Final Psicodiagnóstico
Proceso psicodiagnostico
El PSD es un campo específico de la psicología, es un proceso vincular y se trata de una investigación
clínica que se inicia para resolver preguntas aplicando técnicas de exploración psicológica que
componen una batería de test. Se consideran un espacio de integración entre el marco teórico y
los saberes metodológicos. Es un proceso dinámico (por eso no administramos todo en un solo
día) y a través de este proceso se obtiene una necesaria comprensión del sujeto para tomar
decisiones de manera informada.
Aspectos técnicos Son los datos:
● Entrevista
● Instrumento (técnicas):
- Bender - HTP y dos personas en relación - Desiderativo - Alexitimia (TAS-20) - Rorschach Se aplican
de lo menos estructurante y menos ansiógeno a lo más estructurante y más ansiógeno
Marco teórico Se utiliza para interpretar. El enfoque de la materia apunta a una lectura clínica a fin
de captar el caso singular en su subjetividad y dinámica psíquica. Para ello será necesario aplicar
los principios técnicos de recurrencias y convergencias, realizando un estudio configuracional de
la batería psicodiagnóstica en vez de seleccionar indicadores aislados que implican ciertos sesgos
en la interpretación. Dentro del marco teórico encontramos el psicoanálisis de Freud (proceso
secundario y primario) y el psicoanálisis de Kernberg que toma como base a Klein. Utilizando la
teoría de relaciones objetales de Otto Kernberg, arribamos a un diagnóstico estructural que se
compone del diagnostico descriptivo (sintomas y conductas) diagnostico genetico (historia familiar)
y la comprensión de características estructurales intrapsíquicas del sujeto.
Conceptos generales Evaluación: procedimiento por el cual se comprende y analiza un fenómeno
concreto (modelo teórico más herramientas). A través de la obtención de datos se arriba a
conclusiones.
Evaluacion psicologica: Rama específica del quehacer profesional del psicólogo que puede
desarrollarse en distintas campos (clínico, laboral, jurídico, comunitario) Es el análisis y
comprensión de los fenómenos psi. Se propone estrategias metodológicas con el fin de obtener
datos.
Proceso psicodiagnóstico: es una subárea de la evaluación psicológica, es un proceso a través del
cual se construyen juicios clínicos (formulaciones acerca del paciente) a partir de la comprensión
del sujeto o grupo. Para esto es necesaria una descripción muy completa de todas las facetas y
niveles de los mismos. Es un proceso vincular que se desarrolla por etapas (entrevista inicial;
administracion; devolución; informe) Es un continuum técnico.
Ciencias nomotécnicas: busca leyes, estudia el discurso de objeto (generalidad) Ciencias
ideográficas: describe acontecimientos, estudia el discurso del sujeto (singularidad)
Objeto del psicodiagnóstico (Casullo): es el sujeto total, se obtiene a través de un enfoque
estructural evaluando:
- Sus relaciones objetales - El concepto de mismo y sus vínculos - Mecanismo de defensa - Su
relación con la realidad - Su historia - Sus síntomas
Objetivo del psicodiagnóstico: es una vinculación triangular entre demanda, entrevistado y
entrevistador. Esa demanda es demanda de saber, es fundamental para determinar el objetivo del
psicodiagnóstico. Este objetivo es lo que guiará el proceso, la demanda determina los objetivos,
la batería del test y las características del informe.
Fundamentos teórico-clínicos: a la psicología proyectiva la constituyen una serie de conceptos
sobre la personalidad desde un enfoque dinámico que considera a toda la conducta como activa
e intencional. La hipótesis proyectiva es que toda conducta de una persona revela su personalidad
individual.
Dispositivo del psicodiagnóstico: es un proceso vincular que apunta a conocer la dinámica interna
de cada caso tomando las producciones del sujeto como textos a leer. A partir de la administración
de las técnicas de obtiene datos que cuando se los pone en relación se extraen indicadores a
partir de una lectura dinámica, a partir de un modelo teórico. El modelo teórico en este caso es la
teoría de relaciones objetales de Otto Kernberg.
Modos de interpretación, estatus de los indicadores
- Interpretación empírica: diagnóstico: Basado en los indicadores. A partir de la existencia de
constelaciones de indicadores para cada una de las entidades psicopatológicas. Puede haber
casos con indicadores de más de un cuadro.
- Interpretación conceptual: entender el nexo entre lo que aparece en la técnica y lo que le sucede al
sujeto. El marco teórico es el que da ese nexo. Un material psicodiagnóstico se puede leer desde
cualquier marco teórico pero nunca sin uno.
Encuadre: es la explicación al sujeto de las distintas fases que comprende el proceso. También
consiste en la transformación de cierto número de variables en constantes, funciona como una
especie de estandarización de la situación psicodiagnóstica que se le ofrece al consultante.
Estabiliza la situación y proporciona información a través del uso que hace el consultante de ellas.
Es muy importante el diseño del encuadre para poder evaluar las modificaciones que introduce en
él la personalidad del consultante. Implica un cierto artificio técnico que opera como marco de
referencia que le permite al entrevistador inferir los significados que subyacen en la conducta del
entrevistado. Es lo constante e invariable y el aspecto dinámico de la entrevista lo aporta el
entrevistado al configurar libremente esta situación, lo que varía en una entrevista depende de las
características personales de un sujeto.
