones y permitir expresarse con claridad y preci-
sión. Para el alumno que comienza una carrera profesio-
nal, esto determina que tiene que aprender un lenguaje
nuevo, con un vocabulario extenso, cuya procedencia
del latín y del griego no siempre le resultará conocida o
familiar. Este lenguaje técnico establece las normas bási-
ERRN VPHGL FRVRUJ
Anatomía general
5
cas para la descripción, la posición, la orientación, la
dirección, los planos y los nombres de las estructuras
anatómicas.
Cuando el nombre de una persona se ha incluido
en la denominación de una estructura anatómica, ese
nombre propio se conoce como epónimo. En muchos
casos una misma estructura se encuentra asociada a
nombres de diferentes personas (autores de publicacio-
nes, anatomistas, cirujanos o fisiólogos de diferentes
países) y estas denominaciones son utilizadas según la
costumbre local o el espíritu nacionalista.
Terminología Anatómica Internacional
La Terminología Anatómica Internacional es el
listado oficial de los términos anatómicos aceptados
para su empleo en la designación de las estructuras. Este
listado es el resultado del consenso de los anatomistas
representados por las Asociaciones Anatómicas de cada
país y reunidos en la Federación Internacional de
Asociaciones de Anatomía (IFAA).
Para ser entendidos y comprendidos, los estudiantes
y los profesionales de las distintas escuelas de ciencias de
la salud deben expresarse empleando los términos ana-
tómicos que son de aceptación y uso oficial interna-
cional.
El idioma oficial empleado en la Terminología
Anatómica Internacional es el latín, pero en los textos
y en las comunicaciones en español se puede utilizar la
traducción literal al español de estos términos en
latín. Lo mismo sucede con los otros idiomas.
Algunos de los objetivos básicos de la Terminología
Anatómica son: cada estructura debe ser designada
por un solo nombre; cada nombre debe ser corto y
simple; las estructuras relacionadas topográficamente
por proximidad deben tener los nombres armonizados
(p. ej., arteria femoralis, vena femoralis, nervus femora-
lis); los adjetivos calificativos deben ser opuestos de un
modo general (p. ej.,: major y minor, superficialis y pro-
fundus); los epónimos no deben ser usados.
A lo largo de este texto, los nombres tradicionales
con los que se conocían a algunas estructuras anatómi-
cas son presentados entre corchetes, cuando se mencio-
nan por primera vez. El objetivo es facilitar la identifica-
ción de la equivalencia entre las terminologías, para
aquellos lectores que conocen estas estructuras por sus
nombres no oficiales.
Véase Cuadro de equivalencias de términos.
Historia de la terminología
Hacia fines del siglo XIX aún no existía una nomen-
clatura anatómica con base científica. Para esa época
se habían acumulado unos cincuenta mil términos ana-
tómicos en uso. Cada país adoptaba su criterio particu-
lar y por eso un mismo elemento era conocido hasta
por cinco nombres diferentes.
En 1887 los anatomistas alemanes tuvieron la ini-
ciativa para establecer una nomenclatura única, de
carácter internacional, constituida totalmente por tér-
minos en latín. Este listado de 5.573 nombres anató-
micos en latín fue aprobado en 1895, en la ciudad de
Basilea, y es conocido como la Nómina Anatómica de
Basilea (BNA).
En el año 1923 la Sociedad Alemana de
Anatomía decidió revisar la BNA y en 1935 este nuevo
listado se presentó en la ciudad de Jena, la Nómina
Anatómica de Jena.
En 1933 la Anatomical Society of Great Britain
and Ireland reunida en Birmingham, también presentó
una revisión de la BNA, que fue publicada y conocida
como Birmingham Revision.
En 1950 se creó un comité internacional para esta-
blecer un listado oficial único, formado por tres repre-
sentantes de cada país: el International Anatomical
Nomenclature Committee (IANC). En 1955, durante
el 6º Congreso Internacional de Anatomistas realiza-
do en París, fue aprobada una lista con 5.640 térmi-
nos. Esta primera edición de la Nómina Anatómica
Internacional se conoció al principio como Nómina
Anatómica de París (PNA).
En 1989, después de seis ediciones de dicha
Nomina Anatomica, la Federación Internacional de
Asociaciones de Anatomía (IFAA) creó el Comité
Federativo Internacional de Terminología
Anatómica (FICAT), reemplazando al IANC en sus fun-
ciones de corrección y actualización del listado anatómi-
co oficial.
En 1998 el FICAT publicó la primera edición de la
Terminología Anatómica Internacional (TA) con
7.583 términos. Este listado actualiza y reemplaza
todas las nomenclaturas anatómicas anteriores y es
el que se encuentra en vigencia en la actualidad. El
FICAT también es el responsable de la terminología en
otras ciencias morfológicas como citología, histología y
embriología.
Metodologías del estudio anatómico
La disección, los medios de diagnóstico por imá-
genes y la endoscopia se han convertido en las fuentes
principales para la observación de las características mor-
fológicas de las distintas partes del cuerpo. La descrip-
ción de la anatomía macroscópica se nutre de estas
metodologías para establecer sus fundamentos y cuanti-
ficar los porcentajes de las diferentes variaciones de la
anatomía normal.
