FUENTES
POPULISMO:
El líder populista se identifica con la totalidad de la patria, la nación o el pueblo en su lucha
contra la oligarquía. El líder debido a su “honestidad y fuerza de voluntad garantiza el
cumplimiento de los deseos populares” (Torres Ballesteros, 1987: 171). El vínculo que une al líder
con sus seguidores es místico. El líder es la “proyección simbólica de un ideal (...). Se le atribuyen
a menudo cualidades que no posee, pero con las cuales es poco a poco investido por el rito social
de la veneración.” (Martín Arranz, 1987: 84). El haber realizado algún acto extraordinario o fuera
de lo común es uno de los elementos que genera la relación de liderazgo carismático (Willner,
1984).
[…]Los líderes carismáticos invocan mitos. A través de la metáfora son asimilados a íconos de sus
culturas (Willner, 1984: 62-88). En Latinoamérica, los ejemplos de Evita la Madre Dolorosa,
de José María Velasco Ibarra y Haya de la Torre como Cristos Redentores ilustran el
predominio de lo religioso. Marysa Navarro (1982: 62) caracteriza el mito de Eva Perón en los
siguientes términos: Rubia, pálida y hermosa, Evita era la encarnación de la Mediadora, una figura
como la Virgen María que pese a su origen social, por su proximidad compartía la perfección del
Padre. Su misión fue amar infinitamente, darse a los otros y “consumir su vida” por los demás,
punto que se hizo dramáticamente literal cuando se enfermó de cáncer y rehusó interrumpir sus
actividades. Fue la Madre Bendita, escogida por Dios para estar cerca del líder del nuevo mundo:
Perón. Fue la madre sin hijos que se convirtió en la Madre de todos los descamisados, la Madre
Dolorosa que sacrificó su vida para que los pobres, los viejos y los oprimidos puedan alcanzar
algo de felicidad.”
De la Torre, Carlos. “LOS SIGNIFICADOS AMBIGUOS DE LOS POPULISMOS
LATINOAMERICANOS” en Alvarez Junco, José y González Leandri, Ricardo (comps.), El
populismo en España y América, Madrid, Catriel, 1994
PERONISMO
REVOLUCIÓN CUBANA:
Compatriotas:
Yo que al hablar esta noche aquí se me presenta una de las obligaciones más difíciles, quizás,
en este largo proceso de lucha que se inició en Santiago de Cuba, el 30 de noviembre de 1956.
El pueblo escucha, escuchan los combatientes revolucionarios, y escuchan los soldados del
Ejército, cuyo destino está en nuestras manos.
Creo que es este un momento decisivo de nuestra historia: la tiranía ha sido derrocada. La alegría
es inmensa. Y sin embargo, queda mucho por hacer todavía. No nos engañamos creyendo que en
lo adelante todo será fácil; quizás en lo adelante todo sea más difícil.
Decir la verdad es el primer deber de todo revolucionario. Engañar al pueblo, despertarle
engañosas ilusiones, siempre traería las peores consecuencias, y estimo que al pueblo hay que
alertarlo contra el exceso de optimismo.
¿Cómo ganó la guerra el Ejército Rebelde? Diciendo la verdad. ¿Cómo perdió la guerra la tiranía?
Engañando a los soldados.[...]
FRAGMENTO DEL DISCURSO PRONUNCIADO POR EL COMANDANTE FIDEL CASTRO
RUZ, A SU LLEGADA A LA HABANA, EN CIUDAD LIBERTAD, EL 8 DE ENERO DE
1959.
CRISIS DE LOS MISILES:
Discurso de Kennedy. 22 de octubre 1962 (Extracto)
Durante la semana pasada se estableció una inconfundible y evidente prueba del hecho de que se
está levantando ahora una serie de instalaciones de lanzamiento de proyectiles dirigidos en esa
aprisionada isla. El propósito de esas bases no puede ser otro que el de establecer unas
instalaciones capaces de llevar a cabo ataques nucleares contra el hemisferio occidental.
