LAS FORMAS REPRESENTATIVAS ELEMENTALES DE LA CONSERVACIÓN
Cuando se inicia el pensamiento con el lenguaje y la imagen mental, el esquema del objeto de acción está
ya terminado, en lo que concierne al espacio cercano. Pero dicho esquema no sera generalizado de
inmediato. Es necesario, distinguir dos situaciones en las que va a ser necesaria una nueva construcción:
1. Objeto lejano (en el tiempo y en el espacio): son construcciones que se complejizan.
-Tiempo: referencia del sujeto presente.
-Espacio: percepción del sujeto con respecto a los objetos.
2. Objeto compuesto: objeto formado por martes más o menos móviles, una respecto de otras. Este
objeto es más complejo, porque atraviesa en él, la conservación.
El problema del objeto compuesto permite analizar el mecanismo de formación de los esquemas de
conservación. Este problema es la prolongación lógica de la permanencia del objeto práctico, con la
complicación de que se refiere a la conservación de sus partes (se encuentren fraccionadas o continuas y
sólo sean desplazadas unas con respecto a otras) con modificación de la forma del conjunto.
El problema reside en establecer si la conservación surge desde los orígenes intuitivos del pensamiento,
o en el plano de las acciones mentalizadas o internalizadas; la conservación supone, un sistema de
composiciones reversibles
La conservación de la materia es el producto de un agrupamiento operatorio. Cuando aparece, constituye
el resultado y no el motor del sistema de las operaciones, cuyo principio es la composición reversible.
Durante todo el período preoperatorio, la cantidad de materia según el sujeto, ha variado. Sin embargo
cada uno sabe que no se ha quitado ni agregado durante el cambio de forma; pero esta identificación lo
deja al margen de las modificaciones perceptuales, a las que centra en una u otra de las relaciones, sin
efectuar una composición completa de ellas.
En la etapa de las operaciones concretas, esta invariancia de la cantidad de materia es también sentida
como necesaria y evidente; pero, tal necesidad y tal evidencia se imponen al término de la evolución. En
este caso se trata de una forma de conservación que presenta el doble aspecto de todos los invariantes
ulteriores:
- Un contenido material ligado a la experiencia (manipulación del objeto): nos encontramos ante
una coordinación de acciones; éstas constituyen el contenido físico o experimental de la
estructura
- Una forma deductiva sentida como necesaria o racionalmente evidente (razonamiento): la
coordinación de aquellas acciones constituye la forma lógico-matemática de dicha estructura
Estos dos tipos de elementos son indisociables: por una parte, no podrían existir coordinaciones sin
acciones que coordinar; por otra parte, en cuanto a éstas acciones, nunca se dan en estado aislado,
sino que están desde el comienzo vinculadas por coordinaciones susceptibles de regulaciones
diversas, cuyo equilibrio progresivo lleva a la composición reversible. Durante este progreso
estructural de la coordinación las acciones se transforman también, recíprocamente en una
organización, estrechamente correlativa de la forma y del contenido.
¿Qué sucede entre la no conservación propia de la intuición y esta conservación necesaria? ¿Cuál es el
mecanismo de las operaciones que actúan en la constitución de la invariante, físico deductivo a la vez?
Nos encontramos en presencia de un sistema operatorio situado en la fuente del pensamiento físico
La conservación del objeto compuesto, que es el cierre del estadio preoperatorio, nos indica el
pensamiento operatorio.
LA LOGICA OPERATORIA DE PIAGET.
Uno de los problemas que Piaget debió resolver, fue describir las estructuras de conjunto características
de los periodos operatorios del pensamiento del niño. Según este enfoque, las estructuras de conjunto,
características de ciertos periodos del desarrollo, se definen por ser sistemas de acciones denominados
operaciones.
1. Una operación es una reconstrucción de las acciones sensomotrices mediante la función
semiótica, es decir, es una acción interiorizada. Se trata de acciones representadas
significativamente mediante instrumentos semióticos (lenguaje, imágenes).
2. Consiste en la dependencia de una acción respecto de otras dentro de un sistema estructurado.
3. Puede ser efectuada en doble sentido, es decir, que la acción implica simultáneamente un sentido
directo y uno inverso, esto es: reversibilidad y es una propiedad fundamental del sistema
operatorio.
4. Tienen un carácter formal o abstracto porque una misma estructura es generalizable a diversos
contenidos.
5. Constituyen sistemas en equilibrio porque las acciones involucradas son capaces de compensar
perturbaciones, es decir, que ante una situación perturbadora de la estructura, ésta es capaz de
corregirla mediante mecanismos reguladores, a fin de conservar el equilibrio que se manifiesta en
la reversibilidad de las acciones.