El empleo de las diferentes técnicas y puntos de vista
determina la existencia de distintas ramas o especialida-
des de la anatomía, donde un mismo sujeto de estudio
presenta perspectivas diferentes y complementarias.
La anatomía macroscópica es la parte del estudio
morfológico que se logra sin recurrir al uso del microsco-
pio u otro sistema de aumento óptico.
La anatomía microscópica es la rama de la anato-
mía que estudia la estructura de células, tejidos y órga-
nos, empleando el microscopio. También se la denomina
histología.
La anatomía descriptiva es el estudio de las estruc-
turas anatómicas mediante la explicación de las caracte-
ERRN VPHGL FRVRUJ
Anatomía clínica
6
rísticas morfológicas de los órganos, sus accidentes y sus
divisiones en partes.
La anatomía sistémica es el estudio de las estructu-
ras, organizado a partir de su división por sistemas y los
órganos que los componen.
La anatomía topográfica estudia en forma agrupa-
da todos los elementos que se encuentran en una
región. Permite relacionar espacialmente las estructuras
que se encuentran en cada región del cuerpo.
La anatomía funcional es el estudio de las estruc-
turas en relación con su función.
La anatomía aplicada permite la aplicación práctica
del conocimiento anatómico al diagnóstico y tratamien-
to de las personas. También abarca las técnicas que per-
miten ver las estructuras en el sujeto vivo.
La anatomía del desarrollo estudia los cambios
estructurales que se producen en el individuo desde la
fertilización y el desarrollo prenatal hasta la vida adulta.
La anatomía de superficie es el estudio de la con-
figuración superficial del cuerpo, reconociendo los acci-
dentes y puntos de referencia visibles o palpables.
La anatomía proyectiva establece la relación entre
la superficie corporal y las partes más profundas, ubicán-
dolas con respecto a los puntos de referencia superficia-
les y niveles vertebrales.
La anatomía comparada es el estudio comparativo
de la morfología de los animales con respecto a los órga-
nos o las partes homólogas del cuerpo humano.
Organización general del cuerpo
La célula es la unidad estructural del cuerpo humano.
Los tejidos son un conjunto de células con una dife-
renciación similar, que funcionan y se organizan en
forma integrada.
Varios tejidos se reúnen para formar un órgano, que
constituye una unidad anatómica delimitada.
Los órganos pueden ser agrupados de acuerdo con
su función en sistemas.
Los sistemas están formados por el conjunto de
órganos que sirven para desempeñar una función com-
pleja. Los sistemas anatómicos son:
El sistema esquelético incluye los huesos y los car-
tílagos que proporcionan el soporte y la protección de
los otros órganos.
El sistema articular está formado por las estructu-
ras que vinculan las partes de los huesos entre sí, permi-
tiendo, en muchas ocasiones, sus movimientos.
El sistema muscular está constituido por los múscu-
los, con sus tendones, que mediante sus contracciones
actúan movilizando o fijando las partes del cuerpo.
El sistema digestivo abarca los órganos que parti-
cipan en los mecanismos de alimentación, desde la mas-
ticación hasta la eliminación de los desechos sólidos.
El sistema respiratorio está formado por los con-
ductos para el aire y los pulmones.
El sistema urinario incluye los órganos que produ-
cen, conducen y eliminan la orina.
Los sistemas genitales femenino y masculino inclu-
yen las gónadas, los conductos que transportan a los
gametos y los órganos sexuales que permiten su unión.
El sistema endocrino está formado por un conjun-
to de glándulas que no poseen conducto excretor. Estas
glándulas liberan hormonas.
El sistema cardiovascular está compuesto por el
corazón y los vasos sanguíneos, que conducen la sangre
a través del cuerpo.
El sistema linfático abarca los vasos, nódulos y
órganos vinculados con la linfa.
El sistema nervioso está integrado por estructuras
formadas por tejido nervioso. Está dividido en una parte
central y otra periférica.
El sistema tegumentario está formado por la piel,
sus anexos y el tejido subcutáneo.
Conceptos generales de embriología
Cuadros 1-1 y 1-2.
Conceptos generales de histología
Cuadro 1-3.
El tejido adiposo es un tejido conectivo laxo que
tiene abundantes adipocitos. Estas células tienen como
característica principal el almacenamiento de triglicéri-
dos en su citoplasma. En el tejido adiposo también se
encuentran vasos sanguíneos, nervios, fibroblastos y
fibras, que lo dividen en lobulillos.
Hay dos tipos de adipocitos maduros: los blancos y
los marrones, que identifican a los dos tipos de tejidos
adiposos diferentes: el blanco y el pardo (de color
marrón, grasa parda). Este último forma una pequeña
fracción del tejido adiposo del adulto, pero está amplia-
mente distribuido en el feto y el recién nacido. El tejido
adiposo pardo es generador de calor corporal por su
abundancia de mitocondrias y vasos sanguíneos.
El tejido adiposo blanco se ubica en diferentes luga-
res del cuerpo: en el tejido subcutáneo (el 70% del total),
alrededor de las vísceras (el 20%) e intramuscular (el 10%).
Variaciones anatómicas
Un rasgo esencial de los organismos biológicos es su
variabilidad. No hay dos individuos que sean exacta-
mente iguales. La constitución genética, la raza, la edad
y otros factores, algunos de ellos ambientales, determi-
nan la presencia de diferencias anatómicas entre los
seres humanos.
