Hematología forense.
Es la aplicación criminalística de la Morfología, Serología y Bioquímica de la sangre.
La Hematología Forense abarca todos los aspectos, tanto reconstructor, como identificador, en el
terreno no solo policial, penal, sino que, además, el civil, por los problemas relacionados con la filiación.
La hematología forense comprende dos ramas las que serán brevemente explicadas a continuación:
Hematología Identificadora.
Es la rama de la hematología forense que se ocupa de identificar sangre. Los procedimientos
empleados están destinados a investigar si es sangre, a qué especie pertenece y en lo posible su
individualización. El trabajo policial (pericial) se ve frecuentemente solicitado a determinar en los
delitos contra las personas, manchas sospechosas de sangre. Su aspecto macroscópico induce
frecuentemente a error, siendo necesario recurrir a las pruebas de laboratorio para obtener el resultado
verdadero. Las muestras sospechosas de líquido hemático, puede ser fresca o antigua, sólida o
líquida, pura o mezclada o aparecer en diferentes soportes. Circunstancias tan variadas exigen del
laboratorio especializado el empleo de técnicas adecuadas condicionadas a la naturaleza, cantidad,
antigüedad, etc., de la muestra a dubitar. Con la muestra sospechosa se procede en el laboratorio a
verificar, mediante pruebas de orientación y de certidumbre, la naturaleza de una mancha.
Data de una mancha de sangre: La antigüedad de una mancha sanguínea sólo puede establecerse
con grandes márgenes de error. Si bien con el tiempo las manchas de sangre cambian de color, y esto
se usa para realizar una conclusión estimativa, también hay técnicas y métodos químicos que se
realizan para poder determinar data de una mancha de manera orientativa.