Esta última característica solo puede comprenderse en relación con los procesos que originan las
operaciones. El concepto de operación se hace comprensible solo cuando se explicita su mecanismo
formador. Estos procesos se explican mediante la teoría de la equilibracion.
Esta teoría fue propuesta por Piaget para explicar el modo en que las operaciones llegan a constituirse,
de tal manera que éstas aparezcan como el producto final y no estén presupuestas en sus mecanismos
formadores.
Este proceso presenta momentos en que las estructuras actuantes posibilitan la asimilación del objeto de
conocimiento, denominados estados de equilibrio; y otros momentos en los que tales estructuras llegan a
ser insuficientes y se hace necesario su reemplazo por otras más ricas y eficaces, denominados estados de
desequilibrio. El reemplazo de un estado de desequilibrio por otro de equilibrio es denominado
reequilibrio.
Todo estado de equilibrio están compuestos por dos procesos: la asimilación y la acomodación. El
equilibrio es el resultado de una interacción entre asimilación y acomodación.
Existen tres tipos de equilibrio.
- La asimilación y la acomodación respectiva de un esquema de acción a un objeto exterior.
- La asimilación y la acomodación de un esquema de acción a otro esquema de acción, que como
resultado da una coordinación entre los dos esquemas
- La diferenciación e integración de esquemas en uno más general, formándose un sistema más
general en el que se integran ambos, pero manteniendo su diferenciación
Los estados de desequilibrio se forman cuando las estructuras actuantes se tornan insuficientes para la
asimilación del objeto o la situación nueva de conocimiento. Todo estado de desequilibrio es producido
por una perturbación. Esta se debe, o a las dificultades para incorporar un objeto a un esquema de acción,
o cuando hay dificultades en la asimilación reciproca de dos sistemas de acción.
Frente a ellas, el sujeto pone en marcha mecanismos reguladores que apuntan a compensarlas a fin de
equilibrar el sistema cognoscitivo. Este mecanismo es puesto en funcionamiento a partir de las
contradicciones a las que conducen los desequilibrios. Aquí el sujeto empieza a tomar conciencia de la
perturbación no compensada o de los resultados contradictorios. Ello da lugar, más adelante, a un intento
por vincular los esquemas estableciendo un compromiso entre ellos. Así, procede por un aumento o
maximización del equilibrio. Es decir que las compensaciones de las perturbaciones dan lugar a una
construcción o a una reestructuración caracterizada por nuevas composiciones entre los esquemas.
Finalmente, luego de un proceso regulador de las perturbaciones, accede a una estructuración operatoria
de los esquemas, compensándolos entre sí.
Cada período de desarrollo se define mediante una estructura de conjunto responsable de los logros
cognoscitivos específicos. Ahora se deberá describir a esas estructuras mediante el lenguaje de la lógica
formal.
La lógica formal: establecer métodos para determinar la validez de los razonamientos o
inferencias deductivas. Investiga la relación de consecuencia lógica existente entre las premisas y
la conclusión de un razonamiento. Lo único que garantiza un razonamiento valido es que si las
premisas son verdaderas, la conclusión será necesariamente verdadera. La validez de un
razonamiento es independiente de la verdad o falsedad de sus premisas y depende de la lógica
formal del mismo.
La construcción lógica consiste en un proceso que abstrae la forma lógica de los diversos tipos
de razonamiento sin tener en cuenta los significados o el valor de verdad de los enunciados. A
este proceso se lo denomina formalización.
Según esta concepción, la lógica es la culminación de un proceso de formalización de las acciones
constitutivas de la inteligencia, es decir, es la terminación de un proceso de construcción que se apoya en
los procesos naturales de la inteligencia de los niños y los adultos. Esto plantea la existencia de una lógica
natural propia del sujeto, construida espontáneamente a partir de la coordinación de las acciones y cuyo
desarrollo posibilita la ciencia de la lógica.
La lógica natural: es más pobre y menos coherente que los sistemas formales. Pero desde el
punto de vista psicológico, la lógica natural es la más rica e interesante porque la lógica formal
es un producto reconstructivo de las estructuras de la lógica natural. Esta sigue un proceso que
va de las estructuras de conjunto elementales a las estructuras más avanzadas que se
caracterizan por haber logrado el máximo nivel de abstracción posible respecto de esos
contenidos.
La lógica operatoria: intenta describir las estructuras de conjunto de la lógica natural de los
sujetos mediante el aparato teórico de la lógica formal y la matemática. Aparece como una
construcción entre la lógica natural y la formal y construye los modelos formales dirigidos a
describir esta lógica.
