
La opacidad y la transparencia como propiedades de los pigmentos sólo pueden apreciarse si a la
pintura no se le añade ninguna materia de relleno opaca, como ocurre en la témpera, donde todos los
colores son opacos sea cual sea el tipo de pigmento que se utilice.
Potencia cromática
La potencia cromática de un pigmento determina
cuánto pigmento se necesita para lograr una
determinada concentración de color. Tomemos
como ejemplo dos cantidades iguales de pintura
azul elaboradas con la misma cantidad de pigmento.
La diferencia estriba en la clase de pigmento:
pigmento A y pigmento B. Luego, tomamos dos
cantidades iguales de la misma pintura blanca.
Al mezclarlo con la misma cantidad de pintura
blanca, el azul del pigmento A resulta mucho
más concentrado que el azul del pigmento B.
El pigmento A tiene, pues, más potencia cromática (fig. 8).
No sólo el tipo de pigmento, sino también la cantidad
de éste determina la potencia cromática de la pintura.
Tomemos como ejemplo, de nuevo, dos cantidades
iguales de pintura azul. Ahora las dos están hechas
del mismo pigmento. Sólo que el azul C se ha
elaborado con más pigmento que el azul D.
Al mezclarlo con la misma cantidad de la misma
pintura blanca, el azul C arroja un resultado más
intenso que el azul D (fig. 9).
Otra cosa que influye también en la potencia cromática de la pintura es el molido del pigmento.
Los pigmentos se muelen sobre un aglutinante. Cuanto más fino sea el molido, mayor será la potencia
cromática.
página
8
Color
[9] La ilustración esquematiza la
cantidad y el tamaño de las
partículas de pigmento en la
pintura.
+
+
+
+
=
=
=
=
C
C
D
D
+
+
+
+
=
=
=
=
A
A
B
B
[8]