La descripción anatómica emplea una abstracción,
presentando a un ser humano idealizado, con caracterís-
ticas generales en su morfología y en sus estructuras,
que corresponden a la presentación más habitual. Esta
abstracción es lo que se considera normal, es decir, lo
que se presenta con mayor frecuencia estadística. Las
diferencias con esta normalidad pueden ser variacio-
nes, anomalías y malformaciones. Las dos primeras
no alteran la función del organismo y no deberían aca-
rrear dificultades en las actividades desempeñadas. Las
malformaciones son las diferencias que alteran las fun-
ciones normales.
ERRN VPHGL FRVRUJ
Anatomía clínica
10
Hay estructuras anatómicas que presentan variacio-
nes más frecuentemente que otras y deben ser tenidas
en cuenta al abordar una región. En algunos casos, la
variabilidad anatómica es tan marcada que la “descrip-
ción de libro”, que corresponde a la disposición más fre-
cuente, en la práctica se encuentra en menos de la mitad
de los casos.
Posición anatómica estándar
Todas las descripciones anatómicas se realizan a par-
tir de una posición de referencia dispuesta por con-
vención y que es independiente de la posición en la cual
se encuentre el sujeto estudiado
(fig. 1-1).
La posición anatómica de referencia, para todas
las descripciones, se define de la siguiente manera: cuer-
po humano de pie, erguido, con la mirada al frente, los
miembros superiores a ambos lados del tronco con las
palmas de las manos hacia delante y los miembros infe-
riores juntos, con los pies paralelos y sus dedos hacia
delante.
Para establecer el plano horizontal del cráneo se
emplea un plano infraorbitomeatal, que pasa por el
extremo inferior del borde de la órbita del lado izquier-
do (punto orbitario) y los extremos superiores de los ori-
ficios de los meatos auditivos externos (punto porión).
Los pacientes y el material de estudio pueden encon-
trarse en otras posiciones. En la posición de decúbito
supino, el cuerpo se encuentra acostado horizontal-
mente, con la espalda apoyada, boca arriba [decúbito
dorsal]. En el decúbito prono el cuerpo se encuentra
acostado, boca abajo [decúbito ventral]. En el decúbito
lateral, está acostado apoyado sobre un lado.
Ejes del cuerpo
Un eje es una línea recta, formada por una sucesión
continua e indefinida de puntos en una sola dimen-
sión. Para establecer referencias espaciales en las des-
cripciones anatómicas, se emplean tres ejes dispuestos
perpendicularmente entre sí (ejes ortogonales) y otros
ejes que son oblicuos
(fig. 1-2).
El eje longitudinal del cuerpo es craneocaudal, de
orientación superoinferior y dirección vertical. Su extre-
mo superior pasa por el punto más alto del cráneo (vér-
tex). A nivel de la pelvis pasa por el centro de gravedad
del cuerpo. En su extremo inferior se ubica entre ambos
pies.
Cuadro 1-3. Tejidos (Cont.)
Tejido
Muscular
Nervioso
Hueso Compacto
Líquido
Esquelético
Cardíaco
Liso
Características
Está constituido por condrocitos dispuestos en una red de fibras
elásticas dentro de una matriz extracelular. Se localiza en la epiglo-
tis, en el pabellón auricular y en la trompa auditiva
El tejido óseo compacto consiste en osteonas que contienen lami-
nillas, lagunas, osteocitos, canalículos y conductos centrales.
El tejido óseo esponjoso está formado por delgadas columnas
denominadas trabéculas, dejando espacios que son ocupados por
la médula ósea
Está formada por el plasma y por elementos figurados: glóbulos
rojos (eritrocitos), glóbulos blancos (leucocitos) y plaquetas (trom-
bocitos).
Son fibras largas, cilíndricas, estriadas, con múltiples núcleos peri-
féricos y control voluntario.
Son fibras estriadas ramificadas con uno o más núcleos en posi-
ción central. Contiene discos intercalares y el control es involunta-
rio. Se dispone en las paredes del corazón
Son fibras ahusadas, sin estriaciones, con un único núcleo central.
Su control es involuntario. Se localiza en el iris del ojo, en las pare-
des de los vasos sanguíneos, de las vías aéreas, del tubo digestivo,
de la vía biliar, de la vejiga urinaria y del útero
Está constituido por neuronas (células nerviosas) y células de la
neuroglia. Las neuronas constan de un cuerpo y de prolongacio-
nes celulares que se extienden desde el cuerpo. Las células de la
neuroglia no generan impulsos nerviosos, pero tienen otras fun-
ciones importantes como la de sostén. Se localiza en todo el siste-
ma nervioso
Elástico
Esponjoso
Sangre y linfa
Conectivo Maduro Cartílago
ERRN VPHGL FRVRUJ
Anatomía general
11
El eje sagital es ventrodorsal, de orientación antero-
posterior y dirección horizontal. Su nombre proviene de
saeta (sagitta), debido a que se dispone como una fle-
cha, atravesando el cuerpo de adelante hacia atrás.
El eje transversal es laterolateral, de dirección hori-
zontal, dispuesto de lado a lado del cuerpo.
Los ejes oblicuos se disponen en ángulos no per-
pendiculares con respecto a los tres ejes mencionados
anteriormente (ortogonales). Para describir la orienta-
ción de los ejes oblicuos se toman puntos de referencia
por donde pasan o la medida del ángulo que forman
con los ejes ortogonales.