Se le llama lógica operatoria a aquella lógica que describe estructuras de conjunto de la lógica formal
porque las estructuras de conjunto constituyen sistemas de operaciones. La operación es una acción
equilibrada que tiene una historia constitutiva que la vincula a las actividades concretas del sujeto. Afirmar
que tiene una historia es decir que hay una continuidad entre las coordinaciones sensoriomotrices y su
reconstrucción en el plano del pensamiento. Para ellos, los sistemas de operaciones son sistemas de
acciones que han alcanzado un grado tal de coordinación entre ellas, que se vuelven reversibles.
La lógica operatoria se propone dar una descripción formal de los procesos naturales característicos de
las operaciones reales de la inteligencia. La formalización de los sistemas de acciones correspondientes al
periodo de las operaciones concretas posibilito la elaboración de la estructura de agrupamiento y sus
diversos tipos.
La investigación psicogenética ha mostrado el carácter reversible de las acciones de los niños y las
restricciones propias de su carácter concreto. Uno de los problemas en la investigación psicogenética ha
sido la búsqueda de criterios que indiquen la constitución de la reversibilidad operatoria
En la experiencia sobre la conservación de la cantidad de sustancia, entre las respuestas posibles que da
un niño interesan aquellas que afirman la conservación de la sustancia, es decir, aquellas en las cuales los
niños afirman que en ambos trozos de plastilina hay la misma cantidad. Interesan las razones que esgrimen
los niños para justificar sus respuestas. Los argumentos pueden ser de tres tipos
1. Identidad: tienen lo mismo porque no se agrego ni se saco nada.
No constituye el móvil verdadero del razonamiento, porque su repentina aparición plantea un
problema que la identificación sola no podría resolver. La causa reside en que algo más interviene
y en que la identificación debe ser entonces concebida como un resultado, o como una parte del
proceso operatorio de conjunto y no como el motor mismo del razonamiento.
Constituye sólo un aspecto de la construcción de conjunto: es el producto y no la fuente
de la reversibilidad, porque la operación idéntica resulta de la composición entre las
operaciones directas y su inversa.
2. Reversibilidad: tienen lo mismo porque alargaste la bolita pero la podemos volver a hacer como
estaba antes.
El argumento anterior también se expresaba en términos de acción, pero se trataba de
acciones no realizadas. Lo que muestra que la identidad se refiere a operación idéntica
en lenguaje del grupo, es decir, a operaciones o acciones nulas. En cambio, en este
argumento el sujeto se refiere acciones efectivas, pero que se desarrollan en sentido
directo o inverso. Son estas acciones las que brindan al sujeto el conocimiento de lo que
el llama materia: la sustancia es lo que puede ser agregado, quitado, etc, y su
conservación se traduce por una acción que consiste en reencontrar, es decir, en
localizar, etc.
Muestra que las acciones aludidas que permanecen en adelante son coordinadas según
el modelo de los agrupamientos de operaciones, que comprenden operaciones directas,
inversas, nulas, y la posibilidad de componerlas a todas entre sí de manera asociativa. Y
de inmediato puede verse que esta composición reversible y asociativa no está
agregada desde el exterior, sino que constituye la coordinación interna progresiva de
dichas acciones,
3. Compensación: tienen lo mismo porque la salchicha es mas larga que la bolita, pero es menos
alta.
Este argumento continúa el segundo:
el conocimiento de las relaciones surge de las acciones de
deformación (estiramiento, etc.) y de seccionamiento. La única diferencia entre esta tercera
arg
umentación y la segunda consiste en que esta se apoya en la composición reversible del
resultado de las acciones, y la segunda en la composición de las propias acciones. Pero en ambos
cas
os se trata de composiciones reversibles que coordinan las acciones, sea en su totalidad, sea
en el detalle de sus efectos, y sólo la coordinación de las acciones mismas asegura la de estos
efectos.
Esta tercera argumentación marca, sin embargo, un progreso sobre la anterior, en el sentido de
la externalización y de la internalización complementarias de la actividad del sujeto: componer las
relaciones construidas por la acción y no las acciones globales en sí, equivale por una parte, a
engendrar la posibilidad de medir las modificaciones exteriores y, por otra parle, a elaborar
re
flexivamente el agrupamiento de las operaciones en sí, de una manera más general que en el
caso de las meras acciones globales.
Estos argumentos son posibles porque el niño ha alcanzado el nivel de transformaciones cuya propiedad
fundamental es la reversibilidad.
Una transformación reversible, permite el retorno al punto de partida porque introduce modificaciones y
porque deja algo sin modificar. La conservación de la cantidad de materia en esta experiencia constituye lo
que ha quedado invariante, lo que no se ha modificado en virtud de la composición de las
transformaciones. Por ellos, la constitución de la conservación de la materia es un indicador del sistema
operatorio y por lo tanto de la reversibilidad operatoria. La reversibilidad no está aislada, sino que lo hace
solidariamente con las demás propiedades del agrupamiento.
