8- Promoción y prevención
Además de aplicar correctamente las medidas de prevención de las ictericias hemolíticas
especialmente en la isoinmunización Rh, y de iniciar sin demora el tratamiento se debe hacer énfasis
en el control que permita la oportuna acción terapéutica, por tal motivo es de interés tras el alta de la
internación conjunta que la valoración clínica de la ictericia sea llevada a cabo por un pediatra o
neonatólogo experimentado.
Todos los RN dados de alta antes de las 48 horas de vida deben ser controlados por un pediatra en el
plazo máximo de 2 días y aquellos con bilirrubina mayor de 5 mg/dL (y por debajo de indicación de
fototerapia) deben ser citados para control clínico y de laboratorio en el plazo de 24 horas. Serán
nuevamente citados a controles posteriores hasta que se compruebe que no existe una tendencia
ascendente en las cifras de bilirrubina. Se debe recomendar, siempre que no exista hipogalactia
(pérdida de peso exagerada), aumentar la frecuencia de las tomas (8-10 en 24 horas). Monitorear peso
e ictericia a diario de ser necesario.
Los RN con edades gestacionales de menores de 37 semanas presentan mayor riesgo de incrementos
importantes de la bilirrubina que los de mayor edad gestacional.
La recomendación de colocar al RN ictérico en un lugar soleado o bien iluminado de la casa no es una
opción científicamente aceptada, y no es aconsejable, como tampoco los suplementos de agua o suero
glucosado.
Para mejor comprensión y cumplimiento por parte de la familia, así como a efectos de tipo legal, se
escribirán en el informe de egreso de la internación conjunta los controles clínicos y de laboratorio
recomendados, así como las pautas de alarma. Una tercera parte de los RN sanos alimentados con
lactancia materna tendrán una ictericia persistente al cabo de dos semanas. Si no hay signos clínicos
de colestasis y la exploración física es normal, se recomienda observación. Si persiste más de tres
semanas convendría determinar una bilirrubina sérica total y directa, y eventual urocultivo.
9.Pronóstico y seguimiento al alta
En la actualidad, dadas las posibilidades de detección y toma de conductas desde la etapa prenatal,
tratamiento precoz, observación y control de recién nacidos de manera ambulatoria hasta obtener
valores que requieran tratamiento y por ende internación y la optimización de los sistemas de
fototerapia, las tasas y el riesgo de kernicterus han disminuído notablemente en las ultimas décadas,
mejorando el pronóstico de la patología. En los casos que requirieron control ambulatorio solamente,
se realizarán controles seriados cada 24 o 48 hs hasta la disminución clínica, por medición
transcutánea o de laboratorio de los niveles séricos de bilirrubina.
En los casos que requirieron internación para tratamiento (fototerapia en la amplia mayoría de los
casos) se realizarán controles seriados cada 24-48hs (bilirrubina sérica) para monitorizar la estabilidad
de los valores de egreso, lejos de los de riesgo, teniendo en cuenta el denominado “rebote”. Asimismo
se realizarán potenciales evocados auditivos de tronco (PEAT) para control a todos los pacientes
externados. En todos los casos se deberá concientizar a los padres la importancia de los controles y las
pautas de alarma.
Bibliografía
1. Bhutani VK, Johnson L, Karen R. Diagnóstico y tratamiento de la hiperbilirrubinemia en el R.N. a
término para una primera semana más segura. Clín Pediátr Norteam. 2004, 4: 791 – 808. 2. Comité de
Estudios Feto Neonatales. Arch Arg Pediatr. 2000; 98: 250-252.