
sintáctico--- trastorno de conceptualización; nivel semántico ---capital verbal;
psicolingüística---instrumento o vehículo de la comunicación.
-Semiología psicomotora: el comportamiento psicomotor constituye en fondo de
la excitación, de la angustia, del desorden confusional.
Crisis nerviosas y los accesos de agitación en psiquiatría crisis de corta duración,
variables y con desorden psicomotriz (movimiento de los miembros, expresiones
mímicas y gestos, convulsiones, espasmos, etc.): crisis epilépticas, crisis
neuropáticas e histéricas, crisis catatónicas, crisis de manía, crisis de ansiedad.
Catatonía desintegración psicomotora con inercia y pérdida de la iniciativa motora.
Trastornos psicomotores sistematizados actos impulsivos y obsesiones impulsivas
(golpes, violencia, homicidio, autoagresiones, fugas, excesos alcohólicos).
-Semiología de la percepción: es la percepción de la realidad que vive el paciente.
Se encuentran las alucinaciones (percepción sin objeto) y las ilusiones (falsificación de la
percepción de un objeto real); síndrome de automatismo mental (producción espontánea
de impresiones, ideas, recuerdos, que se imponen a la consciencia del sujeto: sensaciones
parásitas, desdoblamiento del pensamiento, etc.)
3- SEMIOLOGÍA DE LOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD:
Corte longitudinal de la organización del yo.
-Semiología de los trastornos del carácter: Nuestro carácter es la resultante de una
elaboración personal, de una cierta forma de reacción que, basándose en nuestro
temperamento y nuestro biotipo, los trasciende.
El carácter paranoico, queda fijado a un temperamento agresivo o frustrado y
reivindicativo; esquizoide, fijado en tenencias primitivas hacia el narcisismo y la
introversión; histérico, fijación a una necesidad de expresividad imaginaria y
artificial que retiene al individuo en fantasmas y escenas de la vida infantil;
sadomasoquista, centrado en las pulsiones agresivas que se satisfacen haciendo el
mal a otros o a uno; compulsivo, se oponen al placer libidinal.
La patología del carácter no nos remite a la infraestructura de la persona, sino a su
superestructura, en la cual la identidad del Yo como “carácter” implica la
organización más elaborada y sistemática de su manera de ser.
En clínica los trastornos del carácter se presentan en dos condiciones diferentes:
“anomalías caracterológicas” donde las modalidades de reacción individual son
anormales, reprobables, invariables y molestas en las relaciones sociales
(actividad, apatía, expansividad o introversión, extravagancias, y caprichos,
tozudería, cinismo, etc.); y otras veces se trata de “trastornos patológicos del
carácter” que se manifiestan por profundas modificaciones de ciertos rasgos del
mismo (transformación del carácter), a estos es a los que se denomina como
“trastornos de personalidad” ya que el desequilibrio que conlleva afecta a la
cohesión, al equilibrio emocional y volitivo de la personalidad.
-Semiología de los conflictos intrapsíquicos de la persona (el Yo neurótico): la
semiología de la personalidad neurótica está dominada por la debilidad de la
identificación al personaje. La patología de esa autoconstrucción del personaje