Por otro lado, se pueden determinar las consecuencias deductivas del sistema, es decir, la constitución de
las nociones de conservación lleva aparejada la transitividad (característica 6). El dominio por parte de los
niños de la transitividad se puede considerar como revelador de la estructura operatoria ya que es una
propiedad que ha sido derivada del propio sistema operaciones.
Desde el punto de vista clínico, el criterio de constitución de operaciones o cierre del sistema es la
conciencia que tienen los niños de la necesidad de las transformaciones. Es decir, que sus argumentos son
estables a lo largo de la prueba operatoria y no recurren para invocarlos a consideraciones empíricas. Para
ellos es imposible que, dada cualquier transformación, ésta no sea compensada por la transformación
inversa.
INVESTIGACIONES SOBRE LA CONTRADICCION.
La conmutabilidad: lo que conviene encontrar para explicar las conservaciones iniciales, es un mecanismo
que haga dominar los aspectos positivos de una sola y misma acción fundamental sobre sus aspectos
negativos. Una acción de ese tipo desempeña un papel esencial en los problemas de conservación: es la de
desplazar una parte del objeto con respecto a las otras. Para razonar de esa forma, es necesario recordar
que si se añade sustancia en la dirección de la longitud se quita de otra parte, y por consiguiente, la
salchicha no es más larga en cantidad, sino que es igual a algo menos, esta sustracción escapa a la
atención del sujeto. No ve que lo que es una adición de longitud es al mismo tiempo una sustracción que
se manifiesta en forma de espacios vacio entre los elementos.
La fuente de desequilibrio depende de las limitaciones de la toma de conciencia de la propia acción
central de la cual solo se toma el aspecto positivo, mientras que el negativo (que es inseparable) no se
observa, puesto que se trata de una misma y única acción y de los mismos elementos modificados por ella.
En esta interpretación la no conmutabilidad es lo que dificulta a la conservación. Una vez que se constituye
le proporciona al sujeto una forma elemental de cuantificación, al mismo tiempo que de compensación,
anterior a toda medición.
Las no conservaciones: en el nivel elemental de no conservación no es posible descubrir el índice de una
conciencia de contradicción porque los sujetos consideran completamente naturales los cambios
continuos de cantidades de materia. Lo característico de las inferencias de estos sujetos es que carecen de
toda necesidad, tanto en la interpretación de las acciones ejecutadas como en la anticipación de sus
resultados. La razón de esto que es las únicas acciones que el niño concibe consiste en añadir o en quitar,
pero en cuantas acciones independientes o sucesivas, no en cuanto a polos indisociables de un mismo
desplazamiento que cambia las formas o las dimensiones.
Entonces, no hay coordinación entre los aumentos y las diminuciones porque las transformaciones no se
conciben como desplazamientos que poseen un efecto al miso tiempo positivo y negativo en cuando a las
posiciones finales e iniciales, sino como debidas a acciones separadas
La invertibilidad: se trata de funciones directas e invertidas, cada una expresa una modificación orientada
en un sentido, sin conservación por falta de reversibilidad operatoria. Esta es la diferencia entre la
reversibilidad de conservación y la invertibilidad, que no basta para explicar esa invariancia cuantitativa. En
este caso, la acción aditiva de alargamiento se concibe como un agrandamiento real. Con respecto al
retorno empírico al punto de partida, se trata de una nueva acción exterior al objeto, que disminuye o
quita lo que se había añadido en la primera; debido a que se trata de dos acciones separadas, y de dos
fuentes exterior al objeto, la invertibilidad es irreductible a la acción reversible y no puede conducir a la
conservación. Si las acciones se exteriores se reducen a desplazamientos en los dos sentidos de cantidades
englobadas en el objeto, las adiciones y sustracciones se compensan desde cada uno de ellos en cuanto
cambios de posiciones interiores al objeto y el desplazamiento inverso solo constituye su permutación con
conmutabilidad necesaria de nuevo.
La contraprueba: si la invertibilidad es, desde el punto de vista del sujeto, una vuelta a la igualdad inicial
como consecuencia de aumentos o disminuciones cuantitativas, puede ser posible provocar una ilusión de
estas igualaciones a partir de desigualdades reales y reconocidas.
PSICOGENESIS DEL SUJETO. Equilibracion de las estructuras cognitivas.
