El ello: más abarcativo que lo reprimido. La mudez pulsional. La aspiración
a la unidad por parte del yo. El lugar del mundo externo.
El superyó como
representante del padre, como resultado del Edipo. Instauración de la ley y
satisfacciones paradojales. Reacción terapéutica negativa, sentimiento
inconsciente de culpa.
Bibliografía:
“El yo y el ello” (1923), caps. I, II, III y V
“El malestar en la cultura” (1930), cap. VII
COMISIONES 11 Y 12
AÑO 2020
TEORÍA PSICOANALÍTICA
20°-21°-22°) Segunda tópica.
Desde 1900, con el armado del aparato psíquico, se instala la diferenciación
entre consciente e inconsciente como premisa de la teoría psicoanalítica.
La
primera tópica, descripta por Freud en “La interpretación de los sueños”
tenía como característica fundamental la noción de inconsciente, al cual
se accedía en un análisis mediante sus formaciones.
En
“Más allá del principio de placer” (1920) teorizó y puso en serie fenó-
menos que no pueden ser explicados desde la primera tópica, a partir de su
redefinición de lo traumático considerando lo exterior y lo interior en
términos de pulsión sin ligadura. Es decir, lo no ligado como lo traumático.
“El yo y el ello” es necesario porque, si bien en“Más allá…” enuncia y
presenta un segundo dualismo, no termina de ubicarlo en el aparato.
La formulación de la segunda tópica permite abordar los fenómenos
clínicos que no responden a la primera,
sumando al ello y al súper yo
como instancias del aparato psíquico.
Por otro lado, es importante señalar que hasta aquí, para Freud lo
reprimido era el modelo de lo inconciente. Pero en este momento de la obra,
arriba a la conclusión de que
si bien todo lo reprimido es inconsciente, no
todo lo inconsciente es lo reprimido.
SEGUNDA TÓPICA (ELLO-YO-SUPER YO)
Con la primera tópica, Freud situó que lo esencial de un proceso
psíquico es inconsciente, determinando que la conciencia es solamente una
cualidad que se adscribe a la percepción más inmediata. Freud sitúa:
Dos clases de Lo latente, susceptible de consciente (preconsciente)
inconscientes Lo reprimido, no susceptible de consciencia (inconsciente)
En el sentido descriptivo (es decir, considerando si está presente en la
consciencia o no) hay dos clases de inconciente, pero en el sentido dinámico
(provocado por la represión) sólo una
En la primera tópica lo reprimido era el modelo de lo inconsciente.
Pero, ya en “Más allá del principio de placer” (1920) Freud había
realizado una diferenciación entre el
yo coherente y lo reprimido
escindido de él
, a partir de determinar que en el yo hay algo que es
inconsciente. Refiere:
“Hemos hallado en el yo mismo algo que es
también inconciente, que se comporta exactamente como lo reprimido,
vale decir, exterioriza efectos intensos sin devenir a su vez consciente
y se necesita de un trabajo particular para hacerlo consciente”
(pág.19)
Determina entonces que si bien todo lo reprimido es inconsciente, no
todo lo inconsciente es reprimido,
ya que una parte del yo es
inconsciente. ALLI UBICAla resistencia del yo.
Esto lo lleva a describir un tercer inconsciente (además de lo
reprimido y de lo latente)
Inconsciente no reprimido.
econsciente)
Freud hace referencia del yo desde sus primeros escritos, pero sin especificar de
qué se trata. En general habla de él en relación al conflicto y los mecanismos
defensivos.
En 1914, con “Introducción del narcisismo” hace referencia a la génesis del yo y
delimita que no está desde los inicios del aparato.
Esta segunda tópica lo define como una instancia o sistema. Representa la
“organización coherente de los procesos anímicos” (pág. 18)
Entre sus funciones ubica el control de la motilidad, la prueba de realidad, la
anticipación, el orden temporal, el pensamiento racional. De él parte la represión.
El yo a la noche se va a dormir, pero aplica la censura.
Es mediador de fuerzas contradictorias, que funcionan como exigencias. Está
sometido a un triple vasallaje, amenazado por tres peligros: el mundo exterior, la
libido del ello y la severidad del súper yo. Intenta ser intermediario y buscar un
control progresivo de las pulsiones.
El yo pretende el dominio del mundo exterior que es “más formal que fáctico”, no
es amo de su propia casa, dice Freud.
Podemos señalar su potencia (a partir de su vínculo con el sistema percepción
conciencia, y el hecho de que gobierne la motilidad y se enriquece con experiencias del
mundo exterior) y su endeblez (por estar sometido a otros amos)
Es el genuino almácigo de la angustia.
Representante de la razón, prudencia:
PRINCIPIO DE REALIDAD.
YO
Agente de defensa Se empeña por ser moral
Freud toma de otro autor, Georg Groddeck, la formulación de que el yo se
comporta de una forma pasiva y que en realidad existen poderes ingobernables que
manejan las acciones y comportamientos.
Eso que empuja, que lleva a realizar diferentes cosas en oposición al yo, Freud lo
llama ELLO, como una instancia que ubica del lado de lo inconsciente, de lo pulsional.
En un inicio el individuo es puro ello, puras pulsiones que exigen satisfacción
(recuerden la descripción del autoerotismo). Hasta que, por el contacto con el mundo
exterior se produce una modificación en el aparato de modo tal que surja una instancia
que intente tramitar esa demanda pulsional.
A esta instancia Freud la llama YO que se diferencia del ello, e intenta mediar entre
éste y el mundo exterior.
El yo es la parte del ello alterada por la influencia directa del mundo exterior.
Metáfora caballo-jinete: el yo es como el jinete de un caballo, que intenta
dominarlo. Pero, la diferencia es que “el jinete lo intenta con sus propias fuerzas,
mientras que el yo lo hace con fuerzas prestadas”, es decir, el yo no tiene su propia
fuerza, sino que debe tomarla del ello, de la pulsión. pero el yo es un jinete guiado por
el caballo. Cree poder manejarlo pero eso es una ilusión.
EL YO Y EL ELLO
Freud determina a partir del aporte de Groddeck la existencia del
ello, no conocido (no discernido} e inconciente, sobre el cual, dice,
se asienta el yo. Señala que el yo no envuelve al ello por
completo. “El yo no está separado tajantemente del ello”
El ello es el reservorio de la libido.
Carece de organización, representa el caos pulsional. Por lo tanto, se define en
oposición al yo.
Es la expresión psíquica de las pulsiones. La defensa que ejerce el yo es contra
este polo pulsional.
No está totalmente separado del yo. Se mezcla con él.
Las pulsiones cumplen en el ello, el papel que la percepción cumple en el yo.
El ello está comandado por las pulsiones, representa las pasiones: PRINCIPIO DE
PLACER.
ELLO
Polo pulsional Es amoral
YO ELLO
ORGANIZACIÓN DESORGANIZACIÓN - CAOS PULSIONAL
RIGE EL PRINCIPIO DE REALIDAD RIGE EL PRINCIPIO DE PLACER
DE ÉL PARTE LA REPRESIÓN ES EL LUGAR DE LO REPRIMIDO
PARTES CONCIENTES/PARTES INCONSCIENTES TOTALMENTE INCONSCIENTE
RAZON-PRUDENCIA POLO PULSIONAL/PASIONES
NO HAY LIMITE PRECISO ENTRE AMBOS
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