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CAPÍTULO 1 Técnicas MICROSCOPÍA
cuada en una cámara oscura, por lo general durante días a
semanas, la emulsión expuesta se revela con las técnicas fo-
tográcas comunes y el portaobjetos con la muestra se man-
tiene siempre sellado con un cubreobjetos. Los preparados se
pueden teñir antes o después de la exposición y revelado. Por
medio de este procedimiento, se exponen y se revelan los grá-
nulos de plata en la emulsión sobre las moléculas marcadas ra-
diactivamente y aparecen como puntos oscuros que recubren
el sitio de la emisión radiactiva cuando la muestra se examina
con el microscopio óptico (g. 1-8a).
Estos gránulos pueden utilizarse simplemente para indicar
la ubicación de una sustancia o pueden contarse para propor-
cionar información semicuantitativa sobre la cantidad de una
sustancia dada en un sitio especíco. Por ejemplo, después
de inyectar timidina tritiada a un animal, las células que han
incorporado este nucleótido en su ADN antes de dividirse
tendrán aproximadamente el doble de gránulos de plata sobre
sus núcleos que las células que se han dividido después de la
incorporación del nucleótido marcado.
La autorradiografía también puede practicarse sobre cortes
delgados de material incluido en plástico para su observación
con el ME. En esencia, se utilizan los mismos procedimien-
tos, pero como ocurre con todas las técnicas de preparación
de MET, los procesos son mucho más delicados y difíciles; sin
embargo, también producen una resolución mucho mayor y
una detección más precisa (g. 1-8b).
MICROSCOPÍA
Microscopía óptica
Un microscopio, ya sea simple (una sola lente) o compuesto
(lentes múltiples), es un instrumento que amplica una ima-
gen y permite ver más detalles de lo que es posible a simple
vista. El microscopio más simple es una lupa o un par de gafas
o anteojos para leer.
El poder de resolución del ojo humano, es decir, la dis-
tancia a la que deben estar dos objetos para que se vean por
separado (0,2 mm), está determinado por el espacio que hay
entre las células fotorreceptoras contiguas de la retina. La fun-
ción de un microscopio es la de ampliar una imagen a un
nivel en el que la retina pueda resolver la información que,
de otro modo, estaría por debajo de su límite de resolución.
La tabla 1-3 compara la resolución del ojo con la de diversos
microscopios.
El poder de resolución es la capacidad de una lente de mi-
croscopio o sistema óptico para obtener imágenes separa-
das de objetos que están muy cerca unos de otros.
La resolución depende no sólo del sistema óptico, sino
también de la longitud de onda de luz y de otros factores
como el espesor de la muestra, la calidad de la jación y la
intensidad de la tinción. Con una luz de longitud de onda
de 540 nm (v. tabla 1-1), luz proveniente de un ltro verde
para la cual el ojo es muy sensible, y con lentes objetivo
y condensador apropiados, la máxima resolución posible
con un microscopio de campo claro sería de alrededor de
0,2
μm (v. cuadro 1-4, pág. 15 para una descripción del
método de cálculo). Ésta es la resolución teórica y, como
se ha mencionado, depende de que todas las condiciones
Recientemente, los colorantes uorescentes se han com-
binado con sondas de nucleótidos, por lo que es posible vi-
sualizar múltiples sondas al mismo tiempo (g. 1-7). Esta
técnica, llamada
técnica de hibridación in situ con fluores-
cencia (FISH)
, tiene un uso muy difundido en clínica para
las pruebas genéticas. Por ejemplo, una sonda hibridada con
cromosomas en metafase se puede usar para identicar la po-
sición cromosómica de un gen.
La técnica FISH se utiliza
para examinar simultáneamente los cromosomas, la expresión
génica y la distribución de los productos génicos como las
proteínas patológicas o anómalas. En la actualidad, muchas
sondas fluorescentes especícas están disponibles co-
mercialmente y se utilizan en clínica para los procedimien-
tos de cribado para el cáncer cervical o para la detección
de células infectadas con el VIH. La técnica FISH también se
puede utilizar para examinar los cromosomas de los linfocitos
de los astronautas para estimar la dosis de radiación absorbida
por ellos durante su estadía en el espacio. La frecuencia de
translocaciones cromosómicas en linfocitos es proporcional a
la dosis de radiación absorbida.
Autorradiografía
La autorradiografía utiliza una emulsión fotográca que
se coloca sobre un corte histológico para localizar material
radiactivo en los tejidos.
Muchos precursores moleculares pequeños de moléculas más
grandes, como los aminoácidos que integran las proteínas y
los nucleótidos que forman los ácidos nucleicos, se pueden
marcar mediante la incorporación de un átomo radiactivo o
de varios en su estructura molecular. A continuación, se in-
vestiga la radiactividad para detectar las moléculas más gran-
des en células y tejidos. Las moléculas precursoras marcadas
pueden inyectarse en los animales o introducirse en células
u órganos de cultivo. De esta manera, se han estudiado la
síntesis de ADN y la posterior división celular, la síntesis y
la secreción de proteínas por las células y la localización de
los productos sintetizados dentro de las células y en la matriz
extracelular.
Los cortes de las muestras que han incorporado material
radiactivo se montan en portaobjetos. En la oscuridad, el
portaobjetos suele sumergirse en una emulsión fotográca
fundida, produciendo de este modo una película fotográca
delgada sobre su supercie. Después de la exposición ade-
Distancia entre los puntos que se resuelven
Ojo humano 0,2 mm
Microscopio óptico de campo claro
0,2 mm
MEB 2,5 nm
MET
En la teoría
En la práctica
0,05 nm
1,0 nm
Microscopio de fuerza atómica 50,0 pm
MEB, microscopio electrónico de barrido; MET, microscopio electrónico
de transmisión.
TABLA 1-3 Resolución del ojo en comparación
con la de los microscopios