Definición subjetiva: es lo que el consultante trae a la situación de test. Pueden ser miedos,
exigencias, suposiciones y expectativas reales o imaginadas esto ejerce una intensa influencia en
el desempeño de las pruebas. Nuestra primera tarea será hacernos cargo de esta definición
subjetiva y realizar el esclarecimiento a través de una nueva definición objetiva conjunta de la
situación de test, de nuestros objetivos y propósitos, de los modos de hacerlo y a partir de esto se
va a dar lugar al contrato.
Objetivos de la entrevista inicial:
- contar con información sobre el sujeto para planificar la batería de test. - Permitir que el sujeto hable
libre y ampliamente de sí mismo - Hacerse cargo de la definición subjetiva - Permitir que el sujeto
pueda incluir tanto aspectos difíciles de su vida como aquellos más satisfactorios - Explicitar el
encuadre - Establecer el grado de coherencia y discrepancia entre lo verbalizado y lo que
captamos a través del lenguaje no verbal.
- Averiguar el motivo de consulta que se divide entre el motivo manifiesto el síntoma que preocupa
y el latente que es el mas subyacente, profundo e importante. - Motivar al sujeto e involucrarse en
el proceso PSD; que nos plantee preguntas acerca de si mismo y que le gustaría esclarecer o
aclarar.
Objetivos entrevista de devolución:
- es el espacio jerarquizado dentro del PSD para articular la promoción de cambios y facilitarle al
sujeto la experiencia de un vínculo en el cual poder interrogarse acerca de si mismo.
Disociación instrumental (herramienta metodológica): es el mecanismo por el cual el entrevistador
opera en parte identificándose proyectivamente con el entrevistado y e parte disociando para
permanecer fuera de esta identificación. El entrevistador debe entrar en situación comprometerse
en lo que le pasa al consultante pero a la vez salir de ella para no perder su actitud de experto y
continuar con su papel de observador.
- La identificación favorece la relación empática de comunicación y entendimiento para ponerse en el
lugar del otro. - La disociación permite mantener una distancia óptima, facilita el estar
suficientemente cerca del sujeto como para poder entender lo que le sucede sin ligarse afectivamente
en forma indiscriminada a este.
Entrevista diagnóstica estructural: llamada así por su autor Otto Kernberg, tiene como objetivo la
diferenciación diagnóstica entre las tres estructuras psicopatológicas. Esta incorpora:
- una aproximación descriptiva de los sintomas y conductas observables. - una aproximación
genética los antecedentes familiares - comprension de las caracteristica intrapsíquicas del
paciente - la organización permanente del contenido de complejos inconscientes.
Recursos técnicos de la entrevista estructural
- Observación - Disociación instrumental - Clarificación - Confrontación
Personalidad: es una totalidad con una organización de relativa estabilidad, unidad e integración.
Es definida por su carácter sistémico, por un orden sujeto a reglas de organización y no es
observable de modo directo. Es la expresión y resultado de la organización y del funcionamiento
de la estructura que subyace. Es el resultado del interjuego entre el conflicto latente, las defensas,
el cuerpo, la mente, el mundo cultural, vincular, las crisis evolutivas de la vida y de los sucesos
vitales sociales, y las acciones que atañen a la predicción, pronóstico y estrategias
psicoterapeuticas.
Clinica de la pantalla: Es una metáfora entre proyector y pantalla. La técnica se ve como pantalla
donde se registran los procesos mentales del sujeto. El psicólogo está a cargo del “revelado”. Se
utiliza el término pantalla porque sirve a la presencia de un referente externo o pantalla que se ve
aquí en la estandarización de los test. Sirve para el paciente porque es un espacio transicional o
pantalla mediadora en donde reflejarse y a veces reconocerse en donde expresa aspectos
disímiles del si mismo. Sirve al psicólogo porque, a través de ella, puede acceder a la organización
y funcionamientos mentales tomando contactos con situaciones humanas de sufrimiento y
emerger de ellas indemne.
Salud: implica enfrentar los conflictos vitales con capacidad para una reequilibración e integración
interna. Supone la capacidad para gozar del trabajo y del placer, implica establecer vínculos
estables, aprender activamente, buscar nuevos logros, manifestar y compartir placer aun dentro
de estructuras de personalidad que se consideran patológicas. Según Alock puede pensarse en
términos de libertad (para pensar, para actuar sin compasión e inhibición, para sublimar, para
establecer y gozar de vinculos) La enfermedad o patología seria la rigidez de respuestas y de
conductas, la cristalización, la imposibilidad de cambios saludables. Es el desequilibrio y la
descompensación sin la posibilidad de reintegración homeostatica.
Normalidad: Es la adecuación dentro de cualquier estructura. Integración entre las pulsiones y
defensas, lo hereditario y lo adquirido. Los tipos son estadísticos, normativos (social) o clinicos
(normalidad dentro de un continuum). A fines de salud se habla de conducta normativa en
contraposición a la conducta normal.
Normatividad: es la capacidad de fluctuar entre la realidad externa y la interna construyendo un eje
por el que transcurra la existencia y por el que se conforma una singularidad. Nos importara
reconocer la normatividad del sujeto en tanto subyace un hilo narrativo, a veces, de gran
estabilidad y continuidad y, otras veces, fisurado o desarticulado. La normalidad que nos interesa
es la construida por el sujeto a lo largo de la historia de su vida, puede ser sana o patológica. La
normatividad implica la polaridad dinámica de la vida. Rausch afirma que “el hombre normativo
es capaz de utilizar nuevas normas en función de las fluctuaciones de sus requerimientos externos
e internos”. No habría entonces conducta normal sino normativa.