(...) esta transformación de Cuba en una importante base estratégica... constituye una amenaza
explícita para la paz y seguridad de toda América (...)
(...) Nuestra política ha sido de paciencia, como corresponde a una nación fuerte, a la cabeza de
una alianza de carácter mundial (...). no correremos el peligro de una guerra mundial nuclear
prematura o innecesariamente, porque incluso los frutos de una victoria serían amargos en nuestra
boca, pero nunca retrocederemos ante los peligros que en cualquier momento tengamos que
afrontar (...)
Discurso de John Kennedy, Washington, 22 de octubre de 1962.
Carta de Nikita Kruschev a Kennedy. 27-10-1962: (Extracto)
(...) Yo entiendo su preocupación por la seguridad de los Estados Unidos, Sr. Presidente, porque
éste es el primer deber de un Presidente. Pero nosotros también nos perturbamos sobre estas
mismas cuestiones... Usted ha estado alarmado por el hecho que nosotros hemos ayudado a Cuba
con las armas para fortalecer su capacidad de defensa, porque cualquier arma que pueda poseer
Cuba, no puede igualarse con usted, ya que la diferencia en magnitud es muy grande,
particularmente en vista a los medios modernos de destrucción.
Nuestro objetivo ha sido y es ayudar a Cuba, y nadie puede disputar la humanidad de nuestros
motivos, que se orientan hacia permitirle a Cuba vivir apaciblemente y desarrollarse de la manera
que el pueblo desee. Usted desea garantizar la seguridad de su país, y esto es entendible. Pero
Cuba también quiere la misma cosa; todos los países quieren mantener su seguridad. Pero cómo es
que nosotros, la Unión Soviética, nuestro Gobierno, podrá evaluar sus acciones que se expresan en
el hecho que usted ha rodeado a la Unión Soviética con bases militares; rodeado a nuestros aliados
con bases militares; bases militares puestas literalmente alrededor de nuestro país, y estacionó sus
armamentos del proyectil allí. Esto no es secreto... Sus proyectiles se localizan en Bretaña, se
localizan en Italia, y apuntan contra nosotros. Sus proyectiles se localizan en Turquía.
Usted se perturba sobre Cuba. Usted dice que esto lo perturba porque es a 90 millas por el mar de
la costa de los Estados Unidos de América. Pero Turquía nos une; nuestros centinelas patrullan de
un lado a otro y nos ven. ¿Usted considera entonces, que usted tiene el derecho para exigir la
seguridad por su país, y el quitar las armas que usted llama ofensivas, pero no otorga el mismo
derecho a nosotros? Usted ha puesto armas de proyectil destructivos que usted llama ofensivas, en
Turquía, literalmente al lado de nosotros. ¿Cómo entonces puede reconocerse que nuestras
capacidades militares se reconcilien con tales relaciones desiguales entre nuestros grandes
estados? Esto es irreconciliable. Por consiguiente yo hago esta propuesta: Nosotros estamos
dispuestos a quitar de Cuba los medios que usted considera ofensivos. Nosotros estamos
dispuestos llevar a cabo esto y hacer esta garantía en las Naciones Unidas. Sus representantes
harán una declaración al efecto, que los Estados Unidos por su parte, considerado la inquietud y
ansiedad del Estado soviético, quitarán sus medios análogos de Turquía.
¿Por qué me gustaría hacer esto? Porque el mundo entero está ahora temeroso, y espera acciones
sensatas de nosotros. La más gran alegría para todas las gentes, sería el anuncio de nuestro
acuerdo y la erradicación de la controversia que ha surgido.
