POSITIVISMO CRIMINOLOGICO
En la segunda mitad del siglo XIX aparece el positivismo criminológico que adopta el método
inductivo y experimental de las ciencias de la naturaleza. Su principal protagonista y objeto de
estudio es el delincuente y su personalidad anormal o desviada.
Para el positivismo criminológico italiano el delito es entendido como un ente de hecho, cuyo
factor causal no es el libre albedrio del hombre, sino el modo de ser del delincuente y la
influencia del ambiente que lo determinan a delinquir.
Surge una responsabilidad social que surge del hecho de vivir en sociedad, la cual debe
defenderse como organismo, imponiendo medidas de seguridad que reemplazan las penas.
El fundamento de la intensidad de las penas se basa en la peligrosidad del sujeto, quien puede
ser neutralizado mediante la aplicación de medidas de seguridad o sanciones.
La finalidad del derecho penal, no es la protección de los bienes jurídicos, sino es la defensa de
la sociedad
Principales expositores
Lombroso Cesare
Se dedico a la investigación biológica. Fue médico y además legista; se encargaba de las
autopsias, en una de ellas se encontró con un delincuente reiterativo y advirtió una diferencia
notoria respecto de otros hombres: la existencia de la faceta occipital media, halló un tercer
lóbulo frontal (la unión del cráneo con los temporales) que solo se encuentra en los fetos y en
los invertebrados. De allí dedujo que esa anormalidad psíquica que encontró en otros
delincuentes, era la que lo llevaba a cometer crímenes. Con éstas investigaciones quiso
establecer las diferencias entre el “loco y el delincuente pero se encontró con verdaderas
similitudes entre el loco moral o psicópata perverso (hoy) y los delincuentes, a los que califico
de natos por nacer con esas deficiencias que lo llevaban a ser un criminal. La concepción del
hombre en Lombroso se puede ver claramente en su libro “el hombre delincuente” de 1876. El
delincuente por ser similar al loco moral es un ser atávico, un hombre que no evoluciona como
los demás, Lombroso lo llama criminal nato. Esta escuela cae en un reduccionismo biológico
ya que se considera al hombre como un ser físico y al criminal se lo explica por su atavismo, se
supone que tiene base epiléptica y, además tiene características físicas determinadas. Es un
ser diferente a los demás.
Enrique Ferri (1856-1929)
Abogado y profesor de derecho penal, periodista y escritor de tendencias socialistas, e influido
por el positivismo de Comte. El delincuente para él no solo está determinado por la parte física
sino que existen muchos factores, entre ellos los ambientales y sociales que influyen en él:
condiciones físico telúricas (clima), que comprueba que el delincuente nato existe, pero que no
todos los delincuentes son natos. Las causas sociales, en especial las económicas tienen un alto
grado de influencia. El hombre está determinado a delinquir y es penado en razón de su
peligrosidad a través de medidas de seguridad. El mayor aporte fue su clasificación de los
delincuentes: locos, natos, habituales, ocasionales y pasionales (según cuál de los 3 factores
era más importante: causas antropológicas, físico telúricas o sociales). Sobre esta base se debe
construir el derecho penal. Aquí el reduccionismo es sociologizante aunque no se excluyan las
causales biológicas. Se concibe al hombre como un ser biológico, determinado por factores
sociales y por ello no posee libre albedrío. El delito no es visto como un ente abstracto. Surge
la criminología.
Garófalo
Hace un aporte a ésta escuela incorporando el concepto de peligrosidad del delincuente y su
pronóstico como futuro autor de delitos, que exigían que fuera neutralizado con medidas de
seguridad que importaban una vulneración de sus derechos, aunque no hubiera cometido
ningún hecho tipificado como delito por la ley, dando lugar al estado peligroso sin delito. El
delincuente es un agente biológico que ataca a la sociedad y por ello es responsable ante ella;
deberá ser sancionado según su grado de peligrosidad y se distingue en medidas de seguridad
para los más peligrosos y para los insanos mentales, y en sanciones.
Desde un punto de vista antropológico se ha sostenido la falacia de estas tesis, que nunca
tuvieron comprobación científica, pues no existen métodos para demostrar que cierto
individuo está predestinado a cometer delitos en razón de sus características sicosomáticas o
de sus condicionamientos económicos, sociales, familiares o culturales. Sus ideas organicistas
de la sociedad repercutieron en planteamientos totalitarios y racistas.
Tercera Escuela
La conciliación entre las posiciones extremas de la escuela clásica y la positiva: el rechazo la
idea del libre albedrío de la Escuela Clásica y el rechazo el concepto de delincuente nato del
Positivismo Criminológico, determino que los principales aportes del positivismo criminológico
fueron la admisión de las medidas de seguridad, y la necesidad de tomar en cuenta ciertas
pautas para formular un pronóstico sobre la peligrosidad del condenado a la hora que el juez
deba individualizar la pena.
Von Liszt
Postulo en su famoso “Programa de Marburgo” la vinculación de las categorías de Ferri con la
finalidad preventivo-especial de la pena, la cual debía servir para:
- La corrección del delincuente capaz de corregirse
- La intimidación del delincuente que no necesita corrección
- La inocuizacion del delincuente que carece de capacidad de corrección
Entendía que la Ciencia total del de derecho penal no debía modificar la tradicional separación
de la explicación jurídica del derecho y la empírico-causal de la criminología, debiendo
utilizarse esta para la reforma del derecho penal.
Esta Escuela de Franz von Liszt va ha caer en un reduccionismo psicologicista, ya que interesa
es analizar cómo funcionaba la conciencia en la percepción, en la asociación; dando una gran
importancia al Motivo
El positivismo entró en crisis por acontecimientos políticos y también por razones científicas:
Los primeros fueron los siguientes:
La primera gran crisis recesiva del capitalismo moderno en 1890.
Japón venció a Rusia y desde 1905 pasó a desempeñar el papel de potencia, lo que
rompía la hegemonía hasta entonces europea.
La Primera Guerra Mundial (1914-1918) acabó con el sueño del progreso continuo.
A partir de la Revolución Mexicana (1910) comenzó la crisis de las repúblicas
oligárquicas latinoamericanas.
La Segunda Guerra Mundial (19°39-1945) archivó el paradigma racista, formalizado
con la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948.
Las razones científicas fueron las siguientes:
La crisis de la física mecánica o newtoniana y la aparición de la física cuántica que lo
privó de base a su visión cósmica.
Los avances de la biología destruyeron sus invenciones racistas.
En sociología aparecieron los conceptos sistémicos por obra de Emile Durkheim ( 1855-
1917), lo que implicaba un importante cambio respecto del organicismo positivista: ya
no se trataba de la imagen de un organismo que expulsa a células enfermas en forma
mecánica, sino que el delito, visto como fatalidad social desde la totalidad de la
sociedad, al igual que todos los fenómenos sociales, presenta también una función
positiva, que consiste en fortalecer la conciencia colectiva mediante el rechazo que
provoca. Aunque con Durkheim no se abandonaba completamente el paradigma
organicista, dado que todo funcionalismo sistémico tiende a provocar respuestas
análogas a las organicistas, lo cierto es que se apartaba notoriamente del
maniqueísmo positivista (análogo al del Malleus) y de la certeza que fundaba su
crueldad genocida.
El tiempo lineal se puso en crisis con la relatividad.
POSITIVISMO criminologico.docx
browser_emoji Estamos procesando este archivo...
browser_emoji Lamentablemente la previsualización de este archivo no está disponible. De todas maneras puedes descargarlo y ver si te es útil.
Descargar
. . . . .