Juicio clínico: son los pasos a seguir en la elaboración de hipótesis diagnósticas. Descriptivamente
un juicio clínico es un proceso de transformación de datos, el psicólogo intenta llegar a la
compresión de otra persona que implica atribuir un sentido a la conducta de esa persona. para
ello selecciona jerarquiza, ordena, compara, busca recurrencias, integra, intenta en definitiva que
su hipótesis está sustentada por la reiteración de datos similares que la refuercen o por la
convergencia de datos que le den coherencia. Podemos reconocer por lo menos la incidencia de
tres variantes:
1) El modelo teórico que el psicologo maneja circunscribe la naturaleza de los problemas que va a
abordar y el tipo de juicio clínico que va formular. Hault plantea que el proceso diagnóstico
comienza con la identificación de variables en el material clinico a traves de un proceso empático
y de inferencia primaria. En un segundo momento que lo denomina inferencia secundaria el
clínico elabora su descripcion y evaluación psicodiagnóstica. La utilización de la teoría
psicoanalítica como modelo en el proceso psicodiagnostico y el psicoterapeutico confiere un papel
hegemónico a la inferencia y a la interpretacion para acceder al conocimiento de los procesos
internos que subyacen a las conductas manifiestas. Interpretar es ir del texto manifiesto al texto
latente, traducir, recorrer el camino de los significantes a sus significados.
2) Entrenamiento y experiencia del psicólogo: cuanto mayor sea ésta, mayor será su posibilidad de
abordaje de dicho material con eficacia para la obtencion de informacion mas rica. Esto depende
de la habilidad del psicólogo para encontrar e integrar indicios significativos.
3) Apertura del psicólogo: apertura a su propia y discriminada experiencia interna, su capacidad de
empatía, el ,aneja de la contratransferencia y su sensibilidad para captar el material clínico y los
indicios sugerentes. Estos son factores relevantes en su habilidad para hacer juicios acerca de la
experiencia interna de otros.
Herramientas metodológicas:
- Escucha - Clarificación - Confrontación - Observación - Inferencias -
Al analizar una batería de tests, se llama recurrencia a la reiteración de un mismo indicador en la
misma o en diversas técnicas de la batería (por ejemplo en varias zonas de un gráfico o en gráficos
diversos se dibujan micrografías).
- En cambio, se llama convergencia a la reiteración de un mismo concepto que se expresa a través
de indicadores similares o disímiles dentro de la misma o diferentes técnicas. Por ejemplo si no se
dibujan los ojos en una figura humana y tampoco las manos, estamos en presencia de dos
indicadores diferentes que darían cuenta de lo mismo (dificultades en el contacto o la
comunicación).
Diferenciación entre estructura, cuadro y estilo Estructura: es el modo de organización más
profunda del individuo. Otto Kernberg la define como la configuración u organización (que tiene
elementos fijos y variables) relativamente estable de los procesos mentales. Es relativamente
estable porque hay fluctuaciones pero la estructura siempre es la misma. Dentros de los procesos
mentales esta la internalización de las relaciones objetales, esto es algo que se inscribe en el
psiquismo no viene con algo dado (diferencia con Klein). Por ello Otto Kernberg la define como
“configuraciones relativamente estable de los procesos mentales que dinámicamente integran
subestructuras que son derivados de las relaciones objetales internalizadas, partiendo del
supuesto de que la constitución del psiquismo es el producto de las cristalizaciones de las
relaciones objetales internalizadas y que cualquier conducta es el interjuego entre el pasado y
presente de las relaciones objetales”. Cuadro: es un conjunto de síntomas y signos que tiñen a la
estructura pero no la modifican. Dentro de estos encontramos: la depresión, las psicosomáticas y
el compromiso neurológico. Estilo: es un modo de funcionamiento, está del lado más fenoménico
ya que se puede observar, en cambio, la estructura es un poco más metapsicológica. El estilo nos
puede ayudar a la hora de hacer un diagnóstico PERO esto no quiere que por ejemplo, un estilo
histérico se de solo en la neurosis histérica, podemos encontrar un estilo histérico en un borderline.
Shapiro se aboca a como es el estilo de conocimiento de un sujeto, como es la manera de abordaje
del conocimiento del mundo que los rodea.
Criterios de diferenciación clínica
A) PRUEBA DE REALIDAD Es una capacidad del sujeto. Se divide en tres componentes.
1) Prueba de realidad propiamente dicha
● Diferencia entre yo y no yo.
● Distinción entre estímulos internos y externos
● precisión en la percepcion e interpretacion de acontecimientos
● autoconocimiento y discriminación de los estados internos psicológicos.
2) Sentido de realidad del mundo y del self
● Como inviste el mundo
● Cuán familiar le son las cosas y personas
grado en que los acontecimientos externos son experimentados como reales y puestos dentro de
un contexto familiar (grado de desrealización, deja vo, etc)
● grado en que el cuerpo, funcionamiento y conducta es expresada como perteneciente al sujeto.
3) Pensamiento y juicio
● Anticipar acciones y consecuencias y poder corregirlas.
● Censura social, desaprobación o falta de propiedad o consecuencias satisfactorias.
● Grado en que la conducta manifiesta refleja el conocimiento de las probables consecuencias.
● Organización del pensamiento según el proceso primario o secundario.
Se encuentran dos ejes indicadores dentro de la prueba de realidad. Por un lado encontramos la
adecuación es la posibilidad de congruencia entre lo demandado por el psicólogo en las
consignas y lo devuelto por el sujeto. Por otro lado, situamos la congruencia que es la capacidad
de interacción (construcción de respuestas) donde interactúa el nivel de lo fantasmático y el nivel
de lo perceptual en el tiempo condicional (representar). A su vez, mantener la conciencia de estar
interpretando.