Éstas son mis propuestas, Sr. Presidente. Respetuosamente suyo, N. Khruschev
Estimado Camarada Fidel Castro:
En nuestro mensaje de octubre 27 al Presidente Kennedy, permitió establecer la pregunta en su
favor, defender Cuba de una invasión, e impedir la guerra. (...) La contestación de Kennedy que
usted aparentemente también sabe, ofrece las seguridades que los Estados Unidos no invadirán
Cuba con sus propias fuerzas, y no dará permiso a sus aliados para llevar a cabo una invasión. De
esta manera el presidente de los Estados Unidos ha contestado mis mensajes del 26 y 27 de
octubre de 1962 positivamente. Nosotros hemos terminado el borrador de nuestra contestación al
mensaje del presidente,... el cual está siendo ahora trasmitido por la radio.
Yo debo decir que entiendo su sentimiento de indignación hacia las acciones agresivas y
violaciones de normas elementales de ley internacional por parte de los Estados Unidos... Ayer
usted derribó uno de éstos, mientras antes usted no lo hizo cuando ellos sobrevolaron su territorio.
Los agresores se aprovecharán de semejante paso para sus propios propósitos. Por consiguiente
me gustaría aconsejarlo de una manera amistosa, el demostrar paciencia, firmeza y más firmeza.
Naturalmente, si hay una invasión será necesario rechazarla por todos los medios. Pero nosotros
no debemos permitir llevarnos lejos por las provocaciones, porque los militaristas desenfrenados
del Pentágono ahora que la solución al conflicto está en la vista, y al parecer en su favor (de
Cuba), mientras creando una garantía contra la invasión a Cuba, están intentando frustrar el
acuerdo, y lo provocan a Ud. con acciones que podrían usarse en su contra. Yo le pido que no
el pretexto para que hagan eso. De nuestra parte, nosotros haremos todo posible para estabilizar la
situación en Cuba, defenderemos Cuba contra una invasión, y le aseguramos las posibilidades para
construir una pacifica sociedad socialista.
Le envío mis saludos, extensivo a todo el grupo de su dirigencia. N. Khruschev.
“REVOLUCIÓN LIBERTADORA” (1955-1958)
“Al pueblo de mi patria: Llego a esta capital desde una tierra clásica en la República Argentina
que acaba de honrar sus blasones hidalgos con una épica página de heroísmo y de muerte para
decir, una vez más, que sin libertad y sin honor, la vida no merece vivirse. El dictador que nos ha
precedido en el Gobierno tenía evidentemente un concepto contrario y pensó que con ventajas
materiales dádivas y sobornos iría, poco a poco, incorporando el virus de su resentimiento
hasta que la cosecha del odio fratricida así sembrado produjese, como fruto natural, el exterminio
de sus opositores[…].
En materia económica, mi deseo sería poner rmino a la inflación por una disminución de la
burocracia a lo que sea realmente necesario. Los caudales públicos son producto del trabajo y no
es justo erigir con ellos una casta parasitaria y ociosa que se beneficie injustamente durante la
labor de los demás. En concordancia con lo dicho, impondré mesura en los gastos públicos para
reducirlos a lo que sea indispensable”
Discurso del presidente de facto general Eduardo Lonardi en plaza de Mayo, el 23 de septiembre
de 1955, luego del golpe de Estado contra el gobierno constitucional de Juan Domingo Perón 24
de Septiembre de 1955
Decreto 4161 del gobierno de facto del general Pedro Eugenio Aramburu que prohíbe elementos
de propaganda e identificación con el peronismo
Artículo 1º
Queda prohibida en todo el territorio de la Nación:
a) La utilización, con fines de afirmación ideológica peronista, efectuada públicamente, o
propaganda peronista, por cualquier persona, ya se trate de individuos aislados o grupos de
individuos, asociaciones, sindicatos, partidos políticos, sociedades, personas jurídicas públicas o
privadas de las imágenes, símbolos, signos, expresiones significativas, doctrinas artículos y obras
artísticas, que pretendan tal carácter o pudieran ser tenidas por alguien como tales pertenecientes o
empleados por los individuos representativos u organismos del peronismo. Se considerará
especialmente violatoria de esta disposición la utilización de la fotografía retrato o escultura de los
funcionarios peronistas o sus parientes, el escudo y la bandera peronista, el nombre propio del
presidente depuesto el de sus parientes, las expresiones "peronismo", "peronista", "justicialismo",
"justicialista", "tercera posición", la abreviatura PP, las fechas exaltadas por el régimen depuesto,
las composiciones musicales "Marcha de los Muchachos Peronista" y "Evita Capitana" o
fragmentos de las mismas, y los discursos del presidente depuesto o su esposa o fragmentos de los
mismos.