Este texto abordara los niveles de la psicogenesis. Estos niveles se caracterizaran por como el sujeto
coordina a la acción y al resultado de esa acción. Los niveles observados se traducirán en términos de
observables y de coordinaciones inferenciales
El concepto de observable refiere a aquello que el sujeto interpreta de la realidad, no aquello que ingresa
por la percepción.
Existen dos observables. Primero, el observable sujeto, que es lo que el sujeto interpreta respecto de la
acción del juego en la transformación, es decir, lo que se puede concebir de las acciones. Tiene dos
sentidos: por un lado, el positivo, son las acciones que se realizan; y por el otro, el negativo, la
contrapartida de aquellas acciones. Y segundo, el observable objeto, que son los resultados de las
acciones de los sujetos en el objeto, es decir, lo que el sujeto interpreta del resultado de la acción.
Comparte los mismos dos sentidos que el observable sujeto.
1. Nivel I: es de no conservación al centrarse, el sujeto, solo en la longitud del bastón. El observable
sujeto es la acción de alargar, de ahí, el observable objeto es el aumento de la longitud.
- Coordinación sujeto y objeto: es el aumento de la cantidad. Esta solo puede ser evaluada por
comparación de los estados iniciales y finales, y reducirse la acción misma a la producción de un
cambio cualitativo de estado
- Hipotesis de creación de materia: que la cantidad aumentó.
- Indicador clínico: respuesta de aumento.
2. Nivel II: el observable sujeto está centrado en el estiramiento, pero de modo progresivo. Tarde o
temprano conducirá al sujeto a descubrir dos clases de observables objeto: el alargamiento y el
adelgazamiento
- Coordinación sujeto y objeto: siguen estando en equilibrio inestable. Aumento de la cantidad, en
cuanto hay centracion en el alargamiento y disminución de sustancia cuando se observa el
adelgazamiento
- Hipotesis de disminución: respuesta de que hay menos.
3. Nivel III: la acción de estirar se hace solidaria con la de adelgazar. Los sujetos, sin alcanzar la
conservación, llegan a ver correctamente que alargando el bastón se volverá largo y delgado; es
esta una novedad respecto a ambos observables. La idea de una solidaridad puede constituirse
en función de los resultados observados en el objeto
- Coordinación sujeto y objeto: esta puesta en relación que origina la coordinación da un cierto
interés desde el punto de vista de la equilibracion que luego desembocara en la conservación. La
novedad es que los alargamientos y adelgazamientos se conciben como efectos solidarios que
provienen simultáneamente de una sola acción. Es así que la acción no es de sentido único, y sin
que se trate aun de reversibilidad, los sujetos pueden anticipar por sí mismo una posible vuelta
empírica al punto de partida. Por el contrario, lo que aun falta es la comprensión de que esta
solidaridad expresa una compensación cuantitativa, que en todas las ocasiones solo se trata del
concepto de dos variaciones cualitativas de direcciones distintas, pero que no se anulan la una a
la otra. El progreso es que el acento de las coordinaciones sujeto y objeto se desplaza, el sujeto
no se limita a una comparación estática entre un estado inicial y uno final, pero hay inicio de
comprensión de la transformación como tal, ya que esta aparece como doble.
4. Nivel IV: respecto del observable sujeto y objeto, el alargamiento y adelgazamiento se prevén en
principio como efectos de la acción de estirar. Estos observables introducen un inicio de relación
necesaria. La prueba de esta necesidad inferencial es que las dos transformaciones de
alargamiento y adelgazamiento se conciben inmediatamente como si se compensaran
cuantitativamente, aunque el sujeto no mida ni verifique empíricamente. Este carácter de
inferencia necesaria de las coordinaciones sujeto y objeto s el que conduce a la conservación de
la cantidad de la materia.
La construcción de la conservación, de los niveles I al IV, se encuentra dominada por un proceso
general. Existen tres aspectos en sus consecuencias:
1. La conmutabilidad: consiste en comprender que lo que se añade por un lado al objeto,
corresponde necesariamente a lo que se quita por el otro. En los niveles de partida, el sujeto solo
tiene en cuenta la adición final sin preocuparse de la sustracción inicial correspondiente, lo que se
conforma a la ley general de la primacía de los elementos positivos. Por el contrario, con la
conmutabilidad, se reduce a un desplazamiento de una parte del objeto, con identidad de lo que
de este modo se desplaza, esto da lugar a una especie de conmutatividad generalizada:
conservación de la suma de las partes a pesar de sus cambios de posición. Esto lo expresa en el
primer argumento, ‘’no se ha quitado de añadido nada’’
2. La vicariedad: la comprensión de la vicariedad equivale a admitir que, cualquiera de las
repeticiones e independientemente de sus disposiciones espaciales, se vuelve a encontrar el
mismo todo. La vicariedad equivale a afirmar esta constancia de la suma sin importan las posible
particiones y su distribución espacial.