B) RELACIONES OBJETALES E IDENTIDAD DEL YO
Teoría de relaciones objetales según Kernberg:
Es el estudio psicoanalítico de la naturaleza y origen de las relaciones interpersonales y de la
naturaleza y el origen de las estructuras intrapsíquicas que derivan de las relaciones internalizadas
en el pasado, fijandolas, modificandolas y reactivandolas con otras en el contexto de las relaciones
interpersonales presentes.
● Construcción de representaciones intrapsíquicas como reflejo de la primitiva relación madre-hijo.
Constitución del sí mismo como estructura resultante de la integración de múltiples autoimagenes
y de las representaciones objetales.
Cualidad de las relaciones interpersonales
Cualidad del vínculo respecto a la elección de objeto (narcisístico, anaclítico, recíproco) Estabilidad
y constancia vincular.
● Peso de deseos inconscientes versus deseos adaptativos maduros.
● diferenciación de los otros del sí mismo o vistos como prolongaciones
● Tolerancia a la ambivalencia, frustración y culpa.
● Integración con el superyó.
Identidad del yo
Organización de identificaciones e introyecciones bajo un principio orientador de la función sintética
del yo.
● Consolidación de las estructuras yoicas relacionadas con un sentido de continuidad del sí mismo.
Coherente concepción global del “mundo de los objetos” y coherencia general de los patrones de
conducta.
Las relaciones objetales se dividen en etapas “autismo”, “simbiótica”, “diferenciación primaria”,
“integración del yo”, integración del superyó”. La identidad del yo se divide en tres niveles
“introyección”, “identificación”, “integración”.
Etapas de las relaciones objetales
1) Autismo normal o período indiferenciado primario Precede a la consolidación de una buena
constelación indiferenciada mismo-objeto que se constituye bajo la influencia de experiencias
gratificantes del lactante en su interacción con la madre. Abarca el primer mes de vida.
2) Simbiosis normal o periodo de representaciones primarias indiferenciadas sí mismo-objeto
(estructuras psicóticas) La consolidación de la imagen sí mismo-objeto placentera gratificante o
buena señala el comienzo de esta etapa que se inicia en el segundo mes de vida y termina entre
el sexto y el octavo. Cuando un trauma o frustración grave determinan un desarrollo patológico
durante esta etapa, las diferenciaciones entre el sí mismo y del objeto sigue siendo relativamente
incompleta y persiste la tendencia a fusionar, con fines defensivos, imagenes buenas del mismo
y del objeto. Esto contrasta con organizaciones defensivas ulteriores en las cuales funcionan los
mecanismos de escisión pero los límites entre las auto imágenes y las imágenes objetales
permanecen estables. La fijación patológica o la regresión a esta segunda etapa del desarrollo se
caracteriza desde el punto de vista clínico por la falta de definición de los límites yoicos. Esto es
típico de la psicosis simbiótica infantil o la mayor parte de las psicosis del adulto. Esta etapa
termina cuando las imágenes de sí mismo y las de objeto se han diferenciado de manera estable
a partir del núcleo de la representación conjunta “buena” mismo-objeto. Simultáneamente se
arma otra representación primaria indiferenciada de mismo objeto que integra experiencias
frustrantes y dolorosas conformando la representación conjunta “mala” sí mismo-objeto. el afecto
primitivo concebido como la más temprana vivencia subjetiva de placer-displacer constituye el
elemento organizativo básico de esta etapa. Los más tempranos afectos placenteros
indiferenciados evolucionan hacia un placer mas especifico con saciedad oral, excitaciones de
diversas zonas erógenas, etc. Lo mismo ocurre con los primitivos afectos dolorosos que
evolucionan gradualmente hacia la ansiedad, el miedo y la rabia. La exagerada activación de la
representación mala bajo la influencia de la frustración o privación produce una ansiedad
generalizada. Se busca más tarde la expulsión de la vivencia mala sí mismo-objeto, en tanto que
la representación buena se transforma en el núcleo del yo.
3) Diferenciación entre las representaciones del mismo y las representaciones objetales
(estructura borderline)
Esta etapa comienza al completarse la diferenciación de la representación mismo respecto de la
representación objetal a partir del núcleo formado por la representación conjunta buena. también
incluye la ulterior diferenciación entre la representación del mismo y la objetal a partir del núcleo
de la representación conjunta mala. Termina con la posterior integración de las representaciones
buenas y malas tanto del mismo (en un concepto total de sí mismo) como del objeto
(representaciones objetales totales). En otras palabras se alcanza la constancia objetal. No existe
aún un sí mismo integrado ni una concepción integrada de los otros seres humanos. En el curso
de esta etapa el reconocimiento de la madre marca el comienzo de la delimitación entre el
mismo y el no mismo, y entre el mismo y los objetos externos. En un primer momento los
límites yoicos son fluctuantes y frágiles y puede producirse una refusión de las buenas
representaciones del sí mismo y del objeto a modo de defensa primitiva contra situaciones malas.
A medida que progresa la discriminación de las representaciones del mismo y del objeto en las
interacciones libidinalmente y agresivamente catectizadas, los límites yoicos se extienden y se
consolidan. Esta diferenciación se ve fortalecida por la activa utilización del mecanismo de escisión
que tiende a proteger a la relación ideal con la madre de la contaminación proveniente de malas
representaciones del mismo y del objeto materno. En la organización fronteriza el principal
objetivo de la constelación de defensas centradas en la escisión es mantener la separación entre
las estructuras intrapsíquicas agresivamente determinadas de las libidinalmente determinadas.