Artículo 3 º
El que infrinja el presente decreto-ley será penado:
a) Con prisión de treinta días a seis años y multa de m$n 500 a m$n 1.000.000;
b) Además, con inhabilitación absoluta por doble tiempo del de la condena para desempeñarse
como funcionario público o dirigente político o gremial
c) Además, con clausura por quince días, y en caso de reincidencia, clausura definitiva cuando se
trate de empresas comerciales. Cuando la infracción sea imputable a una persona colectiva, la
condena podrá llevar como pena accesoria la disolución.
GOBIERNO DE FRONDIZI (1958-1962)
Buenos Aires, 27 de marzo de 1962.
Señor presidente del Comité Nacional de la UCRI, doctor don Alfredo García.
Querido correligionario y amigo:
Deseo comenzar esta carta recordando algunas frases del discurso que pronuncié el 9 de febrero de
1957 y que hoy recobran cabal vigencia: “Los hombres que el destino señaló para servir la causa
del pueblo sufrieron siempre los peores embates. Tengo presente el suicidio de Alem, la tentativa
de asesinato de Lisandro de la Torre y su posterior suicidio. A Yrigoyen se lo dejó solo”.
En momentos en que la crisis política que vivimos llega a su máxima gravedad, quiero ratificar
ante usted y demás integrantes de ese comité nacional partidario mi irrevocable determinación de
no renunciar y de permanecer en el gobierno hasta que me derroquen por la fuerza.
Nuestros enemigos -los enemigos del pueblo argentino- quieren mi renuncia. Con mi renuncia se
prepara una parodia institucional, sobre las bases de una democracia restringida que excluya a
todos los sectores populares y, como consecuencia ineludible, una despiadada represión contra el
pueblo, con la que me han amenazado continuamente. Esta es, por lo tanto y, lo digo aquí con
tanta solemnidad, la razón fundamental de mi obstinada y tenaz negativa a renunciar a mi cargo o
terminar con mi vida. Quienes se atrevan a sacarme del gobierno por la fuerza o a eliminarme
físicamente deberán asumir ante la historia la responsabilidad de haber desatado en la Argentina la
represión popular y su inevitable consecuencia: la guerra social. Ellos, si logran sus designios,
abrirán las puertas al comunismo que con tanta vehemencia dicen combatir. […]
En estas horas sombrías de la República puedo comprender cabalmente, con honda emoción
republicana, el drama de ese gran argentino que fue Hipólito Yrigoyen, cuando solo, enfermo y
abandonado, fue derrocado por las fuerzas antinacionales. Felizmente Dios ha querido librarme de
esa dolorosa experiencia, porque mi partido y mis amigos de lucha de toda una vida me han
acompañado con una conmovedora solidaridad que obliga a mi emocionada gratitud y que me ha
recompensado de la soledad y las penurias del poder. Cualquier fuere mi destino, que he
contado con la lealtad de mis amigos y de mi partido y con la comprensión de mi pueblo. No
necesito más. […]
Arturo Frondizi, La conspiración reaccionaria y los objetivos del pueblo argentino, Juventud
UCRI, Buenos Aires, 1962
GOBIERNO DE ILLIA (1963-1966)
“el aspecto más asombroso de la preparación del golpe de Estado es la precisión de su
programación. Confirmado publico de 23 de diciembre de 1965 un artículo titulado ¿Qué
sucederá en 1966?´ que describía minuciosamente el desarrollo de las operaciones militares para
derribar al gobierno. La revista proponía una fecha, el 1 de julio de 1966, y concluía que la caída
del presidente Illia en 1966 era inevitable. A medida que se acercaba la fecha fatídica, más se
hacía oír la voz de los golpistas y más se ampliaba el abanico del golpismo. En 1966, los diarios
daban más espacio a los hechos protagonizados por jefes del Ejército que a lo que involucraban a
las autoridades políticas legales”
Rouquié, Alain. Poder militar y sociedad política en la Argentina. Tomo I, 1943-1973, Emecé, Bs.
