
La agenda del equipo directivo
“Siento que el tiempo nunca me alcanza…”
“Estoy siempre corriendo contra el reloj…”
“Entré a las ocho menos cuarto, y cuando miro el reloj y veo que son las cinco,
no entiendo cómo se me pasó el tiempo…”
¿Quién de los directivos no se siente o se ha sentido,
por momentos, identificado con alguna de estas frases?
Marturet, M. (2010)
Reuniones con padres, alumnos que se accidentan, docentes con dudas o
ideas para compartir, ausencias imprevistas, planillas de información a
completar, supervisores de visita. Los quehaceres y responsabilidades del
equipo directivo llenan —y a veces desbordan— cualquier agenda. Ante tareas
tan arduas y diversas, el equipo directivo puede guiarse por cuatro preguntas
centrales:¿cuánto de lo que hace se relaciona directamente con el aprendizaje
de los alumnos?, ¿cuántas veces la urgencia lo desvía de lo planificado?, ¿qué
actividades puede delegar?, ¿cómo puede organizarse mejor?
El equipo directivo trabaja siempre en tres dimensiones:
Dimensión técnico-administrativa: incluye las tareas administrativas,
burocráticas y organizativas. Por ejemplo, atender a proveedores,
completar formularios con información y organizar el uso de los lugares
comunes. Esta dimensión hace al funcionamiento de la escuela como
organización, de ahí su importancia. Sin embargo, es común que el
equipo directivo se vea absorbido por estas tareas, lo que quita tiempo a
las otras dimensiones.
Dimensión socio comunitaria: incluye crear y mantener vínculos hacia
adentro y hacia afuera de la escuela. Hacia adentro, el director define el
gobierno de la institución, y busca que sus decisiones sean viables y
legítimas. Esto implica habilidad para comunicar, generar consensos,
posicionarse como autoridad y atender demandas. Hacia afuera, el
equipo directivo busca conocer el medio social donde la escuela está
inmersa, vincularse positivamente con las familias y articular con las
instituciones que trabajan en temas de infancia y juventud, para crear
redes que articulen políticas sociales relacionadas.
Dimensión pedagógico-didáctica: es la razón de ser del equipo
directivo. Implica saber y coordinar qué y cómo se enseña. El equipo
directivo debe liderar el proceso curricular de la organización: debe
proponer, problematizar y orientar la reflexión sobre las estrategias de
enseñanza y los procesos de aprendizaje de los alumnos; debe orientar
a los docentes ante las problemáticas o dificultades que se presenten;
debe acompañarlos en la planificación, el diseño de secuencias y la
selección de recursos, etc. Toda acción del equipo directivo debe tener
como objetivo mejorar las prácticas educativas de la escuela.