4) Integración de las representaciones del sí mismo y las representaciones objetales y
desarrollo de las estructuras intrapsíquicas superiores derivadas de las relaciones
objetales (estructuras neuróticas)
Esta etapa se caracteriza por la integración de las representaciones del sí mismo con carga libidinal
y con carga agresiva en un sistema definitivo del mismo y la integración de las imágenes
objetales con carga libidinal y con carga agresiva en representaciones objetales totales. Durante
esta fase se consolidan el yo, el superyo y el ello como definitivas estructuras intrapsíquicas
generales. Desde esta etapa en adelante el funcionamiento de la represión separa al ello del yo
por ello Kernberg afirma que recién en este momento comienza la existencia del ello como
estructura psíquica. El ello integra ahora funciones que antes existían separadamente o que
existían como parte de tempranos y disociados sistemas de relaciones objetales internalizadas. El
predominio de la represión por sobre las anteriores defensas organizadas alrededor de la escisión
consolida al ello como estructura intrapsíquica general que contiene la suma de aquellas
relaciones objetales internalizadas que resultan inaceptables debido a la experiencias peligrosas,
angustiantes y culpógenas que forman parte de las respectivas interacciones intrapsíquicas e
interpersonales. Perduran entonces en el ello en un estado relativamente inmodificado primitivas
e irreales representaciones del mismo y del objeto junto con sus respectivas disposiciones
afectivas. Esta etapa marca también el comienzo de la integración del superyó como estructura
intrapsíquica independiente.
La primera estructura superyoica se origina en la internalización de imágenes objetales que
fantasean como extremadamente hostiles e irreales y reflejan las malas representaciones del
mismo y del objeto expulsadas, proyectadas e introyectadas. Estos son precursores superyoicos
de origen sádico.
La segunda estructura del superyó tiene su origen en el mismo ideal y las representaciones
objetales ideales del yo, que entran en funcionamiento cuando se integran las representaciones
libidinales y agresivas del mismo y de los objetos. Se integran entonces los precursores
superyoicos de origen sádico y la temprana formación del ideal del yo. Así el superyó debe repetir
el proceso que ya se iniciado en el yo, esto es la integración de las relaciones objetales de
características libidinales y agresivas. Una vez que se completa este paso se amortigua el carácter
fantasmático y absoluto de la idealización primitiva (primitivo ideal del yo) y de los precursores
sádicos del superyó al tiempo que disminuye la proyección de los mencionados núcleos
superyoicos sádicos e idealizados. La disminución de estos procesos de proyección (hasta
entonces utilizados como protección contra las excesivas presiones del superyó primitivo) llevan
a otro plano de las estructuras superyoicas, constituidos por las internalizaciones de demandas y
prohibiciones más realistas de las figuras parentales durante la etapa edípica del desarrollo.
La identidad del yo se instala en el curso de la cuarta etapa del desarrollo e incluye: la integración
de las representaciones del mismo en un mismo integrado; la integración global del mundo
de objetos internos, generado por la integración de representaciones objetales parciales en
representaciones objetales totales; y los continuos procesos de confirmación.
5) Consolidación de la integración del superyó y el yo
Este periodo comienza al completarse la integración de todos los niveles del superyó. Disminuye
poco a poco la drástica oposición entre este y el yo. El superyó ya integrado favorece también una
mayor integración de la identidad del yo. A su vez, el concepto de mismo está sometido a un
permanente remodelamiento basado en experiencias reales con otros y en experiencias con el
mundo de objetos internos. En términos generales los recursos internos con que cuenta un
individuo para hacer frente a conflictos y fracasos están en íntima relación con la madurez y la
profundidad de su mundo interno de relaciones objetales.
Niveles de identidad del yo Kernberg afirma que la introyección, la identificación y la identidad del
yo son tres niveles del proceso de internalización de las relaciones objetales que están abarcados
por la denominación de sistemas de identificación. todos estos procesos de internalización constan
de tres componentes básicos que son: 1) Imágenes objetales o representaciones objetales 2)
imágenes o representaciones de mismo 3) derivados o disposiciones instintivas a determinados
estados afectivos.
La organización de los sistemas de identificación se inicia en un nivel básico de funcionamiento
yoico, en el cual, la escisión es el mecanismo esencial de la organización defensiva del yo. Se
alcanza después un segundo nivel, más avanzado, de la organización defensiva del yo, cuyo
mecanismo principal no es ya la escisión sino la represión. De esta manera el grado de
integración y desarrollo yoico y superyoico depende de la medida en que la represión y sus
mecanismos afines hayan llegado a reemplazar a la escisión y sus mecanismos afines.
La introyección es el nivel básico más temprano y primitivo de los procesos de internalización. Es la
reproducción y fijación de una interacción con el mundo. En las primeras introyecciones no existe
una diferenciación entre imagen objetal e imagen del mismo, el matiz afectivo de la introyección
es un aspecto esencial de esta y representa su valencia activa que determina la fusión y
organización de introyecciones de valencias internas. tienden a fusionarse y organizarse formando
lo que se ha denominado el objeto interno bueno y el objeto interno malo.