As. 1982
REVOLUCIÓN ARGENTINA (1966-1973)
GOBIERNO DE ONGANIA (1966-1970)
La noche de los bastones largos.
"Aquella noche estaba en la ocupación de la Facultad de Filosofía y Letras. Hubo una irrupción de
la infantería que, en mi caso, resultó en un golpe en la cabeza que me dejó desmayado en el patio:
yo recibí efectivamente la visita de un bastón largo. Y esos minutos de desmayo significaron un
cambio muy importante en mi reflexión sobre la universidad y el país... Hacía cuatro años que
había entrado en la universidad y vivía de algún modo el encantamiento de la autonomía
universitaria. De modo que el chichón en mi cabeza fue un alerta sobre lo que iba a pasar en el
país […] En aquel momento tomé con un sentimiento de pena muy profundo la renuncia de
muchos de nuestros profesores. La irrupción de las armas del Estado en los patios y las aulas de la
universidad dio paso también a las medidas de vigilancia: mi fotografía estaría desde entonces en
manos del personal de vigilancia y era considerado persona no grata. […]”
Testimonio de Horacio González (Estudiante de Sociología en 1966.)
Efectivos de la Policía Federal desalojando, por
medio de la fuerza, Una de las facultades de la Universidad de Buenos Aires
Cordobazo
“Todo se prepara para el gran paro. La indignación es pública, notoria y elocuente en todos los
estratos de la población. […] El día 29 de mayo amanece tenso. Algunos sindicatos comienzan a
abandonar las fábricas antes de las 11 horas. A esa hora, el gobierno dispone que el transporte
abandone el casco céntrico. Los trabajadores de Luz y Fuerza de la Administración Central
pretenden organizar un acto a la altura de Rioja y General Paz y son atacados con bombas de gases
[…].
Mientras tanto, las columnas de los trabajadores de las fábricas de la industria automotriz van
llegando a la ciudad. Son todas atacadas y se intenta dispersarlas [...]
El comercio cierra sus puertas y las calles se van llenando de gente. Corre la noticia de la muerte
de un compañero, era Máximo MENA del sindicato de Mecánicos. Se produce el estallido
popular, la rebeldía contra tantas injusticias, contra los asesinatos, contra los atropellos. La policía
retrocede. Nadie controla la situación. Es el Pueblo. Son las bases sindicales y estudiantiles, que
luchan enardecidas. Todos ayudan. El apoyo total de la población se da tanto en el centro como en
los barrios. […]
El saldo de la batalla de Córdoba el Cordobazo es trágico. Decenas de muertos, cientos de
heridos”
Agustín Tosco. “Testimonio del Cordobazo”. En Lannot, Jorge, Amantea Adriana y Sguiglia,
Eduardo. Agustín Tosco, conducta de un dirigente obrero. Buenos Aires, CEAL, 1984.
“Como respuesta a toda la ‘violencia institucionalizada’ lanzada sistemáticamente durante estos
tres años contra los trabajadores, sus organizaciones sindicales, sus derechos y conquistas sociales,
y sobre todo contra su dignidad, se han venido dando desde los sucesos de mayo en Córdoba los
hechos que manifiestan la violencia popular, la violencia de los pobres, la violencia de la justicia.
