Las pérdidas de agua dependen de factores tales como: la presión de
trabajo, la calidad de la tubería y los accesorios, el proceso constructivo, el
tipo de material, la antigüedad de los elementos del sistema y el
mantenimiento preventivo y correctivo
que se les practique a los elementos del sistema.
Las consideraciones que sirven para orientar al proyectista, en la
evaluación de los porcentajes de las pérdidas, son las siguientes:
Si se dispone de presupuesto y tiempo, establecer el valor de las pérdidas
con base en un estudio de Evaluación de Fugas.
Considerar un valor promedio del volumen diario de pérdidas, obtenido de
acuerdo con una o varias localidades similares en cuanto a nivel
socioeconómico, tamaño de población, ocurrencia de las fugas, etc., que
ya dispongan de un estudio similar al del párrafo anterior.
En caso de no disponer de información, se puede considerar un valor
comprendido entre el 40 % y el 60 % del volumen suministrado, que es el
resultado del estudio de campo de 21 ciudades de la República Mexicana
(Ref. 6)
De acuerdo con experiencias nacionales e internacionales, se estima que
en localidades donde se tenga implementado un programa de detección
y control de fugas, se puede aspirar a reducir el porcentaje de fugas entre
el 1 % y el 2 % anualmente; razón por la que se puede esperar que en el
mediano plazo (5 a 10 años) las fugas sean del orden de 30%.
En ciudades que desarrollan un programa de detección y control de fugas
de manera eficaz y eficiente, las pérdidas pueden disminuirse en un 20 % (5
a 10 años), hasta reducirse a un nivel del 20%, que es el resultado obtenido
en algunas ciudades europeas y nacionales.
En ciudades de países muy desarrollados como es el caso de algunas de
Estados Unidos y Canadá se ha logrado obtener hasta porcentajes de
pérdidas del 15 % y aún menores.
3.2.3. Predicción de la demanda.
Para efectos de diseño es importante determinar la demanda futura. Esta
demanda se calcula con base en los consumos de las diferentes clases
socioeconómicas, la actividad comercial, industrial, la demanda actual, el
pronóstico de crecimiento de la población y su actividad económica.
Para la predicción de la demanda se debe considerar lo siguiente:
La proyección del volumen doméstico total se realiza multiplicando los
valores de las proyecciones de población de cada clase socioeconómica,
por sus correspondientes consumos per cápita para cada año, dentro del