La identificación, es una forma superior de introyección que puede tener lugar recién cuando las
capacidades perceptivas y cognitivas del niño se han incrementado lo suficiente como par
permitirle reconocer los roles en las interacción interpersonales. El rol significa la presencia de una
función socialmente reconocida
que está siendo llevada a cabo por el objeto o por ambos
participantes de la interacción. La identidad del yo, representa el más alto nivel de organización
de los procesos de internalización. Se refiere a la organización general de las identificaciones y
las introyecciones bajo el principio orientador de la función sintética del yo. Existe una diferencia
importante entre la identidad del yo y los procesos subordinados de introyección e
identificación. Las últimas son estructuras del aparato psíquico general, la primera en cambio es
una estructura característica del yo, un producto fundamental de su función sintética.
La identidad del yo se trata de un desarrollo sumamente complejo ya que mientras las relaciones
objetales son continuamente internalizadas, al mismo tiempo, estas relaciones objetales
internalizadas van siendo también des-personificadas e integradas en niveles superiores de
estructuras yoicas y superyoicas, tales como el ideal del yo, las constelaciones caracterológicas
(carácter) y las funciones autónomas del yo. Simultáneamente con estos procesos de
internalización y despersonificación, las relaciones objetales internalizadas se organizan formando
imágenes objetales perdurables que llegan a representar internamente al mundo externo (el
mundo de las representaciones). El resultado normal de la formación de la identidad es que
las primitivas identificaciones son reemplazadas poco a poco por identificaciones sublimadas
parciales y selectivas. El proceso normal de individuación está determinado por el reemplazo de
identificaciones indiscriminadas por identificaciones parciales y sublimadas bajo la influencia de
una identidad del yo bien integrada. Por ende, despersonificación e individuación son procesos
estrechamente vinculados. La persistencia de tempranas introyecciones no metabolizadas es
producto de una fijación patológica de tempranas relaciones objetales gravemente alteradas,
fijación que está íntimamente ligada con el desarrollo patológico de la escisión. En las primeras
etapas del desarrollo del yo, lo fundamental es la intensidad del carácter abrumador de los afectos
tempranos así como sus efectos irradiantes sobre todos los restantes elementos perceptibles de
la introyección. la Cualidad dominante de los primitivos estados afectivos determina la valencia de
la introyección y el tipo de fusión y organización en la que aquella habrá de intervenir. El yo es
incapaz de integrar introyecciones que no estén movilizadas por valencias similares. En cambio,
más tarde la separación aparece como una respuesta ante la ansiedad, debido al uso activo que,
con fines de defensa, hace el yo de esa separación: este es el origen de la escisión como
mecanismo de defensa.
Kernberg afirma que el yo aparece en el momento en que las introyecciones son utilizadas con fines
defensivos, especialmente como parte de una temprana organización defensiva contra la ansiedad
abrumadora. Podrias describir una etapade precursores del yo durante el cual las introyecciones
se han desarrollado y organizado los suficiente como para permitir el funcionamiento de esas
defensas. El primer estado yoico es aquel en el cual los objetos internos buenos y los malos
constituyen la primer organización defensiva del yo (el yo del placer purificado) mientras todas las
introyecciones negativas son expulsadas y son vividas como el no-yo.
Un “segundo estado yoico”, se acentúa esta diferenciación dando lugar a una situación tripartita:
el yo se organiza alrededor de las introyecciones positivas (objetos internos buenos), un aspecto
positivo de la realidad es reconocido como la “realidad externa” en íntima relación con el yo y una
entidad de objetos externos malos que representa objetos frustrantes o amenazadores en la
realidad y las primitivas introyecciones negativas proyectadas. En esta etapa hay un mayor
reconocimiento de la realidad por parte del yo tanto en lo que atañe a la diferenciación entre
objetos parciales externos buenos y representaciones objetales buenas como a la creciente
separación dentro del yo, de las imágenes objetales y las autoimagenes. Empiezan a definirse
también los límites yoicos y comienza la prueba de realidad. Es ahora cuando comienza la
existencia del yo como función centralizadora y sintética y como estructura organizativa definitiva.
En un “tercer estado yoico” la maduración de la funciones autónomas del yo, la definición de los
límites yoicos y el desarrollo gradual de formas más elaboradas de introyección (identificación)
son factores que dificultan la escisión puesto que ya no es posible eliminar la realidad de las
interacciones negativas ni evitar que sobre ellas actúan los procesos sintéticos del yo. En este
momento las auto imágenes positivas de las introyecciones positivas se conectan con las auto
imágenes negativas de las introyecciones negativas; y las imágenes objetales positivas con las
respectivas imágenes objetales negativas. Al mismo tiempo, los efectos negativos derivados de
los impulsos agresivos son unidos con los afectos derivados de los impulsos libidinales. La fusión
de las introyecciones negativos y positivas trae aparejada la fusión y modificación de sus
componentes afectivos. Este fenómenos esencial para el normal crecimiento psíquico a su vez da
lugar a otro desarrollo en la vida intrapsíquica, la imagen de un mismo ideal que representa
las tendencia reparatorias y la búsqueda del restablecimiento de una relación positiva ideal entre
sujeto y objeto.
El cuadro se completa con la imagen de un objeto ideal que representa al objeto indemne amoroso
magnánimo. De aquí en adelante se integran todo tipo de introyecciones e identificaciones en la
identidad del yo lo cual expande y consolida todas las estructuras yoicas. Los límites yoicos se
hacen más precisos y el yo extiende su control centralizante a la percepción y a la movilidad. Con
esta consolidación el yo hace de la represión su principal defensa en contraste con la escisión
utilizada en la etapa anterior. Los continuados procesos de introyección y proyección permiten
ahora la internalización de objetos peligrosos y frustrantes anteriormente temidos, produciéndose
entonces la fusión de esas imágenes parentales prohibitivas introyectadas y los objetos ideales
generados por los sentimientos de culpa.
