
Ligamentos de la columna vertebral.
La columna vertebral humana es una ingeniosa estructura biomecánica que sirve a tres
propósitos fundamentales: soportar carga, permitir movimientos de la cabeza y el
tronco
y proteger la médula espinal y sus raíces.
Para cumplir con esta función se vale de una serie de elementos óseos, las vértebras,
articuladas entre sí por medio de los discos intervertebrales y las apófisis articulares.
Este encadenamiento vertebral es completado por 7 ligamentos que permiten, junto
con el disco intervertebral, un rango de movimientos fisiológicos y la absorción de
energía en situaciones en que la columna debe soportar una carga exagerada. Estos
ligamentos son:
1. Ligamento longitudinal anterior
: potente cuerda que corre desde el occipital
hasta el sacro por la cara anterior de los cuerpos y discos vertebrales (limita los
movimientos de extensión de la columna).
2. Ligamento longitudinal posterior
: menos resistente que el anterior, corre por
la cara posterior de los
cuerpos vertebrales (entre
estos y el conducto vertebral).
3. Ligamentos intertransversos
:
tendidos entre las apófisis
transversas, estabilizan los
movimientos de lateralización
y rotación axial (en la columna cervical están reemplazados por músculos
intertransversos).
4. Cápsula articular
: recubre las articulaciones interapofisarias, gran estabilizador
principalmente a nivel de la columna cervical.
5. Ligamentos amarillos
: extendidos entre las láminas vertebrales, tiene un gran
contenido de fibras elásticas. Es esta estructura la que se escoge para acceder
al conducto medular en las punciones lumbares.
Cátedra de Anatomía Normal (FCM - UNR). Año 2020.