3. La compensación: es el tercer resultado de las regulaciones, y bien conocida de las variaciones de
sentido contrario de las dimensiones en juego: cuando aumenta la longitud disminuye el
diámetro del baston.
Estas compensaciones, antes de convertirse en operatorias y completas, desembocan en el nivel IV en la
conmutabilidad o en la vicariedad. Ambos mecanismos se completan, partiendo uno de la conservación de
los elementos en el curso de sus desplazamientos, y el otro de su reunión de acuerdo con las diferentes
particiones. Lo que caracteriza a la conmutabilidad en una sustracción de partida es que permite la adición
a la llegada del trayecto; la vicariedad expresa la diferencia entre una parte y las demás. Según esto, los
dos procesos son igualmente necesarios.
El problema general es comprender la necesidad final a la que abocan estas compensaciones en el
pensamiento del sujeto. Por una parte, la necesidad inferencial es el índice del cierre de una estructura
operatoria, y por otra, la conservación del todo es el común invariante de los grupos cuyas operaciones
esenciales entrañan la identidad y la reversibilidad, es decir, la compensación completa de las negaciones y
de las afirmaciones. Si lo que precede es exacto, la conmutabilidad, la vicariedad y la compensación de las
relaciones en positivo y en negativo son los resultantes de mecanismos reguladores que desembocan en
estas estructuras
El sistema de escritura como objeto de conocimiento.
El aprendizaje de la escritura alfabetica tiene dos aspectos involucrados
a. Aspectos periféricos: son ciertas convenciones fijas y son calificadas como periféricas respecto al
sistema, ya que cualquiera de ellas podría cambiar sin afectar al sistema mismo. Se pueden incluir:
Orientación de la escritura
El conjunto de las formas graficas de las letras y sus denominaciones
El conjunto de las variaciones de figura que puede adoptar cada letra
El conjunto de marcas que no son letras pero pueden aparecer junto a ellas
b. Aspectos centrales: representaciones que responden a leyes de combinatoria. Aprender a escribir
implica aprender las reglas de combinación que definen al sistema y que permiten engendrar
nuevas representaciones
La construcción de un sistema de representación plantea problemas ya que para construir una
representación es preciso analizar lo real que será representado en términos de sus elementos,
propiedades y relaciones constitutivas; además exige una decisión justificada acerca de los
elementos, propiedades y relaciones de lo real, que serán retenidos en la representación, así
como serán omitidos. Este proceso selectivo es inevitable ya que una representación no es una
copia de lo real y necesariamente retiene alguno de los elementos, propiedades y relaciones de lo
real representado.
Lo omitido no debe ser olvidado, y es esto lo que el intérprete debe reintroducir en el momento
de interpretar dicha representación. Por esa razón se afirma que toda lectura es un acto de re-
construcción, re-construcción de una realidad lingüística a partir de los elementos provistos por la
representación.
Se trata de comprender la estructura del sistema alfabético en tanto representaciones
alternativas del lenguaje, y no de la escritura alfabética como una representación grafica de los
sonidos del lenguaje.
Es un objeto de conocimiento es sociocultural y psicolingüístico.
- Sociocultural: porque resulta de una creación de la cultura, que surge en determinado momento
histórico y es socialmente construido.
- Psicolingüístico: porque es una de las representaciones alternativas del lenguaje y constituye un
objeto simbólico ya que esta en el lugar de la lengua oral
Su característica fundamental es que es de naturaleza mixta, es decir, es social porque está cargado de
significaciones sociales; y es material ya que deja marcas sobre la superficie. Los sujetos tienen a su
disposición superficies con trozos, con significados llamadas materiales escritos
Como toda representación consiste en un proceso selectivo porque nunca es una copia de lo real, sino
que hay elementos que se retienen y otros que se omiten. La escritura es un objeto conceptual, es decir, el
sistema de escritura no es un simple código de transcripción grafica de los sonidos del lenguaje. Su
apropiación consistirá en que el sujeto descubra que a partir de un conjunto finito de elementos que se
combinan de acuerdo a ciertas reglas, puede realizar infinitas producciones sin recurrir a la copia.
Si se considera la tesis interaccionista piagetiana, plantea que existe una interacción entre el sujeto de
conocimiento, quien aporta sus esquemas de asimilación, y el objeto de conocimiento, quien aporta sus
características específicas.