Con motivo de la huelga ferroviaria y de los paros generales, Rosario, Córdoba, Tucumán y otras
ciudades fueron ocupadas por el pueblo para expresar la protesta legítima contra todos los abusos
económicos, sociales y políticos que viene soportando y contra el mayor abuso que se pretende
continuar: la negación del poder que les corresponde como pueblo, como trabajadores, como
pobres.
La violencia y la conciencia de poder de los pobres se manifiestan así, con estas formas de lucha,
cuando se han cerrado sistemáticamente todas las puertas, todas las posibilidades, cuando todos
los diálogos se endurecen; cuando los ricos, los explotadores, los dueños de la ‘violencia
establecida’ y los usurpadores del poder popular usan y abusan de la fuerza de la prepotencia, de
la represión y del terror”
Elorrio, Juan García. Cristianismo y Revolución. Año III, n. º 20, septiembre - octubre de 1969.
GOBIERNO DE LEVINGSTON (1970-1971)
“[…] el enfoque esbozado por el teniente General Onganía creaba el peligro de desembocar en una
representatividad segmentada, que no canalizara adecuadamente las corrientes de opinión
ciudadana, de acuerdo con la tradición democrática Argentina y, al mismo tiempo, engendraba un
concepto de Estado que podría haber llevado a deformar nuestra esencia republicana.[…]
La Revolución Argentina tiene un solo destinatario, la Nación toda. Y es su pueblo el que debe
realizar el cambio, a través de idealismo de la juventud, de la experiencia de los mayores, de sus
estudiantes, obreros, políticos, empresarios, empleados y hombres de ciencia, en unión y
tolerancia, en orden y plena sujeción a la ley.”
Mensaje emitido por la junta de comandantes el 10 de junio de 1970
Economía:
“Ferrer se propuso reeditar la fórmula nacionalista y populista […]. Un ministro de trabajo de
extracción peronista negoció con la CGT y hubo un impulso salarial distribucionista. Se protega
los sectores nacionales del empresariado, por la vía del crédito y de los contratos de las empresas
del estado. El el compre argentino’ y la ‘argentinización del crédito’ sintetizaban esa política
[…]”
ROMERO, Luis. Breve historia argentina contemporánea. Editorial: Fondo de Cultura
Económica. Pp. 215.
La hora del pueblo
“[…] la fueron hora del pueblo, cuyos artífices Jorge Daniel Paladino, delegado personal de Perón,
y Arturo Mor Roig, veterano político radical […]. Allí se acordaba poner fin a las proscripciones
electorales y asegurar, en un futuro gobierno electo de manera democrática, el respeto a las
minorías y a las normas constitucionales.”
ROMERO, Luis. Breve historia argentina contemporánea. Editorial: Fondo de Cultura
Económica. Pp. 215.
Viborazo:
“confundida entre la multitud la múltiple masa de valores morales es Córdoba por definición, se
anida una venenosa serpiente cuya cabeza pido a Dios me depare el honor histórico de cortar de un
solo tajo”
Declaración de Uriburu en Córdoba
GOBIERNO DE LANUSSE (1971-1973)
GAN (Gran Acuerdo Nacional)
“En determinadas circunstancias especiales en la vida del país, las FFAA han debido asumir
transitoriamente el poder del Estado, pero nunca con el objetivo de perpetuarse en él
indefinidamente. Fieles a sus convicciones y tradición democrática, siempre han promovido y
facilitado la participación activa e imprescindible de la ciudadanía que integran para, en común,
realizar la tarea de resolver el futuro de la Patria. En la hora presente, una vez más, anhelan y
reclaman esa participación. Para hacerla efectiva es indispensable superar los prejuicios y
antinomias que pertenecen al pasado y que sólo han servido para perturbar la cohesión nacional.
