
*Defensa y constitución del Inconciente:
Existe una tendencia defensiva normal, que es la resistencia a guiar la energía psiquica de
manera que genere displacer. Esta tendencia no puede ser vuelta contra percepciones, solo
contra recuerdos y representaciones del pensar.
Es inocua (no dañina) siempre que se trate de representaciones que en su momento
estuvieron enlazadas con displacer, pero no pueden generar displacer actual.
Esto se encuentra entrelazado con el principio de constancia. Cuando en la vida de un sujeto
suceden representaciones que no puede tolerar, es decir, inconciliables, entonces la defensa
lo que hace es quitarle la suma de excitación, el afecto a esa representación, y la separa de las
representaciones concientes: en el caso de las neurosis obsesivas, este afecto se mueve a otra
representación (por falso enlace) y en el caso de la histeria, la defensa manda a inervar el
afecto a una parte del cuerpo (por conversión).
La defensa de vuelve nociva cuando se dirige contra representaciones que pueden desprender
displacer nuevo, también siendo recuerdos.
Con efecto retardado, un recuerdo produce 1 afecto mas intenso que la vivencia en su
momento mismo. Para que esto suceda, solo hace falta que entre la vivencia y su repetición
en el recuerdo se interpole la pubertad, por la cual el sujeto logra entender la vivencia sexual.
*El valor del nexo:
Se comprende por nexo a las asociaciones que articula el sujeto a una vivencia posterior a la
vivencia sexual infantil , en la cual por medio de ciertas representaciones compartidas, es
decir, que se repiten en ambas situaciones (como en el caso Emma “vestidos”) se permite
una nueva comprensión (a causa de la llegada de la madurez sexual) y que de alguna manera
significa algo que en su momento no significaba, es decir, genera un displacer nuevo,
adquiriendo el carácter de vivencia traumática (“abuso sexual” en Emma).
Así existe una serie de articulaciones, entre la 1er vivencia de la infancia y la posterior con
un alto valor de importancia para la solución de la neurosis.
Una escena sola, separada, no es en si patógena, sino que lo es en función del nexo y de otra
escena. De ahí el valor y la importancia del nexo.
*La “salud aparente” y el retorno de lo reprimido:
Refiere a las ultimas instancias en la trayectoria de la neurosis, luego de que suceda la
vivencia traumática sexual prematura, y su posterior represión (a causa de una ocasión
posterior que despierta, gracias a los nexos asociativos, dicho recuerdo, llevando a la
formación de un síntoma primario).
Se produce según Freud, un estadío de “defensa lograda” , de salud aparente, salvo por la
generación de un síntoma 1ario. Y finalmente desemboca el estadío en que las
representaciones reprimidas retornan, y en la lucha entre ellas y el Yo, forman nuevos
síntomas, los de la enfermedad propiamente dicha.
Entonces el retorno de lo reprimido coincide con el fracaso de la defensa, que es algo que
sucede siempre.
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