Los ejes de orientación del encéfalo difieren de los
descritos para el resto del cuerpo. Debido a la curvatura
que se forma durante el desarrollo embrionario de las
vesículas encefálicas, el ángulo que forman entre sí el eje
longitudinal del tronco del encéfalo y el eje longitu-
dinal del prosencéfalo es de aproximadamente 100º.
Este último se encuentra desviado sólo a 10º del eje sagi-
tal de la cabeza. Esta orientación particular del encéfalo
determina que las estructuras prosencefálicas dorsales
se ubiquen por encima de las ventrales
(fig. 1-3).
Planos de sección
Un plano es una superficie bidimensional. Los cor-
tes que seccionan al cuerpo se pueden orientar en los
distintos planos del espacio
(fig. 1-4).
Los planos coronales (frontales) son planos dis-
puestos verticalmente y de lado a lado. Dividen el cuer-
po en una porción anterior y otra posterior
(véase fig.
1-2).
Los planos sagitales son planos verticales, orienta-
dos en sentido anteroposterior. Dividen el cuerpo en una
parte derecha y otra izquierda. El plano sagital media-
no es el plano sagital central o medio, que pasa por el
eje longitudinal del cuerpo
(fig. 1-5). Los planos sagi-
tales paramedianos son paralelos al plano sagital
mediano y están ubicados cerca de éste.
Los planos horizontales son planos dispuestos
transversalmente, de lado a lado y perpendiculares a los
planos verticales. Dividen el cuerpo en una parte supe-
rior y otra inferior.
Los planos transversos son planos perpendiculares
al eje longitudinal de una estructura. En el tórax, por
ejemplo, los planos transversos coinciden con los hori-
zontales.
Los planos oblicuos son los planos que seccionan
partes del cuerpo pero cuya orientación no es paralela a
ninguno de los planos ortogonales. Para describir sus
orientaciones se toman las medidas de los ángulos que
forman con los otros planos.
Fig. 1-1. Posición anatómica de referencia del cuerpo
humano, vista anterolateral. El cuerpo se encuentra de pie,
con los miembros inferiores juntos. Los miembros superio-
res están ubicados a los lados del tronco. Las palmas están
orientadas hacia delante, los antebrazos en supinación. La
mirada hacia delante y horizontal.
Superior
Inferior
Eje longitudinal
Posterior
Lateral
Medial
Plano horizontal
Eje sagital
Anterior
Plano coronal
Plano mediano
Eje transversal
Fig. 1-2. Representación de los planos de sección, ejes orto-
gonales y direcciones. En la intersección de los planos
mediano y coronal se ubica el eje longitudinal. En la inter-
sección de los planos coronal y horizontal se ubica el eje
transversal. En la intersección de los planos mediano y hori-
zontal se ubica el eje sagital.
ERRN VPHGL FRVRUJ
Anatomía clínica
12
Términos de situación y dirección
Para poder localizar las distintas estructuras en el
cuerpo se emplean términos específicos que permiten
describir las posiciones relativas en las que se encuen-
tran. Hay términos de situación y de dirección asociados
en pares, mediante significados opuestos entre sí. Los
términos de situación están siempre relacionados con la
posición anatómica estándar, que se toma como base
para todas las descripciones anatómicas. La indicación
de la dirección derecha o izquierda siempre está refe-
rida al lado del cuerpo en estudio y no al punto de vista
del observador
(fig. 1-6).
Los términos compuestos surgen de la combina-
ción de los términos simples que se enumeran a conti-
nuación:
Craneal significa que está ubicado más cercano al extre-
mo superior del cuerpo, hacia el cráneo o la cabeza.
Superior, ubicado por arriba.
Caudal, más cercano al extremo inferior del tronco.
Del latín cauda, cola.
Inferior, ubicado por abajo, debajo.
Ventral, ubicado hacia el vientre, anterior.
Dorsal, ubicado hacia el dorso, posterior.
Eje longitudinal del
prosencéfalo
[Eje de Forel]
V Ventral
D Dorsal
R Rostral
C Caudal
Eje longitudinal del
tronco del encéfalo
[Eje de Meynert]
R
C
D
V
D
V
R
C
Fig. 1-3. Ejes y términos de orientación del encéfalo. En el
corte mediano de la cabeza se representan los ejes longitu-
dinales del prosencéfalo y del tronco del encéfalo. En azul y
verde: las direcciones del prosencéfalo. En violeta y anaran-
jado: las direcciones del tronco del encéfalo.
A. Plano sagital
B. Plano horizontal
D. Plano oblicuo
C. Plano coronal
Fig. 1-4. Secciones anatómicas. A. Un corte en el plano sagital divide la región en
una porción lateral y otra medial. B. Un corte en un plano horizontal divide la región
en una porción superior y otra inferior. C. Un corte en un plano coronal divide el
cuerpo en una porción anterior y otra posterior. D. Este corte en un plano oblicuo
está orientado de arriba hacia abajo y de medial a lateral.
ERRN VPHGL FRVRUJ
Anatomía general
13
Proximal, ubicado más cerca del tronco o del punto
de origen de una estructura.
Distal, ubicado más alejado del tronco o del punto de
origen de una estructura.
