
LEY MORAL, 4
La
ley natural no es exclusiva de la Teología Moral: ya aparece
en otras culturas: Ejemplo: Cicerón.
Cicerón, De Republica, III, 22-23: “Ciertamente existe una ley
verdadera, de acuerdo con la naturaleza, conocida de todos,
constante y sempiterna... A esta ley no es lícito ni arrogarle ni
derogarle algo, ni tampoco eliminarla por completo. No pode-
mos disolverla
por medio del Senado o del pueblo. Tampoco
hay que buscar otro comentador o intérprete de ella. No existe
una ley en Roma, otra en Atenas, otra ahora, otra en el porve-
nir; sino una misma ley, eterna e inmutable, sujeta a toda la
humanidad en todo tiempo (...). Quien no la guarda, se traicio-
na a sí mismo
y ultraja la naturaleza humana, y por ello sufre
máximas penas, aunque crea escapar de los suplicios”.
MF 64 de 97