
TRIACILGLICEROLES
Los triacilgliceroles son ésteres de ácidos grasos y
glicerol. Son reservas energéticas de uso tardío.
Los lípidos más sencillos obtenidos a partir de los
ácidos grasos son triacilgliceroles, también
denominados triglicéridos, grasas o grasas neutras.
Los triacilgliceroles están compuestos de tres ácidos
grasos unidos por enlaces éster con un solo glicerol.
Los que contienen el mismo tipo de ácido graso en las tres posiciones se denominan
triacilgliceroles simples y se denominan según el ácido graso que contienen. La triestearina, la
tripalmitina y la trioleína son, respectivamente, ejemplos de triacilglicéridos sencillos que
contienen 16:0, 18:0 y 18:1. La mayoría de los triacilglicéridos naturales son mixtos; éstos
contienen dos o más ácidos grasos diferentes. Se han de especificar el nombre y la posición de
cada ácido graso para designar sin ambigüedades estos compuestos.
Dado que los hidroxilos polares del glicerol y los carboxilatos polares de los ácidos grasos están
unidos por enlaces éster, los triacilgliceroles son moléculas apolares, hidrofóbicas,
prácticamente insolubles en agua. Los lípidos tienen densidades específicas menores que el
agua, lo que explica por qué las mezclas de agua y aceite (aceite y vinagre para aliñar la
ensalada, por ejemplo) tienen dos fases: el aceite, con menor densidad específica, flota sobre
la fase acuosa.
LOS TRIACILGLICEROLES APORTAN ENERGÍA ALMACENADA Y AISLAMIENTO
En la mayoría de células eucariotas, los triacilgliceroles forman una fase separada de gotitas
microscópicas oleosas en el citosol acuoso que sirven como depósito de combustible
metabólico. Las células especializadas de los vertebrados, denominadas adipocitos o células
grasas, almacenan grandes cantidades de triglicéridos en forma de gotitas de grasa que
ocupan casi totalmente la célula. Los triacilgliceroles se almacenan también, en forma de
aceite, en semillas de muchos tipos de plantas, proporcionando energía y precursores
biosintéticos durante la germinación de las semillas. Los adipocitos y las semillas en
germinación contienen lipasas, enzimas que catalizan la hidrólisis de los triacilgliceroles
almacenados, liberando ácidos grasos que son exportados a otros lugares donde se requieren
como combustible.
En tanto que combustibles almacenados, los triacilgliceroles tienen dos ventajas significativas
sobre los polisacáridos tales como el glucógeno o el almidón. En primer lugar, los átomos de
carbono de los ácidos grasos están más reducidos que los de los azucares por lo que la
oxidación de los triacilgliceroles proporciona más del doble de energía, gramo por gramo, que
la de los glúcidos. En segundo lugar, como los triacilgliceroles son hidrofóbicos y, por
consiguiente, no hidratados, el organismo que transporta combustible en forma de grasa no ha
de transportar el peso adicional del agua de hidratación asociada con los polisacáridos
almacenados (2g por gramo de polisacárido). El tejido graso en los humanos (formado