Los niños se comportan como sujetos de conocimiento que ponen en funcionamiento sus hipótesis para
tratar de aprehender las características del sistema de escritura en tanto objeto a conocer. Así, intentaran
asimilar las características del objeto. Estas hipótesis son construcciones que funcionan como sistemas
interpretativos o esquemas asimilatorios que les permiten dar sentido a sus experiencias con el sistema de
escritura
Tomando las ideas de piagetianas, se rescatan los criterios particulares del niño y se procura acceder a
estos criterios a través de indicadores clínicos. Se busca comprender como evolucionan y se transforman
los sistemas de ideas que los niños construyen al intentar encontrar coherencia entre los datos que ellos
recortan de este objeto.
Sin embargo, esta interacción no sería posible sin la intervención de un intérprete de la cultura.
En este caso particular las solo presencia del objeto no resulta suficiente para asegurar que se pueda
construir conocimiento sobre él.
Al tratarse de un objeto socialmente construido, la escritura requiere de la presencia de otro de la cultura
que introduzca al sujeto en estas prácticas cotidianas de uso de lengua escrita, de modo tal que el niño
pueda convertir este ‘’objeto opaco’’ en un ‘’objeto transparente’’ con significados. Ese interpretante
posibilita esta génesis.
La escritura, es un conjunto de marcas; pero cualquier conjunto de marcas no constituye una escritura,
son las prácticas sociales de interpretación las que transforman esas marcas en objetos lingüísticos.
Para el niño, esas marcas son opacas hasta que un interpretante, sin tener la intencionalidad explicita de
hacerlo, permite que el niño comience a pensar en las relaciones entre lo que está escrito y la producción
lingüística.
La interpretación es un acto que transforma esas marcas en objetos lingüísticos. El sujeto que realiza el
acto de interpretación es el intérprete. Cuando este acto se realiza por y para otro, el intérprete se
convierte en interpretante.
Todo acto de lectura es una interpretación y no una decodificación, porque no se trata de una
correspondencia término a término de marcas y sonidos. Todo aquel que lee, que ejerce un acto de
interpretación, es un intérprete; aquel que interpreta para otro, que lee para otro, es un interpretante. El
interpretante introduce al niño en el mundo simbólico del sistema de escritura, que posibilita su
interacción. Lo hace leyendo recetas de cocina, usando manuales de instrucciones, etc; son prácticas
cotidianas que introducen al niño en el mundo de la lengua escrita, y convierten a este objeto en algo que
puede ser leído e interpretado.
PSICOGENESIS DEL SISTEMA DE ESCRITURA: Ferreiro recurre a la teoría de la equilibracion para dar cuenta
del proceso de desarrollo que se produce en el tiempo. Dicho proceso implica la construcción de
novedades en base a la resolución de conflictos cognitivos.
Como plantea la tesis constructivista, el progreso de los conocimientos se debe al resultado de una
autorregulación que Piaget llama equilibracion mayorante. En caso de una perturbación, esta equilibracion
conduce a un estado mejor en comparación con el punto de partida.
Este proceso de equilibracion consiste en el hecho que, ante la aparición de un obstáculo a la asimilación,
que es una perturbación, el sujeto va reorganizando sus esquemas en función de los requerimientos de la
acción.
Ferreiro realiza esta psicogenesis de acuerdo a tres niveles, cada uno expresa diferentes maneras de
conceptualizar la escritura.
Nivel 1: INTRAFIGURAL
La psicogenesis se inicia con la diferenciación entre dibujo (icónico) y escritura (no icónico); es decir, los
niños llegan a la conclusión de que no es el tipo de líneas lo que permite distinguir entre dibujo y escritura;
la diferencia está en el modo en que las líneas están organizadas. Cuando se dibuja, las líneas se organizan
siguiendo el contorno de los objetos, cuando se escribe no, las formas de las letras no tienen nada que ver
con la forma del objeto al que las letras se están refiriendo, y su organización no tiene nada que ver con la
organización de las partes del objeto.
Los niños reconocen dos características de cualquier sistema de escritura: que las formas son arbitrarias
porque las letras no reproducen la forma de los objetos, y que están ordenadas de modo lineal. Entonces,
reconocen la linealidad y la arbitrariedad.
Hay dos avances: que las cadenas de letras como objetos sustitutos y el hacer una distinción entre dos
modos de representación grafica: el modo icónico (dibujo) modo no icónico (escritura), estas adquisiciones
serán luego integradas en un sistema más complejo, pero no serán abandonadas.
Ya diferenciados estos modos, necesitaran descubrir de qué manera se relacionan. Esto es resuelto con el
siguiente principio organizador: las letras se usan para representar una propiedad de los objetos del
mundo que el dibujo no tiene capacidad de representar: sus nombres.
- Hipótesis del nombre: consiste en pensar que lo escrito debajo de un dibujo corresponde al
nombre de lo que esta dibujado, y lo nomina.