Medial, ubicado más cercano al plano mediano.
Lateral, alejado del plano sagital mediano.
Medio, situado en medio de un conjunto de estructu-
ras.
Mediano, situado en el plano sagital medio.
Intermedio, ubicado entre dos estructuras.
Mesial, más cercano al primer diente incisivo.
Oclusal, ubicado hacia el plano de cierre de los arcos
dentales.
Rostral, situado hacia el rostro o pico.
Cefálico, ubicado hacia la cabeza.
Podálico, ubicado hacia los pies.
Anterior, ubicado en una situación precedente.
Posterior, ubicado con posterioridad de lugar.
Interno, del lado de adentro de un órgano.
Externo, del lado de afuera de un órgano.
Profundo, más alejado de la superficie.
Superficial, más cercano a la superficie.
Derecho, hacia el lado derecho.
Izquierdo, hacia el lado izquierdo.
Luminal, orientado hacia la luz de la estructura.
Apical, hacia el vértice o ápex.
Basal, orientado hacia la base.
Central, cercano al centro de un órgano.
Periférico, más alejado del centro de un órgano.
Axial, ubicado en un eje (axis). Perpendicular al eje
longitudinal del cuerpo.
Frontal, orientado hacia la frente o relacionado con ella.
Occipital, perteneciente o relativo al occipucio.
Radial, hacia el lado del hueso radio, lateral, en el
miembro superior.
Cubital o ulnar, hacia el lado del hueso cúbito,
medial, en el miembro superior.
Palmar o volar, orientado hacia la palma.
Tibial, hacia el lado del hueso tibia, medial, en el
miembro inferior.
Peroneo o fibular, hacia el lado del hueso peroné,
lateral, en el miembro inferior.
Sural, perteneciente o relativo a la pantorrilla (en
latín, sura).
Plantar, hacia la planta del pie.
Oral, ubicado más cercano al extremo craneal o rostral.
Aboral, ubicado más alejado al extremo craneal o
rostral.
Recto, directo, enderezado.
Oblicuo, inclinado, diagonal.
Transverso, de lado a lado, atravesado.
Circunflejo, doblado alrededor de algo.
Regiones del cuerpo
El cuerpo se divide en varias regiones principales
que pueden identificarse desde el exterior de éste.
La división básica del cuerpo queda definida en las
siguientes partes: cabeza, cuello, tronco, miembros
superiores y miembros inferiores.
Hoz del cerebro
Tabique nasal
Lengua
Laringe
Tráquea
Esternón
Hígado
Estómago
Colon transverso
Pared abdominal
Vejiga urinaria
Pene
Escroto
Cuerpo calloso
Cerebelo
Médula espinal
Faringe
Esófago
Corazón
M. diafragma
A. aorta
Intestino delgado
Sacro
Recto
Próstata
Fig. 1-5. Sección del cuerpo en el plano mediano. Se ve la
mitad derecha del cuerpo desde su cara medial.
Eje longitudinal del cuerpo
Craneal
Caudal
Distal
Derecho
Izquierdo
Proximal
Distal
Proximal
Lateral
Medial
Fig. 1-6. Términos de situación y dirección. Las flechas indi-
can la orientación de los términos de dirección.
ERRN VPHGL FRVRUJ
Anatomía general
15
Región parietal
Región
occipital
Región
cervical
posterior
Triángulo clavipectoral Región escapular
Región
deltoidea
Región posterior del
brazo (braquial
posterior)
Región
posterior
del codo
Región posterior
del antebrazo
(antebraquial
posterior)
Región posterior
del carpo
Palma de
la mano
Región anterior
del carpo
Región anterior
del codo
Región
axilar
Región axilar
(fosa axilar)
Fosa
infraclavicular
Triángulo clavipectoral
Región
deltoidea
Fosa
infraclavicular
Región anterior del
brazo (braquial
anterior)
Dorso de
la mano
Región
parietal
Región
temporal
Región
cigomática
Región
infratemporal
Región
parotido-
maseterina
Fosa
retromandibular
Región de
la mejilla
Región
cervical
posterior
Región
cervical
lateral
Región
nasal
Región
labial
Región
mentoniana
Triángulo
submentoniano
Triángulo
submandibular
Triángulo
carotídeo
Triángulo
muscular
(omotraqueal)
Fosa
supraclavicular
mayor
Fosa
supraclavicular
menor
Fosa
yugular
Región
esternocleido-
mastoidea
Región
cervical
anterior
Región
orbitaria
Región
frontal
Región
infraorbitaria
AB
C D
E
Recuadro 1-1. Regiones superficiales y profundas del cuerpo humano (Cont.)
Fig. R1-1-1. Regiones del cuerpo. A. Cabeza y cuello, vista anterolateral derecha. B. Cabeza y cuello, vista posterior. C. Miembro
superior derecho, vista anterior. D. Miembro superior derecho, vista posterior. E. Axila derecha, con el brazo en abducción de
noventa grados.