Por otro parte, las fusiones del mismo ideal y los objetos ideales conforman el ideal del yo, que
también es en parte integrado en el Yo y en parte reprimido y sintetizado con otros precursores
superyoicos junto con los cuales más tarde contribuirá a la definitiva formación del superyó. A
partir de este momento los derivados instintivos que entran en el aparato psíquico son
parcialmente reprimidos y antes de que lleguen a penetrar en el núcleo yoico se convierten
directamente en parte de los sistemas de identificación rechazados que constituyen el inconsciente
dinámico en su forma definitiva. El siguiente paso es la fusión de los núcleos superyoicos y el
desarrollo de un superyó organizado que poco a poco se hace más abstracto y despersonificado.
C) ORGANIZACIÓN Y NIVEL DEFENSIVO
Freud El término defensa designa todos los procedimientos para hacer frente al conflicto psíquico.
En la segunda tópica el conflicto es entre instancias del aparato psíquico, ello, yo y superyo, siendo
el yo el agente de la defensa. La función de la defensa es librar de angustia al yo. Menciona 4
destinos posibles de la pulsión:
● La transformación de lo contrario (formacion reactiva)
● La orientación hacia la propia persona
● La represión
● La sublimación
Refiere además a diferentes parámetros de la defensa:
● Su objeto: el lugar psíquico amenazado.
● Su agente: soporte de acción defensiva
● Su finalidad: evitar toda perturbación que se traducirá subjetivamente por displacer.
Sus motivos: lo que enuncia la amenaza y pone en marcha el proceso defensivo, afectos reducidos
a la función de señales.
● Sus mecanismos.
Entre las defensas mencionadas por el encontramos: represión, regresión, formación reactiva,
anulación retroactiva, aislamiento, negación, introyección, vuelta contra el sujeto, transformación
en lo contrario, renegación y repudio. No toma a la proyección como mecanismo de defensa. En
sus primeros trabajos habla de represión y de defensa indistintamente, en un sentido patológico.
En el intento de distinguir entre defensa normal y patológica.
La primera actuaría en el caso del recuerdo de una vivencia penosa. Es preciso que el yo haya sido
capaz de inhibir el desarrollo de un afecto displacentero por medio de catexias laterales.
La segunda se constituye en el desencadenamiento de una excitación de origen interno que produce
displacer y contra la cual no se ha establecido ningún aprendizaje defensivo. Mientras que la
represión secundaria tiene como prerrequisito a la represión primaria que es condición de un
funcionamiento adecuado del proceso secundario y fundante del inconsciente. La misma no recae
sobre la pulsión sino sobre sus signos, representantes, que no llegan a la consciencia y a los
cuales queda fijada la pulsión.
Fenichel Distingue entre defensas patológicas y exitosas. Agrupa las defensas de carácter exitoso
bajo el rótulo genérico de sublimaciones. En este contexto, este término no designa un mecanismo
específico sino diversos mecanismo tales como el cambio de la pasividad a la actividad, la vuelta
contra el sujeto o la transformación de un fin en otro opuesto. El factor común es que bajo la
influencia del yo el fin o el objeto son modificados sin mediar el bloqueo de una descarga. Los
mecanismos de defensa contra los impulsos instintivos son: negación, proyección, introyección,
represión, formación reactiva, anulación, aislamiento, regresión. Los mecanismos de defensa
contra los afectos: bloqueo, postergación de los afectos, desplazamiento de afectos, equivalentes
de afectos, formaciones reactivas frente a los afectos. Considera como defensas exitosas a las
que dan lugar a la cesación de lo que se rechaza y como defensas ineficaces a las que obligan
a una repetición o percepción del proceso de rechazo (un intento de evitar la irrupción de los
impulsos rechazados). La capacidad de descargar las tensiones instintivas mediante
gratificaciones periódicas constituye la mejor garantía de salud mental y a la vez un prerrequisito
de la sublimación libre de perturbaciones. Los motivos de las defensas son:
● La angustia primaria o traumática y la señal de angustia.
Los sentimientos de culpa que representan una angustia tópicamente definida: la angustia del yo
frente al superyó.
● El asco y la vergüenza. Frente a estos motivos un yo maduro reaccionando de acuerdo al principio
de realidad es capaz de admitir la existencia de experiencias dolorosas.
Shapiro
El proceso defensivo no es solamente la operación de mecanismo específicos de inhibición sino que
involucra la totalidad de la tensión impulsiva y del estilo organizador de estímulos. Los mecanismos
de defensa comúnmente numerados deben ser susceptibles de análisis en términos de los
procesos de pensamiento y atención, modos de afecto, etc, que están en ellos involucrados como
aspectos o rasgos de modos más generales de funcionamiento. Este autor indica que existe una
constelación de mecanismos de defensa que habitualmente operan de acuerdo a la patología en
cuestión.
Bellak En un sentido amplio la pérdida de funciones defensivas se imbrica en gran parte con el
concepto de función sintetizadora del yo. Si falta la represión y emerge el proceso primario el
paciente es incapaz de mantener una conducta coherente, están disminuidas la concentración, la
memoria y la eficacia general. parece como si fuera tanta la energía gastada en función de la
barrera del yo, que apenas queda para la función adaptativa espontánea. Además de su estado
actual importa la relativa estabilidad o labilidad de las defensas, la posibilidad de cambio de un
tipo de defensa a otro tipo y la mayor o menor probabilidad de que la tendencia obsesiva al
aislamiento y apartamiento fóbico evolucionen hacia la despersonalización y la proyección.