Así comienzan a examinar de qué manera las letras se organizan para representar adecuadamente los
nombres. A partir de aquí comienzan a enfrentarse con problemas que se organizan en dos direcciones:
cuantitativa y cualitativa. . Pero esto solo no es suficiente. Así, crean la hipótesis de variedad interna, estas
tres letras deben ser diferentes entre si. Si la escritura tiene la misma letra todo el tiempo no consideran
que la cadena sea legible.
- Eje cuantitativo: los niños construyen la hipótesis de cantidad mínima, para que algo escrito ‘’diga
algo’’ debe contar, al menos, con tres marcas o tres letras.
- Eje cualitativo: construyen la hipótesis de variedad interna, las marcas deben ser diferentes entre
para que allí diga algo. Si la escritura tiene la misma letra todo el tiempo no consideran que la
cadena sea legible.
Nivel 2: INTERFIGURAL
El control progresivo de las variaciones cuantitativas y cualitativas lleva a la construcción de modos de
diferenciación entre escrituras. A partir de aquí, los niños empiezan a buscar en las cadenas escritas
diferencias objetivas que justifiquen interpretaciones diferentes. Al empezar a darse cuenta de que dos
cadenas de letras idénticas no pueden decir nombres diferentes se les presenta el problema de cómo
hacer diferenciaciones graficas que posibiliten interpretaciones diferentes.
- Eje cuantitativo: comienzan a hacer una hipótesis en relación a la cantidad máxima de marcas que
debe constar en una escritura, aceptando generalmente entre 6 y 7.
- Eje cualitativo: establecen que estas marcas deben ser diferentes si ellas representan distintas
palabras o deben presentar un orden entre una y otra cadena, esto constituye la hipótesis de
variedad interfigural.
Hipótesis de variedad interfigural: las variaciones en el número de letras está relacionada
con variaciones en los aspectos cuantificables de los objetos referidos (si hay mas letras,
el objeto es grande, si hay menos, el objeto es pequeño). Esta es la novedad, comienzan
a establecer relaciones entre lo que se escribe y su significado
Es importante destacar que los principios previamente construidos permanecen sin cambios, la cantidad
mínima y las variaciones cualitativas internas siguen regulando la construcción de una representación
escrita. Lo que se agrega es la construcción de un sistema de variaciones que integra los principios
anteriores pero permite un tipo de comparación interfigural
Nivel 3: FONETIZACION de la escritura.
El acceso a este nivel es preparado por una gran cantidad de información que los niños reciben del medio
ambiente. El descubrimiento es que la escritura guarda relación con los sonidos de la lengua. Los niños
formulan tres hipótesis:
- Hipótesis silábica: es la solución objetiva al problema de cuantas marcas son las que se deberían
utilizar para lograr una buena representación; comienzan a entender que la representación escrita
ligada al sistema alfabético de escritura debe centrarse casi exclusivamente en la pauta sonora de
las palabras. De este modo, las silabas son puestas en una correspondencia uno a uno con las
letras. Esta hipótesis representa el primer intento para resolver un problema, el de la relación
entre el todo y las partes constituyentes. Los niños evidencian muchos conflictos cognitivos entre
las hipótesis y los observables de la realidad. La toma de conciencia de estos conflictos y sus
intentos de resolución llevan al niño a pensar que otras letras suenan, y comienzan a agregar
nuevas marcas para establecer diferenciaciones.
- Hipótesis silábico-alfabética: se crea como solución intermedia, un intento de solución de
solución un tanto inestable, sin abandonar la hipótesis anterior. Dentro de una misma cadena
existen letras o marcas que ocupan el lugar de silabas, mientras otras representan el lugar de
unidades sonoras menores, los fonemas.
- Hipótesis: alfabética: se caracteriza porque los niños ya comprenden el principio fundamental del
modo de representación del lenguaje que constituye el sistema alfabético de escritura, que la
similitud sonora implica similitud de letras y que las diferencias sonoras suponen letras diferentes.
De este modo, la construcción del sistema de escritura es un proceso que se produce a lo largo
del tiempo y que implica la actividad estructurante de un sujeto que organiza y reorganiza sus
conocimientos. Frente a una perturbación, hay tres tipos de reacciones.
Alfa: cuando el niño se niega a escribir algo en un intento por neutralizar la perturbación que le
genera dicha producción
Beta: al tomar conciencia del conflicto, intenta dar lugar a soluciones de compromiso,
compensándola parcialmente
Gamma: el niño puede integrar la perturbación y compensarla completamente, lo cual permite
superar las limitaciones del conocimiento previo.
parcial 2 genetica.docx
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