Todos los argentinos, con la única excepción de los muy jóvenes, debemos sentirnos responsables
de lo sucedido en nuestro país en las últimas décadas. La historia pronunciará al respecto el juicio
definitivo, mas hoy adquiere mayor relevancia la responsabilidad que compartiremos, en el acierto
o en el error, en la elección de los caminos que nos conducirán al porvenir de grandeza que nuestra
dignidad nos exige. El GAN es el imperativo de la hora presente. Solo así se podrá llevar a feliz
término la gran empresa de encauzar al país en la senda de la libertad, el progreso y la justicia,
como condición básica para el pleno restablecimiento de una democracia representativa, eficiente
y estable […]”
Alejandro Agustín Lanusse, Mi testimonio, Buenos Aires, Editorial Lasserre, 1977.
MASACRE DE TRELEW
“[…] alrededor de las 3.30 de esa madrugada nos despertaron dando patadas sobre la puerta de las
celdas y haciendo sonar violentamente pitos por el mismo ventanuco. "Además, por primera vez,
abrieron todas las celdas. Antes siempre lo hicieron celda por celda. Nos ordenaron salir y
colocamos de espaldas a las puertas de las celdas. Nos dieron la orden de bajar la vista y poner el
mentón sobre el pecho.
Sentí entonces, casi de inmediato, dos ráfagas de ametralladora. Pensé en fracción de segundos
que se trataría de un simulacro con balas de fogueo. Vi caer a Polti que estaba de pie sobre la celda
N' 9, a mi lado; y de modo casi instintivo me lancé dentro de mi propia celda. Otro tanto hizo
Delfino. De boca ambos en el suelo, Delfino a mi derecha, permanecimos en esa posición, en
silencio, entre tres y cuatro minutos.
Durante ese breve lapso escuché una o dos fagas de ametralladora al comienzo, luego varios
tiros aislados de distinta arma, gemidos y ayes de dolor y respiraciones agotadas o sofocadas.
Luego se introdujo en la celda, pistola en mano, el oficial de marina Bravo. Nos hizo poner de pie
con las manos en la nuca.
Dirigiéndose a mi me requirió en tono muy duro -parecía muy agitado- si iba o no a declarar.
Respondí negativamente y sin nuevo diálogo ni espera me disparó un tiro en el estómago con su
pistola calibre 45. No apuntó y disparó desde la cintura. Acto continuo le disparó a Delfino.”
Testimonio de Alberto Camps
“vi los cuerpos amontonados tirados en el piso de la entrada, los detenidos inmóviles uno encima
del otro, acribillados, hechos un colador de tiros. Al fondo del pasillo había sangre, algunos se
arrastraban y se escuchaban quejidos de dolor”
Testimonio de Agustín Magallanes.
Campaña política de Cámpora:
VUELTA A LA DEMOCRACIA (1973-1976)
GOBIERNO DE CÁMPORA (1973)
“El 25 de mayo de 1973, asumió el presidente Héctor J. Cámpora, y el 20 de junio retorno al país
Juan D. Perón. Ese día, cuando se había congregado en Ezeiza una inmensa multitud […]. El 13
de Julio, Cámpora y el vicepresidente Solano Lima renunciaron […]. En septiembre se realizaron
las nuevas elecciones y la fórmula Perón- Perón que el líder compartió con su esposa Isabel
(María Estela Martínez) alcanzó el 62% de los votos.”
ROMERO, Luis. Breve historia argentina contemporánea. Editorial: Fondo de Cultura Económica.
Pp.226
[...] la breve presidencia de Cámpora, entre el 25 de mayo y el 12 de junio de 1973, corresponde al
momento de la movilización generalizada y triunfalista de las fuerzas sociales que asocian el
regreso de Perón con la posibilidad de introducir cambios mayores [...] En síntesis, este primer
momento coloca en el centro de la escena la imagen de una sociedad movilizada para el cambio, y
tiene por actores principales a la juventud, a sectores del sindicalismo combativo y a intelectuales
ligados a la modernización desarrollista.
Maristella Svampa. EL POPULISMO IMPOSIBLE Y SUS ACTORES 1973 1976 en Daniel
James (Dir.), Nueva Historia Argentina, 19551976, volumen IX Buenos Aires, Sudamericana,
2003.
