PREPARACION DEL MATERIAL A SER OBSERVADO EN UN MICROSCOPIO.
Existen dos tipos de preparaciones microscópicas, éstas corresponden a las preparaciones
permanentes y a las preparaciones temporales. Ambas deben ser lo más delgadas posible para dejar
pasar la luz a través de ellas y así lograr una buena observación.
Las preparaciones permanentes son aquellas que se han sometido a un proceso largo de preparación, el
que permite que se mantengan en buenas condiciones para su observación por periodos prolongados de
tiempo. La preparación de estas muestras incluye etapas de fijación del material, el cual es un método
que se utiliza para preservar la morfología y la composición química de las células que componen una
preparación microscópica. Consiste en agregar agentes fijadores a la muestra como acetona,
formaldehído o glutaraldehído, los cuales mantienen las interacciones entre las moléculas (proteínas,
ácidos nucleicos, etc.) y permiten que las preparaciones duren en buen estado durante meses o años.
Posteriormente, viene la etapa de deshidratación, inclusión en parafina, corte de la muestra en capas muy
finas con un micrótomo, colocación de estas capas que contienen la muestra en un portaobjetos,
disolución de la parafina, tinción de la muestra para contrastar las diferentes estructuras celulares y
colocación de un cubreobjetos para proteger la preparación.
Las preparaciones temporales corresponden a cortes frescos del material a observar, los que se
realizan en el momento y tienen una corta duración. Una vez realizados los cortes, se coloca una
gota de agua en un portaobjetos, y en ella se ubica un trozo del material a observar, el que debe
quedar completamente cubierto por el agua. Sobre esta preparación se coloca cuidadosamente un
cubreobjeto, evitando la formación de burbujas que interfieren en la observación microscópica.
Finalmente, se elimina exceso de agua. Las preparaciones frescas también pueden teñirse para ser
observada con mayor claridad.
La citoquímica corresponde a los métodos químicos y físicos por los cuales se logra la visualización
directa de diferentes substancias celulares a través del microscopio. Generalmente se usan diferentes
colorantes que tiñen lípidos, proteínas, carbohidratos o ADN, o sustratos de enzimas específicas que
permiten localizarlas en un sitio celular específico. Algunos ejemplos son:
• Reacción de Millon: Permite reconocer proteínas que contienen residuos de tirosina en sus
cadenas laterales, a través de un reactivo que forma un precipitado rojo.
• Reacción de Diazonio: El agente cromogénico, un hidróxido de diazonio reacciona con
grupos tirosina, triptófano e histidina de proteínas, formando compuestos coloreados.
• Reactivo de Schiff: Permite la detección de ácidos nucleicos, carbohidratos y lípidos que
contienen grupos aldehídos.
• Reacción de Feulgen nuclear: Es la versión específica para ADN en la que se usa el reactivo
de Schiff.
• Tinción de May-Grünwald Giemsa (MGG): tiñe frotis sanguíneo o extendidos de médula
ósea.
• Tinción con Lugol: tiñe los granos de almidón de color azul-morado
• Tinción con floroglucina: tiñe de rojo violeta las paredes celulares lignificadas
• Tinción con azul de metileno: tiñe el protoplasma y las paredes celulares celulósicas.
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