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Fisiología
Con surfactante, el mismo pequeño alvéolo permanecerá
abierto (inflado con aire) porque la presión de colapso se
ha reducido.
El surfactante es sintetizado por las células alveolares de
tipo II a partir de ácidos grasos. La composición exacta del
surfactante sigue siendo desconocida, pero el constituyente
más importante es la dipalmitoil fosfatidilcolina (DPPC).
El mecanismo por el cual la DPPC reduce la tensión super-
ficial se basa en la naturaleza amfipática de las moléculas
de fosfolípido (hidrofóbica en un extremo, hidrofílica en
el otro). Las moléculas de DPPC se alinean ellas mismas
sobre la superficie alveolar, con sus porciones hidrofóbicas
que se atraen entre ellas y sus porciones hidrofílicas que se
repelen. Las fuerzas intermoleculares entre las moléculas
de DPPC rompen las fuerzas de atracción entre las molé-
culas líquidas que tapizan los alvéolos (responsables de la
tensión superficial elevada). De esta forma, cuando existe
surfactante, la tensión superficial y la presión de colapso se
reducen y los alvéolos pequeños se mantienen abiertos.
El surfactante proporciona otra ventaja para la función
pulmonar: aumenta la adaptabilidad pulmonar, lo que
reduce el trabajo de expandir los pulmones durante la ins-
piración. (Hay que recordar, a partir de la
figura 5-11, que
el incremento de la adaptabilidad de los pulmones reduce
la fuerza de colapso a un volumen determinado, por lo
que es más fácil que los pulmones se expandan.)
En el síndrome de dificultad respiratoria neonatal
falta surfactante. En el feto en desarrollo, la síntesis
de surfactante empieza temprano, en la semana 24 de
gestación, y casi siempre está presente en la semana 35.
Cuanto más prematuramente nace el niño, menos proba-
ble es que exista surfactante. Los recién nacidos antes
de la semana gestacional 24 nunca tendrán surfactante y
los recién nacidos entre las semanas 24 y 35 tendrán una
cantidad indeterminada de surfactante. Las consecuencias
de la falta de surfactante en el recién nacido son que, sin
él, los alvéolos pequeños tendrán una tensión superficial
aumentada y presiones elevadas, y por tanto se colapsarán
(atelectasia). Los alvéolos colapsados no están ventilados
y, por tanto, no pueden participar en el intercambio de
gases (esto se denomina cortocircuito (shunt), se trata
más adelante en el capítulo); en consecuencia, aparece
hipoxemia. Sin surfactante, la adaptabilidad pulmonar
estará reducida y el trabajo para inflar los pulmones
durante la respiración estará aumentado.
RELACIONES DEL FLUJO AÉREO, LA PRESIÓN
Y LA RESISTENCIA
La relación entre flujo aéreo, presión y resistencia en los
pulmones es análoga a la relación en el sistema cardio-
vascular. El flujo aéreo es análogo al flujo sanguíneo, las
presiones del gas son análogas a las presiones del fluido y
la resistencia de las vías aéreas es análoga a la resistencia
de los vasos sanguíneos. La siguiente relación nos resulta
ahora familiar:
Q=
P
___
R
donde
Q = Flujo aéreo (ml/min o l/min)
P = Gradiente de presión (mmHg o cm H
2
O)
R = Resistencia de la vía aérea (cm H
2
O/l/s)
En otras palabras, el flujo aéreo (Q) es directamente
proporcional a la diferencia de presión (
P) entre la boca
o la nariz y los alvéolos, e inversamente proporcional a
la resistencia de las vías aéreas (R). Es importante com-
prender que la diferencia de presión es la fuerza impulsora
(sin una diferencia de presión, el flujo aéreo no tendrá
lugar). Para ilustrar este punto, hay que comparar las pre-
siones en diferentes fases del ciclo respiratorio, en reposo
(entre las respiraciones) y durante la inspiración. Entre
las respiraciones, la presión alveolar iguala a la presión
atmosférica; no existe gradiente de presión, no hay fuerza
impulsora y no hay flujo aéreo. Por otro lado, durante la
inspiración, el diafragma se contrae y esto incrementa el
volumen pulmonar, lo que disminuye la presión alveolar
y establece un gradiente de presión que impulsa el flujo
aéreo al interior de los pulmones.
Resistencia de la vía aérea
En el sistema respiratorio, como en el sistema cardio-
vascular, el flujo es inversamente proporcional a la
resistencia (Q =
P/R), que está determinada por la ley
de Poiseuille. Por tanto,
R =
8
l
___
r
4
donde
R = Resistencia
= Viscosidad del aire inspirado
l = Longitud de la vía aérea
r = Radio de la vía aérea
Hay que tener en cuenta la relación poderosa que existe
entre la resistencia (R) y el radio (r) de las vías aéreas
a causa de una dependencia de la cuarta potencia del
radio. Por ejemplo, si el radio de una vía aérea disminuye
según un factor 2, la resistencia no aumenta al doble, sino
que aumenta multiplicada por 2
4
(16 veces). Cuando la
resistencia aumenta 16 veces, el flujo aéreo disminuye 16
veces, un efecto muy importante.
Los bronquios de tamaño medio son los lugares donde
se encuentra la mayor resistencia de la vía aérea. Podría
parecer que las vías aéreas más pequeñas proporcionarían
la mayor resistencia al flujo aéreo, de acuerdo con la
relación inversa de cuarta potencia entre la resistencia y
el radio. Sin embargo, debido a su disposición en paralelo,
las vías aéreas más pequeñas no tienen la mayor resisten-
cia. Hay que recordar que cuando los vasos sanguíneos
están dispuestos en paralelo, la resistencia total es menor
que las resistencias individuales (v. cap. 4).
Cambios en la resistencia de la vía aérea
La relación entre la resistencia de la vía aérea y el diá-
metro de la misma (radio) es una relación significativa,