El corto período del gobierno de Héctor J. Cámpora fue álgido en confrontaciones políticas,
caracterizándose por el alto nivel de la movilización de masas, entendiendo por ésta no solo la
movilización física, que la hubo y en grandes magnitudes, sino también y particularmente, la
movilización política, el alto nivel de involucramiento de diversos sectores habitualmente
desmovilizados, en los procesos políticos.
Flabián Nievas: Cara y ceca. Las tomas de Medios de Difusión Masiva durante el gobierno de
Cámpora, Dossier: CICSO: Marxismo, Historia y Ciencias Sociales en la Argentina, en Razón y
Revolución n°6, otoño de 2000.
DEVOTAZO
"el 25 de mayo de 1973 se produjo el denominado “Devotazo”. Fue la movilización de miles de
manifestantes hacia la cárcel de Villa Devoto, en Buenos Aires, pidiendo por la liberación de los
presos políticos allí detenidos. [...] este “Devotazo” asumió el carácter de un hecho irresistible, una
expresión de la fuerza de los hechos, natural corolario de un proceso histórico social. Asimismo,
legitimó, sin distinciones, las formas de resistencia desarrolladas durante la dictadura que
terminaba. "
María Cecilia Corda. Las vanguardias políticas de los años 70: la experiencia del PRT ERP,
desajuste y distanciamiento de la realidad. FLACSO Sede Académica Argentina.
"Por un lado, el “devotazo” asumió el carácter de un hecho irresistible, una expresión de la fuerza
de las cosas, natural corolario de un proceso histórico social. Por el otro, legitimó, sin grandes
distinciones, todo aquel as formas de resistencia desarrolladas en contra de la dictadura. Desde
esta perspectiva, conllevaba la justificación de la violencia de la guerrilla como respuesta a la
violencia del Estado. Por último, para las Fuerzas Armadas y otros sectores de la derecha, no sólo
ponía en evidencia la orientación ideológica del gobierno recién asumido, sino que los confrontaba
a las futuras consecuencias de la liberación de los principales dirigentes de las organizaciones
armadas que venían desarrollándose en los últimos años. "
Maristella Svampa. EL POPULISMO IMPOSIBLE Y SUS ACTORES 1973 1976 en Daniel
James (Dir.), Nueva Historia Argentina, 1955 -1976, volumen IX Buenos Aires, Sudamericana,
2003.
MASACRE DE EZEIZA:
"Un hecho que a mi juicio resulta fundamental para todo lo que vino después fue el
enfrentamiento que se produjo en Ezeiza un mes después de que Cámpora asumiera la presidencia.
Hay para el regreso de Perón una concentración en Ezeiza, en donde todo el aparato sindical y
político antiguo del peronismo armó una emboscada. Se montó un verdadero arsenal de armas en
el palco y, cuando se acercaban las columnas de Montoneros y de la juventud peronista, fueron
baleados desde el palco. Eso distorsionó el sistema político, el equilibrio interno de fuerzas dentro
del peronismo y se produjo un fenómeno incontrolable para todas las partes involucradas."
Testimonio de Horacio Verbitsky
De ese día tengo memoria muy fragmentaria. Había corridas, había que ayudar porque había
mucha gente que estaba lastimada, herida y nos metimos en unas ambulancias que habíamos
llevado nosotros de la municipalidad. Nadie sabía bien cómo había sucedido. Después nos fuimos
enterando.
Testimonio de Eduardo Duhalde
Nos fuimos realmente de Ezeiza sin saber qué había pasado, porque todo ocurrió atrás del palco.
Lo que recuerdo de aquel acto es la desazón más increíble del acto más grande que haya visto en
la Argentina y fuera de la Argentina, sin orador, sin nada. Una multitud de gente. Millones,
muchísima gente, hasta el horizonte de gente. Y la gente se fue con una tristeza y una desazón que
no olvidaré jamás.
Testimonio de Mario Firmenich

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