✓ Huesos CORTOS: volumen restringido, 3 ejes son
semejantes. Su forma es variable, cuboidea. Se encuentran
en el carpo y tarso.
✓ Huesos PLANOS: espesor reducido. Predomina la longitud
y el ancho. Constituyen las paredes de la cavidad craneal,
nasal, orbitaria y pelviana. Forman amplias superficies de
inserción muscular.
Además, pueden distinguirse:
✓ Huesos neumáticos: algunos huesos de la cara y del cráneo
presentan cavidades rellenas de aire. Pueden tener
dimensiones reducidas, se las designa celdas (etmoidales,
mastoideas). Cuando adquieren un tamaño mayor, se las
llama senos (maxilar, frontal).
✓ Huesos sesamoideos: reducidas dimensiones. Pueden ser
inconstantes. Se hallan en la articulación
metacarpofalángica del pulgar y metatarsofalángica del
hallux (dedo gordo), entre otros. Anexos a un tendón o
ligamento, se articulan con un hueso de la vecindad.
En la superficie de los huesos existen irregularidades, como
salientes, entrantes y superficies ásperas.
Las eminencias y las salientes adoptan formas variables:
✓ Eminencias articulares: regulares, como la cabeza del
húmero.
✓ Eminencias extraarticulares: variables, irregulares y rugosas,
destinadas a inserciones musculares o ligamentosas. Se
denominan apófisis, protuberancias, crestas, líneas, etc.
Los huesos pueden presentar cavidades, divididas en:
✓ Cavidades articulares: depresiones esferoidales, elipsoidales
o cupuliformes, encajan en una saliente del hueso articular.
✓ Cavidades no articulares: forma variable, se distinguen
cavidades:
▪ De inserción: en ellas se fijan determinados músculos.