
Factores de riesgo no modificables.
• Antecedentes familiares. Se cree que la contribución genética a la hipertensión es de hasta el 50%.
• Cambios en la presión arterial relacionados con el envejecimiento.
• Etnia. La hipertensión no sólo es más prevalente entre personas de etnia negra, también es más grave.
• Resistencia a la insulina y alteraciones metabólicas. la tolerancia anómala a la glucosa, diabetes tipo 2,
hiperlipidemia y obesidad. Este conjunto de factores de riesgo cardiovascular se denomina síndrome de
resistencia a la insulina o síndrome metabólico.
Factores de riesgo modificables.
• Consumo elevado de sal. Es posible que la sal aumente el volumen sanguíneo, lo que eleva la sensibilidad de los
mecanismos cardiovasculares o renales a las influencias del SNS, o que ejerza un efecto a través de algún otro
mecanismo, como el sistema renina-angiotensinaaldosterona.
• Obesidad. Los estudios han identificado una relación entre la hipertensión y el aumento en el índice
cintura/cadera (o sea, obesidad central), incluso cuando se toman en cuenta el índice de masa corporal y el grosor
del pliegue cutáneo. Parece que la grasa abdominal o visceral causa mayor resistencia a la insulina, intolerancia a
la glucosa, dislipidemia, hipertensión y nefropatía crónica que la grasa subcutánea. La evidencia reciente indica
que la leptina, una hormona proveniente de los adipocitos, quizá sea un vínculo entre la adiposidad y el aumento
en la actividad simpática cardiovascular. Aparte de su efecto en el apetito y el metabolismo, la leptina actúa en el
hipotálamo, donde aumenta la presión arterial mediante la activación del SNS.
• Consumo excesivo de alcohol. Se desconoce el mecanismo por el que el alcohol ejerce su efecto en la presión
arterial. Se ha sugerido que los factores del estilo de vida, como la obesidad y la falta de ejercicio pueden ser
elementos acompañantes.
• Ingestión de potasio, calcio y magnesio. Las cantidades bajas de potasio en la dieta también se hanrelacionado
con el aumento de la presión arterial. También se han investigado las relaciones entre la presión arterial alta y la
concentración de calcio y magnesio. Aunque existen informes de presión arterial alta en personas con ingestión
baja de calcio o de descenso de la presión arterial con el incremento en el consumo de calcio, el vínculo entre una
cantidad baja de calcio y la hipertensión no es concluyente. El magnesio sólo disminuye la presión arterial cuando
la concentración de este mineral era baja antes de la complementación.
• Apnea obstructiva durante el sueño. Se han realizado varios estudios que encontraron concentraciones altas de
noradrenalina, endotelina y aldosterona; aumento de la rigidez vascular; activación del sistema renina-
angiotensina; disfunción endotelial; estrés oxidativo; e
hiperactividad del SNS.
Manifestaciones clínicas
Daño orgánico. La hipertensión primaria (esencial) casi siempre es un
trastorno asintomático. Cuando existen síntomas, casi siempre se
relacionan con los efectos de la hipertensión crónica en órganos como
los riñones, corazón, ojos y vasos sanguíneos. La hipertensión es un
factor de riesgo mayor para la ateroesclerosis, ya que favorece y
acelera la formación de placa y su posible rotura. Predispone a todos
los trastornos cardiovasculares ateroescleróticos mayores, como la
cardiopatía coronaria, insuficiencia cardíaca, accidente vascular
cerebral y enfermedad arterial periférica. El riesgo de cardiopatía
coronaria y accidente cerebrovascular depende en gran medida de
otros factores de riesgo, como la obesidad, tabaquismo y
concentraciones altas de colesterol, así como de la predisposición
genética.
DAÑO ORGÁNICO
• Corazón
− Hipertrofia ventricular
izquierda.
− Angina o infarto de miocardio
previo.
− Revascularización coronaria
previa.
− Insuficiencia cardíaca.
• Cerebro
− Accidente cerebrovascular o
ataque isquémico transitorio.
• Nefropatía crónica
• Enfermedad vascular periférica
• Retinopatía