
hormona principal que influye sobre el
crecimiento folicular. Estimula a las
células de la granulosa y de la teca, las
que comienzan a secretar hormonas
esteroideas, sobre todo estrógenos,
hacia la luz folicular. A medida que la
producción de estrógenos en el folículo
dominante se incrementa, la secreción
adenohipofisaria de FSH es inhibida por
feedback negativo. Los estrógenos
continúan acumulándose en la luz
folicular y finalmente alcanzan una
concentración que independiza el
folículo de la FSH para su crecimiento y
desarrollo continuos. Al final de esta
fase folicular, antes de la ovulación, la
concentración de progesterona
comienza a aumentar por efecto de la
LH. La cantidad de estrógenos en la
sangre circulante inhibe la producción
adicional de FSH por la adenohipófisis.
La ovulación es inducida por un gran
aumento de la LH, que ocurre en forma
paralela a un incremento menor de la
FSH. La expulsión del ovocito se
produce unas 34hrs a 36hrs después
del inicio del aumento de la LH o
alrededor de 10 a 12hrs después del
incremento máximo de esta hormona.
La fase luteínica se inicia justo después
de la ovulación, mientras las células de
la granulosa y de la teca del folículo roto sufren una rápida transformación morfológica para formar el cuerpo lúteo. El cuerpo lúteo
secreta estrógenos y grandes cantidades de progesterona. Por acción de ambas hormonas, pero por sobre todo de la progesterona,
el endometrio inicia su fase secretora, indispensable para que el útero esté preparado para la implantación. La LH tiene a su cargo el
desarrollo y mantenimiento del cuerpo lúteo durante el ciclo menstrual. Si la fecundación no ocurre, el cuerpo lúteo se degenera es
unos pocos días a medida que disminuyen las concentraciones hormonales. Si la fecundación ocurre, el cuerpo lúteo se mantiene y
continúa secretando progesterona y estrógenos. La hCG, inicialmente sintetizada por el embrión y luego por la placenta, estimula el
cuerpo lúteo y es responsable de su mantenimiento durante el embarazo.
ATRESIA
Muy pocos folículos ováricos que inician su diferenciación en el ovario embrionario podrán completar su maduración. La mayoría de
los folículos se degenera y desaparece a través de la atresia folicular ovárica. Ésta es mediada por la apoptosis de las células de la
granulosa. Una gran cantidad de folículos sufre atresia durante el desarrollo fetal, las primeras etapas de vida posnatal y la pubertad.
Tras la pubertad, grupos de folículos comienzan a madurar durante cada ciclo menstrual y, normalmente, un solo folículo completa su
maduración.
En la atresia de los folículos primordiales y de los folículos en crecimiento pequeños, el ovocito inmaduro reduce su tamaño y se
degenera. En las células de la granulosa ocurren cambios similares. Los folículos atrésicos se retraen y por último desaparecen del
estroma del ovario a causa de la repetición de episodios de apoptosis y fagocitosis de las células de la granulosa. A medida que las