ERRN VPHGL FRVRUJ
Anatomía clínica
16
Fosa
infraclavicular
Región
pectoral
Región
preesternal
Región
vertebral
Región
supraescapular
Región
deltoidea
Región
escapular
Región
interescapular
Región
infraescapular
Región
pectoral
lateral
Región
lumbar
Región
glútea
Región
sacra
Región
anal
Región
pectoral
lateral
Región
epigástrica
Región
umbilical
Región
púbica
Región
urogenital
Región
anal
Región
glútea
Surco
glúteo
Región perineal
Región
inguinal
Región
abdominal
lateral
Hipocondrio
Región
inframamaria
Región
axilar
Región
deltoidea
Triángulo
clavipectoral
Triángulo
femoral
Triángulo
femoral
Región
anterior
del muslo
(femoral
anterior)
Región
posterior
del muslo
(femoral
posterior)
Región
posterior
de la
rodilla
Región
sural
Región
retromaleolar
lateral
Planta
del pie
Región
calcánea
Región
anterior
de la rodilla
Región
posterior
de la pierna
(crural
posterior)
Dorso
del pie
Fosa
poplítea
Región
anter
ior
de la pierna
(crural
anterior)
F
H
I JK
G
Recuadro 1-1. Regiones superficiales y profundas del cuerpo humano (Cont.)
Fig. R1-1-1. Continuación. F. Tronco, vista anterior. G. Tronco, vista posterior. H. Periné femenino. I. Miembro inferior derecho,
vista anterior. J. Miembro inferior derecho, vista posterior. K. Pie, vista inferior.
ERRN VPHGL FRVRUJ
Anatomía general
21
tico depende de la profundidad alcanzada y de su exten-
sión. Asimismo hay órganos y estructuras que cursan
con peor evolución, tal es el caso de la quemadura de las
vías aéreas.
La extensión de una quemadura cutánea puede medir-
se como porcentaje de superficie corporal afectada.
La “regla de los 9” asigna valores múltiplos de 9 a los
siguientes segmentos del cuerpo: cabeza y cuello 9%;
cada miembro superior 9%; parte anterior del tronco
18%; parte posterior del tronco 18%; cada miembro
inferior 18%, y el 1% restante corresponde a la región
perineal.
Un ejemplo de quemadura superficial es el enrojecimien-
to que resulta de la exposición solar sin la protección ade-
cuada. En estos casos la lesión asienta en la epidermis
(aunque puede extenderse hasta la dermis papilar). El eri-
tema se debe a la dilatación del plexo vascular superficial
que ocasiona su color rojo. La curación se produce natural-
mente, y queda una hiperpigmentación (bronceado) que
desaparece con la descamación del estrato córneo.
Sistema esquelético
El sistema de sostén corporal está formado por tejidos
conectivos especializados: el hueso y el cartílago. El
hombre posee un endoesqueleto osteocartilaginoso y
membranoso que integran el conjunto de estructuras
rígidas del cuerpo y permiten su movilidad.
A partir de su formación en la vida fetal, el cartílago va
siendo reemplazando por hueso y en el adulto es muy
reducida la cantidad de cartílago que persiste. Los hue-
sos son órganos vivos que están formados por un tejido
conectivo duro y resistente. El 99% del calcio corporal se
almacena en los huesos.
Cartílagos
Los cartílagos cubren las superficie articulares o
están unidos a algunos huesos, en los lugares donde se
necesita algo de flexibilidad (por ejemplo en la pared del
tórax). El tejido cartilaginoso prácticamente no tiene
vasos y sus células se nutren por imbibición. Su sustan-
cia intercelular está muy hidratada (70% de agua). El
pericondrio es la membrana conectiva que lo envuelve
y lo nutre. El tejido cartilaginoso es rígido, pero a la vez
es elástico en la flexión y la compresión.
Hay tres tipos de cartílagos en el organismo, que se
diferencian por las características de su sustancia interce-
lular
(fig. 1-10). El cartílago hialino es el más abun-
dante, translúcido y algo azulado. Constituye la matriz
embrionaria de los huesos. Forma los cartílagos articula-
res, costales, traqueales, bronquiales, laríngeos, de la
nariz y epifisarios. El cartílago fibroso es de color blan-
quecino, resistente, con abundantes fibrillas colágenas.
Se lo encuentra en los discos articulares y meniscos. El
cartílago elástico es de color amarillento, flexible y con
abundantes fibras elásticas. Forma el cartílago auricular,
la trompa auditiva y la epiglotis.
Cartílago costal,
cartílago hialino
Cartílago articular,
cartílago hialino
Cartílago
epligótico,
cartílago
elástico
Disco
intervertebral,
cartílago fibroso
Menisco medial,
cartílago fibroso
AB
CD
Fig. 1-10. Tipos de cartílagos. A. Vista anterior de la caja torácica. B. Abertura de la articulación de la rodilla mediante un corte
horizontal de su cápsula. C. Corte mediano de la columna vertebral. D. Corte mediano del cuello con laringe.
ERRN VPHGL FRVRUJ
Anatomía clínica
22
Huesos
El esqueleto óseo está formado por 206 huesos
constantes (200 huesos y los 6 huesecillos del oído) (figs.
1-11 y 1-12)
. También existen huesos que pueden ser
inconstantes, los que se denominan supernumerarios o
accesorios; ellos pueden ser suturales (generalmente en las
suturas craneales) o sesamoideos (pequeños, se encuen-
tran asociados a algunos tendones y articulaciones).
Con la edad, el número de los huesos puede variar,
por ejemplo: el ilion, el isquion y el pubis se sueldan
para formar el coxal. Los frontales en el niño son dos
piezas óseas que luego se fusionan.
