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LÁMINA 17 Eritrocitos y granulocitos
La sangre se considera un tejido conjuntivo, líquido en carácter, y se compone de elementos figurados y plasma. Los glóbulos rojos
(eritrocitos), los glóbulos blancos (leucocitos) y los trombocitos (plaquetas) constituyen los elementos formes. En conjunto, represen-
tan el 45 % del volumen sanguíneo. Los eritrocitos transportan e intercambian el oxígeno y el dióxido de carbono. Constituyen el 99 %
de las células sanguíneas. Los leucocitos se clasifican como agranulocitos y granulocitos. Los agranulocitos se subclasifican como
linfocitos y monocitos. Los granulocitos, denominados así por el contenido de los gránulos en su citoplasma, incluyen a los neutrófilos,
eosinófilos y basófilos. Cada tipo de glóbulo blanco tiene una función específica en la respuesta inmunitaria y defensiva del organismo.
Por lo general, abandonan la circulación y se introducen en el tejido conjuntivo para realizar su función específica. En cambio, los
eritrocitos sólo funcionan dentro del sistema vascular. Las plaquetas son responsables de la hemostasia y por lo tanto desempeñan un
papel esencial en los casos de lesión a los vasos pequeños.
Los frotis de sangre se utilizan para el examen con microscopio y la identificación de las cantidades relativas de leucocitos cir-
culantes. El frotis de sangre se prepara colocando una pequeña gota de sangre en un portaobjetos de vidrio y luego se extiende a
través de la corredera con el borde de otro portaobjetos. Si se realiza en forma correcta, este método proporciona una capa uniforme
individual de elementos formes de la sangre que se seca al aire y luego se tiñe. Por lo general se utiliza la tinción de Wright, una modi-
ficación de la técnica de Romanovsky. En el examen de la muestra con el microscopio, es útil emplear poco aumento para encontrar
áreas en las que las células de la sangre tienen una distribución uniforme como la que se observa en el frotis en la página superior.
Una vez logrado esto, al cambiar a un aumento mayor, se pueden identificar los distintos tipos de leucocitos y, de hecho, determinar la
cantidad relativa de cada tipo de célula. Un recuento leucocítico normal es como sigue: neutrófilos, del 48,6 % al 66,7 %; eosinófilos, del
1,4 % al 4,8 %; basófilos, de 0 % al 0,3 %; linfocitos, del 25,7 % al 27,6 % y monocitos, del 8,6 % al 9,0 %.
LÁMINA 17 Eritrocitos y granulocitos
Frotis de sangre, ser humano, tinción de
Wright, 200 X.
Esta fotomicrografía muestra con poco aumento parte
de un frotis de sangre en el que las células se distribu-
yen de manera uniforme. La gran mayoría de las células
son
eritrocitos. Debido a su forma bicóncava, la mayor parte de
los eritrocitos aparece en forma de rosquilla. Se ven dos leucocitos,
ambos granulocitos. Un granulocito es un
neutrófilo (N), el otro
es un
eosinófilo (E). Sin embargo, con este aumento, la principal
característica diferencial se encuentra en la tinción de su citoplasma.
Un aumento mayor, como en las imágenes siguientes, permite una
caracterización más precisa del tipo de célula.
Neutrófilosfrotis de sangre, ser humano,
tinción de Wright, 2 200 X.
Los neutrólos exhiben variaciones en el tamaño y la
morfología nuclear que están asociadas con la edad de
la célula. La fotomicrografía de la izquierda muestra el
núcleo de un neutrólo que acaba de pasar la etapa de cayado y ha
entrado recientemente en la circulación. La célula es relativamente
pequeña; su citoplasma exhibe gránulos nos distintivos. El neu-
trólo en la fotomicrografía del medio es considerablemente más
grande y su citoplasma contiene gránulos más nos. El núcleo to-
davía presenta una forma de U, pero en varios sitios la lobulación
(echas) es cada vez más evidente por la constricción del núcleo. El
neutrólo en la fotomicrografía de la derecha muestra una mayor
madurez en virtud de su lobulación muy distintiva. Aquí, los ló-
bulos están conectados por “puentes” nucleares muy delgados. Una
característica muy distintiva asociado con el núcleo de esta célula es
la presencia de un cuerpo Barr (echa), el cual indica que la sangre
se ha extraído de una mujer.
Eosinófilos, frotis de sangre, ser humano,
tinción de Wright, 2 200 X.
Los eosinófilos observados en estas fotomicrografías re-
presentan etapas de madurez diferentes. El eosinólo en la
fotomicrografía de la izquierda es relativamente pequeño y
está empezando a mostrar lobulación. El citoplasma está casi totalmente
lleno de gránulos eosinólos que caracterizan a este tipo de célula. Es
probable que la región menos teñida, desprovista de gránulos, corres-
ponda al sitio del aparato de Golgi (echa). El eosinólo que se muestra
en la fotomicrografía del centro es más grande y su núcleo está ahora
distintivamente bilobulado. En un sitio, se ven tres gránulos denidos
(echas). Debe notarse su forma esferoidal y su tamaño relativo uni-
forme. El eosinólo de la fotomicrografía de la derecha es más maduro y
exhibe por lo menos tres lóbulos. Cuando se juega con el ajuste del foco,
los gránulos de los eosinólos a menudo adquieren un brillo, debido a
su estructura cristalina.
Basófilos, frotis de sangre, ser humano,
tinción de Wright, 2 200 X.
Las células que se muestran aquí son basófilos y también
representan diferentes etapas de maduración. El basólo de
la fotomicrografía de la izquierda es relativamente joven y
pequeño. Los gránulos de los basólos son variables en tamaño y tienden
a oscurecer la morfología del núcleo. Además, son menos abundantes que
los gránulos del eosinólo. El núcleo del basólo de la fotomicrografía
del medio parece bilobulado, pero los gránulos que se encuentran sobre
el núcleo de nuevo tienden a ocultar la forma precisa. Es probable que el
basólo de la fotomicrografía de la derecha sea más maduro. Los gránulos
ocultan casi en su totalidad la forma nuclear. Unas pocas plaquetas de la
sangre (puntas de echa) se ven en varias de las fotomicrografías. Normal-
mente, aparecen como pequeños cuerpos, de forma irregular.
E, eosinófilo N, neutrófilo