Los términos “deseo”, “fantasma”, “síntoma”, son ellos mismos sgtes, q como tales no
significan nada y q en cada estructura clínica co-varían. Así, o todos son histéricos en el
sentido en q participan de un conjunto de esa índole o ninguno lo es. De la misma forma,
cabe sostener q histeria, obsesión, perversión, etc son términos co-variantes de n
conjunto el de las estructuras clínicas.
La ventaja de sostener q las mociones de deseo, pulsión, obsesión, fobia etc son sgtes
dentro de un conjunto incompleto y covariante, radica en q para cada analizante, para
cada caso en particular, al aplicar cualquiera de esas nociones, entonces no se sabe lo q
son por fuera de la estructura q las comprende y q se debe establecer, tanto en el ámbito
de la estructura clínica como en el ámbito de la estructuración exclusivamente particular
del caso.
De esta forma se desvanece toda posibilidad de clasificación de síntomas. Cuando se dice
“síntoma perverso” debe saberse q o bien se hace una descripción por su forma, un uso
imaginario del mismo, o bien se cuenta con la posibilidad de hacer el diagnóstico de la
estructura clínica, donde tal elemento se connota.
El analista no sabe, opera desde un fundamental no saber, y no sabe pq opera con una
estructura de sgtes incompleta, en la cual los elementos no significan nada en sí mismos.
Establecer, para cada caso, q se trata de obsesión, fobia, o perversión implica sostener q
trata de tal sistema de co-variancia. Si se parte de la noción de estructura, ya no se puede
hablar más de elementos aislados, como tales dan o no dan la estructura, ya q cada
elemento del conjunto la indica tanto como no lo hace.
El planteo comprende niveles de integración crecientes, tal como sucede en el lenguaje.
Tanto deseo, fantasma, pulsión, etc se articulan como elementos del conjunto “estructura
clínica”, como obsesión, histeria, perversión, etc se articulan como elementos del
conjunto de la estructura de las estructuras clínicas. Del lugar desde donde se lo mire,
cada uno de estos términos no es más q un elemento diferencial. Pura diferencia respecto
de todos los otros comprendidos dentro de su conjunto correspondiente de co-variancia.
Tanto deseo, fantasma, pulsión, etc se articulan como elementos del conjunto de
estructura clínica, como obsesión, histeria, perversión, etc se articulan como elementos
del conjunto de la estructura de las estructuras clínicas. Del lugar desde donde se lo mire,
cada uno de estos términos no es mas q un elemento diferencial. Pura diferencia respecto
de todos los otros comprendidos dentro de su conjunto correspondiente de co-variancia.
La clínica presenta en cada caso, tanto en la sincronía como en la diacronía, una pluralidad
de síntomas y fantasías. Desde Freud es sabido q tanto en la histeria como en la obsesión
hay síntomas histéricos y obsesivos. Síntomas fóbicos y rasgos de perversión pueden