Esqueleto axial y apendicular
De acuerdo con su ubicación en las regiones del
cuerpo, los huesos se pueden agrupar en dos divisiones:
el esqueleto axial, ubicado en relación con el eje longi-
tudinal del cuerpo y constituido por el cráneo, la colum-
na vertebral, las costillas y el esternón, y el esqueleto
apendicular, cuyos huesos pertenecen a los miembros
superiores e inferiores. A su vez el esqueleto de cada
miembro tiene dos porciones: una cintura (cingulum),
que lo relaciona con el esqueleto axial, y una porción
libre del miembro, que corresponde al resto de sus
huesos. La escápula y la clavícula forman la cintura del
miembro superior y el coxal forma la cintura del miem-
bro inferior
(cuadro 1-4).
Configuración interna del hueso
En la estructura interna del hueso del adulto se
reconocen dos porciones con aspecto diferente: el
hueso compacto y el hueso esponjoso (o trabecular).
El hueso compacto forma una capa periférica y conti-
nua, que está cubierta en su superficie externa por el
periostio. El hueso esponjoso está constituido por una
serie de laminillas o trabéculas que delimitan espacios
comunicados entre sí, ocupados por la médula ósea.
Maxilar
Vértebras cervicales
Húmero
Costillas
Radio
Cúbito
Carpo
Falanges
Rótula
Peroné
Metatarso
Falanges
Tarso
Tibia
Fémur
Metacarpo
Sacro
Coxal
Vértebras lumbares
Esternón
Clavícula
Mandíbula
Frontal
Fig. 1-11. Esqueleto adulto. Vista anterior. El antebrazo derecho está supinado. El antebrazo izquierdo está pronado.
ERRN VPHGL FRVRUJ
Anatomía general
23
Vértebras cervicales
Húmero
Costillas
Cúbito
Carpo
Falanges
Peroné
Metatarso
Falanges
Tibia
Fémur
Sacro
Coxal
Vértebras lumbares
Occipital
Radio
Metacarpo
Calcáneo
Cóccix
Vértebras torácicas
Escápula
Parietal
Fig. 1-12. Esqueleto adulto. Vista posterior. El antebrazo derecho está supinado. El antebrazo izquierdo está pronado.
Cuadro 1-4. Esqueleto
Axial
Apendicular
Cráneo
Columna vertebral
Miembro superior
Miembro inferior
Neurocráneo
Viscerocráneo
Vértebras cervicales, torácicas, lumbares, sacro, cóccix
Cintura pectoral
Porción libre
Cintura pelviana
Porción libre
Frontal, etmoides, esfenoides, parietal, temporal
Maxilar, nasal, lagrimal, cigomático, palatino, cornete
nasal inferior, vómer, mandíbula, hioides
Escápula, clavícula
Húmero, cúbito, radio, huesos del carpo, metacarpianos,
falanges
Coxal
Fémur, rótula, tibia, peroné, huesos del tarso, metatarsia-
nos, falanges
ERRN VPHGL FRVRUJ
Anatomía clínica
24
Las trabéculas del hueso esponjoso se disponen y orien-
tan a lo largo de las líneas de tensión que soporta cada
porción del hueso. Esta orientación permite al hueso una
mayor resistencia a las presiones o a las tracciones.
La diáfisis de los huesos largos, de forma aproxima-
damente cilíndrica, está constituida por hueso compacto
que rodea la cavidad medular, y las epífisis, de forma
aproximadamente esferoidea, están constituidas por
hueso esponjoso y rodeadas por una delgada lámina
de hueso compacto.
El hueso esponjoso de los huesos planos se dispo-
ne entre dos láminas de hueso compacto. En los huesos
de la calvaria, al hueso esponjoso se lo denomina diploe
y a las láminas de hueso compacto se las denomina
lámina [tabla] interna y lámina [tabla] externa
(fig.
1-13)
.
Los huesos cortos están formados en su mayor
parte por hueso esponjoso, rodeado por una lámina de
hueso compacto, también identificado como hueso
cortical.
En la cavidad medular de los huesos largos y en las
cavidades del hueso esponjoso (entre las trabéculas)
se encuentra la médula ósea donde se produce la
hematopoyesis (formación de las células de la sangre). La
médula ósea es un tejido diferente del tejido óseo. En el
hueso seco (hueso de osario) sólo se conserva su matriz
mineral, por lo tanto carece de médula ósea y el espacio
que ocupaba ésta se encuentra vacío.
El periostio es una membrana fibrosa, ricamente
vascularizada e inervada, que rodea la superficie exterior
del hueso. Participa en el crecimiento del hueso y en su
irrigación.
Los cartílagos epifisarios se encuentran en los hue-
sos largos antes de llegar a la edad adulta y permiten el
crecimiento en longitud del hueso.
Clasificación
Los huesos se pueden diferenciar y clasificar de
acuerdo con la forma general que presentan
(fig. 1-14).
En los huesos largos predomina la longitud por
encima del grosor y el ancho. Presentan una diáfisis
(cuerpo) y dos epífisis (extremos). La zona de unión de
la diáfisis con la epífisis se denomina metáfisis. La tibia
es un ejemplo de hueso largo.