Realisticamente o no se anticipa que el desarrollo o la descarga de ciertos impulsos provocan la
pérdida del amor de personas significativas y posiblemente el castigo de estas en forma de
privación, ataque físico o condena moral. La presión de estos impulsos amenazantes y la
expectativas de sus descargas estimulan reacciones de ansiedad. Después de la formación del
superyó las reacciones de culpa también pueden ser estimuladas. las fases preliminares de estas
fases de angustia, particularmente en la forma de ansiedad moderada pueden entonces ser
usadas por el yo como indicador de que se está desarrollando una crisis en el control impulsivo y
como señal para comenzar a reforzar la acción defensiva. Contar con maniobras u operaciones
intrapsíquicas mediante las cuales bloquea parcial o totalmente las descargas de los impulsos
amenazantes implica tanto denegar representación consciente a ideas, afectos y otros impulsos
asociados con los impulsos amenazantes, así como bloquear la descarga de los impulsos
amenazantes mismos. Las operaciones por las cuales los impulsos y sus representaciones son
bloqueados de expresión en la conciencia y la acción son conocidas como defensas. Estas son
esencialmente intentos desesperados intransigentes y rígidos tendientes a eliminar los
rechazados impulsos amenazantes y sus representaciones a modo de evitar las consecuencias
emocionales penosas de tal descarga. En el caso de cualquier fenómeno psicológico los esfuerzos
defensivos pueden constituir algunas de las fuerzas subyacentes pero no todas ellas.
Consecuentemente no podemos decir sobre una conducta o simple tendencia que se trata de una
defensa. Las operaciones defensivas son por lo tanto abstracciones que hacemos de una
conducta total y múltiplemente determinada. Además de los aspectos impulsivos y defensivos de
la conducta también es conceptualmente útil y necesario distinguir sus aspectos adaptativos.
Hasta donde las operaciones son defensivas, se esfuerzan por obstruir totalmente la descarga de
lo impulsos rechazados. Hasta donde las operaciones son adaptativas facilita la descarga de los
impulsos aceptados, también pueden demorar refinar y limitar la expresión de los impulsos
aceptados tanto como para asegurar el máximo de gratificación que concuerde con la situación
vital total del individuo.
Lunazzi En el rorschach hay 4 puntos que toma de Schafer:
- Actitud emocional y conductual frente al psicologo y al test (tono emocional): primero está el
mantenimiento de la conciencia de la interpretación, si falla va a ver respuestas autorreferenciales
o marcados fenómenos transferenciales. Si las operaciones defensivas son exitosas el tono será
calmado, relajado, positivo, con humor, cooperacion, interés. Si son inefectivas va a ver extrema
sumisión, esfuerzo por controlar la situación, intensa ansiedad y apatía.
- Énfasis en la forma: vamos a ver los indicadores que hayan formas adecuadas, que tiene que ver
con la capacidad para conceptualizar y la capacidad de demorar la descarga de emociones y
fantasías y articularlo con un referente simbólico. El F+% extendido que es la capacidad de
conceptualizar adecuadamente en todo tipo de situaciones problemáticas cargadas
emocionalmente. La debilidad se va a ver en un F% menor de 20 o un F% extendido menor de
70 y el F- tiene que ver con el colapso del sentido de realidad y una falla defensiva.
- Integración de clasificaciones, imágenes y actitudes: cuanto más integrada esten, mayor va a
ser el vigor y la flexibilidad adaptativa o defensiva. Si la defensa opera bien va a poder racionalizar
aquellos elementos incongruentes de las imágenes. Si hay pobre integridad de los elementos de
una imagen, va a ver expresión de la defensa y de aquello con lo que se defiende (reírse mientras
dice que es una bruja, que le da miedo).
- Contenido de las respuestas (equilibrio temático): oscilar equilibradamente entre sentir y
reconocer los aspectos angustiantes de la vida y disfrutar de la vida sin caer en el proceso primario,
que está relacionado con esto de la capacidad creativa de la regresión al servicio del yo sin perder
el control y sin ser arrastrados hacia el proceso primario. Con la fórmula de Alcock de contenidos
vitales (70%) y amortiguadores (30%) se pueden distinguir aquellos contenidos que reflejan una
fuerte carga libidinal que serian H, A, etc y aquellos contenidos que expresan haber pasado por
un
proceso de tamizado es decir que están mediatizados y debilitados de su carga libidinal por el
logro de la defensa que serian Objeto, arte, naturaleza, arquitectura. La proporción va a expresar:
vulnerabilidad de la personalidad si el amortiguador es menor a 30%, excesivo aislamiento
defensivo si el amortiguador de mayor a 30% o un equilibrio entre la capacidad de involucrarse
y protegerse si da 70-30. Los indicadores de falla defensiva serán contenidos perturbadores,
siniestro (5, aspectos paranoides) y desórdenes formales del pensamiento, confabulación,
contaminación, lógica autista, autorreferencia que demuestran el predominio del proceso primario.

Este documento contiene más páginas...

Descargar Completo
_FINAL PSD 2019.docx
browser_emoji Estamos procesando este archivo...
browser_emoji Lamentablemente la previsualización de este archivo no está disponible. De todas maneras puedes descargarlo y ver si te es útil.
Descargar
. . . . .