En los huesos planos, el grosor es reducido y predo-
minan el largo y el ancho. Constituyen paredes de las
cavidades corporales y presentan superficies de inserción
muscular amplias. Por ejemplo, el occipital.
Los huesos cortos presentan dimensiones semejan-
tes en sus tres ejes, con forma variable, generalmente
cuboidea. Por ejemplo, los huesos del carpo.
Los huesos irregulares tienen formas y proporcio-
nes variadas. Por ejemplo, el esfenoides.
Los huesos neumáticos presentan cavidades relle-
nas de aire (cavidades neumáticas) denominadas celdas
o senos de acuerdo con su tamaño. Por ejemplo, el esfe-
noides.
Los huesos sesamoideos son huesos pequeños,
anexos a un tendón o un ligamento. Su nombre es debi-
do a su parecido con la forma de una semilla de sésamo.
Pueden ser inconstantes y se los encuentra en relación
estrecha con las articulaciones metacarpofalángica del
pulgar y metatarsofalángica del dedo gordo (hallux), en
la porción medial del gastrocnemio y en el tendón del
peroneo largo. Los sesamoideos se articulan con un
hueso que les sirve de sostén. La rótula (patella) puede
ser considerada, por su ubicación y relación con el ten-
dón del cuádriceps femoral, como un hueso sesamoi-
deo, se diferencia de éstos por su tamaño y porque siem-
pre se osifica (es un hueso constante).
Huesos supernumerarios
Los huesos accesorios o huesos supernumerarios se
desarrollan a partir de centros de osificación adicionales
formando huesos aparte. Esto sucede porque muchos
huesos se desarrollan a partir de varios centros de osifi-
cación y, cuando uno de estos centros pierde su unión
con el resto, da el aspecto de un hueso supernumerario.
Además de los huesos sesamoideos y los huesos sutura-
les, toma importancia la aparición de un hueso acceso-
rio denominado hueso trígono. Éste es un tubérculo
lateral de la apófisis posterior del astrágalo que aparece
de manera independiente y ocasional. Se forma a partir
de un núcleo de osificación propio y no debe ser confun-
dido con imágenes patológicas del pie.
Hueso compacto
Hueso esponjoso
Lámina externa
Diploe
Lámina interna
Fig. 1-13. Corte coronal de la calvaria. Disposición del hueso compacto y el hueso esponjoso en los huesos planos del cráneo
(hueso parietal).
ERRN VPHGL FRVRUJ
Anatomía general
25
Clasificación funcional
De acuerdo con la función o funciones que cumplen,
los huesos pueden agruparse en diferentes tipos,
pudiendo pertenecer a más de uno.
En general los huesos constituyen el armazón del
cuerpo y brindan inserción a los músculos.
Algunos huesos se comportan como una palanca
sobre la que actúan los músculos para producir los movi-
mientos.
Los huesos pueden actuar como soporte de la carga,
el peso corporal, cuando se ubican en los lugares por
donde pasan las líneas de fuerza del apoyo del cuerpo.
También pueden servir para la protección de los
órganos, limitando cavidades ocupadas por estos ele-
mentos.
Porciones de los huesos largos
La diáfisis forma el cuerpo del hueso, es la porción
central, aproximadamente cilíndrica y con un diámetro
prácticamente uniforme, formada por tejido óseo com-
pacto
(fig. 1-15). Las epífisis se encuentran en ambos
extremos del hueso largo y constituyen los abultamien-
tos donde se ubican las superficies articulares, lisas y
cubiertas por cartílago articular. La metáfisis tiene
forma de cono truncado o embudo y se ubica entre la
diáfisis y la epífisis, constituyendo la zona de transición
entre ambas partes. En la unión entre la epífisis y la
metáfisis se ubica el cartílago epifisario (placa epifisa-
ria) [cartílago de crecimiento], responsable del crecimien-
to en longitud de estos huesos, hasta su osificación,
cuando es reemplazado por la línea epifisaria. El cue-
llo anatómico es una porción más estrecha del hueso,
ubicada entre la superficie articular y los tubérculos. El
cuello quirúrgico está ubicado entre los tubérculos y la
diáfisis.
La cavidad medular es el espacio central, amplio y
hueco, como un conducto, que se ubica a lo largo de la
diáfisis, pero que no se encuentra en las epífisis del
hueso. La superficie interior de la pared de la diáfisis
está revestida por el endostio. El interior de la cavidad
medular se encuentra ocupado por la médula ósea. En
los niños, la médula ósea tiene aspecto rojizo (médula
Epífisis proximal
Epífisis distal
Metáfisis
Diáfisis
A CD
B
Fig. 1-14. Tipos de huesos. A. Hueso largo, húmero. B. Hueso plano, escápula. C. Hueso corto, calcáneo. D. Hueso irregular,
vértebra.
Cavidad medular
Hueso compacto
Hueso esponjoso
Línea epifisaria
Cartílago articular
Epífisis
Línea epifisaria
Metáfisis
Fig. 1-15. Corte sagital de la rodilla. Partes de los huesos.
ERRN VPHGL FRVRUJ

Este documento contiene más páginas...

Descargar Completo
Pro Anatomia Clinica generalidades.pdf
browser_emoji Estamos procesando este archivo...
browser_emoji Lamentablemente la previsualización de este archivo no está disponible. De todas maneras puedes descargarlo y ver si te es útil.
Descargar
. . . . .